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jueves, 11 de mayo de 2023

Elsa Rosales de Cabrita, madre de los Niños Cantores del Momboy.

Elsa Rosales de Cabrita, la madre de los niños cantores.
Por Oswaldo Manrique (*)

    Acercándose la celebración del día de la madre, es el propósito de este artículo, hacer un homenaje a las madres de nuestra comunidad, recordando a una de las singulares personalidades de este pueblo, aunque nació en la vecina localidad de Mendoza, fue la recordada profesora Elsa Rosales de Cabrita, le decían Doña Elsa. Educadora, por muchos años, dio clases en el Grupo Escolar José Luis Fauret Sabaut, también, en el Colegio de Niñas, de las Hermanas de San José de Tarbes, que estaba en la Calle 9, de La Puerta. 



Cuentan alumnos suyos, que ella para subir la muy inclinada pendiente de Los Jumangues, para llegar al grupo, lo hacía caminando hacia atrás, y cuando le preguntaban por qué caminaba al revés, respondía: <<hijito,  así se cansa una  menos>>.  La mayoría de los pobladores de esta comarca, la rememoramos en su estampa cotidiana, organizando y atendiendo a los niños y niñas de la escuela donde dio clases, y en la escuela de música. Siempre andaba con grupos de muchachos a su alrededor, conversando, riendo con ellos, orientándolos, acompañándolos en sus giras, entregándoles instrumentos musicales, en fin, fungía como una de esas simpáticas madres optativas, con las que se quiere estar todos los días y en todas las horas, como dicen ahora, era divertida y calidad. 







Profesora Elsa Rosales de Cabrita, fundadora de la Escuela de Música de La Puerta. 



     Doña Elsa, fue la promotora principal de la creación del Núcleo de Orquesta Infantil y Juvenil Adela de Burelli, de La Puerta. La escuela de música, funcionó inicialmente diagonal al Convento de las Monjas, es decir al frente de la familia Viloria, en una casa antigua con piso de madera, hoy en día fue remodelada, y hasta hace poco funcionaba una heladería; después que se mudó la escuela.    

 Elsa  Doris Rosales Rivas, es el nombre completo de esta insigne educadora; nació el 1° de mayo de 1929. Sus padres el señor Felix Rosales Vergara  y la señora Sofía Rivas Herrera.  Sus hermanos: Ady, Mari Rosa y Miguel Antonio, que eran los mayores de este matrimonio. Doña Elsa, cursó estudios primarios en la Escuela Padre Rosario, ubicada en Mendoza, su lar natal, luego, cursó estudios en el colegio “Madre Rafols”, en Valera, inicio estudios de comercio, presentó examen para el cargo de maestra y le es concedido, recibiéndolo de manos del poeta Antonio Cortes Pérez,  y se va a dar clases en el caserío “La Cordillera de Angostura”, ubicado a dos horas de Mendoza, subía en mula. Al poco tiempo, es trasladada a la Escuela Federal graduada “Padre Rosario”.

 Realizó el curso para formación de directores y al concursar, es designada Directora del Grupo Escolar José Luis Faure Sabaut, de La Puerta, estado Trujillo; impartió clases en la Escuela Técnica Agropecuaria y en el Colegio Nuestra Señora de la Paz, de la referida población. Durante varios años, se desempeñó como Presidenta de las Fiesta Patronales en honor al Santo Patrono de su pueblo, San Antonio Abad. Fue también, presidenta de la Junta Comunal de Mendoza. 

    En 1977, es clausurado, el Colegio de Niñas de La Puerta, patrocinado por las Hermanas de Tarbes. por iniciativa de la profesora Elsa Rosales de Cabrita, para continuar desarrollando la escuela de música de La Puerta, y apoyada por el profesor José Antonio Abreu, ocupan en calidad de préstamo el inmueble que era de las Hermanas de Tarbes, que llamaban Convento. En 1980, fue adquirido por la Gobernación del Estado Trujillo, en la gestión de Dora Maldonado de Falcón, y convirtieron este inmueble en la sede de la Escuela de Música de la Puerta. Le pusieron como nombre de la institución Adela de Burelli, se desconocen las razones de ésto, no se sabe si era cantante, o si interpretaba algún instrumento musical. Comenzó en forma esta institución en 1980, bajo la dirección administrativa de doña Elsa Rosales de Cabrita, y la dirección académica y musical del profesor Alberto Alvarado, convirtiéndose en el espacio de los Niños Cantores del Valle del Momboy, y del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles y Coros de Venezuela, núcleo La Puerta. 


En la gráfica, a la derecha doña Elsa Rosales de Cabrita, y el profesor Alberto Alvarado, de la escuela de música, en el momento de recibir un reconocimiento por su labor.

     Jaime Cabrita, su hijo, otro personaje anecdótico y jocoso, contó que en una oportunidad su mamá ya con más de 60 años, fue a estudiar un diplomado en la Universidad del Zulia, en Maracaibo. Un día saliendo de clases, cargaba sus libros y cuadernos, vio al bus de LUZ, que iba saliendo lleno de estudiantes, y se montó. Cuando el chófer la ve le dijo a doña Elsa: - ¿y usted señora? Ella le respondió: - Estoy estudiando. Inmediatamente el chofer, con gracia marabina, le replicó a la sesentona: – ¡Vergación, te han raspao poco! 

     En una oportunidad me tocó ir a conversar con ella, era Semana Santa, y me mostraba el estado de las instalaciones de la Escuela de Música. Esperaba una delegación del Ministerio de Cultura, enviada por el maestro Abreu. Usaba unos pantalones anchos y cuando iba subiendo las escaleras, se metió la mano en el bolsillo, para buscar las llaves, cuando muy nerviosa en lugar de las llaves sacó un cuarterita de brandy, y me dijo: - Ah carajo doctor, quién me metería esto en el bolsillo. Tenía muy buenas relaciones con los directores y músicos del Sistema Nacional de Orquestas, particularmente, su creador el maestro José Antonio Abreu, que sentía una consideración especial por esta escuela de música, la que visitaba cada vez que venía a Trujillo.

     La Puerta, brillaba musicalmente, bajo la batuta de Doña Elsa Rosales. Se realizaban toda suerte de espectáculos y conciertos en nuestra Parroquia y fuera de ella. Una de las creaciones importantes de dicho núcleo, fue el galardonado coro de Los Niños Cantores del Momboy, que recorrieron el país dando conciertos. Una representación de la Orquesta Infantil, tuvo el realce de tocar en el concierto al Papa Karol Wojtila (Juan Pablo II), cuando vino a Venezuela. Talleres con importantes músicos y ejecutantes nacionales e internacionales se realizaron en nuestra escuela de música, para nuestros niños y jóvenes estudiantes. 


Doña Elsa, murió el 17 de mayo de 2002. El Dr. José Antonio Abreu, Fundador del Sistema de Orquestas, al recibir la infausta noticia, expresó: <<esta noble dama coadyuvó a la consolidación del movimiento cultural musical en el Estado y sobre todo de los Niños Cantores del Valle del Momboy, su gran obra>> (Diario El Tiempo. Edición 18-05-2002). Invalorable su labor cultural en favor de los trujillanos.

Un conjunto de virtudes, conformaron la personalidad de esta ejemplar mujer, la profesora Gloria Reinozo, con la pureza de su prosa, la describió:  <<Doña Elsa, mensajera del bien, abeja laboriosa que en su rico panal almacenó tanta miel para nutrir espíritus, misionera de la verdad verdadera, que sostuvo en sus manos la antorcha que llevó luz a los cerebros donde reinó la oscuridad, setenta y tres años de labor continua donde permaneció quitando de sus ojos la pesada venda que los cubría para dilucidar sabias enseñanzas que fluyeron de sus labios como cascadas de perlas>> (Reinozo, Gloria. Hasta siempre Doña Elsa. Palabras que dirigió en el momento de la inhumación de Doña Elsa. 18-05-2002. En papel); virtudes que irradió y formaron en el espíritu de sus hijos propios y en los ajenos, el amor e identidad con su lar nativo, con el valle del Bomboy, y la inclinación a esos altos valores que destacan en nuestra identidad.

La historiadora y poetisa Gloria Reinozo, escribió como legitima y armónica despedida a su maestra, <<Inexorablemente su ciclo se cumplió y esa vida prodiga y maravillosa, se nos fue…en una fría aurora cuando traía en el nuevo amanecer ángeles cargados de arpas, citaras y trompetas entonando un armónico y melódico coro para robárnoslaTú no has muerto, sigues entre nosotros, burilando esténcils de alegría, con trazos dibujados de honor>> (Ídem); son palabras, convertidas en homenaje emocionado y justiciero, que evitan el olvido de esta singular dama. 

     La obra concreta en lo educativo, cultural y social que esta señora realizó en favor de nuestra comarca enaltece el gentilicio trujillano. En tributo a su loable labor, la población le puso su nombre a la Escuela Técnica Robinsoniana de nuestra Parroquia, creada en el año 2005. Recordémosla, como la madre que fue de los niños cantores y ejecutantes musicales del valle del Bomboy. 

(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta. 

 La Puerta, mayo 2023.

 Omanrique761@gmail.com

sábado, 10 de diciembre de 2022

Doña Arminda Elena Valera de Mejía, maestra de ejemplar templanza.

 Doña Arminda Elena Valera de Mejía, maestra de ejemplar templanza.


Por: Oswaldo Manrique.


Hablar de esta connotada educadora, significa exaltar los valores humanos, la escuela, la cultura y la espiritualidad de Mendoza del Bomboy. Se le reconoce como una de las docentes más destacadas y recordadas por la población de Mendoza del Bomboy. Su nacimiento coincide con uno de los hechos históricos más significantes del magisterio latinoamericano, la creación de la Sociedad de Maestros de Instrucción Primaria, bajo el liderazgo firme del maestro de maestros Luis Beltrán Prieto Figueroa, es decir, en plena dictadura gomecista. 


La profesora Arminda, nació el 12 de octubre de 1932, en un pintoresco y pequeño pueblo conocido como Mitón, jurisdicción del Municipio Candelaria, estado Trujillo.  Descendiente de una familia de reconocido aprecio local, vinculada a los sectores de la agricultura, docencia y otras actividades profesionales. Arminda inició su formación, como cualquier niña mitonence de su época, en la modesta escuela que funcionaba en el pueblo, donde recibió las primeras letras y enseñanzas.  

Al concluir sus estudios en educación, ingresó al campo de la docencia, dando clases, y estuvo muchos años en la Escuela Padre Rosario, en la población andina de Mendoza. El carácter amoroso, entusiasta y comunicativo en su labor, dejó una hermosa y profunda huella en el espíritu de los que tuvieron la dicha de recibir sus enseñanzas. 

En cada pueblo rural andino, la cotidianidad es compleja,  marcada por el espacio, clima, recursos naturales, religiosidad, costumbres, su pequeña oligarquía,  sus curas, y la escuela, a esa combinación está sujeto  su modo de vida, de ser, de pensar, de actuar, de reaccionar; por supuesto, el poblador, le da gran valor a esa realidad, está dispuesto a mantenerla de alguna manera,   lo  que culturalmente está arraigado desde los tiempos de sus ancestros, y no quiere cambiarla. 

Cuando llegó Arminda Valera, a la escuela de Mendoza, a trabajar con aquel animo   y armada con frescos, modernos y transformadores conocimientos en el campo de la educación para aplicarlos,  se encontró con serios tropiezos, de personas que no consideraban conveniente la atención de sus novedosas enseñanzas. Pero de todas estas vicisitudes, aprendió que estaba sola, apenas con la solidaridad de algunos docentes y alumnos; situación que debió enfrentar abriendo su mano caritativa.  Asi, siguió adelante en su labor magisterial y en su caritativa labor social  en favor del más necesitado y en la actividad religiosa, en aquel pueblo desconocido para ella,  de esa forma fue venciendo los miedos, y a la vez, conociendo aquel hermoso valle fresco y productivo.

Su compañera de labores y colega Gloria Reinozo, expresó de ella, lo siguiente <<Educadora... quien ha hecho abstracción de las espinas que en este duro apostolado le han herido su sentimental espíritu... pero ...ha dejado la diestra puesta sobre el alma de los niños y la otra sobre el pedestal eterno de la educación>> (Reinozo, Gloria. Palabras de despedida a la Directora de la Escuela Padre Rosario. En papel. Mendoza. 1995); al parecer, con estas palabras se reivindicaba un poco, lo que tuvo que aguantar doña Arminda, en su duro esfuerzo y trayecto pedagógico. 

Arminda Elena Valera de Mejía, que tanto sus cercanos, como los no tanto, la llamaban Doña Arminda, seguramente por su templanza y  emprendedora  inteligencia, de extenso vocabulario que expresaba con suave voz y fina dicción, marcó de admiración y pertenencia a este Valle trujillano, de valores como el esfuerzo y estudio, asi como de una innegable sensibilidad cívica, bondad y de servicio a su comunidad. 

Reinozo, de su hermosa prosa, le recuerda en vida, ante la congregada reunión de despedida del plantel donde vertió todo su conocimiento educativo:  <<Maestra, usted llegó a este pueblo con la edad en que todo se ve color de rosa, aquí ha transcurrido la mayor parte de su vida, contrae nupcias con un mendocero, forma su entrañable hogar, y más tarde da frutos de su amor, tres hijos que complementan su dicha; sin olvidar a su tierra natal Mitón ni a su círculo familiar>> (ídem).  Los Valera de Mitón, es un grupo familiar muy extendido en Trujillo,  inclusive, se puede encontrar gruesas ramas en el Zulia y en Lara. Doña Arminda, como le llamaban por respeto en el pueblo, se casó con Pedro Luis Mejía, que trabajó muchos años en la línea de transporte Valera -Mendoza; procrearon a Soraya, Luis Eduardo, trabajó en CANTV, destacado deportista, fue miembro de la selección de softbol del estado Trujillo, José Manuel y Beatriz.  

Mitón, donde están las raíces de doña Arminda, es un sitio de clima fresco, está situado en una franja de rocas, algunos lo describen como encaramado en el estribo de la Loma de Durán,  a una altura de 1.244 msnm, pueblo pequeño, agrícola cafetalero,  cerca están los pueblos Chejendé, Torococo y Mitimbús. Son gente amable y religiosa, sus patronos son Santa Filomena y San José, pero al pasar el tiempo, Arminda sucumbió ante los encantos del mágico Valle de Bomboy y su gente. 

La misma profesora Reinozo, le reconoce como voz del pueblo, la larga y benefactora labor desempeñada, <<Más tarde se gana el cargo de directora el cual asume con verdadera eficiencia y eficacia, sobresaliendo muy por encima del nivel honroso de las gentes laboriosas>> (ídem); ¡Que fortaleza y vocación!  Demostró gran vocación por la docencia, amaba la educación y a ella le dedicó su vida. Esta maestra fue jubilada a los 62 años de edad. La profesora  Arminda, fue titular de la Cédula de identidad personal fue la N° V- 1.398.822,  vivió la mayor parte de su vida en una casa de la población y parroquia Mendoza, valle de Bomboy, Municipio Valera, estado Trujillo, Venezuela.  

Aquel día de 1995, de celebración y despedida porque dejaba la institución Padre Rosario, para disfrutar de su bien ganada jubilación, la profesora Reinozo, la comprometía, al decirle: ante los presentes en el homenaje, <<Sabemos que su jubilación no puede ser para olvidarnos>> (ídem); en efecto, la institución siempre contó con el apoyo solidario de esta destacada educadora de ¡Nuestro hermoso valle de Bomboy! 

La Puerta, diciembre 2022.
omanrique761@gmail.com 

sábado, 27 de agosto de 2022

Gloria Reinozo, crónica, feminismo y arte de Mendoza.

 

Gloria Reinozo, crónica, feminismo y arte de Mendoza. 


Por Oswaldo Manrique.



Hablar de esta connotada educadora, constituye exaltar los valores humanos, la cultura y la historia de Mendoza del Bomboy.

Gloria del Carmen Reinozo Osorio, nació el 12 enero de 1946, en uno de los asentamientos o caseríos más antiguos del valle, como lo es San Pablo -en las riveras del río Bomboy-, de la Parroquia Mendoza, Municipio Valera,  estado Trujillo. Su padre Carlos Reinozo Labastida, descendiente del fundador de la ciudad de Trujillo, y su madre la señora María Jovita Osorio; sus hermanos Marlene, Belkis, Dalmi, Alix, Hilaya y Carlos Reinozo Osorio. Su bisabuela Paula Andrade Labastida, casada con el coronel Reyes Rubio,  era la dueña de la hacienda "San Pablo". Aunque en tiempo remoto era lugar de indígenas (la Encomienda San Pablo), alrededor de esta hacienda de caña dulce y trapiche, y los importantes  hatos y criaderos de ganado, como fuente de trabajo, se fue formando dicho caserío, constituyendo y manteniéndose como una importante y nutrida comunidad. 



Reynoso, para los primeros tiempos de la Colonia, se llamaba a los que venían del Virreinato de Nueva Granada (hoy Colombia); nombre de esta familia que se formó aquilatadamente en San Pablo de Bomboy. Por información dada por el señor Carlos Reinozo, el primero de su apellido, llegó a estas tierras alrededor de 1700, desde la ciudad de Tocuyo, especie de colono que decidió radicarse en la Cañada de Mendoza, que era un espacio próspero, con agua y buen clima  ¡El hermoso Valle de Bomboy! en las faldas de la Sierra de la Culata, de floración perpetua, mantos fríos de aire puro, virtudes naturales, que agradan la vida de cualquier mortal, en búsqueda de prosperidad. 

La profesora Reinozo, titular de la Cédula de identidad personal fue la N° V-3.461.006, vivió la mayor parte de su vida en la casa N° 72, de la Avenida 2, Mendoza, valle de Bomboy, Municipio Valera, estado Trujillo, Venezuela. 

Su vida y obra destacó en el campo de la cultura, las artes plásticas, las letras  y en la  educación, en la que su trayectoria por más de 32 años, ha sido objeto de reconocimiento.  Al concluir sus estudios en educación en la Escuela de Normalistas de Valera, ingresó al campo de la docencia, dando clases en Cuicas, Escuque y estuvo muchos años en la Escuela Padre Rosario, en la población andina de Mendoza. El carácter amoroso, entusiasta y comunicativo en su labor, dejó una hermosa y profunda huella en el espíritu de los que tuvieron la dicha de recibir sus enseñanzas. 

San Antonio Abad, obra al oleo, de la profesora Gloria Reinoza.

Así, la maestra Gloria o la Directora, como entonces le decían sus alumnos, marcó de fervoroso patriotismo, de admiración y pertenencia a este Valle trujillano, de valores como el esfuerzo y estudio, de respeto y reconocimiento a sus héroes, de una innegable sensibilidad cívica, y de servicio a su comunidad. 


Gloria del Carmen Reinozo Osorio, la letra feminista.  


Vinculada al campo de la educación, la cultura, la historia y al mundo intelectual, hizo gala de su exquisita prosa en diferentes escritos y crónicas de su pueblo, sin embargo, es interesante su trabajo muy bien argumentado en el que afirmó el papel de la mujer, indisociable de la lucha diaria de los pueblos, una especie de discurso cultural-feminista, que indica que las luchas sociales e históricas tienen una presencia vital de ellas, sin excluir ninguno de los estratos de la región.

Al salir de sus ocupaciones en su escuela, lugar de vida, a la maestra Gloria, le alcanzó el tiempo para pensar y escribir sobre destacadas mujeres de su localidad, que conoció y trató muy cerca, material que sería conveniente recopilar y difundir. Hemos leído:

¿Quién fue la profesora Aura Briceño Monreal?

Despedida a la profesora Arminda Elena Valera de Mejía, 1995. 

Biografía de Paula García Rivas de Linares.

Añoranza de mi terruño natal (San Pablo de Bomboy).

Alguien escribió que, conocer su historia de vida, es como retrotraerse a la Mendoza mestiza, en su rica cultura y costumbres, pueblo este <<plasmado en la personalidad de esta maravillosa facilitadora, quien ha contribuido al desarrollo de su formación y a la reconstrucción de su identidad local>>; indudablemente la maestra de Cronistas. 

 

Sobre Antonio Nicolás Briceño. 

De su modo de enfocar la historia local, no puedo dejar de mencionar su apasionado culto a ese Capitán de Libertadores como fue Antonio Nicolás Briceño "el Diablo", cuyo rol en la guerra independencista, jugó un verdadero papel transformador de la conciencia americana: la maestra Gloria, dedicó parte de su labor de cronista a este héroe incomprendido y obviado por la antigua y la actual "Ciudad Letrada". 

En su entusiasta defensa del excepcional héroe andino, la buscaban investigadores e historiadores en su casa, que se acercaban a recorrer los predios de los Briceño patriotas, los del padre Rosario, sus tierras, sus casas, los restos del trapiche, el templo San Antonio Abad, el Museo, la Casa Carmania, los visitantes vivían la emoción con la que la maestra Gloria, les explicaba las ideas, detalles y costumbres de estos héroes.  

En una oportunidad, la maestra Gloria, recibió una carta, específicamente con fecha 5 de mayo de 2010, del investigador Miguel Mora, desde el estado Aragua, que pesquisaba sobre la historia de los pueblos coloniales andinos, de cuyo texto transcribo lo siguiente: <<estoy entonces amistado con una patriota, con una persona que conmovida por la historia de su pueblo, de sus héroes y heroínas, está dejando como legado una síntesis encantadora plasmada en los símbolos de la patria chica>>; más que una carta, esto es un agradable reconocimiento a esta Cronista.

A este investigador, a quien Gloria le expuso ampliamente el tema, que le apasiona: <<el prócer inmortal, el incomprendido luchador que le correspondió la tarea de impulsar contra toda idea pesimista sobre el destino de la Patria, el Decreto de Guerra a Muerte>>; como una manera de retribuir esos datos históricos, le escribió al final lo siguiente: <<aceptando tu amable gesto de cooperar con este andino que consiguió en Antonio Nicolás Briceño,  una inspiración en el ambiente bicentenario de la Guerra a Muerte, es justicia enaltecer lo humano del personaje, del héroe Mendocino, si este es el mejor gentilicio, aunque lo veo más trascendente que simplemente local>>; esto, describe en parte la labor desplegada por la hoy desaparecida reivindicadora de la historia y cultura de Mendoza. 

Nota de prensa año 2000, Diario de los Andes, que informa sobre la Bandera de Valera, cuyo concurso ganó la profesora Gloria Reinozo. 

En el año 2000, Gloria Reinozo, la amante de la estética y la belleza, historiadora y artista plástica, ganó el concurso como autora de la bandera del Municipio Valera, que fue presentada y celebrada en los actos de los 180 años de la elevación de esta urbe a Parroquia eclesiástica.


Oda a su pueblo San Pablo Apóstol.


Fue una preocupada residente de su Municipio, y particularmente del lugar donde nació.  Escribió un sentido homenaje a su lar nativo, del cual compartimos lo siguiente:<<Añoranza de mi terruño natal. Tu nombre emerge de San Pablo Apóstol, nombre que solo puede compararse con una melodía celeste arrancada a las cuerdas sutiles de un arpa de oro admirablemente labrado por la mano límpida y pura de Jesús>>; le imprime mas belleza con su cristianismo militante. 

El siguiente trozo, describe con propiedad y conocimiento, junto con el cuido de su expresión: <<San Pablo caserío esmaltado en la fina tercitud de esta página que te escribo...tus floridos campos donde las mariposas dibujan el arco iris más sublime y enternecedor envolviendo de éxtasis a tus caseríos Scarandy, el Alto de la Cruz y San Lorenzo>>; aquí encontramos evidencia de un alma de alta sensibilidad, la de poetisa. 

El lugar de sus más recónditos recuerdos, lo revela así: <<San Pablo, yo saboreé la miel y caña de tus trapiches, yo libé la espuma de tu guarapo cuando emergían producción, la calidad de tu panela fue orgullo de los coterráneos, Sanpableros, tus verdes cañaverales, tus lindos sembradíos, tu ganado porcino, caballar, mular, caprino ¿Quién lo extinguió? ¿Qué han hecho de ti, mi lar amado? Hoy tienes nuevos dueños, extraños moradores que te han convertido en una masa de concreto...¡Oh, San Pablo! nada o muy poco queda ya de tu trapiche, mi dolor es silencioso, y solo me queda para ti un eterno homenaje de ternura, remembranzas y cariño>>; una especie de reclamo ambientalista. 

Firma autógrafa de la profesora Gloria Reinozo. 

Su religiosidad Mariana, también la expresa: <<Quiero volver a ver la Divina Madre de Lourdes en la gruta donde un día la entronizara Doña Delia Terán, cómo sueño con sus alegres ojos>> (Reinozo, Gloria. Añoranza de mi terruño natal. Original en papel. S/F). 

Mi agradecimiento a Carlos Reinozo, músico, hermano de la profesora  Gloria, por su deferencia en prestarme los trabajos de ella, información de prensa, así como, por la imagen de su hermosa pintura de San Antonio Abad.  

La profesora Reinozo, murió en Mendoza,  el 30 de noviembre de 2019, en medio de la veneración y tristeza de sus paisanos, alumnos y colegas, quienes le rindieron honores alrededor de su féretro, llevado al templo San Antonio Abad, y posteriormente acompañando sus restos hasta el lugar de sepelio.


La Puerta, agosto de 2022.

omanrique761@gmail.com 

 

Sofía Angulo Arboleda de Ramírez: abolengo, filantropía y belleza en La Puerta

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