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sábado, 19 de agosto de 2023

Guillermo Montilla con Bolívar en La Puerta

 

Guillermo Montilla con Bolívar en La Puerta.

 Por Oswaldo Manrique (*)

Cumpliendo este mes de agosto, 4 décadas del interesante y particular discurso sobre el Bicentenario del Nacimiento del Libertador Simón Bolívar, en nuestra Parroquia, lo hemos podido rescatar gracias a la colaboración del amigo Benito Rivas, directivo del Comité Pro Defensa de La Puerta; valiosa información, que aquí en pocos fragmentos, compartimos.

Con la sinceridad de la amistad que siempre profesó por sus amigos y con su buen verbo, respondiendo a esa simbiosis de su querencia por esta comarca, el periodista Guillermo Montilla, fue el invitado de honor, en el acto homenaje que hizo La Puerta al Padre de la Patria, el domingo 7 de agosto de 1983. En la plaza, participó de la ofrenda floral y demás actividades organizadas para tan alto motivo.

Don Guillermo Montilla, destacado
 periodista e intelectual trujillano.

Montilla, estuvo en el Cine Parroquial, en lo que la prensa calificó como una gran asamblea popular que desbordó el local.  La comunidad toda, se volcó ante la convocatoria del grupo de damas que en aquel tiempo conformaba una especie de matriarcado para estimular el progreso y la cultura en esta villa edénica como se le ha llamado, entre ellas, la señora Dolores Salas, doña Elsa Rosales de Cabrita, Alicia Peña de Villarreal y la profesora Belkis Villegas,  hubo previamente actuaciones de carácter artístico musical del famoso grupo coral Niños Cantores del Valle del Momboy, quienes entonaron el Himno Nacional; del Grupo Cultural La Puerta un Pueblo; los alumnos del Grupo Escolar José Luis Fauré Sabaut y otras instituciones culturales de la Parroquia 

El periodista y cultor de la historia don Guillermo Montilla, en su sencillo y sentido discurso de orden, comenzó diciendo <<estoy aquí de nuevo gracias a la generosidad de ustedes que me han dispensado siempre su afecto y consideración dimensiones invalorables para la sensibilidad humana de quien como yo, las calibra en su cobertura infinita>> (Diario los Andes. Valera, lunes 8 de agosto de 1983. Página 12); pues sí, asiduo visitante y amigo de familias de la comarca.

Bolívar el hombre, no el mito.

La descripción que hizo del líder independencista, <<Del Libertador Simón Bolívar, ese protagonista extraordinario de la historia, esa personalidad carismática, ese capitán de multitudes y de cálidas y vitales facetas, que no fue un mito ni un Dios, sino un hombre de carne y hueso, con pasiones, virtudes y defectos, pero que supo otear el horizonte y tomar en el momento preciso las riendas de la gloria, para escribir la más hermosa y heroica epopeya libertaria que recuerden los anales de la humanidad>>; con extraordinaria prosa, rescata a Bolívar del marasmo de la leyenda y de las discusiones bizantinas de la historiografía, que aún hoy, pululan por estos lares.  

 

Bolívar y el derecho a vivir y morir como ciudadano. 

Como bien lo expuso el padre Rosario en su célebre Proclama de 1811, y haciendo uso de las reflexiones del padre Andrade,  Montilla recoge ese principio, <<vivir libre: he aquí el ideal de todo ser humano, consciente y normal. El Libertador que vivió prodigando el don de la libertad y soñando con vivir libre como el viento, como los pájaros, como el agua, quiso renunciar a todo y retornar a Caracas su ciudad nativa, a la casa paterna, poblada de recuerdos y de sombras amables. Termina el padre Andrade su comentario sobre este aspecto de la vida del Libertador con una reflexión poética: tampoco pudo el Libertador vivir y morir como ciudadano. Se quedó como lo hemos dicho, en las alturas. Hoy el ciudadano es el hombre de la urbe. Para tener derecho a vivir en la ciudad, ha de ser un guardián del orden y de la armonía urbana. De lo contrario, está sobrando y estorbando. Tremendo dilema...>>; es su visión y sentido del principio libertario, aclarando, que lo tomó bajo la óptica de quien fuera un ilustre bolivariano, el siempre recordado padre Andrade, al referirse al Libertador como un ser <<que quiso vivir libre y morir ciudadano referido a la carta de Bolívar al general Santander>> (Ídem). Un análisis original, reflexivo y espiritual del párroco de Valera, también imperecedero, sobre don Simón. 

Texto del discurso del periodista Guillermo Montilla, publicado en Diario de los Andes, edición del lunes 8 de agosto de 1983. Página 12. Cortesía: Benito Rivas.  

Soldado de la causa de La Puerta: un compromiso de sangre.

Con esa sinceridad característica del orador, agregó <<no soy un invitado especial soy un soldado de la causa de La Puerta. Estoy aquí como diría el cantor popular Alí Primera <<porque yo no me quedo en la casa y mi trinchera siempre estará en La Puerta, para que no la cierren a la vida>> amo el valle, el río, las quebradas, los pájaros, el sol y la neblina. Al inmenso mural policromo violado por las verrugas del hormigón y el cemento de quienes una vez pretendieron marginar las viviendas humildes, secar los manantiales, exiliar la flora y la fauna, expulsar el silbido del aire, los canjilones y robarle al campesino su agua fresca y su derecho a cultivar la tierra, esa identidad viene de un compromiso de sangre, anudado por siempre>> (Ídem); este es el manifiesto solidario con la lucha librada por este pueblo rural, contra el urbanismo depredador, de la década de los 80 del siglo XX.

El llamado a la constancia: las banderas de la esperanza siempre en alto.

En otra parte de su discurso dijo: <<seremos siempre obreros del sueño y la imaginación nadie nos va a arrebatar la fantasía. Las banderas de la esperanza las mantendremos siempre en alto y esa solidaridad con el hombre, el ambiente, la naturaleza y ese conjunto de armonía que son patrimonio vital de una villa edénica, será permanente en la medida de "no bajar la guardia" ni un momento, de mantenerse siempre en posición de combate>>. Al mantenerse solidario, promovía la contundente realidad: era un momento histórico estelar de la vida de la pequeña comunidad de La Puerta y la necesidad de mantener la confianza en la vida y no abandonar las banderas de la esperanza.

Ante el dilema de la cultura del cemento.

En otra parte se le escuchó: <<tremendo dilema el que nos plantea la cultura del cemento, la cabilla, el parque automotor, la contaminación, la crematística y la irresponsabilidad pensamos nosotros ante las dimensiones trágicas que acusa esta locura colectiva>>; desnudó de esa forma, el rango de los intereses en pugna,  e igualmente, la magnitud de la lucha popular por la tierra, el  ambiente y el derecho a la vida de dicha comunidad rural andina.

Don Guillermo Montilla. 

Y sobrevino el canto de los poetas: La Puerta comarca de la eterna primavera.

Más adelante expresó  que recurría al lenguaje de un hijo de esta Villa, trastocada y desordenada los fines de semana en el reverso de su autenticidad por el bullicio de una época deshumanizada <<me refiero a Alirio Abreu Burelli esta fue su visión de la comarca: el valle es una inmensa alfombra cromática decorada por todas las flores del universo, las montañas altivas rasgan las banderolas del viento y amenazan con alcanzar el cielo amparados en la complicidad de la neblina que tiende manto de espuma a la curiosidad humana. El abra gigantesca se eterniza en el infinito y la pequeña ciudad arrebajada en el paisaje como esas aldeas de los cuentos infantiles perfila su silueta esplendorosa y mágica. Es La Puerta comarca de la eterna primavera, es el Valle del Momboy con su río que canta madrigales a las flores, al bosque y a los sembradíos, el reino de las hortensias y las dalias, los claveles y las gladiolas, las rosas y los pensamientos, los lirios y las azucenas, los geranios y las violetas, los nardos y las margaritas, las orquídeas y los malabares. Es el burgo del rocío y la neblina, los pájaros, la poesía y las canciones,  es el milagro de la Venezuela interiorana plena de bellezas y encantos que labra su destino mientras labora y sueña. Es un valle de rosas y de aromas al pie de las montañas y al lado de un río breve y musical y un pueblo con su tímida soledad bajo la majestad de sus cerros con sus calles anchas y solitarias y su campanario poblado de golondrinas que al atardecer parecen ensayar figuras de ballet frente a los últimos rayos del sol>>; por cierto, ese campanario hoy, permanece mudo, una "mano bendita" se llevó las centenarias campanas de bronce y no ha querido devolverlas. 

(*) Portador patrimonial histórico y cultural de La Puerta.

La Puerta, agosto 2023.

omanrique761@gmail.com 

viernes, 29 de octubre de 2021

La panfletaria dijo: Abran La Puerta, y se convirtió en himno del pueblo, 1983.

 

Crónica 6.- 

La panfletaria dijo: Abran La Puerta, y se convirtió en himno del pueblo, 1983.

Oswaldo Manrique. 


No dejaremos que cierren

 la linda puerta

 que siempre ha estado

 abierta a la vida


Uno de los latinoamericanos, que mejor supo adoptar la música como instrumento para movilizar y organizar  a la gente para sus conquistas sociales, para construir conciencia y nacionalidad, así como, para enaltecer el concepto de Patria, fue el poeta Alí Primera, nuestro Cantor del Pueblo. Con su canto solidario, recorrió el país, para estar al tanto, conocerlo y compartir con ese bravo pueblo, en un tiempo muy complejo, el post lucha guerrillera. Uno de los lugares, con el cual se identificó Alí, el padre cantor, y lo visitó varias veces, fue La Puerta, un pequeño pueblo rural andino, ubicado en el valle del Bomboy, Municipio Valera, estado Trujillo, en Venezuela. 

Una crónica recientemente publicada, por el amigo Alfredo Márquez, explica que, <<En junio de 1982 vino Alí Primera a Motatán…los muchachos del grupo religioso Hombre Nuevo, prepararon en la casa de Erlinda Cardozo, frente a la plaza. Alí Primera llegó en una ranchera Chevrolet blanca y se estacionó en la esquina del negocio de El Ronquido…ubicado en la entrada del pueblo. Allí lo esperamos con los tamboreros cuyo capitán era Alfredo La Boba Villarreal que Jaiber Abreu, tuvo la previsión de convocarlos. Alí Primera al ver el grupo de gente se arrechó. <<No joda yo vengo aquí a comer no a cantar. Además estoy enfermo de la garganta>> Pero en ese momento los tamboreros arreciaron con su toque sanbenitero y al hombre le cambió el ánimo. Y dandole gran portazo a la camioneta se puso a caminar, vía a la iglesia. Y en el camino, por los lados de Nani Rojo, pidió un lapicero, papel y una espalda para afincar. Esa espalda fue la de la Boba. Al hombre se le abrió la inspiración. Y escribió la estrofa: San Benito échate un palo, Y canta con alegría. Que en Motatán los tambores. Ya resuenan por la vida…al finalizar en Motatán, Alí Primera pidió llevar los tamboreros a estadio de El Milagro, en donde tocaron con Alí en Valera>> (Márquez, Alfredo. Motatán en la Historia. En Facebook, 2 septiembre 2021).


Alí Primera interpretando una de sus melodías en el acto político musical Un Canto solidario para La Puerta, realizado en el Estadio de El Milagro, de la ciudad de Valera, el 13 de agosto de 1982. Gráfica cortesía de Robinson Nuñez. 


Yo no me quedo en la casa

pues al combate me voy

voy a defender La Puerta

en el valle del Momboy

San Benito échate un palo

y canta con alegría

que en Motatán los tambores

ya resuenan por la vida…

Jei jei jei…

Voy pa’ allaaá


La concepción que tenia Alí, acerca de la canción como instrumento de lucha y de elemento concientizador de la gente, no lo planteaba como imposición de un lineamiento político, sino como promotor y generador de la participación de los pobladores, alrededor de su organización y de sus propios problemas.  Quizás sin quererlo, se fue convirtiendo Alí Primera, en el capitán del circuito de movimientos y luchas ambientalistas, de la unidad del pueblo y del canto necesario.

De un espontáneo y mágico encuentro, surgió. Un toque de chimbangueles, borrones firmes en papel pegado a la espalda sudorosa del capitán de vasallos Alfredo Villareal, fue la inspiración misma, que quedó grabada en la ajetreada memoria, para ir agregando, retazos dejados para el recuerdo. 

Bajo el titulo Alí Primera le canta a La Puerta, el periódico El Zuliano, en entrevista al Cantor del Pueblo, nos brindó lo siguiente: ¡Abran la Puerta! es una canción que se inspira en las necesidades humanas, que expresa una sensibilidad sin fronteras, y particularmente son <<las vivencias que han conmovido los sentidos de  Alí, en sus estadías en el hermoso pueblo trujillano La Puerta y el los pueblos que lo circundan>>; El canta autor refleja en su canción su lucha por el bienestar de los pueblos.

Página 32 del Diario El Zuliano, edición del 6 de junio de 1983, entrevista a Alí Primera, quien explicó de dónde surgió la canción Abran La Puerta

Igualmente reseñó: <<me llené –dice-, de sus sembradíos, de su artesanía, de su forma de vida, de su cultura popular. Esas sensaciones se fueron alimentando y entrelazando con cada visita, para germinar en canción>> (El Zuliano, edición  del 6 de junio de 1983, pág. 32), más adelante, agregó como su objetivo,  lo siguiente: <<y la lucha es por salvar al pueblo, para evitar que se convierta en un conglomerado marginal con menoscabo de su libertad y de las tradiciones que representan su esencia>> (Idem); sin duda, era profundo conocedor de la realidad rural andina y particularmente de La Puerta. 

En otro lugar de la entrevista, el artífice de la canción necesaria, dijo: <<el hecho de que en la temática de  la canción, se dé cabida a unos cuantos pueblos trujillanos y se les enlace en una sola gente, tiene significados relativos  al ideal de unidad de los pueblos pregonado por nuestro Libertador; esto, unido al planteamiento ecológico de fondo y a su sentido de defensa>> (Ídem); el ideal integracionista y libertario bolivariano.  


Plaza Bolívar de La Puerta, al fondo, templo San Pablo Apóstol. Cronografía propia de este blog. N° 3327. 

...Y a todos los pueblecitos que adornan  la serranía que Vayan buscando leña por si la lucha se enfría…

         Un sabroso y mágico canto, lleno de mitos y verdades, nos dejó el poeta, como tributo musical a una lucha, a un episodio, que abrió la conciencia sobre un problema para la vida de una comarca agrícola, que se seguía desde tiempos muy lejanos, y fue invisibilizado. En Abran la Puerta, los mitos, derechos y sueños se maridan, alrededor de esa causa sencilla y lacerante, desde el corazón enorme, del Cantor del Pueblo; era el mismo Alí Primera, legando ejemplo, ideas e historia, que al escucharla nos reanima el espíritu telúrico, que nos da <<la tierra de María Santísima>>, como dijera Don Mario Briceño Iragorry, el otro poeta, es la vida que nos nace de esa vibra, que es muy trujillana, por donde se le mire. Linares, los Tamboreros, San Benito, Carache, Motatán y La Puerta, es una religiosa y mágica realidad, que sin duda, nos pertenece. 

Gráfica de la caratula del disco Abran La Puerta, de Alí Primera, año 1983. Promus. P-048. Depósito legal: n.b. 83-2559. 45 promocional. Obsérvese el hermoso e interesante diseño de esta portada. 2784

Con el correr de los años, Abran La Puerta, cantada por Alí Primera, se convierte en himno e instrumento de las luchas populares; algo de esto, ya anunciaba cuando cantó: <<si no sirve mi canción, para que encienda tu alma, quema entonces mi guitarra para que crezca la llama>>.  Recordemos al maestro Alí Primera, quien sigue estando presente con su canto y su sueño de no dejar <<que cierren la linda puerta, que siempre ha estado abierta a la vida>>, que nos inspira la conciencia y guía a la defensa permanente de esta tierra y estimule la lucha de reivindicación de este pueblo.

Hoy, los puertenses del Bomboy, prolongan estacionariamente, la histórica lucha para reencontrar el camino truncado de reivindicar sus tierras ancestrales, el río, costumbres, tradiciones, cultura e historia. Todos y todas tienen la palabra.


Nota: Para mayor información, ver nuestro artículo Abran La Puerta, historia de una canción, en: lapuertaysuhistoria.blogspot.com

La Puerta, octubre de 2021.

Omanrique761@gmail.com 


 

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