sábado, 30 de noviembre de 2024

"Moncho" Carrillo, decente funcionario judicial.

Por Oswaldo Manrique (*)

Hablar de “Moncho” Carrillo, es hablar de La Puerta urbana, la del segundo tramo del siglo XX, específicamente de su sector popular La Hoyada, del esfuerzo para convertirse en comunidad residencial,  transitando a la par del crecimiento comercial, hoteles, centros de esparcimiento, iglesia, sin embargo, allí se encontró la solidaridad vecinal, por mejorar a todos. 

“Moncho” Carrillo, es puertense de nacimiento, para que no haya dudas, vio luz por primera vez, en la casa familiar ubicada en la calle Páez, en la entrada del pueblo, ejemplo señero de este gentilicio.  De contextura menuda, amable, mirada atenta, serio, de carácter firme cuando amerita serlo, buen conversador, elegante, sin temor a las circunstancias. “Moncho”, entre sus vecinos es una persona ejemplar, quien desde su posición en el poder judicial, pudo colaborar efectivamente con su gente. 

Su nombre completo Eusebio Ramón Carrillo Gonzalez. Nació en La Puerta en 1950. Sus padres Eusebio Carrillo, oriundo de Timotes, y su madre Porcia González, nativa de La Puerta.  Su infancia transcurrió en La Puerta urbana.  Cuenta que siempre vivieron a la entrada del pueblo en la avenida Páez, y su padre era un especialista en hacer muros y pretiles de piedra, inclusive, hizo los de CAVEPA, empresa que está en el sector El Pozo, vía la Lagunita y los muros que están a la entrada del pueblo, también fueron obras de él. Su papá se dedico a eso, y de ese trabajo vivía su familia y se criaron sus hermanos.

Estudió en la escuela José Luis Faure Sabaut, aquí en la Parroquia y en su juventud trabajó en varios sitios como por ejemplo en la discoteca de La Araña, del señor Pepe Lozito, del cual dijo: <<cuando él se iba a trabajar por fuera, yo gerenciaba ese negocio, me dejaban a mí a cargo, porque él se iba para Puerto Cabello a trabajar. Un centro de entretenimiento como ese no había. Lo otro era el negocio de Gil Combita, el “Tropical”,  el Centro Familiar El Valle, de Elda Torres, la “Terraza Zulia” del señor Benito Sánchez, eran los negocios de la época>> (Conversación con Ramón Carrillo. La Puerta, Enero, 2023); sin duda, La Araña, marcó un hito en la historia del entretenimiento del occidente del país.

En la discoteca “La Araña”, estuvo desde que la crearon, hasta el año 1975, que <<es cuando me voy a trabajar al Tribunal>>. Nuevo trabajo, nuevas funciones.

¡Me las comeré sin caldo!

Su vida, está llena de serías y agradables anécdotas, en contraste con la dureza de su tierra.  Recuerda una de sus anécdotas de muchacho, en una oportunidad <<me tocaba llevarle el almuerzo a mi papá que estaba haciendo unos pretiles en La Maraquita, y para acortar camino me metí por una trocha, y tropecé y me caí con todo y olla que llevaba caraotas calientes, y visto que se me cayó todo, las recogí con todo y monte y así se las llevé a mi  papá. Cuando mi papá, ve aquello,  me dijo: - Moncho, si están secas. No me quedó otra que contarle lo que había pasado y me dijo: - Bueno ¡me las comeré sin caldo!>> (Conversación citada). Su padre Eusebio Carrillo, el esforzado pretilero, ejemplo de trabajo recio y tesonero, le imprimió esa enseñanza mayor, al mal tiempo buena cara, le formó el gran apego y amor por el trabajo, cuyo ejemplo le granjeó el reconocimiento y respeto de muchos de sus vecinos.

Su tiempo en tribunales.

El Secretario, como  servidor judicial de la ciudadanía, es importante para garantizar el acceso a la justicia, y la protección de los derechos que corresponden a las personas que acuden al tribunal en busca de solución a su conflicto. Sin embargo, es poco o nulo el reconocimiento que se les hace, durante sus funciones, y menos, cuando han salido jubilados del Poder Judicial. Para ellos, queda como satisfacción el trabajo bien realizado y su aporte al mejoramiento de la institución judicial.

Eusebio Ramón Carrillo Gonzalez. cronografia de este blog. 

De sus inicios en el poder judicial, relató que, <<yo tenía muy buena amistad con Ángel González Rivas “El Guayanés”, que en ese tiempo era directivo de la Junta Parroquial y vinculado al gobierno, y se presentó la oportunidad de que en el tribunal necesitaban un alguacil y el Guayanés, conversó con el doctor Bocaranda, que era el Juez y me incorporan a trabajar en el tribunal>> (Conversación citada).

El relato de Carrillo, señala que,  <<Como Secretario estaba el señor Florentino Rondón,  y cuando salió Florentino del tribunal, que se retira, pues  pasé yo a ser el Secretario, del tribunal de La Puerta, Tribunal de Municipio>>;  recuerda que cuando él ingresó, iba con desconocimiento de todo lo que era el campo jurídico, sin embargo, iba percibiendo día a día la forma de trabajar y los trámites, ayudando,  lo que le permitía ir formándose. 

Detallando  y con mucha relación con lo anterior, nos dice que, tuvo un tiempo  <<siguiendo lo que hacía el Secretario para poder formarme y tener conocimiento de cuáles eran las actividades importantes dentro del tribunal, así yo les colaboraba y aprendía a la vez>>. Conoció desde su incorporación en el año 1975 hasta el 2001 en que fue jubilado, a jueces <<como el doctor J.J. Bocaranda, que era de Boconó, pero era una persona que estaba notablemente formado en el campo jurídico, era admirable el conocimiento que tenía este doctor acerca del Derecho; era además de eso, un militante de izquierda porque le llegaba mucha información de publicaciones de Cuba y de la Unión Soviética. En aquel tiempo fueron también jueces de La Puerta, algunos suplentes como la doctora Carmen Villegas de Mazzei, la doctora Zoraida Otero, Héctor Picón, el doctor Jacobo Nava, que era el vecino nuestro, la doctora Reverol y la doctora Isaura Suárez>> (Conversación citada); esta última,  recordada por su práctica del Derecho Conciliatorio.

Se acuerda que, <<Era alguacil, para esa época Alfonso García, que era de la ciudad de Valera. Yo entré por casualidad como alguacil, porque “El Guayanés” era amigo del doctor Bocaranda y fue el que me hizo puente para llegar al cargo>> (Ídem); el “Guayanés” Ángel González Rivas, en aquel tiempo, dirigente político y social en La Puerta.  

En su comunidad y su sentido de pertenencia.

Ramón Carrillo, no esconde su predilección por el sector La Hoyada,  sus vecinos lo recuerdan como una persona solidaria, promotor y colaborador en las actividades comunitarias,  mención especial su quehacer en el campo de la cocina colectiva y recreativa. Recuerdan los opíparos almuerzos domingueros preparados por éste, en su casa en la Calle 2, por los años 80. En los paseos, la preparación de comilonas,  distinguía como Chef,  Moncho Carrillo, secretario del Tribunal de La Puerta, varias fotografías hemos publicado, en la que se observa echando algunos “chirganos” al caldero; acompañado de Enrique Paredes “Montero”, transportista por muchos años  en el Hotel Guadalupe; observando el firmamento el “zurdo” Martínez; Benito Suarez, el popular Guache, uno de los más dinámicos exponentes del tenis local. 

La camaradería de los jóvenes de La Hoyada, durante aquella época, era muy evidente. Programaban excursiones y paseos por los lugares más interesantes de nuestra comarca.  Fueron varios, los paseos colectivos, y la cocina al aire libre, en los empíricos fogones que se podían montar en La Lagunita, anteriormente bello lugar para esparcimiento y paseo, estimulando el buen uso del tiempo libre. Virtudes estas, que generan trato y comportamiento que mejora las actividades de la comunidad, y también resaltan en su vida.

“Moncho”,  como se le conoce afectivamente dentro de sus amigos en el pueblo, se casó con Drenny Montiel, con ella procreó tres hijos Rafael Ramón, que es ingeniero, Sheila y Virginia, que son educadoras. Dice con mucho orgullo, que tiene hasta el momento cinco nietos.

Se le preguntó a “Moncho” qué recuerdos buenos trae de aquella época a esta, contestó <<es difícil determinar porque el pueblo ha crecido mucho,  en ese tiempo era un pueblo muy pequeñito. En aquel tiempo vivíamos aislados los de aquí, pero fue creciendo violentamente, cuando los maracuchos descubrieron este clima y paisaje se llenó de buenas casas. La agricultura, se vivía de eso. Ahora hay trabajos mejores remunerados. Aquel tiempo de mucho atraso, los educadores y maestros se formaban de la noche a la mañana, eran autodidactas, pero no tenían ningún tipo de formación sistemática>> (Conversación citada); aislamiento y atraso.

Igualmente aprovechamos de preguntar su opinión sobre las perspectivas de esta comunidad, de esta parroquia y dijo: <<yo creo que a pesar de la situación como está, la gente ha sido golpeada y permanecen en sus propiedades, pero la situación es difícil>> (Ídem); su sentir, muy personal.

En este tiempo, es placentero recordar a este personaje, quien proporcionó vida y empuje colectivo a su lar nativo, marcadas por su humildad y honestidad, lo que le da mérito de personaje de nuestra historia local. El 27 de noviembre de 2024, “sin aviso y sin protesto” como dicen los abogados,  se fue el amigo  “Moncho”, a la infinita otredad. 

 (*) Portador Patrimonial Historico y Cultural de La Puerta.  


Galería de fotografías. 

En preparación de la comilona, sentados de izquierda a derecha, quien fingió ese día como Chef,  Monche Carrillo, secretario del Tribunal de La Puerta, echando algunos “chirganos” al caldero; atento Enrique Paredes “Montero”, transportista por muchos años  en el Hotel Guadalupe; observando el firmamento el “zurdo” Martínez; atrás, de lentes oscuros,  Benito Suarez, el popular Guache,  uno de los más dinámicos exponentes del tenis local.  Imágen colaboración del señor Norberto Sánchez. Cronografía N° 3701.



 La profesional de la enfermería,  Isbelia Delgado, con su esposo Norberto Sánchez, el popular Kiko, compadre de "Moncho",  saliendo de la casa de este, en la Calle 2 de La Puerta, luego de un opíparo almuerzo preparado por el mismo "Moncho" Carrillo; año 1980. Imagen cortesía  del señor Norberto Sánchez. Cronografía N° 3681.


La camaradería de los jóvenes de La Hoyada, durante aquella época, era muy evidente. Programaban excursiones y paseos por los lugares más interesantes de nuestra comarca. Esta grafica corresponde a una mañana de paseo colectivo, y la cocina al aire libre, en los empíricos fogones que se podían montar en La Lagunita, anteriormente bello lugar para esparcimiento y paseo.  Se puede ver, al maestro Ramón “Moncho” Carrillo, pendiente  del caldero;  honesto trabajador judicial, fue hasta su jubilación, Secretario titular del Tribunal de Municipio La Puerta; a la izquierda, su compadre Kiko Sánchez, enseñando la pistola de carnaval, y atrás, Benito Suarez, el popular “Guache”, cargando a su hijo Hansen, que tendría unos 3 años de edad.  Imágen cortesía del señor Norberto Sánchez. Cronografía N° 3698.


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