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sábado, 12 de octubre de 2024

Cuando se movían al son de “La Maraquita”.

Por Oswaldo Manrique (*)


La primera vez que campesinos sin tierra sembraron en uno de los desbocados y apartados lugares de este singular sitio, el agua de lluvia que bajó con barro y piedras por el zanjón acabó con las siembras, la crecida del río se llevó a los animales y hubo difuntos.  Fidel Rivas le comentó a Mitrídates:

- Qué fiera tormenta, de la que nos salvamos compadre. Rosnaba como si fuera el demonio, nunca había escuchado algo así de feo. “Mitri”,  que era más baquiano y conocedor del mundo de las cabrillas le respondió a su joven montonero lo que causaba ese sonido tan misterioso.

*

Extraordinaria, creativa y poética imaginación, la de los Bomboyes, nativos y primeros pobladores de La Puerta. Le pusieron como topónimo a esa boscosa e intrincada montaña y a su Chorrerón, un nombre de instrumento musical: “Maraquita”, maraca pequeña.  



Localización:

“La Maraquita”, es hoy una quebrada de tipo intermitente, que se desprende de las Siete Lagunas, con altitud en su parte baja o zanjón bajo, de 1.849 msnm, cercana a la posesión “San Pedro”, y “El Pozo”, y colindante también con la población urbana de La Puerta, río Bomboy de por medio, al que nutren sus aguas. En la parte baja, lamentablemente hoy, se encuentra intervenida por anárquicas y masivas urbanizaciones, con incidencia de daño ambiental.  

Ubicación: Parroquia La Puerta, Municipio Valera,  Estado Trujillo, Los Andes, Venezuela, Sudamérica.

Breve reseña histórica:

Siguiendo la paralela trayectoria del lecho de este derrame, existe un zigzagueante borde que desde tiempos ancestrales,  siempre sirvió de camino a los aborígenes Bomboyes, de nación Timoto, para trasladarse desde los pueblos del lago Coquivacoa (Maracaibo), por la vía intermontana, de las Siete Lagunas (Maen Shombuk) hasta el valle de Bomboy, donde tenían establecida su aldea indígena,  y viceversa. Considerado como uno  de los pueblos de la Sierra de La Culata.

De Tulio Ramón Rivas Ramírez, cronista popular de estos páramos, aprendimos que históricamente este es el primer camino indígena de La Puerta, el gran camino indígena que lleva a las Siete Lagunas, vía que se remonta a unos 500 a 1.000 años antes de Cristo, usado por los primeros pobladores Bomboyes de la gran nación Timoto, involucrada con la civilización  Chibcha Muisca, en su proceso de expansión y dominio de la Sierra Nevada hasta el lago Coquivacoa. Algunos comentan que por aquí entró el pirata Gramont, en 1678, para evadir enfrentamientos con la milicia real y poder sorprender y saquear a los habitantes de la ciudad de Trujillo.

En la memoria colectiva la tradición ha conservado relatos que revelan que fue “La Maraquita”, el camino  indígena de conexión entre el Páramo de las Siete Lagunas y el valle; inclusive, era ruta de huida y de resguardo de los nativos a los páramos, en la época de la invasión hispana. Forma parte de este valle. Documentalmente, la primera referencia de Bomboy, la encontramos en el titulo de la “Encomienda Valle de Vomboy”, del capitán Juan Álvarez de Daboín, del 18 de julio de 1611, que da cuenta que su padre el capitán Tomé Dabuyn, la había dejado el 26 de marzo de 1601, es decir, que para 1.600, ya se había otorgado dicha encomienda, localizada en lo que hoy constituye la parroquia La Puerta.  En 1608, se le señaló por parte del Obispo fray Antonio de Alcega, como “Pueblo de indios” Cabecera de la Séptima Doctrina. 

Razones de índole etnográfica y documental, asi como su ubicación en área de frontera, califican a los Bomboyes como de nación Timoto, es decir, a pesar, de lo errado de clasificarlo en una insubsistente nación Timoto-Cuica. Era “La Maraquita”, una inmejorable zona de cacería de lapas, báquiros, conejos y picures, que fortalecía la dinámica del nativo y complementaba su ingesta alimenticia. 

En 1891, La Maraquita”, se convirtió en uno de los puntos de lindero, en la partición fraudulenta de las posesiones del Resguardo Indígena de La Puerta. Al desalojar a la comunidad indígena Bomboy en dicho año, los nuevos “propietarios” se disputaron estas tierras, pero la misma naturaleza los fue  combatiendo, arrasando con sus cultivos y sus criaderos. 

Mitrídates Volcanes, viejo montonero del tiempo de caudillos, lugarteniente del coronel Sandalio Ruz, y  dirigente agrario, promotor de esta área de producción, históricamente se considera como el último montonero de La Puerta, porque sobrevivió a su jefe y a los varones nacionalistas de la Cordillera de La Culata.

Cuando “Mitri”, como le llamaban sus parientes y amigos, intervino y venció con sus compañeros Juan Torres y Delfín Rivas y otros, la intrincada vegetación boscosa, subiendo por el primer camino indígena parameño, en el llamado “Derrame o Chorrerón de La Maraquita”, que se desprende del páramo de Las Siete Lagunas, sobre la tercera década del siglo XX, se fue perfilando el comienzo de la historia de este caserío. Su nieto Ramón Volcán “el Cholito”, hizo un importante esfuerzo por el mejoramiento del Dique de “La Maraquita”.

Al tener dominio sobre las aguas, mediante construcción de dique y canales, y haber deforestado gran parte de esa inhóspita zona, fue organizando parcelas de labor,  dadas a campesinos pobres, divididas con pretiles de piedra en su mayoría, convirtiéndose en un área fértil de producción agrícola, que a la vez, fue generando la necesidad de ocupar espacios, para vivir los peones, ayudantes, en el área adyacente a La Maraquita, que es lo que hoy constituye el sector La Flecha; fueron pocas casas las que se levantaron, todas de bahareque y techo de fajina de caña.

El sugestivo y musical topónimo.

Los indios bomboyes deseosos de transmitir el fenómeno y sus vivencias en este lugar, lo bautizaron con un nombre que era un alerta que impresionaba en su imaginación: la maraquita. Significa voz derivada del guaraní mbaracá (DRAE), instrumento musical sudamericano, que consiste en una calabaza, tapara o totumo con granos naturales o de maíz en su interior, usado por los aborígenes para acompañar el canto de faena, rito o festivo.    

Cuando se movieron al son de La Maraquita. El fenómeno natural.

Era analfabeto “Mitri” y le fue explicando a Fidel Rivas, el fenómeno natural y atmosférico que ocurría en ese sitio.  Las grietas de la inmensa montaña, hacen un sonido como de maraca, qué anuncia minutos antes a los de abajo y a los de arriba que el invierno se aproximaba, es decir, que en la cabecera cerca de las Siete  Lagunas se aproximaba la tormenta, porque comenzaba a llover mucho, y por eso ese sonido que alerta, es el retumbar de los truenos. Es un sonido subterráneo con el que alcanza un máximo volumen, que permite a la gente ponerse atenta y movilizarse, tanto a los viajeros del Páramo, como a los que viven en La Puerta. Los indígenas lo llamaban la música de la montaña, la maraca. Luego los nuevos pobladores lo siguieron llamando “La Maraquita”, en su creencia mitológica era considerado una de las hermosas crinejas de la Kusman de las grandes aguas de la Cordillera. Este sonido de la maraca fue lo que salvó a los despreocupados o tranquilos indios del Valle, de algunos cataclismos. 

Se han tejido leyendas sobre la aparición en esta zona de gigantescas culebras y reptiles, aunque se han encontrado “tragavenado” u otras del mismo tamaño, temidas y veneradas a la vez por los indígenas, especie de deidad en su cosmovisión, entendiendo en su simbolismo que este reptil cambia de piel y se fortalece y renueva, por ser esa su naturaleza. 

*

Un boscoso zanjón que domina la entrada y salida del lecho natural del derrame de “La Maraquita”, que en el pasado constituía la entrada a una hermosa caída de agua o balnearios indígenas, para ir por ese mismo atajo hacia los páramos.  Sin ser senderistas, un baño fresco en estas aguas, una peyita de chimó, comer moras piñas silvestres y una buena conversa, generaba en los siglos anteriores, un buen efecto reconstitutivo tanto en lo físico, como en lo espiritual.

Insertarse, bien a caballo o a pie, para explorar o como paso hacia las Siete Lagunas, es un paseo delicioso y fresco, siempre bordeando el lecho de esta gran vertiente de agua, vestida por un simulacro de selva. Montaña arriba, se logran conseguir quebradas e hilos de aguas cristalinas, llamativas, apadrinadas por hermosas y colgantes matorrales y espigados árboles.  Este hermoso lugar, forma parte de esa ruta profunda de turismo, que todos debemos conocer.

(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta.


sábado, 17 de febrero de 2024

Los Varones de La Culata.

Los Varones de La Culata.

Por Oswaldo Manrique (*)


El presente artículo trata de referenciar, en estrecha síntesis, a varios de los  principales protagonistas de algunos pasajes de la historia local de La Puerta, dentro de lo que se ha denominado "Tiempo de Caudillos"; con esto se quiere rescatar y develar varios hechos de los cuales se ha escrito muy poco o casi nada; y también, nada sobre sus personajes, por eso los hemos denominado Los Varones de La Culata, tratando de  relacionar a grosso modo y de rescatar algunos de esos hechos poco históriografiados, como el que tiene que ver con la revolución justiciera del legendario coronel Sandalio Ruz, un enfrentamiento que tuvo directamente como objetivo guerrillero,  el nido de "La "Gonzalera" liberal, responsable del saqueo a sus bienes y posesiones de La Puerta y Timotes; igualmente, de referenciar  la extinción de la Comunidad Indígena Bomboy, en 1891, cuando  fue despojada de sus tierras donde hoy está el área urbana de La Puerta, ocurrido después de casi 400 años que se mantuvo sobreviviendo como pueblo al periodo colonial, casi totalmente puro, y que fue destruida y desaparecida por un grupo de ambiciosos hacendados y gamonales de la región, comandados por Leopoldo Baptista, amparados en un decreto del gobierno liberal guzmancista.


A ese deplorable hecho, siguió la gran "paliza" militar y política que dieron las tropas liberales "lagartijas", comandadas por el general González Pacheco y el futuro “Tigre de Guaitó” Rafael Montilla Petaquero, jefe de la tropa indígena y sin tierra, a los "ponchos" conservadores, en la fratricida Batalla de Durí - La Mokotí - El Portachuelo, en 1892; luego la segunda derrota en 1899, en el mismo sitio, que produjo que el macho Palomares abandonara las filas conservadoras y se sumara  a la tropa del “Tigre de Guaitó”,  y,  finalmente, uno de los grandes hechos históricos del siglo 20, que fue el levantamiento de Los Varones de la Sierra de “La Culata”, en 1914, recordado por nuestros abuelos como la "Guerra de los 15 días" contra la cruel dictadura de Juan Vicente Gómez y la rebatiña de las concesiones mineras y petroleras, estos  hechos se han enmarcado tempestivamente, tomando como punto de inicio el año 1870, cuando comete la primera insurgencia política militar el general Juan Bautista Araujo, enfrentando el nuevo gobierno o las acciones del gobierno del general Antonio Guzmán Blanco, esto incluye también la acción militar del sitio de Timotes, ciudad que representaba o fue símbolo del poder político en el Gran Estado Los Andes; este episodio de corte nacionalista y antiimperialista, que encerraba protesta por las deprimentes condiciones de la economía de La Puerta, basada en la agricultura del trigo y la caña de azúcar, ante un proceso de transición al modelo económico rentista petrolero, concluyó, precisamente con la captura del coronel Américo Burelli García, líder del levantamiento de La Culata, y de los generales Golfredo Masini (de Tabay) y Juan Araujo (nacido en Jajó en 1879, hijo del "León de la Cordillera", murió en 1966, en Valera).  Tiempo entonces que,  definimos desde 1870 a 1917.

Ese conjunto de hechos históricos, por supuesto, marcado por el tiempo en el que el modo de explotación económica implantado, era evidentemente semifeudal, generando un ambiente histórico social de violencia, y estos líderes o caudillos locales de La Puerta, medianos productores agropecuarios, organizados precisamente con sus peones, campesinos, parientes y arrendatarios, los sin tierra, en especie de parentelas troperas, cuyas acciones guerreras fueron concretando, su temible fuerza militar y a la vez, su liderazgo.

Los productores del Valle de Bomboy, constituidos en militares de montoneras, los de amplios trigales, cañamelares, y los cafetaleros, no tuvieron diferencias políticas y menos ideológicas, eran conservadores y seguidores del partido de los Araujista-Baptista. Anteriormente, era el “paecismo”, su ideario, respetado y seguido por los líderes oligarcas trujillanos, como los La Bastida, Carrasquero, García, Araujo y Baptista, y otros, que se renovaba. En La Puerta, hasta su principal avenida, la de ingreso a la población, lleva el nombre de Páez. Los hijos de los dirigentes aristócratas y terratenientes criollos del valle del Bomboy, seguidores del “paecismo”, participarán en la organización del partido conservador, serán los llamados "ponchos", y a finales del siglo XIX, transmutaran al régimen liberal centralista y personalista encarnado por Castro y Gómez.

Sandalio Ruz, sus alzamientos y revoluciones. 

Pero no todo será lineal en el valle, pues surgirán dos caudillos regionales, muy particulares, uno descendiente de una familia monárquista, goda, el coronel Sandalio Ruz, y otro, el coronel Américo Burelli García, hijo de una terrateniente, y de un inmigrante italiano, quizás Garibaldino. Aunque ambos, eran de extracción conservadora y militantes de la causa goda, en la hora que se conocieron los primeros movimientos contra la Patria, afloraron sus ideas nacionalistas y fueron a guerrear.

Cuándo el doctor Emigdio González, asume la gobernación de Trujillo, cometió un conjunto de fechorías en contra de los “ponchos”. Los de la Gonzalera, poderosos en El Burrero, Santa Ana y Pampán, cometen atropellos y saqueos, e invaden “Los Aposentos”, “Altamira de Garabulla”, “La Cañada”, “La Mocotí”, y “El Portachuelo” de La Puerta, y en Timotes, posesiones de Sandalio Ruz y su parental tropa.

         El coronel Sandalio Ruz, que había sido afectado en sus posesiones por la “Gonzalera”, a finales de la década de los 70, se levanta con su propia tropa, la organiza y se lanza en una Revolución contra la “Gonzalera”; el doctor e historiador, de inclinación liberal,  Fabricio Gabaldón lo narra de la siguiente forma: <<un movimiento revolucionario que acaudillaba Sandalio Ruz, quién por ser enemigo de los González, en su primera operación se vino a El Burrero a saquear el respetable hogar; y fueron los libros científicos, los instrumentos de cirugía y todos los aparatos que el joven médico trajo de Francia, el botín de aquellos salvajes. La monstruosidad de tal horda decepcionó al doctor Manuel, y en protesta, cambió de propósitos y abandonó la profesión para dedicarse en su terruño a las actividades agrícolas y a las intrigas de la política>> (Gabaldón, 25). Es de agregar que Emigdio González, por su perversidad, se hizo enemigo de todos, no solamente de los conservadores, sino de la gente de avanzada, los liberales mismos, inclusive, de los funcionarios que lo acompañaban en su gestión de gobierno, se hicieron sus enemigos, era considerado un ser despreciable, asesino, cruel,  que se ganó el desprecio de casi toda la colectividad. 

No olvidemos que Sandalio, estuvo en algunas oportunidades bajo la comandancia del General Araujo “León de la Cordillera”, pero podía alzarse por su cuenta, porque tenía organizada su propia tropa con las parentelas de los páramos entre ellas las familias Ruz, Carrizo, García, Rivera, los Rivero, Abreu, Malpica, Ramírez, Moreno, Paredes, Briceño, que  son las antiguas familias asentadas en nuestros páramos de la Sierra de La Culata y que le respondía bien por ser enfeudados, parceleros, arrendatarios, ahijados, sobrinos, familiares y el compadrazgo, además de eso, se le sumó la parte de los indígenas que fueron despojados de sus tierras, en 1891.  Tuvo bajo su mando, lo que se llamaba un ejército muy particular, porque eran los peligrosos macheteros de Sandalio, un hombre justiciero, inclusive rompió, si se puede decir de alguna manera, la fraternidad con su propio hermano coronel Eulalio Ruz,  porque se prestó y participó en el despojo de tierras a los indígenas de el Resguardo de La Puerta, no le dirigió más la palabra, se amenazaron de muerte y tuvieron que construir casas en distintos sitios bien separadas y bien custodiadas para no encontrarse en el camino.

En 1892, muerde el polvo de la derrota en su propio patio.  Desde La Lagunita,  el Estado Mayor de las fuerzas de la revolución liberal, integrado entre otros por el general Diego Bautista Urbaneja y  Rafael Montilla Petaquero, el legendario “Tigre de Guaitó”,  convirtieron a La Mucutí en un lugar de muerte, allí quedaron tendidos más de 200 seres humanos, expuestos como festín de las aves y demás animales de rapiña (Gabaldon, Fabricio. Rasgos Biográficos de Trujillanos ilustres. Págs. 112 y 113).

A raíz, del rechazo de la población en diversas regiones, contra la reelección del general Juan Vicente Gómez, como  Presidente de la República,  tras haberse denunciado que fomentaba la entrega de concesiones petroleras y mineras a empresas norteamericanas y otros países, y la venta de territorios importantes de Venezuela, se produce en  1914, la Rebelión de la Culata, un levantamiento de los Caudillos nacionalistas de La Puerta, Mendoza, Escuque, Jajó, Pueblo Llano, Timotes, Tabay  y otros pueblos de la Cordillera, entre los cabecillas de la rebelión, estaban el coronel Américo Burelli, coronel Trino Paredes, el general Golfredo Masini, los hermanos Federico y Juan Araujo, los hermanos Miliani y  el Coronel Sandalio Ruz. Del repertorio de Concio Rivas, Páramo de La Puerta, nos queda:

Juyan lagartijas,

y juyan con juerza,

que por ‘ai viene Sandalio,

destazando cabezas.

 Este varón de la Sierra de La Culata,  nació en “Los Aposentos” en 1853,  murió en su casa en La Cañada, cerca de Los Pavones, adyacente a la Quebrada de Tafallés, a las doce  del mediodía del 14 de marzo de 1929; causa de la muerte: Reumatismo agudo.


Coronel Américo Burelli García, luego general.


En la historia de La Puerta, Trujillo, en Venezuela, suenan singulares nombres y apellidos que gozan de alguna valoración historiográfica castiza y transculturizadora, de diversa índole,  pero hay otros que  -aun deliberadamente ocultos-, significan arrojo, patriotismo, valentía, son visionarios que han marcado páginas de gloria, particularmente del tiempo republicano dictatorial de caudillos, uno de ellos, el de Américo Burelli.

Nació en 1881, en Mendoza. Desde niño, fue un ser empoderado, gozaba además de belleza física, del don del liderazgo natural, muy familiero, su trabajo y economía iba en función de esa institución parental y de su comunidad: La Puerta. Productor agrícola, hacendado, comerciante, molinero, militar de los de a verdad, con charreteras obtenidas en el campo de batalla. 

Acompañó a Baptista y la División Trujillo, en la campaña de La victoria, en contra de la revolución de los banqueros y transnacionales en 1903.  se rebela y se alza contra la dictadura, en defensa de los intereses de la Patria, en lo que se llamó la guerra de los 15 días, batiéndose contra las fuerzas del gobierno en la denominada toma de Timotes, asiento del gobierno para aquella época. Huyó por casi dos años, capturado, y enviado a la cárcel del Castillo de San Carlos del Zulia, luego, al Castillo de Puerto Cabello, purgando 16 años de prisión.

La vida del Coronel José Américo Burelli García, es sin duda, ejemplar por su marcado nacionalismo democrático, por su sacrificio y querencia a la Patria, y por su alto idealismo de genuina extracción bolivariana que siempre guió sus acciones y sus luchas. El estado Trujillo y particularmente la población de La Puerta, tienen en él uno de sus más claros valores. El Coronel trujillano, falleció en Caracas, en 1939, culminando así, de cabalgar su aventura perdida (Datos extraídos de El Coronel Burelli, cabalga la aventura perdida, publicado el 23 enero 2022)

Burelli obtuvo sus grados militares en batalla y por riguroso ascenso oficial, a la muerte de Gómez, salió de la cárcel, demandó al Estado y le otorgaron las charreteras de general.   Burelli García está al tanto de lo que va a ocurrir, es el oficial de confianza de Baptista, se mudó con la familia a Caracas, y desempeñando la comandancia de armas en el centro del país, participa en el golpe de Palacio contra Castro.  Baptista con aspiraciones presidenciales, comienza a mover sus piezas, pero con Gómez el asunto fue diferente. 


Oficial Mitrídates Volcanes, el lugarteniente.

Nativo de Pueblo Llano, siendo muy joven, vio pasar la tropa famosa de Sandalio, y se le sumó.  Pasado un tiempo, por su arrojo y lealtad, el Coronel lo convirtió en su lugarteniente. Invadió y desforestó  la selva de “La Maraquita”, que eran tierras indígenas, que también, se reservaban los ambiciosos terratenientes. Mitrídates Volcanes y el coronel Sandalio Ruz, fueron dos de los mas respetados caudillos que no respaldaron el despojo de tierras de los Bomboyes, ni la construcción de un pueblo de “blancos” oligarcas en 1891, de los que nos hemos referido en otro escrito sobre este particular proceso histórico, y de esos Varones hemos señalado un orden de participación, aunque luego llegan a establecer coincidencias, cuando rompen con el conservatismo Araujista-Baptista, en el levantamiento democrático y nacionalista contra la dictadura del general Gómez, por ese ideal se unieron el coronel Sandalio Ruz,  Mitrídates Volcanes, el General Américo Burelli García, y sus correligionarios Pedro Mario Burelli García, Cesáreo Parra, y José Antonio Pabón. 


Cesáreo Parra, el barbado y filosofal.

Aquel día de 1915, presionado por las circunstancias, salió rápidamente  de Jajó, el barbado y filosofal Cesario Parra, sobre su rucio macho, el de la imparable cabalgata, el hombre de las conversaciones interesantes, espiritual y labrador de "Chucumbete", que era el nombre de lo que hoy es San Pedro, gran posesión de tierra del terrateniente Ciriaco Carrasquero, para llegar hasta Palmira, para salvar al coronel Américo. Sus dos hermanos Hipólito y Genaro Parra, lo acompañaron hasta cierto punto del camino.

Nació en Jajó en 1857.  En 1897, contrajo nupcias con la puertense María Mercedes Paredes.  A partir de este hecho social, se inició en varios caseríos de La Puerta, el fomentó y el asentamiento de  la familia de apellido Parra, teniendo como primero de ese apellido a José Zesario Parra. Vivió siempre en la Media Loma, fue un campesino sin tierra, la trabajó toda su vida, conocido por la calidad de sus cosechas y por sus buenas acciones. En el año 1940, aquejado de una enfermedad que no pudo vencer, se apagó la señera vida del legendario Don Cesáreo Parra, el de la frenética y nacionalista galopada de 1914, para salvar la vida del coronel Américo Burelli García.


José Antonio Pabón, el joven de mirada mansa y mártir de Palmira.


Con apenas 18 años de edad, se sumó a la tropa del coronel Burelli, en la campaña por las montañas de la Sierra de La Culata, en 1914. Estando en Palmira, y perseguidos por los chácharos, se movilizaron sigilosos los rebeldes en la penumbra, abandonando la concha, por las travesías de la boscosa tierra, pero ocurrió un imprevisto, <<Como no hubo tiempo de acomodar el morral de Pedro en su caballo, José Antonio, el muchacho de los ojos grises, se lo echó al hombro y comenzó a correr detrás de los fugitivos>> (Burelli, 66-67); el morral contenía documentos, dinero y otras pertenencias.  Sin embargo, a pesar del sacrificio de Pabón, <<No había pasado una hora cuando los militares le dieron alcance y regresaron con él a Palmira, a culatazo limpio y con las manos atadas a la espalda>> (ídem); de esta forma comenzó el periodo de maltrato físico. Fue condenado por un juez de primera instancia en lo criminal de  Mérida, debido a la jurisdicción sobre Palmira. Su reclusión la cumpliría en la antigua cárcel de esta ciudad, que estaba situada cerca de la sede de la Gobernación y del Cuartel de Policía.  Esta información le llegó al coronel Américo y a Pedro Mario, mediante <<Una carta del compadre Abraham, quien le contaba que José Antonio, el mártir de Palmira, había muerto en la cárcel de Mérida a causa de una disentería>> (Burelli, 96).


Umberto y Pedro Mario, los hermanos Burelli García.


El día fijado para el levantamiento armado y la invasión por la costa, era el 24 de julio, fecha de nacimiento del general Gómez. Para Américo, Umberto y Pedro Mario, la conspiración se convirtió en el centro de su pensamiento y de sus propias vidas, los tres hermanos Burelli, así lo decidieron, al costo que tuviere, no importaban los riesgos, ni las correrías azarosas que seguramente se presentarían, ni las acciones inciertas o caídas que pudieran tener, era el costo del poder, ellos cabalgarían esa aventura, participarían y serian protagonistas en la mas revolucionaria causa de inicio del siglo XX en Venezuela, harían historia, Américo los había convencido.

Edmundo Parra.

Hijo de la destacada educadora trujillana Agripina de Parra, preceptora de la primera escuela pública de La Puerta, en 1907,  hermana del coronel Burelli.  La memoria familiar, afirma que la muerte de su padre Antonio Parra,  fue obra de la dictadura gomecista.  Edmundo, se sumó a la tropa  rebelde, en la campaña contra el dictador Gómez, por las montañas de la Sierra de La Culata. Después de la primera salida del coronel Américo, de la cárcel, este siguió conspirando contra la dictadura, era vigilado por los de la “Sagrada”, es nuevamente capturado; Edmundo joven que se había convertido en la persona de su confianza, lo acompañaba, es golpeado, amarrado y encarcelado por las fuerzas del gobierno dictatorial. 


Carracciolo Palomares "Calzones Negros"


Culminando la campaña contra los “Ponchos” oligarcas trujillanos, dirigidos por  los generales Juan Bautista Araujo y José Manuel Baptista,  en 1892, al ser derrotados en forma estruendosa y sangrienta en la Batalla de la Mucutí- El Portachuelo, el ejército del gobierno liberal (Lagartijos), al mando de los generales Dr. Rafael González Pacheco y el caudillo de los indios y campesinos Rafael Montilla Petaquero, luego llamado el “Tigre de Guaitó”, autorizó a las personas de La Puerta, Mendoza, Jajó, que fueron víctimas de saqueos y robos de sus bienes y ganado, por parte del "Chatico" Briceño, cuñado  del general Araujo, para que los recobraran; por  ello, se formaron grupos de hacendados y campesinos para recuperarlos en los lugares donde sabían los tenía el terrible general saqueador, pero al ir recobrando lo perdido, se llevaban “algo más”, que no les pertenecía, que eran de otras personas o vecinos. Uno de los grupos de resistencia, lo capitaneaba Carracciolo Palomares "Calzones Negros".

Al triunfar la Revolución Liberal Restauradora, en 1899,  comandada por Cipriano Castro, las fuerzas oligarcas del Gral. Leopoldo Baptista, que venían promoviendo la autonomía de Trujillo, se incorpora al nuevo gobierno. Con él, va su amigo y joven oficial Américo Burelli García. 

El temido Carracciolo Palomares "Calzones Negros",  se convirtió en liberal, de los más radicales, se sumó a las fuerzas campesinas e indígenas del Gral. Montilla Petaquero. El Dr. Gabaldón en su versado testimonio, narró cómo fue la retirada en batalla, del Macho Palomares, <<En Carora salieron fuerzas del gobierno a apresarlo, sus compañeros se dieron a la fuga, y él solo cometió la temeraria imprudencia de hacerles frente, defendiéndose ferozmente desesperado, hasta que cayó de su cabalgadura muerto acribillado a balazos. ¡Triste final de este excepcional valiente! Desechó siempre el camino que guía la gloria, para constituirse en temor y desconfianza de todos, y particularmente de los grupos que le rodeaban>> (Gabaldón, Fabricio. Rasgos biográficos de trujillanos ilustres. Págs. 152-153. 2a. Edición. Presidencia de la República. Caracas.1993). Ésta muerte, ocurrió en Carora, estado Lara, un día de mayo de 1903. No participó en la “Guerra de los 15 días”.

Desde Los Aposentos, Garabulla, el Portachuelo, San Martín, Quebrada Seca, El Censo, los Llanos de San Pedro y por supuesto La Puerta, salieron pobladores actuando como pueblo armado, expresando la respuesta en colectivo contra los desmanes de caudillos, y también contra un enemigo mayor, como lo fue la dictadura, fue el levantamiento de nuestras montoneras puertenses contra Juan Vicente Gómez, cuando éste, comenzó la rebatiña de las concesiones de asfalto, petróleo y minería, es el alzamiento campesino guerrillero contra el dictador andino, que liderizaron los Varones de la Sierra de La Culata, comenzando por el coronel Américo Burelli García, el legendario y justiciero Coronel Sandalio Ruz, Cesáreo Parra, el de la feroz cabalgata, Umberto Burelli, el joven de "la mirada mansa" José Antonio Pabón “El Mártir”, Edmundo Parra y Mitrídates Volcanes el recordado último montonero y lugarteniente del coronel Sandalio, y tantos otros que participaron, es decir, los andinos nacionalistas, contra los andinos vende Patria.

 Al considerar realmente nuestra historia y por supuesto este tipo de cruzada rebelde ante el problema nacional, desde una localidad serrana, donde se incorpora todo este pequeño y gigante pueblo, demuestra tanta intensidad y patriotismo, que realmente no se podrá borrar de la memoria colectiva regional. La población de La Puerta, todavía espera de las autoridades, se levante entre La Mocotí y El Portachuelo, un monolito en recordación de los hechos históricos allí ocurridos, porque hasta Bolívar cabalgando su caballo, ingresó por ahí a tierras trujillanas, y  dejó su huella.  

(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta.

La Puerta, febrero 2024.

 Omanrique761@gmail.com

jueves, 31 de marzo de 2022

La Flecha, breve reseña histórica.

 

La Flecha, breve reseña histórica. 


Oswaldo Manrique.

Contenido:

1.- Algunas referencias del lugar.

2.- La iniciativa de Mitrídates Volcanes y el poblamiento de La Flecha.  

3.- El singular topónimo: La Flecha.

4.- Gentilicio.

5.- La trasandina dinamizó el crecimiento de La Flecha.

6.-  La gasolinera, punto de entrada y de salida.

7.- Escuela, servicios, gasolinera y comercios.

8.- Monumentos, lugares históricos y curiosidades religiosas.

9.-  La Flecha y su gente.

10.- Conclusión.

11.- Galeria Fotografica. 


1.- Algunas referencias del lugar.


Antiguamente, se le llamó Comboquito. Este sitio, que está dentro de la jurisdicción actual de la Parroquia La Puerta, Municipio Valera, estado Trujillo en Venezuela, formó parte de las posesiones desde tiempos ignotos de la comunidad indígena Bomboy, del valle del mismo nombre; una parcialidad de la poderosa Nación Timoto.


En el registro de caseríos y comarcas de 1920, elaborado y publicado por Américo Briceño Valero, La Flecha no aparece reseñada (Geografía del Estado Trujillo. editorial Cultura Venezolana. Caracas. 1920);  sin embargo, la posesión agrícola cercana denominada El Pozo, sí;  quizás la escasa población y las pocas casas, respondían a las que habían alrededor de esta hacienda. Tampoco aparece existente, para 1929, en la matrícula de sectores hecha por el geógrafo francés Bennet (Guía General de Venezuela. 1929). Antiguamente, se le llamó Comboquito (Kombokito), derivado de Komboko, que en lengua indígena significa quebrada o río dormido.

El Caserío La Flecha, se encuentra ubicado en jurisdicción de la Parroquia La Puerta, zona sur del área urbana de dicha Parroquia, bastante cercano al casco urbano, Municipio Valera, estado Trujillo, tiene el código postal oficial: 3106.

Distancia a Valera, estado Trujillo, 26,6 Kms., tomando ruta de la carretera trasandina, unos 48 minutos. Distancia a Timotes, estado Mérida, 28 Kms., tomando la Carretera Trasandina, Troncal 7, para unos 52 minutos, sin tráfico de carga.

2.- La iniciativa de Mitrídates Volcanes y el poblamiento de La Flecha.  


Mitrídates el ultimo montonero, irrumpe en La Maraquita.

Tiene sus orígenes como asentamiento social, en la dinámica iniciativa impulsada por Mitrídates Volcanes, un dirigente campesino de los sin tierra, nativo de Pueblo Llano, estado Mérida, que llegó a estos predios de La Puerta, en las montoneras del legendario coronel Sandalio Ruz, caudillo de la Sierra de La Culata, y de las fuerzas oligarcas trujillanas, que después abandonan, sin embargo, en opinión de sus herederos, entre ellos su nieto Pablo Volcán, aquel no congeniaba con el general Araujo, el "León de la Cordillera". Mitrídates, al intervenir y vencer con sus compañeros, la intrincada vegetación boscosa, subiendo por el primer camino indígena parameño, en el llamado Derrame o Chorrerón de La Maraquita, que se desprende del Páramo de Las Siete Lagunas, sobre la tercera década del siglo XX, se fue perfilando el comienzo de la historia de este caserío. Su otro  nieto Ramón Volcan “el Cholito”, hizo un importante esfuerzo por el mejoramiento del Dique de la Maraquita.    

Mitrídates Volcanes. Cortesía de Ayarid Volcán.  

Al tener dominio sobre las aguas, mediante la construcción de dique y canales, y haber deforestado gran parte de esa inhóspita zona, fue organizando parcelas de labor,  dadas a campesinos pobres, divididas con pretiles de piedra en su mayoría, convirtiéndose en un área fértil de producción agrícola, que a la vez, fue generando la necesidad de ocupar espacios cercanos, para vivir los parceleros, los peones, ayudantes, y lo mas adecuado era el área adyacente a La Maraquita, que es lo que hoy constituye el sector La Flecha; fueron pocas casas las que se levantaron, todas de bahareque y techo de fajina de caña.

Este dirigente agrario, promotor de esta área de producción, fue el lugarteniente del coronel Sandalio Ruz, históricamente se considera como el último montonero de La Puerta, porque sobrevivió a su jefe, a Cesáreo Parra y al coronel Américo Burelli, que juntos conforman los cuatro varones nacionalistas de la Cordillera de La Culata, asi como, Jose Antonio Pabón, el mártir de Palmira.

El señor Pablo Volcán, nieto de Mitrídates, recordó que en la familia se comentaba la anécdota, que en una de las jornadas de revueltas, lo venían persiguiendo a él y su pequeño destacamento, habían entrado a La Puerta, y los perseguidores le iban pisando los talones, iban muy cerca. Sin pensar mucho, bajó y tomó rumbo al cementerio. Entró y se escondieron pegados al muro de tapia; los enemigos llegaron hasta la esquina del muro exterior y uno de ellos miró el muro y dijo: - vámonos, esos no se van a meter en el cementerio (Conversación con Pablo Volcán.  La Flecha.  Octubre de 2021).  Así salvó Mitrídates su vida y la de sus compañeros. 

Señor Juan Pablo Volcán, nieto de Mitrídates Volcanes. Toma fotográfica del 2021, sector La Flecha, Parroquia La Puerta, estado Trujillo en Venezuela.  Cronografía propia de este blog, N°  5130.

El mismo señor Volcán, rememoró que cuando la revuelta contra Gómez, en rechazo a la rebatiña de las concesiones petroleras, su abuelo se fue a Montecarmelo, huyendo de los enemigos, se quedó un buen tiempo y se casó con Micaela Sulbarán, joven de ese pueblo. Regresó a La Puerta, donde decidió asentarse y formar familia (Conversación citada). Como se observa, de la partida de defunción de su esposa, Mitrídates no sabía leer ni escribir. Mitrídates está enterrado junto a su esposa Micaela, en el cementerio viejo de La Puerta. Murió con 98 años de edad, en 1954. 

Posteriormente, según lo recuerda el mismo Volcán, -quien nació en este sitio-, cuando avanza la construcción del tramo de la carretera trasandina, Valera-Timotes, va creando mejores condiciones de acceso, conectando la entrada al área urbana de La Puerta, es decir, una "y”,  el cruce o bifurcación donde está la bomba de gasolina, así fue llegando nueva gente y se fue amañando allí. También, la construcción de la vía La Flecha - La Lagunita, fue aportando atractivo al lugar.

Según el testimonio de Antonio Lino Rivero, nativo del Censo y destacado conocedor de estos hechos, explicó que en la primera etapa, estuvo relacionada con el hecho que, la maquinaria para la trasandina, la estacionaron en El Calvario, en la calle La Legua, en los alrededores de la antigua capilla de Fátima y el camino real, y desde este sitio, abrieron la carretera inicial, desde la calle La Legua hasta lo que hoy es La Flecha, que antiguamente, llamaban Comboquito (Conversaciones con Antonio Luis Rivero, en La Puerta, enero de 2022). Su padre, el maestro Martín Rivero, fue el capataz de estas obras viales.


En ese sitio, se divide la vía, una para La Lagunita, otra para entrar a La Puerta, y otra con dirección a Timotes, que es el ramal de la Trasandina. Se usaba mucho esta vía, debido a que el ramal de Valera a Timotes, paralela al río Motatán, es decir, desde el Cumbe, pasando por Quebrada de Cuevas, las crecientes dañaron gran parte de esta carretera. El gobierno nacional decidió construir el tramo carretero Mendoza-La Puerta, subiendo por la serranía, para llegar a Timotes, que concluyó en 1949.

La realidad rural fue cambiando, a partir de los años 80, cuando el desarrollismo urbanístico depredador, fue adquiriendo las tierras de La Maraquita, construyendo anarquizadas urbanizaciones para vacacionistas y turistas, hoy fantasmales y vacías, y dejando como resultado, un fuerte y lesivo impacto ambiental.  


3.- El singular topónimo: La Flecha.

Con la  existencia de la carretera trasandina, utilizada para ir a los pueblos de Mérida y Barinas, fue creando expectativas para el atractivo negocio del turismo y el comercio, fueron llegando personas de otros lugares de Venezuela y del mundo. 

En la memoria oral, no se olvida la anécdota en relación a este nombre, que ocurrió cerca de la plaza Bolívar. Cuentan que en una oportunidad le preguntaron al poeta Ángel González Rivas “el Guayanés”, que ejercía como comerciante de este pueblo, que por qué llamaban ese sitio La Flecha, y no se supo si por desconocimiento, porque él llego a vivir muchos años después, en los años 60 del siglo XX, o por jocosidad  o para asustarlo, le dijo al viajero: <<es que ahí, había un indio, que cuando se molestaba comenzaba a tirar flechas a diestra y siniestra>>, que al carro que pasara por la vía trasandina a Timotes, le lanzaba flechas, y el poeta que realmente no sabía cómo se originó ese nombre, recomendaba a las personas que tuvieran mucho cuidado al pasar por esos lados. 

         Lo cierto de la aparición del topónimo -según se lo escuché al profesor Carlos Volcán-, es que, en los años 40 del siglo XX, comenzando sus actividades la gente del Hotel Guadalupe, colocó una valla vial para orientar a los turistas, que tenía una destacada y simbólica flecha de color blanco, y abajo, en letras del mismo color el nombre: Hotel Guadalupe, ese es el origen del nombre, que a los habitantes se le hizo fácil señalar y llamar a este sitio como la Flecha, derivado del símbolo vial, que estaba en la valla. Ese aviso, desapareció hace muchos años. Imagínense, las pocas casas que habían en aquellos tiempos, que la bomba surtidora de gasolina, propiedad de Abdón Lamus "Don Audon", estaba en la entrada del hotel Guadalupe, zona norte del área urbana de La Puerta. 

       La versión precisa que nos da Antonio Lino Rivero, sobre el proceso de construcción de esta carretera, es la siguiente: <<En el año 1944/45 se construyó el tramo de carretera de La Puerta a Comboquito (hoy La Flecha) para empezar la construcción de la vía La Puerta-Timotes. Para esa época yo estudiaba en el grupo escolar José Luis Fauré Sabaut situado en la avenida Páez,  esquina calle 8, diagonal a la plaza. Cuando terminaron la vía La Puerta a Timotes, la unieron con la vía qué pasa por Pueblo Nuevo. En La Puerta, existía desde el año 1950 el famoso hotel Guadalupe y era donde llegaban los turistas zulianos. Al unir las vías Timotes-La Puerta- Pueblo Nuevo-Valera, el pueblo de La Puerta quedó un poco aislado y los turistas que iban de Maracaibo seguían directo para la Mesa de Esnujaque, que era un pueblo muy turístico y el clima parecido al de La Puerta. En vista de esto los dueños del hotel Guadalupe que habían perdido mucha clientela, instalaron una gran flecha en el sector Comboquito dónde les indicaba a los turistas dónde estaba ubicado el hotel Guadalupe; ese es el verdadero origen del nombre del sector La Flecha>>(Conversaciones con Antonio Luis Rivero, en La Puerta, enero de 2022). 

Como para que no quedara duda, aseguró con otro de los vecinos mayores: <<El que sabe bien esta historia es mi primo Rafael La Cruz, que vive en el sector el Viso, quien fue mi compañero de estudios en la Puerta, y trabajo en la venta de repuestos que tenía en la bomba de gasolina de Pablo Volcán, anteriormente la tenia Don Luis Ignacio Araujo, hermano de mi papá Martín>> (Idem). 


4.- Gentilicio.

La generalidad de estos parroquianos, se les atribuye el gentilicio de puertenses, pero en lo específico,  el gentilicio que hemos escuchado que se le da a los nativos de este sitio, es el de flecheros y flecheras, sin haber conocido arco o ballesta, ni  disparado ninguna flecha.


5.- La trasandina dinamizó el crecimiento de La Flecha.


         El señor Juan Pablo Volcán, uno de sus mas antiguos pobladores, recuerda que otras casas se fueron levantando cuando se construyó la carretera trasandina; durante el gobierno de  Pérez Jiménez, llegó gente de otros lugares y se amañaron en el sitio, luego la vía fue asfaltada por el gobierno de Rómulo Betancourt en 1959 (Conversación con Pablo Volcán); sin embargo, mantuvo sus características agrícolas. Dicha comunidad está integrada por gente sencilla, agricultores, trabajadores, comerciantes. 

De acuerdo con el dato suministrado por el señor Volcán, nieto de Mitrídates, la parte de arriba, se le llamó antiguamente Comboquito, porque pasaba una pequeña quebrada de agua fresca y saludable, desde la montaña hasta los lados de la casa de Orangel Briceño, más arriba de lo que se conoce como El Vergel. 


        6.-  La gasolinera, punto de entrada y de salida.


Una infraestructura, que complementa el avance de este sitio, y ha sido emblemática para la comunidad parroquial, lo es la gasolinera,  la estación de servicios que se le llama comúnmente "la Bomba de La Flecha", que está en el cruce carretero, que fue instalada a comienzos de los años 60 del siglo XX.

Anteriormente, según Antonio Lino Rivero, nuestro apreciado colaborador y conocedor de estos sitios y hechos, hubo otra bomba de gasolina, muy pequeña, cuyo propietario era el señor Luis Ignacio Araujo, quien  la comenzó a construir entre los años 1947 y 1948. Para 1949, ya funcionaba la surtidora bomba, y una venta de repuestos del señor Cesar La Cruz, también vecino de este lugar.  

Si hay alguien vinculado a esta estación de servicios, e igualmente, del caserío La Flecha, es el señor Pablo Volcán, nieto de Mitrídates Volcanes, un testigo de excepción en cuanto a la formación, crecimiento y consolidación de este caserío. Ha sido un permanente protagonista y testigo de la vida de esta comunidad, aquí ha estado residenciado, y en la estación de servicios ha laborado por más de 60 años ininterrumpidos.  

Certificado original del permiso para el expendio de productos derivados de hidrocarburos, en la Estación de Servicios La Flecha, de 1965, Otorgada por el Ministerio de Minas e Hidrocarburos de Venezuela. Toma fotográfica del 2021, sector La Flecha, Parroquia La Puerta, estado Trujillo en Venezuela.  Cronografía propia de este blog, N°  5021.

En su local comercial, montado en lo alto de una pared, como si fuera un cuadro de pintura al óleo, exhibe el Certificado original del permiso que reza: <<De conformidad con el Decreto N° 187, concede a Juan Pablo Bolcan, permiso para el expendio de productos derivados de hidrocarburos, que se utilizan en el transporte terrestre>>, bajo la denominación de <<Estación R. La Flecha>>, situada en <<Carretera Vía Timotes, La Puerta, Edo. Trujillo>>; de combustible de fecha 1 de julio de 1965, Otorgada por el Ministerio de Minas e Hidrocarburos de Venezuela. Cronografía propia de este blog, N°  5021. Obsérvese que para esta fecha, oficialmente se le llamó  a este lugar: La Flecha.

Diploma de reconocimiento al señor Pablo Volcán por su participación en las actividades de  Asociación Trujillana de Empresarios Gasolineros (ATRUGAS), 1964. Cronografía propia de este blog, N°  5057.

A pocos centímetros y en la misma pared, también se puede observar, con cañuela y vidrio, el Diploma de reconocimiento al señor Pablo Volcán por su participación en las actividades de  Asociación Trujillana de Empresarios gasolineras (ATRUGAS), en el año 1964. Estos importantes documentos, nos dan información histórica, de esta estación de servicios como factor dinamizador del crecimiento del sector La Flecha, y que sustituyó a la Bomba anterior, e igualmente  a la surtidora de Audón Lamus, que funcionaba en la entrada norte de La Puerta, lateral a la entrada del Hotel Guadalupe.


7.- Escuela, servicios, gasolinera y comercios.

El gobierno construyó una escuela primaria, y paulatinamente, creció el caserío La Flecha, que hoy conocemos, vitrina de dos realidades socios económicos totalmente distintas, la que representa los agricultores y productores, y la gente sencilla nativa de este lugar, y la  que exhibe, las urbanizaciones propiedad de gente pudiente, que viene por temporadas vacacionales. La Escuela de la Flecha, es ahora denominada Escuela Concentrada La Flecha, NER N°5, que es una de las que primero se construyeron en la Parroquia.

Con el crecimiento poblacional, de unidades de producción, del transporte y de la actividad turística de La Puerta, el caserío entrecruzado, ha obtenido favorablemente cierta modernización en materia de servicios; existen algunos restaurantes, cafés, sitios de comida rápida y comercios, bodegas, barbería,  alojamiento en posadas turísticas, estación de servicios y gasolinera.


8.- Monumentos, lugares históricos y curiosidades religiosas.


Fundamentalmente La Flecha, ha sido y es una zona agrícola, en su alrededor existen fundos importantes como El Pozo, que anteriormente eran criaderos de ganado vacuno y ovino. Hubo hasta hace algunas décadas, una empresa de Champiñones, con nivel de exportación.

8.1.- El primer camino indígena de La Puerta al páramo de las Siete Lagunas, ingresando por La Maraquita,

8.2.- El viejo Chorrerón de la Maraquita.

8.3.- Zona de pretiles, elaborados el siglo pasado por los comuneros de Mitrídates Volcanes.

8.4.- Escuela de la Flecha, ahora denominada Escuela Concentrada La Flecha, NER N°5, que es una de las que primero se construyeron en la Parroquia.

8.5.- El famoso Dique de la Maraquita, que venció lo inhóspito de aquel lugar, y lo convirtió en zona de cultivos, y ahora de edificaciones vacacionales.

8.6.- La casa centenaria de Mitrídates Volcanes, el último montonero.

8.7.- La gasolinera, estación que ha prestado servicios por más de 60 años. 

8.8.- Las ruinas de la Champiñonera, hoy invadida.


         8.9.- Virgen del Carmen, de la peña.


De unos 20 centímetros aproximadamente, es la imagen de la virgen del Carmen, que colocó hace varios años, la señora Benita Abreu, al frente de su casa, ubicada en un recodo en la carretera trasandina, que va de La Flecha subiendo a Valeralta, en una peña muy inclinada. La reliquia la adquirió de unos artesanos de Isnotú. Como le viene de familia, ha sido y es devota de la Virgen del Carmen. Benita, sexagenaria, es oriunda del Alto de San Juan, que se encuentra en la ruta a Timotes, agradable caserío agrícola y de mucha espiritualidad religiosa. Ella le tiene mucha fe y la puso para la protección de los conductores, que transitan por esas curvas. La peña, por su forma, tamaño y en una fuerte curva, es de pasar con precaución. La agradable abuelita, dijo que la saca de su gruta de piedra, los 16 de julio, para sus rezos y cánticos en una casa vecina. Semanalmente le pone sus flores y la alumbra cuando se puede. Esto devela un particular culto mariano carmelita, en nuestra Parroquia.

8.10.- El Rey Negro de La Flecha.

Una de las curiosidades religiosas que se localizan en la parroquia La Puerta, estado Trujillo en Venezuela, lo es el Rey Negro de La Flecha.  Sentado, vestido con su amplia túnica color crema intenso,  turbante chocolate y roscón de rey, sentado, al lado de un enorme ánfora plateada, y pose de espera, sobre una alfombra mandarina, el barbudo rey negro, observa a los que bajan a pie y los que van en vehículo, hacia la población de La Puerta. Mide unos 20 centímetros de altura aproximadamente. En su lado derecho, hay una cruz de palma. Al parecer, es una imagen de Baltasar el Negro, uno de los simpáticos sabios o magos de Oriente, que fueron a visitar al niño Jesús recién nacido, y que se recuerda como tradición católica, cada 6 de enero.

Está ubicado, con cierta comodidad, en una especie de gruta natural, con un salido de piedra que lo protege, dentro de una peña, en la carretera que sube de La Flecha a Valeralta. Lo instaló ahí, el vecino de la casa azul de enfrente, hace unos pocos años. No se pudo localizar a este señor, y los  vecinos desconocen el motivo por el que lo colocó en ese lugar. La Flecha, por el número de casos, se le ha señalado históricamente como el caserío de los suicidios.


        9.-  La Flecha y su gente.

En cada lugar hay personas que destacan por ser forjadores, o participar colaborando y ser emprendedores en favor de su comunidad, los que se mencionan a continuación, entre otros, son reconocidos por ese espíritu propositivo. Hacemos la salvedad, que los nombres que señalamos a continuación, son algunos de los mas recordados en la memoria de esta colectividad de La Flecha, tanto por su participación en el proceso de construcción de este caserío y comunidad, como por aquellos, que en forma directa o indirecta, han dado su aporte, bien como agricultores, comerciantes, maestros, vecinos o simplemente por sus anécdotas y simpatía. Esto es, apenas el inicio de un esfuerzo reconstructivo de la historia local, para ir rescatando, tanto los hechos importantes, como los protagonistas; quien desee hacer algún agregado, corrección o aporte a este artículo, favor exponerlo en los comentarios o comunicarse por nuestros contactos. 

Mitrídates Volcanes, lugarteniente del legendario coronel Sandalio Ruz, caudillo de la Sierra de La Culata; intervino y vence con sus compañeros, la intrincada vegetación boscosa, Derrame o Chorrerón de La Maraquita, que dio inicio al asentamiento de esa zona y La Flecha.

Además de los pioneros constructores de comunidad, existen personas que se van ganando el afecto y el reconocimiento en el seno de sus familias vecinas por su espíritu proactivo, o por sus cualidades o acciones, como las que se menciona a continuación.

Juan Pablo Volcán, distinguido comerciante  y testigo de la formación de la comunidad de La Flecha.

Ramón Volcán “el cholito”, nació en La Maraquita (1923-2015),  fue un destacado dirigente agrario de la región,  y responsable activista comunitario, fue Presidente de la Junta Comunal de La Puerta. Nieto de Mitrídates, hizo un esfuerzo por el mejoramiento del Dique de la Maraquita.

Luis Ignacio Araujo, había instalado en ese sitio la primera Bomba surtidora de gasolina. Cesar la Cruz, quien en 1957, tenía allí una venta de repuestos cerca de la bomba de gasolina (Conversación con Antonio Lino Rivero. La Puerta. Enero 2022). De los primeros comerciantes de la zona.

Martin Rivero, maestro, fue el capataz de las primeras obras viales, particularmente el tramo La Puerta-La Flecha.

La maestra Olga, de las pioneras docentes de la escuela, y de las mas bondadosas, según recordó Ramon Albornoz, de los primeros alumnos y nativo de este sitio. 

Un personaje de la picaresca local, lo fue Lorenzo Romero “el gordo”, quien era comerciante y tenía en su local, unos micrófonos y de vez en cuando, se paraba en la entrada de su negocio, ubicado en el cruce, y se convertía en locutor, imitando a los de la radio, y se dedicaba a complacer con melodías a los conocidos. Recuerdan que a quien más molestaba: - ahora vamos a complacer a nuestro amigo Pablo Volcán, con una de las jilguerillas. E inmediatamente, le ponía un disco de acetato, resonando a través de las cornetas.

Hay también como en todo pueblo rural, cúmulo de creencias sobre las  facultades curativas, que se entremezclan con las extrasensoriales o mágicas, que se comentan y se atribuyen a ciertas personas. 

Donde la curandera Matilde, que en un tiempo, mantuvo a la comunidad preocupada por sus "efectivos" trabajos esotéricos y ocasionó reclamos ante las autoridades y también ante el señor cura,  por su supuesta alianza con espíritus infernales, pero a la vez, allí se fue constituyendo un punto espiritual, mágico y hasta misterioso, que destacó cuando la inesperada llegada del helicóptero presidencial en los tiempos del Dr. Rafael Caldera, y aterrizó en los predios de la casa vieja del Dr. Espinoza, destacado dirigente de Copei y del gobierno de Trujillo. En la memoria de Fermín Rivas, vecino de este lugar, está muy claro aquel episodio, en el que siendo niño, llamó a su mamá, porque había una señora bruja bien peinada montada de lado en una escoba, y la hélice del aparato, la había despelucado toda, y cuando se retiró, la señora logró coger vuelo.

Otro personaje del referido ambiente, lo fue Regina la hechicera de El Viso, de quien se dice, que no se le podía ver la cara dos veces, otros decían que hoscamente tenía una belleza oculta, de esas que no se ven de buenas a primeras, su estampa un poco dura, así como su fuerte mirada de ojos claros, pero cuando otorgaba una sonrisa, demostraba su belleza interior, y buenos augurios en el caso; algunos personajes parroquiales se les ligo sentimentalmente a esta señora.

El comentario de quienes la conocieron, era que no tenía el mismo poder de su mamá a quien llamaban "La Jorobada". A esta señora, la recuerdan como un ser fuerte y repulsivo, le gustaba regañar a los que acudían a ella; era de mediano tamaño, desgarbada, hosca, con una arruga cerca del labio superior, con nariz de tabique torcido y unos ojos sombríos, que todavía, no se ha definido el color, porque nunca miró de frente a sus pacientes.

El "Siete diablos" Dávila, también conocido como "Cacharrito", fue desde joven muy pendenciero, a quien le atribuían poderes sobrenaturales, como evitar ser herido mortalmente en sus sonadas peleas, o desaparecer ante el peligro de ser emboscado. 

El loco Juan Ruz, que cuando no dormía en los trapiches, lo hacía a orilla de la carretera, al parecer, trabajó por muchos años en la bomba de gasolina frente a Cobrapsa, en la avenida Bolívar de Valera.

El viejo Ramón Albornoz "el flechero", alumno de la maestra Olga, que ha dedicado su vida a trabajar como peón, en todas las haciendas de La Puerta. 


10.- Conclusión:

Como se puede apreciar, el conjunto de factores y hechos, que hemos explicado  anteriormente, dinamizadores de su modernidad  y de su economía, particularmente, la incursión en La Maraquita, la Carretera Trasandina, Troncal 7, Valera-Timotes;  la carretera La Flecha-La Lagunita; la gasolinera, la champiñonera, indican que este sitio se convirtió en un sitio de oportunidades, para propios y extraños que se quedaron a vivir y fomentar familias, y también nos señala el proceso transitado en la formación social, cultural e histórica de esta comunidad puertense, llamada La Flecha.


11.- Galería fotográfica.


Otra gráfica del Señor Juan Pablo Volcán, personaje emprendedor del sector La Flecha, en el momento que expone parte de la historia de ese Caserío. Cronografía propia de este blog, N°  5135.

Panorámica parcial de La Flecha y La Maraquita, tomada desde la gasolinera. Toma fotográfica del 2021, sector La Flecha, Parroquia La Puerta, estado Trujillo en Venezuela.  Cronografía propia de este blog, N°  101725



Hondonada desde el frente de la gasolinera; al fondo se puede observar parte de La Maraquita. Toma fotográfica del 2021, sector La Flecha, Parroquia La Puerta, estado Trujillo en Venezuela.  Cronografía propia de este blog, N°  102001



En el cruce, en dirección a bajar a La Puerta, el restaurant y venta de desayunos criollos. Cronografía propia de este blog, N°  102106.


El árbol simbólico de La Flecha. Cronografía propia de este blog, N°  102200


Vista general de la gasolinera de La Flecha. Toma fotográfica del 2021, sector La Flecha, Parroquia La Puerta, estado Trujillo en Venezuela.  Cronografía propia de este blog, N°  101556.


El Chorrerón de La Maraquita, en la parte inferior de la gráfica, se observan las parcelas convertidas en urbanismos muertos.  Cronografía propia de este blog, N° 124637


Virgencita de la peña, via La Flecha-Valeralta. Toma fotográfica del 2021, sector La Flecha, Parroquia La Puerta, estado Trujillo en Venezuela.  Cronografía propia de este blog, N°  134101


El Rey Mago Negro, de La Flecha. Toma fotográfica del 2021, sector La Flecha, Parroquia La Puerta, estado Trujillo en Venezuela.  Cronografía propia de este blog, N° 110107.  

La centenaria casa familiar de Mitrídates Volcanes, el último montonero y vencedor de La Maraquita, aun se conserva en pie. Cronografía propia de este blog.

Martin Rivero (1903-2014), fue el capataz en la construcción de la vía La Puerta-La Flecha, también se le recuerda por ser el primer maestro de la escuela del Censo en 1920, murió en Maracaibo, a la edad de 110 años.

Ramon Volcan, nieto de Mitrídates, en el Dique de la Maraquita. Cortesía de Ayarid Volcán. Cronografía  N° WAO038. 


Entrada a La Maraquita, es el mas antiguo camino indígena para llegar a los páramos
de la serranía de la Culata. Cronografía  propia de este blog, N° 2862. 



Otra panorámica de La Maraquita. Al fondo, desde la cima de la montaña, el Chorrerón de La Maraquita, sector La Flecha, Parroquia La Puerta, estado Trujillo en Venezuela.  Cronografía propia de este blog, N° 2858.

La Puerta, marzo 2022.

Omanrique761@gmail.com 


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