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sábado, 20 de julio de 2024

Cuando la joven Narcisana Briceño de La Torre encaró al general Bolívar.

 Cuando la joven Narcisana Briceño de La Torre encaró al general  Bolívar.

Por Oswaldo Manrique (*)


Cara a cara, frente a frente, cerca y enfrente de Su Excelencia, dirigió su dardo a  Bolívar. Se presentó el momento, abordó el problema como si fueran hombres los dos, siempre dispuesta a todo, sin descartar la fama de que siempre iba armada.

Ese día, estaba finamente ataviada con uno de sus elegantes vestidos para las grandes ocasiones de la alta sociedad maracaibera. Rosita Carmona, su cuñada, lo recibió en el zaguán, igualmente se acercó Domingo a darle la bienvenida, se acercaron los hermanos Carmona, había fallecido el viejo Antonio Carmona, también estaban presentes José Briceño, hijo de Domingo,  de 14 años de edad, ascendido a alférez, con bautizo de guerra en Carabobo, donde fue el abanderado del Batallón Tiradores.

Al rato, hizo su entrada como toda una dama de la mantuanidad y la gente que recién tomaba el poder en la provincia realista, Narcisa Ana Briceño y La Torre. Su Excelencia el general Bolívar, al ver a esta hermosa y alta catira que agradó a sus ojos, se dirigió a saludarla  galantemente:

-         Madame, que grato es volver a saludarla.  Ella, acostumbrada al trato con los hombres y el dominio de la escena, le contestó: 

-         Es muy amable Su Excelencia.  Continuaron conversando, se fueron incorporando los otros parientes.

Fue muy amena y familiar la recepción que recibió el Libertador, desde su llegada.  Él había prometido que los visitaría y allí se presentó.  Ella le fue mostrando las instalaciones y ambientes de la casa de los Briceño Carmona.

*

Se ha venido reconociendo el papel que cumplieron varias mujeres en la guerra de Independencia al acompañar a la tropa patriota, preparar sus comidas y curar a sus heridos, labores importantes, muchas dispararon y  pelearon en batallas, sin embargo, hubo otras, no reconocidas por la historiografía, que cumpliendo tareas fundamentales en la conjura, de muy bajo perfil, se sabe que participaron enfrentando la inteligencia y contrainteligencia española en las calles de Maracaibo y Trujillo, entre los años 1810 hasta 1821, moviéndose con los conspiradores en la ciudad y articulando con las guerrillas independentistas en montañas y llanos del país, enfrentando al gobierno y ejercito españoles. Una de estas mujeres, lo fue Narcisana Briceño de La Torre.

Narcisana, fue una joven rebelde, trujillana, ejemplo señero de este gentilicio.  Amable, atenta, mirada algo espartaca, alegre, de carácter firme y templado cuando ameritaba serlo, buena conversadora, elegante, sin temor a las circunstancias. Su nombre completo Narcisa Ana Mariana Briceño de La Torre, nació a finales del siglo XVIII, en la hacienda “La Concepción”, Valle del Bomboy, Mendoza, Trujillo. Sus  padres: Margarita de La Torre y el Dr. Antonio Nicolás Briceño, eran primos.

El historiador tachirense Vicente Dávila, describió <<Que era hermosa y rubia como una espiga de trigales>> (Dávila). Una de sus parientes, Ana Hernández Bello de Tejera, escribió que la infancia transcurrió en <<la casa solariega del Dr. Antonio Nicolás Briceño, en la hacienda La Concepción ubicada en las feraces tierras de Mendoza, crecía una niña de lozana hermosura: alta de estatura, piel de nácar, cabellos de oro, sobre frente de rosa, los ojos zarcos, la boca risueña y fresca, que respondía el nombre de la catira Narcisa>> (Contreras, 201).

Igualmente, dicha escritora,  nos dejó nota publicada en 1934, referente a las cualidades personales de Narcisana, <<gozaba de bienes de fortuna, y sin embargo era trabajadora incansable, amante de la naturaleza, manejaba personalmente sus haciendas, se levantaba con el alba y después de ori la santa misa, montaba en su mula y daba vueltas a las pajizas chozas de sus colonos, eminentemente caritativa socorría al pobre con la dadiva y el consejo, gozaba de valía entre el alto clero y entre los mandatarios>> (Ídem). Era parte de la enseñanza mayor, que le inculcó su padre, formándole apego y amor por la labor en el campo, cuyo ejemplo le granjeó el reconocimiento y respeto de su comunidad.

La vida de esta Heroína del Bomboy, está llena de serías y agradables anécdotas, relacionadas en su mayoría, con hechos de la guerra de independencia, que abraca desde la primera prisión de su hermano Antonio Nicolás Briceño, en la Conspiración de los Mantuanos, la pena capital aplicada a éste y a su tío el coronel Vicente de La Torre, pasando su experiencia en Valera frente al jefe realista Brigadier Calzada, y su simpático cara a cara con el Libertador Simón Bolívar.  

Narcisana, luego del ajusticiamiento de su hermano Antonio Nicolás,  a quien llamaban “El Diablo”, tuvo mayor empatía con su hermano Don Domingo Briceño y Briceño, y con él, se dedicó a construir el movimiento independentista de Maracaibo, el principal bastión monárquico en Venezuela. Era también y como ella, nacido en la población de Men­doza a fines del siglo XVIlI. Fue hombre de destacada actuación política nacional.


¿Pudo Narcisana abrazar los ideales del temprano socialismo?

Con la confianza que le tenía Domingo, el polémico y versado intelectual y filósofo, sirviéndole como amanuense, mensajera, organizadora de sus asuntos y conversaciones de la conspiración de Maracaibo, con toda seguridad, iban permeando en ella, las ideas y propósitos de su hermano. 

Con formación familiar cristiana, Domingo Briceño y Briceño, como estudioso y amante de la filosofía, hubo de incursionar en las ideas del pensamiento socialista de la época, que se abrieron en el campo teórico desde 1789, particularmente no pudo descartar las polémicas ideas del ingles Thomas Payne, quien expuso su pensamiento social en Los derechos del hombre (Rights of Man, 1791-1792); Francisco Javier Briceño, otro hermano de Narcisana, fue excomulgado por distribuir y discutir en Mérida esta obra. Sin embargo, es con su libro Justicia Agraria (Agrarian Justice, 1795-1796), que el controversial Payne, expuso que no cuestionaba el derecho de propiedad pero <<lo subordinaba a la satisfacción de las necesidades sociales y para ello propugnaba un Estado democrático que interviniera en la vida económica>>; fueron ideas de avanzada social y política,

El carácter y las convicciones radicales del “Negro” Domingo, en torno a la democracia, y la república, lo hicieron debatir contra los justificadores de la dictadura bolivariana.  Su formación política y filosófica, concordaba en ideas universales como las de Charles Hall, también Precursor del pensamiento socialista inglés, aunque de ideas más moderadas, propugnaba en un tema que el trujillano abrazó con entusiasmo, que  <<La tierra tenía que ponerse en régimen de propiedad comunitaria y dejarla a los pequeños campesinos para su cultivo y debía limitarse la producción industrial a la satisfacción de las necesidades elementales>>; esto, como parte de su intento de establecer el concepto de la plusvalía y su  tesis de la guerra asociada a la explotación socioeconómica. Eran temas apasionantes para Domingo Briceño, con las cuales coincidía, como demócrata radical que era, y para <<abandonar las «miserias» de la civilización>>. Por ese tipo de convicciones, atacó las ideas centralistas y reprochó la dictadura de Bolívar.

Se puede considerar a Domingo, como el socialista temprano de Venezuela, o uno de ellos. Dávila al biografiarlo, señaló que su piel morena, por cuya razón le llamaban “El Negro”, <<le sirvió más tarde, en la candente arena del periodismo, para agitar al viento de la lucha…sus ideas socialistas tal cual un descamisado>> (Dávila, 275); sin duda, muy radical en sus posturas políticas, al preparar y ensayar sus discursos, como parlamentario, periodista y dirigente político, ella, su hermana Narcisana podía escucharlo, quizás los conversaba ante su observación y presencia, pues andaba con él. 

¿De cuales otras ideas, además de las cristianas podía Narcisana nutrirse ideológica y políticamente? ¿Pudo esta influencia, formarla y convertirla en socialista? Es tema para los investigadores.


1820, año fundamental para la Patria. Una libertadora de Maracaibo,  sin protagonismo.  


Firmado el Armisticio en Trujillo, en noviembre, continuaba en la conspiración en Maracaibo Domingo Briceño, quien  había salido de la Cárcel de la isla de San Carlos.  La tristeza embargaba a la familia, al haber muerto su anciano suegro el Dr. Antonio Carmona, también conspirador. El general Urdaneta era jefe militar de esta provincia y de Trujillo, y  <<con don Domingo vivía en aquel tiempo su hermana Narcisana, mujer de corte varonil, que había ayudado al hermano con fuego y de­cisión en su empresa de llevar a Maracaibo la revolución>> (Briceño Iragorry, Mario. Pequeño Anecdotario Trujillano. Pág. 29. Fondo Editorial Arturo Cardozo. Trujillo. 2003); mujer de la estirpe guerrera de los Briceño y de los La Torre.

Narcisana que estaba dedicada a la lucha por la independencia, participaba en forma decidida, no tenía padre, hijos, ni marido, ni novio, estaba sin dependencia de figura masculina. Sus responsabilidades, mas allá de ser escribiente, era desempeñar labores de confianza en el movimiento, se vestía como hombre para realizar tareas de reconocimiento de sitios y cosas, para acompañar y proteger a su hermano cabecilla de la conjura; la capacidad que tenia para el correaje y mensajería; pero además, a quién si no a ella, se le facilitaba hacer los contactos en forma velada y sin sospecha con los hermanos Delgado, los curas Antúnes y del Pulgar, o con los hermanos Vales, o los empiringotados Diego de Melo y Pinto, con los Baralt, Almarza, Aguiar, la mayoría vigilados, desde la intentona de 1812.  Se puede considerar este, uno de los ejemplos históricos, que dan cuenta que en todo movimiento, conspiración, o lucha social o política en el que participa la mujer en forma resuelta, ésta se convierte en el ánimo y voluntad de la organización, y por ende, se logran los objetivos.  Estaba de gobernador militar de aquella plaza el maracaibero Francisco Delgado, de modo que todo estaba dispuesto para su intento.

El licenciado Briceño y José María Delgado, hermano del gobernador, salieron ocultamente y se entendieron con Urdaneta,  <<todo quedó dispuesto y el 28 de enero del 21 se dio el grito de independencia>>, habían quebrantado el Armisticio. Delgado el gobernador realista se pasó a las fuerzas patriotas, <<Briceño como instigador de todo, cumplía con su deber, pues era un simple particular y había sufrido larga prisión por pretender la independencia de Maracaibo>> (Dávila, 278); Narcisana conspiradora, no se podía perder estar ahí, en el preciso hecho del grito de independencia de Maracaibo.

Briceño, acompañando a Delgado, asumió el cargo de Intendente y  Gobernador político interinamente, pero aquel renunció ante Urdaneta. Bolívar se alegró de esta renuncia, guardando viejos rencores, <<la inquina de Bolívar contra el hermano de Antonio Nicolás, a quien no había aun perdonado ni el litigio que le ganó en los tribunales de Caracas, ni la emulación en la empresa de libertar a Venezuela>> (Dávila, 279), algunos historiadores pretenden, calificarlo como un  escueto complotado, cuando desde 1810, ha sido el cabecilla de la conjura, para ocultar, y no disipar si Nicolás, le compitió el liderazgo en esa misma coyuntura histórica.


La primera visita del Libertador a Maracaibo, 1821.

El pueblo maracaibero había celebrado días antes la victoria obtenida en Carabobo por las fuerzas republicanas, volcándose a las calles y Plaza de la ciudad para testimoniar la admiración por el Libertador y su ejército. Los sobresalientes festejos ordenados por la Municipalidad el 10 de julio de 1821, contemplaba desde un funeral por los héroes caídos en dicha batalla, hasta demostraciones de alegría, fuegos artificiales, conciertos en el Balcón del Señor Alcalde, y en el frente, una banda de tambores y clarines entonando canciones patriotas. No faltaron los globos aerostáticos, los bien enflorados arcos,  banderas, tiros, iluminación, pelea de gallos y toros de cuerda.

El 30 de agosto de ese mismo año, arribó a Maracaibo el Libertador Presidente, lo esperaba el gobernador Francisco Delgado. El recibimiento  fue solemne y majestuoso <<entre 7 y 8 de la noche tomó tierra por el muelle de este puerto pues venía desde el puerto de Moporo, en el bote de la goleta corsario “Paquete”>>; estaba en Trujillo.

Una de las crónicas, que describe ese hecho, señala que desde la mañana de dicho día 29 de agosto,  se movilizaron <<grupos hacia la casa de gobierno en que se había alojado su excelencia>>; que, <<El alborozo, los repetidos vivas y aclamaciones de gratitud y respeto al Libertador, presentaban ciertamente el espectáculo más tierno y agradable, el que tuvo duración por algunas horas, y se colmó al presentarse en el balcón y hablarle S.E. a quien ya acompañaban y habían felicitado las corporaciones y mucha gente de distinción>>; Bolívar, estuvo varios días en dicha ciudad, donde atendió diversos eventos y reuniones. 

Apuntó el cronista que,  <<el adorno de los balcones, ventanas puertas y aún las paredes de los edificios por las calles de la carrera, entoldadas en algunas partes y llenas de arcos de diverso gusto, presentaban la vista más agradable, que aumentaba la concurrencia del bello sexo, victorando también al Libertador y cubriéndolo de flores hasta acercarse a la Catedral,... Llegado Su Excelencia y apeado del Carro, se hincó puertas afueras…besó allí la Cruz que le presentó el señor Canónigo Lectoral, entonándose un solemne Tedeum, y repicándose las campanas>> (El Correo Nacional, N°13, Maracaibo, sábado 1° septiembre de 1821. En: Revista de la Sociedad Bolivariana. N° 79. Caracas.1964); en la noche continuaron los festejos. 

La visita del general Simón Bolívar a la casa del Libertador de Maracaibo: Licenciado Domingo Briceño y Briceño.

La narración que aporta el maestro Briceño Iragorry, sobre lo ocurrido es la siguiente: <<Cuando el Libertador estuvo en Maracaibo el año 1821, visitó en su casa de habitación al Licenciado Domingo Briceño y Briceño, quien, por su extraordinario esfuerzo en pro de que la ciudad del Lago se sumase a la independencia, llegó a ser llamado el Libertador de Maracaybo>> (Briceño Iragorry, Mario. Pequeño Anecdotario Trujillano. Pág.29. Fondo Editorial Arturo Cardozo. Trujillo. 2003). Desde 1810, Briceño promovió la conspiración por la independencia de Maracaibo.

A Narcisana, se le criticó por su recio carácter <<mujer de corte varonil>>. Más que por disfrazarse para las misiones que le encomendaban, se sentía cómoda vestida con pantalón, blusa, botas y sombrero de pajilla; usaba solo vestidos en ocasiones especiales, andaba con el pelo recogido o corto, con semblante serio y circunspecto, su aspecto parecía decir, que si faltaban pantalones, allí estaría ella. Montaba caballo tan ágil, que decían que era mejor que su prima Barbarita de la Torre “La Amazona trujillana”. En Maracaibo, cuando le tocaba cumplir labores de séquito o de mensajería de su hermano Domingo, llevaba su pistola, se sentía segura en que era una hermosa catira y ojos bellos, le despreocupaba que la llamaran por estereotipos de género. Ella se aceptaba como era, y sostenía ese carácter fuerte y actitud recia, aunque rompía el molde de la dama de abolengo de la época, era la forma más cómoda durante la Guerra de independencia,  sobre todo que le tocó desplazarse continuamente, ser organizadora de reuniones conspirativas, captar gente, ser mensajera del movimiento, era una mujer guerrera, inclinada a la lucha, sin embargo, no fue esquiva al amor. Se casó en 1824, con el maracaibero Dr. José Domingo Bruno Hernández Bello y Vera, procrearon varios hijos 

El cara a cara con el general Simón Bolívar.

El relato del historiador  Mario Briceño Iragorry, acerca de este hecho, señala que,   <<En la sala principal, donde era objeto el Libertador de los obsequios de los seño­res de la casa, lucía un retrato del hermano sacrificado por Tiscar en Barinas el año 1813. Sobre el óleo mantuvo largo tiempo la mirada atenta el glorioso Bolívar. Después, en voz un tanto lenta, dijo:

—Fue una lástima que los españoles hubieran fusilado a Antonio Nicolás. Con su valor y su arrojo nos hubiera ayudado mucho. Pero a veces, sin embargo, pienso que Tiscar me evitó acaso el haberme visto con Antonio en la misma dolorosa situación en que me puso Piar.


— ¿Y no ha pensado Su Excelencia —le respondió rápidamente doña Narcisana— que él también hubiera podido fusilar al General Bolívar?.. (Briceño Iragorry, Mario. Pequeño Anecdotario Trujillano. Pág.29. Fondo Editorial Arturo Cardozo. Trujillo. 2003). Ella lo conoció años antes, cuando Margarita de La Torre, su madre, le dio un banquete en su hacienda “El Turagual”.

Los datos  historiográficos  encontrados,  proporcionan e informan que el 18 de septiembre <<a las 4 de la tarde se embarcó S.E. el Libertador a bordo de una goleta de comercio...La artillería lo hizo notorio luego con salva... hacia el mediodía de esta laguna con dirección al pueblo de San Carlos del Zulia, por donde pasa a la capital de Cúcuta>> (El Correo Nacional, N° 16, Maracaibo, sábado 22 de septiembre de 1821).


Verdadera mujer fuerte del evangelio, de las Libertadoras de Maracaibo.

La joven y hermosa mujer, amante de la Patria, la República, y de los Principios y postulados de la Democracia, mucho más que de los hombres, en ese momento, con su fina y hostil fiereza, labraba de esa forma un titulo de orgullo familiar.  Es posible que haya acentuado en ella, la animosidad en los tiempos en que Bolívar se hizo dictador, y los Briceño repudiaron ese cambio, aunque  <<la rubia Narcisana, jamás quiso izar la bandera de la Patria el día de San Simón. Era muy hermana de Antonio Nicolás para rendir homenajes a su emulo afortunado>> (Dávila, 280); era autentica y firme en sus convicciones.  

En 1872, muere en Valera. Escribió el Dr. Ricardo Labastida, sobre esta ilustre mujer: <<Narcisana Briceño de La Torre de Hernández Bello fue el prototipo de la verdadera mujer fuerte del evangelio>> (En: Benigno Contreras. Exclusivamente Valera. 201).

Es placentero sacar de la anomia u olvido historiográfico y recordar a esta Heroína del Bomboy, quien proporcionó vida y obra a su Patria, es posible que no se le reconozca su participación en los sucesos de la liberación de Maracaibo, como tampoco se los reconocieron a su artífice y jefe de la conspiración: Domingo Briceño Briceño (ambos trujillanos), cuando aprobaron por estos tiempos la novena estrella de la bandera nacional, no obstante, desde su lar nativo, difundimos esta nota exaltando parte de sus luchas, valentía, duelos, tristezas, alegrías, humildad, honestidad y sus convicciones, lo que le da mérito de personaje principal de nuestra historia local. 

(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta.  





Tabla cronológica de Narcisana Briceño de La Torre, elaborada por el Dr. Oswaldo Manrique, 2024.

1794                              Nace su hermano: Gabriel Briceño de La Torre (n. Mendoza, 1794), prócer, abogado y civilizador.

En noviembre de 1809, se graduó de Bachiller en Filosofía en Caracas, Siendo pasante, en 1813, fue denunciado en Caracas como revolucionario y republicano radical, ante Monteverde. En Valera le tocó delinear las calles, donando tierras y materiales para esta obra.

Fue representante por Trujillo al Congreso Constituyente de la denominada Gran Colombia, en 1821. Murió joven.

María de la Concepción (n. Mendoza, 1802), (monja) y Margarita (n. Mendoza, 1803), que murió célibe.

1796  a 1800                 Nace Narcisa Ana Mariana Briceño de La Torre, en la hacienda La Concepción, Valle de Bomboy, Mendoza, Trujillo, <<Que era hermosa y rubia como una espiga de trigales>> (Dávila). Padres: Margarita de La Torre y el Dr. Antonio Nicolás Briceño, eran primos.

1804                              Muere el viejo Dr. Antonio Nicolás Briceño, padre de Narcisana. Margarita de La Torre, madre, es hermana de Vicente Abreu Niño, prócer de la independencia, conocido como el coronel y guerrillero Vicente de La Torre.  

1805                              Se casó su hermanastro Dr. y coronel Antonio Nicolás Briceño, con Dolores Jerez Aristiguieta, prima de Simón Bolívar <<la dama de las grandes campanillas, carácter, riqueza y austeridad de costumbres>> (Arístides Rojas. Leyendas Históricas). Igualmente, se casó en Trujillo, su otro hermanastro y prócer independentista coronel Francisco Javier Briceño, con doña Gertrudis Ana Briceño, hija de don José Lorenzo Briceño y Petronila Antonia Parra.

1807.                            José de Briceño nació en Maracaibo, el 2 de noviembre de 1807, su padre fue Domingo Briceño y Briceño, prócer de la Independencia y fundador de la libertad en Venezuela. Domingo Briceño y Briceño fue hombre de talento y erudición.

 

1810                             Este año, su hermanastro Domingo (n. Mendoza, 1780), a quien apodaron el Socialista, inició la conspiración por la independencia de Maracaibo, uno de los principales enclaves de la monarquía española en América. (Copiar 2 párrafo 276 Dávila).  Huyó y se refugió en Trujillo.

                                     Estudio derecho y filosofía en Mérida. En 1803, se asentó en Maracaibo y se casó con Ramona Carmona, maracaibera, fundo hogar.  

Hijos: Mariano Briceño Carmona, que fue abogado y escritor; quien se casó con Carmelita Arismendi Cáceres, hija del general Juan Bautista Arismendi y la heroína caraqueña Luisa Cáceres.

Ramona Briceño Carmona, maracaibera, mujer del prócer neogranadino comandante Silverio Fernández; y  José Briceño, doctor en medicina, escritor, vivió en Caracas.

El periodista Domingo Briceño, en 1804, al morir su padre, hubo de trasladarse a Valera, a atender la hacienda Santo Domingo, que le dejó en herencia, pero igualmente, la perdió, confiscada en la guerra.

 

1812.                            Bajo la dirección de su hermano “El Negro” Domingo Briceño, desarrollan un plan de ataque a Maracaibo, el 14 de febrero con fuerzas de Trujillo, Barinas y Caracas, que fracasó.  Impulsa la idea de mejorar el comercio entre Trujillo y Maracaibo, que estaba bloqueado. En julio de este año, fue apresado junto con su hermano Pedro Fermín Briceño, yendo a parar a la cárcel de Puerto Rico, su hacienda Santo Domingo en Valera y otros bienes le fueron confiscados. 

 

 

1813                              El 16 de enero de 1813, el coronel Antonio Nicolás Briceño, su hermanastro, redactó su propuesta de “Guerra sin cuartel”,  ideas fundamentales de lo que meses después el brigadier Bolívar asumiría en su proclama de guerra a muerte.

En junio de este año, en Barinas, es delatado, capturado, enjuiciado y muerto su hermanastro coronel Antonio Nicolás Briceño, creador de la tesis de la Guerra a Muerte.

Domingo y su hermano Francisco Javier y Pedro Fermín, se fugan de la cárcel de Puerto Rico, en junio de este año.

 

1815                              El coronel Vicente de La Torre, tío materno de Narcisana, continuaba con sus acciones militares la lucha independentista en Trujillo, con una guerrilla de apenas  unos 50 hombres, integrada por familiares, amigos y peones de la hacienda El Cequión y Betijoque, y ocultándose en las montañas, evadiendo la persecución. El 7 de febrero, son apresadas en la Vega de Motatán, sus primas Manuela de la Torre, y Manuela Gutiérrez del Corral, esposa de Vicente de la Torre, junto con 3 de sus hijos y 5 esclavos, fueron pasados a Escuque, pueblo de blancos. Después de varios combates, apresan a Barbarita, la capitana de su guerrilla y Vicente, se ofreció en canje para liberar a su hija y fue decapitado en la Plaza de la Chiquinquirá en la ciudad de Trujillo.

 

1820                              Firmado el Armisticio en Trujillo, en noviembre, continuaba en la conspiración en Maracaibo Domingo Briceño, el general Urdaneta era jefe militar de esta provincia y de Trujillo.  Había muerto su anciano suegro el Dr. Carmona. Estaba de gobernador militar de aquella plaza el maracaibero Francisco Delgado, de modo que todo venia a punto para su intento. Briceño y José María Delgado, hermano del gobernador, salieron ocultamente y se entendieron con Urdaneta,  <<todo quedó dispuesto y el 28 de enero del 21 se dio el grito de independencia>>,  habían quebrantado el Armisticio.  Delgado el gobernador realista se pasó a las fuerzas patriotas, <<Briceño como instigador de todo, cumplía con su deber, pues era un simple particular y había sufrido larga prisión por pretender la independencia de Maracaibo>> (Dávila, 278).

Briceño, junto con delgado asumen el cargo de Intendente y  gobernador político interinamente, pero aquel renunció ante Urdaneta. Bolívar se alegró de esta renuncia, guardando viejos rencores, <<la inquina de bolívar contra el hermano de Antonio Nicolás, a quien no había aun perdonado ni el litigio que le ganó en los tribunales de caracas, ni la emulación en la empresa de libertar a Venezuela>> (Dávila, 279), algunos historiadores pretenden, calificarlo como un  escueto complotado, cuando desde 1810, ha sido el cabecilla de la conjura, para ocultar, dirimir si Nicolás, le compitió el liderazgo en esa misma coyuntura histórica.

 

1821.                             Domingo Briceño y Briceño, fue al Congreso Constituyente de Colombia, el 6 de mayo, no aceptó que Bogotá fuera la capital de la Gran Colombia.  A los pocos días, cedió al servicio de la Patria y del Libertador a sus dos hijos José y Mariano, pero, solo incorporaron a José en razón de la tierna edad del segundo. José su sobrino, fue incorporado a las tropas libertadoras con el grado de sub-teniente y en Carabobo, cuando aún no contaba catorce años, fue el abanderado en Carabobo del Batallón "Tiradores".

José de Briceño, fue Rector del Colegio de Calabozo y de la Universidad Central de Venezuela, de Caracas, discípulo dilecto de Vargas, sustituyó a aquel en su Cátedra de Anatomía, en la cual estuvo por treinta y tres años.  

1824                              Se casa con  el maracaibero Dr. José Domingo Bruno Hernández Bello y Vera. Se avecindaron en la hacienda Morón, en Valera (Contreras, 200), de cañamelares y cacahuatales, propiedad del Dr. Briceño, su padre. El cronista La Riva Vale, señala que hizo casa en el Llano de San Pedro, donde se alojó el Libertador en 1813 y en 1820 (La Riva Vale, 19). Luego, vivieron en la ciudad de Mérida.

1824                              Nace en Escuque su hijo Gabriel Antonio Hernández Bello y Briceño, se graduó en Caracas de médico, fue rector de la Universidad de Mérida, senador y Pdte. de Mérida (1876 a 1878). Este se casó con Benilda Briceño Santander, llamada por esos tiempos “ex capitana”, sobrina del General Santander, de los libertadores de Colombia.

1825                              Nace su hija Margarita Hernández Bello y Briceño. Demostró gran fertilidad esta dama rebelde. Narcisana tuvo otros hijos: María de los Dolores, José Domingo, Ana María (monja), Gregorio y Eulalia.

1828                              Nace su hijo Antonio Nicolás Hernández Bello y Briceño.

1864                              El esposo Dr. José Domingo Bruno Hernández Bello y Vera,  murió  en Mérida en 1864.

1872                              Muere en Valera. El Dr. Ricardo Labastida, escribió sobre esta ilustre mujer: <<Narcisana Briceño de La Torre de Hernández Bello fue el prototipo de la verdadera mujer fuerte del evangelio>> (En: Benigno Contreras. Exclusivamente Valera, 201).

sábado, 29 de octubre de 2022

El Resguardo Indígena de La Puerta.

El Resguardo Indígena de La Puerta.

Por Oswaldo Manrique. 


Al contrario de lo que se piensa, La Puerta, nunca fue asiento ni residencia del hombre blanco, ni del negro, ni se establecieron casas, estancias y factorías coloniales, porque sencillamente solo fue un pueblo de indios Timotes, cuya cotidianidad y costumbres era distinta a la de aquellos, como lo demuestran viejos documentos de encomiendas recientemente paleografiados, sumado a los libros eclesiásticos parroquiales que se han revisado y el expediente de la Partición Judicial del Resguardo Indígena de 1891, que demuestran que la historia local que nos han echado hasta el momento, no es cierta. 


Antes de la llegada de los europeos al Valle de Bomboy, existía una comunidad originaria, constituida por indígenas de nación Timotes. A comienzos del siglo XVII, con el otorgamiento de las Encomiendas y para evitar los malos tratos que dieron los encomenderos a los primeros pobladores y les continuaran despojando de sus tierras ancestrales, se selecciona y dota de tierras, como posesión exclusiva de los aborígenes diseminados en el valle del Bomboy, pero que serán también ocupadas por grupos indígenas desalojados de otras tierras, mudados y trasladados por sus encomenderos, desde Jajó, igualmente familias esnujaques, escuqueyes, jirajaras, cuicas, gayones y por supuesto, los grupos del contorno, como mukutis, kombokos, vikuyes y Bomboyes, como parte de la Doctrina, que fue la estrategia organizativa y de reducción de la conquista y colonización española de Trujillo. 

El inicio de la evolución de La Puerta, como pueblo colonial esclavista, se sitúa en los finales del siglo XVI, de acuerdo a las más recientes investigaciones paleográficas, sobre documental localizada en el Archivo General de Indias, obteniendo de esto, que habrían pasado al día de hoy, más de 420 años aproximadamente, desde aquel punto de partida. Siendo el primer encomendero del valle de Bomboy, el portugués Tomas de Buyn, también llamado capitán Tomé  Buy,  de  Vuyn  o  Avoin (Briceño Iragorry: Fundadores de Trujillo.1930).

Siendo Alcalde el capitán portugués Tomas Dabuyn, certificó que el 20 de diciembre de 1578, se encomendó al Capitán Alonso Pacheco, elaborar  las características geográficas de los predios trujillanos, y eran,  <<Al Norueste de Mérida, Distrito del Nuevo Reyno de Granada…toda tierra serranía y rasa, camino derecho; todo poblado de naturales, asi de la dicha ciudad de Mérida, como de esta>> (Relación gráfica y descripción de la ciudad de Trujillo, 1579. p. 140), tierras pobladas por aborígenes. Incluyen en dicha Relación de 1579, que <<Los pueblos de los indios como esta dicho repartidos por la tierra sin haber pueblo fundado. Fueron hechas las encomiendas por quebradas y por chapas y decoradas, de sierras, y en algunas partes fueron casas contadas. Está repartida toda la provincia del pueblo en seis doctrinas de sacerdotes>>  (Relación gráfica y descripción de la ciudad de Trujillo, 1579. p. 141); se entiende que para ese año, no estaban agrupados, ni reducidos ni concentrados los indígenas, en los llamados “pueblos de indios”.

De acuerdo a la distribución doctrinal, considerada de mayor importancia para el  ordenamiento poblacional de Trujillo, la realizada por el Obispo Fray Antonio de Alcega, en 1608, la comunidad indígena agrupada en la Séptima Doctrina, es decir, el Pueblo de San Pablo Apóstol de Bomboy (no confundir con la Encomienda del mismo nombre), estaría constituida por aproximadamente más de 959 indígenas de los llamados útiles;   se debe anotar que los principales caudillos aborígenes en este sitio, al tomarlos bajo su dominio en 1611, el encomendero Juan Álvarez De Buyn, hijo del capitán Tomas De Buyn,  eran: Bomboy (o Bombas), Jasepe, e Yguara, todos de raza Timoto.  En la descripción geográfica de 1578, de la ciudad de Trujillo,  cuyo alcalde era el capitán Tomé  Buyn,  incluye entre los datos importantes que, <<había en esta provincia cuando en ella se entró, catorce o quince mil indios hombres y ahora habrá cinco o seis mil; la causa de haber faltado tanto fueron las guerras porque han sido belicosos y revelados cuatro o cinco veces y muerto mucha gente>> (Relación gráfica y descripción de la ciudad de Trujillo, 1579. p. 139);  también por las dos epidemias, una de ellas en 1573,  de la llamada viruela. Comparando las cifras poblacionales de indígenas de 1578, con la que tenía San Pablo de Bomboy, en 1608, esta representaba más del 15 por ciento de la población indígena y mano de obra total de todo Trujillo.  

Según la normativa de Indias, las posesiones para la constitución de un pueblo de indios, cabecera de doctrina, era de una legua a los cuatro vientos, de tierra fértil para la agricultura, con rio cercano, para asegurarle a los indígenas un modo de subsistencia, de la cual una porción era para cultivos que se distribuirían entre la comunidad, otra para el pasto de ganado y la tercera para explotación en conjunto de todos los pobladores, en forma rotatoria y de labranza gratuita, cuyo producto se aportaba a la Caja de la Comunidad, y un sitio donde tener su vivienda, asi como su templo católico, vivienda cural, plaza y lugar de reuniones; pero fundamentalmente se establecía para que los encomenderos  asegurasen la mano de obra y el pago de tributo, concentrando y manteniendo bajo custodia, control social, doctrinario y vigilancia a los indígenas, que pasaron de estado de libertad a estado de esclavitud.  No podían vivir en estas tierras personas blancas ni negros ni mestizos en los primeros tiempos de coloniaje, se mantuvo hasta 1891. En 1687, cesa el régimen de encomienda,  y el pueblo de indios de La Puerta, junto con otras 15 comunidades, pasan en 1722 a formar parte del Corregimiento de Indios, cuyo primer Corregidor fue don José Pérez de las Nieves.

En nuestra investigación, componían el Resguardo, todas las tierras que están dentro de los siguientes linderos, <<están limitados por el Norte, con el Zanjón Negro o Quebrada “Guadalupe” hasta su entrada al rio Bomboy, y pasando este, la quebrada de las “Paperas”, la cual se sigue de para arriba hasta la cima; por el Sur, la Quebrada “Tafallez”; por el Este y Oeste, la cima de los dos cerros que forman los derrames del Bomboy>> (Registro Principal del Estado Trujillo. Documentos de la Partición de las posesiones de tierras de los Resguardos Indígenas de La Puerta. Inserto bajo el N° 49, del Año 1891); de esta forma, quedaron delimitadas en el texto de la Partición,  las tierras que comprendían el Resguardo Indígena de nuestra comarca: La Puerta, anteriormente denominado Pueblo de Indios San Pablo de Bomboy.  Los 2 cerros a los que se refiere el Partidor Judicial, son: el Paramo de La Puerta (Hoy llamado de los Torres) por un lado, y el de Comboco, por el otro; asimismo, precisando con los 2 derrames que son: Comboco y La Maraquita.

Este asentamiento forzoso llamado “pueblo de indios”, posteriormente Resguardo Indígena, en la forma establecida en el  modelo hispánico de poblamiento, fue ubicado en una  extensión  “…de mil novecientas ochenta y cuatro hectáreas…”, de tierras predominantemente agrícolas, ubicadas en el valle y en las riveras del Bomboy, en las que pudieron mantener relativamente sus cultivos ancestrales, permeados por los traídos por los colonizadores españoles, como el trigo, cacao y café.  Dichas posesiones fueron reprochablemente despojadas mediante un juicio fraudulento de Partición, a los indígenas Bomboyes que hasta 1891, se mantenían en casi su totalidad puros, usaban su lengua originaria, sus costumbres, religiosidad  y cotidianidad, juicio este, que estaría sujeto a la evidente nulidad, por lo que de acuerdo a los decretos y leyes sobre Partición de Resguardos, vigente para aquel tiempo del gusmancismo (1891), pasaban a ser propiedad de la comunidad. Parte de esta tierra, es lo que hoy conocemos como el área urbana de la Parroquia La Puerta.

Así, se fue consolidando el Pueblo Cabecera de Doctrina o Pueblo de indios San Pablo Apóstol de Bomboy (hoy La Puerta), en tierras de lo que se conoció como "Valle de indios Timotes" (no Timoto- cuicas), dentro de la estructura política religiosa española, de la ciudad de Trujillo de Nuestra Señora de la Paz. El primer cura doctrinero fue el Pbro. Antonio Montero, luego sustituido por el padre Salvador de Carmona. Debido a la necesidad de ahorrar en jornadas de camino y contar con la mano de obra más cercana debido al  crecimiento pecuario de la parte norte del Valle, se creó en 1620, el Pueblo de Indios San Antón Abad (hoy Mendoza).

Entre 1795 y 1847, fue protector y párroco de ambos, el cura Francisco Antonio Rosario, pupilo del obispo Ramos de Lora, además, prócer independencista, quien hizo construir un Oratorio con la advocación de Virgen de Guadalupe de indios, que resulta de los más antiguos y escasos recintos marianos de este tipo, en Venezuela.  

El padre Rosario, fue el único Cura que al implantarse el periodo republicano, tuvo dentro de este Resguardo, tierra para su manutención, concedida por los nativos, llamada Hacienda del Padre Rosario y allí fue también erigido el Oratorio de la Virgen de Guadalupe de Indios, ubicada en la parte norte de La Puerta, surcada por la quebrada la Guadalupe, donde hoy están el hotel de este nombre, los edificios de García Méndez, el parcelamiento y hacienda El Rosario, tierras que fueron invadidas por hacendados de la localidad, a comienzos del siglo XX, y debido a la centrífuga documental, cambiaron el nombre original por el que se conoce actualmente, de “hacienda El Rosario”.

         Sirva esta primera nota, como reconocimiento histórico de que el espacio que ocupa hoy la población urbana de La Puerta, son parte de las tierras ancestrales de la comunidad de nativos Bomboyes, de la etnia Timoto, en el valle del Bomboy.

La Puerta, octubre 2022.

Omanrique761@gmail.com

domingo, 9 de octubre de 2022

Encomenderos y Encomiendas del Pueblo San Pablo Apóstol de Bomboy.

 

Encomenderos y Encomiendas del Pueblo de Doctrina 

San Pablo Apóstol de Bomboy.


      Por Oswaldo Manrique.


Varios historiadores coinciden, en que el inicio y erección de la mayoría de pueblos coloniales serranos, sobre todo los más antiguos, sería consecuencia, de las denominadas encomiendas, es decir, su núcleo generador.

Este pequeño y productivo valle, conocido desde tiempos remotos como Bomboy  de <<indios Timotes>>, fue objeto desde finales del siglo XVI, de la invasión europea, las tierras despojadas a sus tranquilos habitantes, y estos, convertidos en esclavos. Aquella aldea, organizada en su particular y diseminada distribución y ubicación de viviendas, de acuerdo a su cotidianidad, hábitat y cosmovisión, fue saqueada y sus habitantes reducidos, recluidos y concentrados en una limitada posesión de una legua a los cuatro vientos, llamada Resguardo, que en la práctica, se constituyó en la cabecera del Pueblo de Doctrina San Pablo Apóstol del Bomboy, es decir, el conformado por los aborígenes encomendados, localizados en los sitios que hoy conocemos como La Puerta, Mendoza, Jajó y La Quebrada, del hoy estado Trujillo, que significó una amplia jurisdicción política religiosa y a la vez, espacio de frontera con el Virreinato. Los principales capitanes que poseyeron tierras y encomiendas de indios esclavos en este valle, fueron: 

Capitán Francisco de La Bastida. Considerado el Fundador de la ciudad de Trujillo, en su último asiento, el valle de los Mukas, en 1572.  Encomendero por derecho de conquista y fundación. Las tierras que le fueron adjudicadas a este Capitán, estaban localizadas en lo que hoy es la parroquia Mendoza, justo centro del valle de Bomboy. La posesión de tierras explotada por La Bastida, existe aún, conocida como Hacienda San Francisco, Parroquia Mendoza, municipio Valera, estado Trujillo. Se intuye que, esas tierras fueron trabajadas con los indígenas que tenía de la encomienda en el área de Boconó, grupo de 208 aborígenes Tostós, según la organización jurisdiccional católica de Pueblos de Doctrina, del Obispo fray Antonio de Alcega, de 1611 (Briceño Perozo, 56). 

Capitán Sancho Briceño. Acompañó a Diego García de Paredes y Francisco de La Bastida, en la conquista y fundación de Trujillo. Fue el primer alcalde de la ciudad de Coro. Desarrolló una próspera hacienda, colindante a la de su yerno el Capitán La Bastida, son las tierras del linaje Briceño, fue el primero de ese ilustre apellido en Trujillo. Esta posesión, aún existe, denominada hacienda La Concepción, aquí nacieron varios próceres independencistas, entre ellos, el Dr. y coronel Antonio Nicolás Briceño, conocido como "el Diablo Briceño". Allí funciona el Museo Casa Natal de Antonio Nicolás Briceño.

Capitán Juan Álvarez Dabuyn. Prestó servicios importantes para el Rey de España, entre ellos, el aniquilamiento del cacique Nigale y las tribus zaparas, aliles y otras, que no permitían el tránsito de barcos por el lago de Coquivacoa, hoy Maracaibo, lo que valoró el Gobernador Sancho de Alquiza, quien le confirmó la Encomienda  "Valle de Vomboy", a la que había hecho dejación su padre el capitán Tomé Dabuyn, el 23 de marzo de 1601, quien la había recibido años antes del Capitán General de Venezuela, Don Alonso Arias Vaca. A este Juan, se la otorgaron de primera vida, y también, la Encomienda "Quebrada Comboko", adyacente a la anterior, que poblaban el territorio que hoy conforma La Puerta. Le otorgó una tercera, la Encomienda denominada "Lomalla de Busandi"  (Titulo y Confirmación por el Capitán General de Venezuela Sancho de Alquiza 19 de mayo de 1611, confirmada en Madrid, por el Consejo de Indias, el 10 de enero de 1620. En: Zambrano, 42). Es de destacar que la Encomienda "Valle de Vomboy", fue la   de mayor cantidad de indígenas esclavos, 408 de la nación Timoto, y pasó a integrar la 7a. Doctrina (Briceño Perozo: 57), luego  pueblo de Doctrina San Pablo Apóstol de Bomboy, cuyo pueblo cabecera estuvo ubicado en lo que hoy es el área urbana de La Puerta.

    Capitán Blas Tafallés. Acompañó a Diego García de Paredes, en la avanzada de dominación contra los Cuicas. Por el llamado derecho de conquista y fundación, le fue otorgada la Encomienda de los Timotes, constante de 108 indígenas, que pasó a conformar la 7a. Doctrina, organizada por el Obispo Alcega (Briceño Perozo: 57). Las tierras que explotaba este capitán, pudieron estar localizadas entre La Mesa de Esnujaque, Quebrada Grande (Municipio Urdaneta) y La Mocotí y El Portachuelo de La Puerta. 

Capitán Hernando Hurtado de Mendoza y Acosta. El Pacificador español de Trujillo, liberó el camino de los Andes, de grupos de aborígenes rebeldes. Don Diego de Osorio, Capitán General de Venezuela, le otorgó la Encomienda en el valle de los Timotes, que antes fue de Juan de Umpierres y su mujer Ana Xacome. Umpierres muere y su viuda, junto con su nieta María Márquez de estrada y Umpierres, siguieron disfrutando de la encomienda, pero la declararon vaca, por dejación que hizo la viuda,  y la nieta, se casó con el capitán Hernando Hurtado de Mendoza, y logra que se la concedan a él. Hernando Hurtado de Mendoza, para 1610, tenía a su disposición 137 indígenas del valle de los Timotes, 18 nativos del valle de Carache, de Boconó 51 indígenas, y de Pocó, 174 aborígenes esclavos (Briceño Perozo, 56). 

Francisco de La Piñuela. Participó en las avanzadas de dominación europea contra los primeros pobladores. Por estos servicios al Rey de España, le fue otorgada la Encomienda de los Timotes, constante de 175 indígenas, que conforma parte de la 7a. Doctrina.

Pedro Gómez Carrillo. Acompañó a Diego García de Paredes, en la avanzada de dominación contra los Cuicas. Por el llamado derecho de conquista y fundación, le fue otorgada la Encomienda de los Timotes, constante de 131 indígenas, que conforma  la 7a. Doctrina, organizada por el Obispo Alcega (Briceño Perozo: 57). Es bastante probable, revisados algunos datos hereditarios, que esta encomienda, de acuerdo al acta de matrícula y libertad, elaborada por el Alcalde Jacinto Valera y Mesa, en 1687, sea la que obtuvo el capitán José de Sánchez Mexias, que, <<está debajo de Señor San Pablo un título y confirmación y se compone de dos Partidos que es el de La Quebrada y el de Timotes>> (Castellanos: 86). 

Juan Pacheco Maldonado. Exterminador del cacique Nigale y de los Zaparas y Aliles, en 1607. Le adjudicaron tierras en el valle de Bomboy, y le fue otorgada Encomienda de Burbusay, con un grupo de 545 indígenas esclavos (Briceño Perozo: 56); esta fue la Encomienda con mayor número de  integrantes en toda la región Trujillana.  Es muy probable, revisados algunos datos hereditarios de los Pacheco (Dávila),  que esta encomienda, de acuerdo al acta de matrícula y libertad de indígenas, elaborada por el Alcalde Jacinto Valera y Mesa, en 1687, tenga relación con la del capitán Alonso Pacheco de Mendoza, constante de 107 naturales (Castellanos: 81). 

Doña Catalina Fajardo. Esta dama, fue un personaje importante, en el campo del desarrollo y estabilidad del nuevo modelo económico en este valle. Junto con su esposo Francisco Botello, fueron los primeros beneficiarios del grupo de indígenas de la Encomienda “San Pablo de Bomboy", para 1629, Catalina estaba viuda y no cumplió con la gestión de Confirmarla para disfrutarla legalmente,  a pesar que la siguió explotando, y declararon la Encomienda, vaca, es decir, volvió a quedar a la disposición del Rey, sin asignación a colono en particular. Se casó con el hijo del capitán Hernando Hurtado de Mendoza, Cristóbal y éste obtuvo el otorgamiento de esta Encomienda, el 25 de enero de 1629, por parte del gobernador Juan de Meneses.

Un dato importante se encuentra en dicho documento, relacionado con ese grupo aborigen, que lo califican de Nación Cuyca, cuyo jefe principal, era Julián, debido a que ya estaba cristianizado,  <<los que viven y están mandados poblar en el pueblo de San Pablo de Bomboy, según y de la manera que los tubo y poseyó la dicha Cathalina Faxarda>> (Zambrano, 11); sin embargo, la mayoría era de origen Timoto. En esas condiciones, los tuvo el capitán y primer encomendero Francisco Botello, desde antes de 1592.  Se entiende de este párrafo, además de que pertenecían a la nación Cuycas, que la localización originaria de este  comunidad nativa convertida en esclava, no era propiamente de La Puerta, <<mandados poblar en el pueblo de San Pablo de Bomboy >>, esto es, donde estaba el Pueblo cabecera de Doctrina,  y luego Resguardo Indígena, sino que los mandaron a concentrar allí, por razones de control social, racial, adoctrinamiento y de administración de los esclavos. Lo que nos lleva a confirmar que una cosa es el Pueblo de Doctrina San Pablo Apóstol de Bomboy, y otra diferente, es la denominada "Encomienda San Pablo Apóstol de Bomboy", que integró junto con otras, dicho Pueblo de Doctrina, ubicado en lo que hoy, es el área urbana de La Puerta.  También es conveniente señalar, que aquella figura jurídico político religioso, es diferente del denominado Pueblo San Pablo Apóstol de Bomboy, como cabecera de Doctrina, que en realidad fue el denominado hasta el año 1891, Resguardo Indígena de La Puerta. Esta posesión de tierras, sólo incumbía al Rey de España y a los indígenas a quienes se les había asignado para su concentración y subsistencia, no le pertenecían a ningún encomendero. 

Al convertirse en heredero del capitán Hernando, Don Cristóbal gestionó la fusión e integración de la encomienda del sitio de Muxunp, otro en el sitio llamado "La Cuchilla, ambos en el valle de los Timotes, de su padre, con la Encomienda que tenía su esposa Catalina, la denominada "Encomienda San Pablo de Bomboy", lo que logra de las autoridades de Venezuela, el 2 de enero de 1638, aunque el Consejo de Indias, en Madrid, al final del proceso, se lo negó. 

Entre los encomenderos de otras zonas, que también figuran como dueños de sembradíos en mesas, mesetas, lomas, lomallas, llanos, llanitos, así como hatos, hatillos y potreros, en el valle de Bomboy: como Baltazar Aguilar, además de militar y encomendero, prestó importantes servicios a la Corona española, en el campo de la ingeniería y la construcción. Agregamos a Martin Cabrita; ambos eran poseedores de mesetas y posesiones agrícolas en el Valle de Bomboy, por haberlas obtenido como derechos de conquista, o como repartimiento, colonizadores, mercedes de tierras, o composición, y tenían sus grupos de aborígenes encomendados que traían a trabajar a estas tierras.

El valle de Bomboy que desde tiempos ignotos, fue calificado como mágico, por su exuberante fertilidad, y por la rápida prosperidad dada a los hacendados y terratenientes, tiene un nombre indígena hermoso cuyo significado encierra sus características innatas y otras un contenido filosofal, Bomboy, que toma del mismo nombre del río, que significa rio de aguas de espuma, altivas y fuertes, palpitantes, fogosas. Bomboy, no Momboy, que es una suerte de distorsión del topónimo auténtico y original.  Fue este valle, sus páramos y su río, el portentoso cosmos de la Comunidad indígena Bomboy, conformada progresivamente por Xaxoes, Xikokes, Mucutis, Bicuyes, Kombokos, y por supuesto, los Bomboyes. Se agregaron forzosamente Kuicas y nativos del pueblo  Jirajara, cuyo mejor ejemplo fue la princesa bozal Yeguenda.

Antiguamente, nos vendieron la idea que, la historia de La Puerta, comenzaba con los hacendados y caudillos y oligarquía municipal del siglo XIX, ocultando todo un rico y apasionante mundo anterior a éste. Los Bomboyes, desaparecieron gradualmente durante el periodo colonial, terminando la labor sistemática de extinción, los hacendados, curas, jueces, prestamistas, estafadores y gamonales, en 1891.

Nos ocultaron ese vergonzoso proceso de esclavitud y exterminio, pero dejaron que se les colara en el tiempo y por la fuerza misma de la palabra, raíces que se irán develando en el proceso de descolonización histórica, y los hermosos topónimos, nombres y palabras indígenas, que los mencionamos en la cotidianidad, que usamos a diario, desconociendo su hermoso e interesante significado. 


La Puerta, octubre de 2022.

Omanrique761@gmail.com

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Por Oswaldo Manrique (*) Eso ocurre en el balcón de la casa. El fondo, la avenida Bolívar, muy cerca de la casa de los Alarza. Una terra...