Mostrando entradas con la etiqueta La Puerta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Puerta. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de octubre de 2025

La Puerta, Alí Primera y la lucha contra el urbanismo salvaje, en 1980.

            Por Oswaldo Manrique (*)




         La contemporánea memoria histórica trujillana, en parte, está relacionada con la compleja lucha de la población de La Puerta, durante los primeros años de la octava década del siglo XX, en la que se dieron jornadas inéditas y ejemplares de lucha social, agraria, política, cultural y ambiental en Venezuela, teniendo como uno de sus valiosos Capitanes, al cantor del pueblo Alí Primera; a lo que dio cobertura el Diario de los Andes.  Para la pequeña y aislada comunidad de La Puerta, estado Trujillo en Venezuela, a la que volcó su apoyo oportuno e incondicional, su orientación y dedicó parte de su canto solidario, acompañado de intelectuales, estudiantes, luchadores ambientalistas, trabajadores de la cultura, artistas y la Trova  Bolivariana,  es momento propicio a los 84  años de su nacimiento, recordar y rendir justo reconocimiento a su esfuerzo y su legado político, social, cultural y musical.

La izquierda, que fue su campo formativo y político al que siempre estuvo vinculado, estaba fracturada y seriamente fragmentada, en un complejo tránsito de la lucha armada, a la denominada “pacificación”. El pueblo, para muchos, no contaba con su vanguardia para la lucha; sin embargo, Alí abriendo brecha y animando, cantaba:

Si descansan las costillas

mientras el palo va y viene

y que de cualquier astilla

se puede sacar la cuña

vamos mi pueblo no juña.

En ese contexto, desde 1979, desplegando una palpitante energía, Alí viajaba con bastante frecuencia a las regiones, interconectado al mundo estudiantil universitario y al campo cultural y musical. Había creado con un grupo de intelectuales, artistas y gente de la canción necesaria, los Comité por la Unidad del Pueblo (CUP), como instrumento unitario. El pueblo y la izquierda venezolanos, deben reconocerle a este coriano, que con su esfuerzo político, su lírica, su música, inoculaba el ideario y la ruta en aquel momento o encrucijada, en el que se perfilaba la desviación y la lucha formal reformista, en el campo de la confrontación política. Fue un autentico sembrador de conciencia humanista, nacionalista, antiimperialista. Se puede decir, que era autentico militante de la unidad del pueblo.

Alí Primera en visita al NURR-ULA-Trujillo, se involucra en la lucha histórica de La Puerta, 1980.

En 1980, Alí, es invitado a participar en la celebración del aniversario de la creación del NURR, en la ciudad de Trujillo, el destacado ingeniero Alirio Rangel, recuerda, que fue testigo de los hechos, <<No solo en Motatán en todas las actividades de Alí Primera en Trujillo desde agosto de 1980, para celebrar el X Aniversario del NURR>>. En las conversaciones de grupo, salió el tema del impacto generado por la construcción de un macro proyecto en un pequeño pueblo, localizado al comienzo de la Sierra andina. 

Alí, abrazó y se solidarizó con las luchas de los pequeños pueblos andinos. Una sabrosa crónica publicada el 2 de septiembre 2021, en su página Motatán en la Historia,  el amigo Alfredo Márquez, relata  que, <<en junio de 1982 vino Alí Primera a Motatán…los muchachos del grupo religioso Hombre Nuevo, prepararon en la casa de Erlinda Cardozo, frente a la plaza. Alí Primera llegó en una ranchera Chevrolet blanca y se estacionó en la esquina del negocio de El Ronquido…ubicado en la entrada del pueblo. Allí lo esperamos con los tamboreros cuyo capitán era Alfredo La Boba Villarreal que Jaiber Abreu, tuvo la previsión de convocarlos. Alí Primera al ver el grupo de gente se arrechó. “No joda yo vengo aquí a comer no a cantar. Además estoy enfermo de la garganta”. Pero en ese momento los tamboreros arreciaron con su toque sanbenitero y al hombre le cambió el ánimo. Y dándole gran portazo a la camioneta se puso a caminar, vía a la iglesia. Y en el camino, por los lados de Nani Rojo, pidió un lapicero, papel y una espalda para afincar. Esa espalda fue la de la Boba. Al hombre se le abrió la inspiración. Y escribió la estrofa: San Benito échate un palo, Y canta con alegría. Que en Motatán los tambores. Ya resuenan por la vida…al finalizar en Motatán, Alí Primera pidió llevar los tamboreros al estadio de El Milagro, en donde tocaron con Alí en Valera>>.

El ingeniero Alirio Rangel, hizo otro aporte, al escribir como comentario lo siguiente: que un día en la tarde, se encuentra el párroco que al parecer era de origen colombiano, con Alí, en Valera, <<en Radio Turismo, al culminar un programa a la una de la tarde con Silene Baptista se acordó a las 10 am, un compartir en el salón parroquial>>; luego escribió que fue testigo de los hechos, <<No solo en Motatán en todas las actividades de Alí Primera en Trujillo desde agosto de 1980, para celebrar el X Aniversario del NURR…en la noche fue el canto Solidario con el Pueblo de La Puerta en el estadio El Milagro…En la mañana siguiente subimos a una reunión del Comité Pro Defensa de La Puerta>>.  También, se solidarizó con los damnificados de Boconó y con Carache.

Efectivamente, una de las luchas populares contemporáneas, interesantes y genuinamente campesina, se inició el 28 de mayo de 1980, cuando <<Habitantes de la comunidad de La Puerta (Estado Trujillo), decidieron unir sus esfuerzos para destruir con sus manos las primeras estructuras del Proyecto (Inturesa) que amenaza destruir su población>> (Benito Rivas y otros. La lucha de La Puerta. Pág. 6. 1983). Este fue el primer acto de rechazo popular, real y decisivo al proyecto urbanístico depredador, en este conflicto socio ambiental. El primer acto de combate colectivo, por su tierra de labor, su medio ambiente y el derecho a la vida.

No olvidemos el fondo del conflicto para los puertenses, de aquella época.  

En uno de los argumentos del Comité Pro Defensa de La Puerta, en <<Historia de la lucha de La Puerta>>, afirman que lo que pretendía la constructora INTURESA, era destruir los preciados bienes de esta comunidad rural andina, como lo son <<las aguas del rio Momboy (Bomboy), nuestras tierras agrícolas, el derecho a permanecer en nuestro hábitat natural, gozar y disfrutar de nuestra tranquilidad, percibir el fruto de nuestras culturas y tradiciones, pero fundamentalmente el derecho a la vida, que es el derecho supremo de todo ser viviente>> (pág. 40).  Finalmente caracterizan la lucha, como original y de nuevo tipo, es decir sin precedentes en Venezuela, no obstante se debe decir que corre pareja con la de Cerro Galicia, en Falcón. Ambientalista, como rasgo y fundamento principal del conflicto, novedosa en el país y por darse en otras partes del planeta experiencias en defensa del hábitat y de los derechos ambientales o de futuras generaciones; y la declaran una lucha  Bolivariana, según los Estatutos de dicho Comité (pág. 46). Una lucha ambientalista, pero en el fondo, escondía un problema igual o de mayor entidad: el de la tenencia de la tierra, en esa negociación habían vendido parte de las tierras de la comunidad para la expansión urbana, tierras del Resguardo Indígena, la antigua hacienda del Padre y prócer independentista Francisco Rosario D, y del Oratorio de la Guadalupe de Indios. Uno de los caciques terratenientes, dragoneó dando su “apoyo al pueblo” pero, en su lucha, no mencionó lo de la propiedad ancestral y comunal de esas tierras, y varios años, cuando llegó la calma, hizo lo mismo.

En un contexto político social de post guerrilla, se esparció por el mundo, la lucha contra los ecocidios, resonaban los casos de Cerro Galicia, y la amenaza del construcción de un Puente a Margarita; sin embargo, algo peculiar ocurría en un pequeño pueblo andino, alejado de las fuertes áreas urbanas, en donde se luchaba contra una empresa constructora desarrollista, que modificó con la anuencia de los gobernantes, banqueros y gamonales, su hábitat y apoderándose de las tierras del Resguardo Indígena, reservadas en 1891, para su expansión.

A partir de esa visita, comienzan a interesarse algunas individualidades y grupos, por el desarrollo del conflicto de aquella pequeña, rural y aislada comunidad serrana: La Puerta. La carga desarrollista de la primera etapa, llegó a construir 4 edificios, su proyecto incluía varios usos, en el que pretendían edificar una ciudadela para turistas y millonarios, teleférico, casino y coso hípico, que iba a modificar, hasta el mismo Santuario Indígena Maen Shombuk, en el páramo de las Siete Lagunas, en el más alto lugar de los Dioses, lo que acabaría no solo con la zona agrícola, sino con el derecho a la vida, como lo denunció el dirigente campesino de La Lagunita, Eustaquio Araujo. 

La lucha de este pueblo campesino, llegó a oídos del Cantor del Pueblo, Alí Primera, en su visita a Trujillo, en 1980, con motivo del aniversario de la creación del NURR. Mantuvo contactos con dirigentes universitarios que apoyaban esta lucha y luego, entró en contacto directo con habitantes y promotores de la lucha anti ecocida.  

Varios de los jóvenes promotores de esta pelea comunitaria por el derecho a la vida, hicieron contacto con la Federación de Centros Culturales de Valera, dirigida por Alfredo Matheus, el recordado y entusiasta Nelgar Osorio, Nubia Uribe, entre otros, igualmente, con el movimiento ambientalista, y con gente del NURR y la ULA. La extracción social campesina de Alí, lo hizo simpatizar con esta pelea. Se suman personalidades,  estudiantes y profesores de la UCV, FORJA, FACUR y otras organizaciones vecinales y ambientalistas. Como decía, de ahí nace el canto que llena su espíritu y su alma; la consagrada Mercedes Sosa, en una oportunidad dijo refiriéndose a él que,  <<su canto se nutre del pueblo>>. En 1980, junto con Abrebrecha, dedica su poesía envuelta en canto, al general del pueblo soberano y terror de los terratenientes: Ezequiel Zamora; y Doña Josefina, a la Guajira venezolana.

           Es importante reivindicar que, Alí, fue y sigue siendo por su trascendencia, uno de los grandes capitanes del pueblo durante el siglo XX venezolano, por eso, merece su lugar, entre los ciudadanos ilustres de este país, reivindicando su canto, su poesía y su obra política y nacionalista: “Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos…”

Desde nuestra trinchera, propusimos a las autoridades parroquiales, municipales, regionales, de la cultura y del patrimonio histórico, que con ocasión de celebrarse  los 80 años de su nacimiento, Alí Primera, el cantautor del pueblo venezolano y latinoamericano, sea declarado <<Hijo adoptivo de La Puerta>>. Esto se logró, posteriormente, en diciembre de 2021,  sin mayor alharaca ni celebración. ¡Así son las cosas! dijera Oscar.  

 

(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta



sábado, 6 de septiembre de 2025

De la pugna a cimientos construyendo futuro: El Centro de Educación Inicial "Simoncito" Arturo Uslar Pietri.

Por Oswaldo Manrique (*)




Desde la primera asamblea de consulta, los ánimos de los asistentes resultaron alterados. En cada comunidad, en cada pueblo, siempre existirán diferencias de criterios para definir la utilidad, beneficio y ocupación de ciertos bienes de propiedad social, particularmente los terrenos. Sin desmeritar las razones de uno y otro grupo, ese lote de terreno que fue motivo de una dura polémica, tensiones y palabras fuertes, entre vecinos, estudiantes, docentes, padres, representantes  y autoridades, enfrentados por el destino del terreno, fue como “para coger palco”. Pero el estimulo de la polémica misma, motorizó las emociones y aspiraciones, y la transformaron en el cúmulo de risas de los niños que a diario allí se reúnen, y los gritos y reclamos, se desmoronaron para dar paso a las paredes y techos de lo que ayer fue el Centro de Educación Inicial "Simoncito" José Luis Faure Sabaut, y hoy, lleva el nombre de Arturo Uslar Pietri.  Un hecho que evidencia que con voluntad y algo de ese magnetismo mágico que se siente en La Puerta, hasta los problemas más fuertes, pueden trasformarse en un espacio de alegría y forjador de futuro.

El Jardín de Infancia "José Luis Faure Sabaut", o preescolar, se encontraba anexo a la Unidad Educativa la cual lleva el mismo nombre, pero con diferente Código de funcionamiento. En el año escolar 2002-2003, se asignó un Subdirector de Preescolar a dicha escuela, debido a que existían 6 secciones cada una con su docente,  todos ellos personal graduado en el área. 

En cuanto a la creación del jardín de infancia, la data de su apertura es el año 1977, dirigido por la misma directora de la Unidad Educativa.

Para el año 2002, la directora era la profesora Edelmira de Franco, una persona receptiva y solidaria con el trabajo que se lleva a cabo en este preescolar, cumple la atención de niños y niñas de 3 a 6 años, en esa fase de estimulación de la estima, su independencia, autonomía individual y el trabajo en equipo. Para el año 2003, existía una matrícula de 151 alumnos, lo que expresaba el crecimiento poblacional de la Parroquia y a la vez el aumento de la matrícula, lo que planteó la necesidad prioritaria de la construcción de un jardín de infancia independiente de la unidad educativa. 

Lateral izquierdo parcial y fachada del CEI. Simoncito: Arturo Uslar Pietri. La Puerta. Trujillo.
 

El 12 de marzo del 2003, un grupo de vecinos de la comunidad, le hacen una solicitud al Alcalde del Municipio Valera, profesor Alí Quintero, con un respaldo de 567 firmas de pobladores para la construcción del "Preescolar José Luis Faure Sabaut", a través del Proyecto Nacional Simoncito, bajo la coordinación de la Fundación de Edificaciones Escolares (FEDE), en un terreno adquirido por esa Alcaldía, en el año 1991, adyacente a la Unidad Educativa del mismo nombre.

La creación del Simoncito generó un conflicto, difundido en la prensa escrita. 

El Diario de los Andes, en su edición del  martes 11 de marzo de 2003, página 8. Tituló: <<En UE José Luis Faure de La Puerta. Insólito caso de oposición a la construcción del proyecto Simoncito. 100 millones de bolívares han sido aportados para la construcción del proyecto Simoncito en la U.E. José Luis Faure, están a punto de perderse, debido a que un grupo de personas, entre ellas docentes de la misma escuela se oponen a que el preescolar sea construido en el terreno adyacente, argumentando que es “para construir el liceo” y se han dado a la tarea de mal informar y tergiversar las informaciones, sobre todo con el alumnado de media y diversificada, creando un ambiente hostil donde pareciera "que los niños de preescolar desean adueñarse y quitarles el terreno a los jóvenes", olvidando que ellos también fueron niños y como muchachos de la comunidad de La Puerta, señala el dirigente vecinal Benito Abreu>>.

La comunidad de La Puerta, se activó para lograr la obra.

El 30 de abril del 2003, la Sindicatura Municipal de Valera, ofició al Jefe de la División de Obras Civiles, ingeniero David Núñez, con el visto bueno documental para que se proceda a la construcción de la obra,  el registro del documento de la alcaldía Dr. Enrique Catalán Zapico, que compra un lote de terreno quedando el día 25 de abril de 2003, quedando inserto bajo el número 31, tomo cinco, protocolo primero, dando respuesta también a la solicitud de la comunidad.

Se fueron levantando los cimientos de la nueva planta física, constructores de esperanzas.

Para el día 8 de mayo del 2003. El Concejo Municipal aprobó la autorización para llevar a cabo la construcción del preescolar José Luis Faure a través del Proyecto Nacional Simoncito.

 Fachada principal y acceso del CEI. Simoncito: Arturo Uslar Pietri. La Puerta. Trujillo.
 septiembre 2025.  Cronografia propia de este blog.
 

El organismo constructor, entregó  10 aulas, una sala de salud y la oficina de la dirección del plantel, acordes con las necesidades de este preescolar. Así, lo que  en su momento fue el foco de una gran pugna vecinal, se había convertido con cada ladrillo y cada ventana de colores no solo en una institución educativa, sino que también es una lección de superación de la discordia  y reconciliación vecinal, que nos enseñará por mucho tiempo.


El Simoncito en la prensa: 

Diario de los Andes edición del 30 mayo 2002.

<<CEI Simoncito «José Luis Faure Sabaut», ubicado en la parroquia La Puerta, informa que la institución educativa no cuenta con una cocina que esté en buenas condiciones para realizar los alimentos de los niños.

También el parque recreacional se ha convertido en un lugar riesgoso para los pequeños, ya que los juegos están en mal estado, y éstos son importantes para el tiempo libre o de ocio de los estudiantes.  Invitan a los entes gubernamentales a quienes les compete buscar una solución al problema>>.

Martes 11 de marzo de 2003. Diario de los Andes, página 8. 

<<En U.E. José Luis Faure de La Puerta. Insólito caso de oposición a la construcción del proyecto Simoncito. 100 millones de bolívares han sido aportados para la construcción del proyecto Simoncito en la U.E. José Luis Faure, están a punto de perderse, debido a que un grupo de personas, entre ellas docentes de la misma escuela se oponen a que el preescolar sea construido en el terreno adyacente, argumentando que es “para construir el liceo” y se han dado a la tarea de mal informar y tergiversar las informaciones, sobre todo con el alumnado de media y diversificada, creando un ambiente hostil donde pareciera "que los niños de preescolar desean adueñarse y quitarles el terreno a los jóvenes", olvidando que ellos también fueron niños y como muchacho de la comunidad de La Puerta, señala el dirigente vecinal Benito Abreu>>.

Palpitar Trujillano. 8 de diciembre de 2023. 

 ¡Protesta! Simoncito "José Luis Faure Sabaut" de La Puerta municipio Valera sigue cerrado a la espera de respuesta por parte de la ZET.

<<Tal y como se informó por nuestro Medio de Comunicación el #08Dic y que fuera replicada por otros portales locales la noticia del cierre del Simoncito "Jose Luis Faure Sabaut" ubicado en la parroquia La Puerta del municipio Valera por parte de representantes, ante la destitución de la directora Gloria Paredes e imposición de otra docente en su cargo, este lunes #11Dic sigue la situación de cierre a la espera de respuesta de la Zona Educativa del estado Trujillo. Solicitamos la acción por parte de la zona educativa para el restablecimiento de la directora de la institución que durante varios años ha estado al frente del Simoncito. Necesitamos que nuestras voces y opiniones sean escuchadas y tomadas en cuenta, de lo contrario seguiremos protestando de forma pacífica", expresaron los representantes.  La institución educativa se mantiene cerrada desde el pasado viernes 08 Dic por lo que las clases se encuentran paralizadas>>.

             Al cumplirse por estos días, 48 años de la creación del primer Jardín de Infancia o Preescolar de nuestro principal Núcleo Escolar Parroquial, hoy, la existencia de este Centro de Educación Inicial Simoncito, con su nuevo nombre: Arturo Uslar Pietri, sigue representando alegría, esperanza y futuro, para nuestra comunidad.

(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta.


sábado, 30 de noviembre de 2024

"Moncho" Carrillo, decente funcionario judicial.

Por Oswaldo Manrique (*)

Hablar de “Moncho” Carrillo, es hablar de La Puerta urbana, la del segundo tramo del siglo XX, específicamente de su sector popular La Hoyada, del esfuerzo para convertirse en comunidad residencial,  transitando a la par del crecimiento comercial, hoteles, centros de esparcimiento, iglesia, sin embargo, allí se encontró la solidaridad vecinal, por mejorar a todos. 

“Moncho” Carrillo, es puertense de nacimiento, para que no haya dudas, vio luz por primera vez, en la casa familiar ubicada en la calle Páez, en la entrada del pueblo, ejemplo señero de este gentilicio.  De contextura menuda, amable, mirada atenta, serio, de carácter firme cuando amerita serlo, buen conversador, elegante, sin temor a las circunstancias. “Moncho”, entre sus vecinos es una persona ejemplar, quien desde su posición en el poder judicial, pudo colaborar efectivamente con su gente. 

Su nombre completo Eusebio Ramón Carrillo Gonzalez. Nació en La Puerta en 1950. Sus padres Eusebio Carrillo, oriundo de Timotes, y su madre Porcia González, nativa de La Puerta.  Su infancia transcurrió en La Puerta urbana.  Cuenta que siempre vivieron a la entrada del pueblo en la avenida Páez, y su padre era un especialista en hacer muros y pretiles de piedra, inclusive, hizo los de CAVEPA, empresa que está en el sector El Pozo, vía la Lagunita y los muros que están a la entrada del pueblo, también fueron obras de él. Su papá se dedico a eso, y de ese trabajo vivía su familia y se criaron sus hermanos.

Estudió en la escuela José Luis Faure Sabaut, aquí en la Parroquia y en su juventud trabajó en varios sitios como por ejemplo en la discoteca de La Araña, del señor Pepe Lozito, del cual dijo: <<cuando él se iba a trabajar por fuera, yo gerenciaba ese negocio, me dejaban a mí a cargo, porque él se iba para Puerto Cabello a trabajar. Un centro de entretenimiento como ese no había. Lo otro era el negocio de Gil Combita, el “Tropical”,  el Centro Familiar El Valle, de Elda Torres, la “Terraza Zulia” del señor Benito Sánchez, eran los negocios de la época>> (Conversación con Ramón Carrillo. La Puerta, Enero, 2023); sin duda, La Araña, marcó un hito en la historia del entretenimiento del occidente del país.

En la discoteca “La Araña”, estuvo desde que la crearon, hasta el año 1975, que <<es cuando me voy a trabajar al Tribunal>>. Nuevo trabajo, nuevas funciones.

¡Me las comeré sin caldo!

Su vida, está llena de serías y agradables anécdotas, en contraste con la dureza de su tierra.  Recuerda una de sus anécdotas de muchacho, en una oportunidad <<me tocaba llevarle el almuerzo a mi papá que estaba haciendo unos pretiles en La Maraquita, y para acortar camino me metí por una trocha, y tropecé y me caí con todo y olla que llevaba caraotas calientes, y visto que se me cayó todo, las recogí con todo y monte y así se las llevé a mi  papá. Cuando mi papá, ve aquello,  me dijo: - Moncho, si están secas. No me quedó otra que contarle lo que había pasado y me dijo: - Bueno ¡me las comeré sin caldo!>> (Conversación citada). Su padre Eusebio Carrillo, el esforzado pretilero, ejemplo de trabajo recio y tesonero, le imprimió esa enseñanza mayor, al mal tiempo buena cara, le formó el gran apego y amor por el trabajo, cuyo ejemplo le granjeó el reconocimiento y respeto de muchos de sus vecinos.

Su tiempo en tribunales.

El Secretario, como  servidor judicial de la ciudadanía, es importante para garantizar el acceso a la justicia, y la protección de los derechos que corresponden a las personas que acuden al tribunal en busca de solución a su conflicto. Sin embargo, es poco o nulo el reconocimiento que se les hace, durante sus funciones, y menos, cuando han salido jubilados del Poder Judicial. Para ellos, queda como satisfacción el trabajo bien realizado y su aporte al mejoramiento de la institución judicial.

Eusebio Ramón Carrillo Gonzalez. cronografia de este blog. 

De sus inicios en el poder judicial, relató que, <<yo tenía muy buena amistad con Ángel González Rivas “El Guayanés”, que en ese tiempo era directivo de la Junta Parroquial y vinculado al gobierno, y se presentó la oportunidad de que en el tribunal necesitaban un alguacil y el Guayanés, conversó con el doctor Bocaranda, que era el Juez y me incorporan a trabajar en el tribunal>> (Conversación citada).

El relato de Carrillo, señala que,  <<Como Secretario estaba el señor Florentino Rondón,  y cuando salió Florentino del tribunal, que se retira, pues  pasé yo a ser el Secretario, del tribunal de La Puerta, Tribunal de Municipio>>;  recuerda que cuando él ingresó, iba con desconocimiento de todo lo que era el campo jurídico, sin embargo, iba percibiendo día a día la forma de trabajar y los trámites, ayudando,  lo que le permitía ir formándose. 

Detallando  y con mucha relación con lo anterior, nos dice que, tuvo un tiempo  <<siguiendo lo que hacía el Secretario para poder formarme y tener conocimiento de cuáles eran las actividades importantes dentro del tribunal, así yo les colaboraba y aprendía a la vez>>. Conoció desde su incorporación en el año 1975 hasta el 2001 en que fue jubilado, a jueces <<como el doctor J.J. Bocaranda, que era de Boconó, pero era una persona que estaba notablemente formado en el campo jurídico, era admirable el conocimiento que tenía este doctor acerca del Derecho; era además de eso, un militante de izquierda porque le llegaba mucha información de publicaciones de Cuba y de la Unión Soviética. En aquel tiempo fueron también jueces de La Puerta, algunos suplentes como la doctora Carmen Villegas de Mazzei, la doctora Zoraida Otero, Héctor Picón, el doctor Jacobo Nava, que era el vecino nuestro, la doctora Reverol y la doctora Isaura Suárez>> (Conversación citada); esta última,  recordada por su práctica del Derecho Conciliatorio.

Se acuerda que, <<Era alguacil, para esa época Alfonso García, que era de la ciudad de Valera. Yo entré por casualidad como alguacil, porque “El Guayanés” era amigo del doctor Bocaranda y fue el que me hizo puente para llegar al cargo>> (Ídem); el “Guayanés” Ángel González Rivas, en aquel tiempo, dirigente político y social en La Puerta.  

En su comunidad y su sentido de pertenencia.

Ramón Carrillo, no esconde su predilección por el sector La Hoyada,  sus vecinos lo recuerdan como una persona solidaria, promotor y colaborador en las actividades comunitarias,  mención especial su quehacer en el campo de la cocina colectiva y recreativa. Recuerdan los opíparos almuerzos domingueros preparados por éste, en su casa en la Calle 2, por los años 80. En los paseos, la preparación de comilonas,  distinguía como Chef,  Moncho Carrillo, secretario del Tribunal de La Puerta, varias fotografías hemos publicado, en la que se observa echando algunos “chirganos” al caldero; acompañado de Enrique Paredes “Montero”, transportista por muchos años  en el Hotel Guadalupe; observando el firmamento el “zurdo” Martínez; Benito Suarez, el popular Guache, uno de los más dinámicos exponentes del tenis local. 

La camaradería de los jóvenes de La Hoyada, durante aquella época, era muy evidente. Programaban excursiones y paseos por los lugares más interesantes de nuestra comarca.  Fueron varios, los paseos colectivos, y la cocina al aire libre, en los empíricos fogones que se podían montar en La Lagunita, anteriormente bello lugar para esparcimiento y paseo, estimulando el buen uso del tiempo libre. Virtudes estas, que generan trato y comportamiento que mejora las actividades de la comunidad, y también resaltan en su vida.

“Moncho”,  como se le conoce afectivamente dentro de sus amigos en el pueblo, se casó con Drenny Montiel, con ella procreó tres hijos Rafael Ramón, que es ingeniero, Sheila y Virginia, que son educadoras. Dice con mucho orgullo, que tiene hasta el momento cinco nietos.

Se le preguntó a “Moncho” qué recuerdos buenos trae de aquella época a esta, contestó <<es difícil determinar porque el pueblo ha crecido mucho,  en ese tiempo era un pueblo muy pequeñito. En aquel tiempo vivíamos aislados los de aquí, pero fue creciendo violentamente, cuando los maracuchos descubrieron este clima y paisaje se llenó de buenas casas. La agricultura, se vivía de eso. Ahora hay trabajos mejores remunerados. Aquel tiempo de mucho atraso, los educadores y maestros se formaban de la noche a la mañana, eran autodidactas, pero no tenían ningún tipo de formación sistemática>> (Conversación citada); aislamiento y atraso.

Igualmente aprovechamos de preguntar su opinión sobre las perspectivas de esta comunidad, de esta parroquia y dijo: <<yo creo que a pesar de la situación como está, la gente ha sido golpeada y permanecen en sus propiedades, pero la situación es difícil>> (Ídem); su sentir, muy personal.

En este tiempo, es placentero recordar a este personaje, quien proporcionó vida y empuje colectivo a su lar nativo, marcadas por su humildad y honestidad, lo que le da mérito de personaje de nuestra historia local. El 27 de noviembre de 2024, “sin aviso y sin protesto” como dicen los abogados,  se fue el amigo  “Moncho”, a la infinita otredad. 

 (*) Portador Patrimonial Historico y Cultural de La Puerta.  


Galería de fotografías. 

En preparación de la comilona, sentados de izquierda a derecha, quien fingió ese día como Chef,  Monche Carrillo, secretario del Tribunal de La Puerta, echando algunos “chirganos” al caldero; atento Enrique Paredes “Montero”, transportista por muchos años  en el Hotel Guadalupe; observando el firmamento el “zurdo” Martínez; atrás, de lentes oscuros,  Benito Suarez, el popular Guache,  uno de los más dinámicos exponentes del tenis local.  Imágen colaboración del señor Norberto Sánchez. Cronografía N° 3701.



 La profesional de la enfermería,  Isbelia Delgado, con su esposo Norberto Sánchez, el popular Kiko, compadre de "Moncho",  saliendo de la casa de este, en la Calle 2 de La Puerta, luego de un opíparo almuerzo preparado por el mismo "Moncho" Carrillo; año 1980. Imagen cortesía  del señor Norberto Sánchez. Cronografía N° 3681.


La camaradería de los jóvenes de La Hoyada, durante aquella época, era muy evidente. Programaban excursiones y paseos por los lugares más interesantes de nuestra comarca. Esta grafica corresponde a una mañana de paseo colectivo, y la cocina al aire libre, en los empíricos fogones que se podían montar en La Lagunita, anteriormente bello lugar para esparcimiento y paseo.  Se puede ver, al maestro Ramón “Moncho” Carrillo, pendiente  del caldero;  honesto trabajador judicial, fue hasta su jubilación, Secretario titular del Tribunal de Municipio La Puerta; a la izquierda, su compadre Kiko Sánchez, enseñando la pistola de carnaval, y atrás, Benito Suarez, el popular “Guache”, cargando a su hijo Hansen, que tendría unos 3 años de edad.  Imágen cortesía del señor Norberto Sánchez. Cronografía N° 3698.


sábado, 25 de mayo de 2024

La Puerta, ancestral y estético pueblo alfarero.

 

La Puerta, ancestral y estético pueblo alfarero.

Por Oswaldo Manrique (*)  

El antiguo arte de elaborar cosas, vasijas, cacharros, imágenes, efigies y otras figuras, en barro y loza, de las más disímiles características, usos, colores, brillos y cualidades estéticas, representan para los arqueólogos, etnohistoriadores e investigadores una fuente y huella irrebatible de nuestro pasado, el que algunos quieren seguir escondiendo y otros desean conocer.

Una vasija, un chorote o un cacharro de arcilla o una pieza de artística,  encierra <<un grado de desarrollo tecnológico para su fabricación, una función para la cual estaba destinada y una forma y decoración que indican un planteamiento estético>> (Los ceramistas de tiempos pretéritos. Diario El Tiempo. Pág. 34. Edición martes 12 febrero 1991. Valera), los pueblos ceramistas prehispánicos evolucionaron este arte siglos antes de la era cristiana. 

Se puede afirmar que uno de los pueblos más antiguos tanto en la actividad agrícola, como la de alfarería es el del valle de Bomboy,  conocido tras la invasión europea como San Pablo Apóstol de Bomboy,  y posteriormente denominado La Puerta (Edo. Trujillo), localizado en la región occidental andina, en una hermosa estribación que se desprende del ramal septentrional del Pico Miranda de la Cordillera de los Andes, llamado por los primeros pobladores: Bomboy.

Se estima la presencia de primeros pobladores en el valle de Bomboy (La Puerta), entre 450 D.C. a los 1000 años D.C. (Vargas: 1967; Wagner: 1969; Niño: 1988; Ramos: 1988; y Gordones y Meneses: 1992. En: Gordones Rojas, Gladys.  Lo étnico en las sociedades prehispánicas de la Cordillera de Mérida. 1ras. Jornadas de Investigación de la Escuela de Historia). Investigaciones genéticas de los Drs. Miguel Layrisse y Johanes Wilbert, también permiten señalar que los primeros asentamientos de estos pueblos agro-alfareros aparecen posiblemente hacia los 3.000 años antes de ahora (1.000 A.C.) (Iraida Vargas y Mario Sanoja. Orígenes de Venezuela). Poblamiento dado en un proceso estratégico de expansión de la civilización Chibcha-Muisca, de la que se extiende la nación Timoto, en dominio y desarrollo económico desde la Sierra Nevada y el hoy Lago de Maracaibo, buscando la salida al Mar Caribe.  

Dicha afirmación se fundamenta en primer lugar, por las piezas encontradas dentro de este espacio geográfico, en su mayoría utensilios  domésticos, platos, trastes, ollas, cacharros, corotos, los famosos imbaques, como se denomina en nuestras montañas, así como, las imágenes bien pulidas y objetos de uso religioso como los chorotes, los bracerillos de quemar esencias o los envases globulares como los mintoyes o guacas destinados a usos funerarios; existen otras hermosas piezas que simbolizan aspectos importantes de su cosmovisión indígena como la que simbolizan la maternidad y vida o al honorable hombre y caudillo, que denotan la calidad estética de estos artesanos; asi como,  los sonajeros para acompañarse musicalmente, y los chorotes para sus presentaciones teatrales y celebraciones mágico-religiosas; el segundo elemento, que nos refuerza eso,  es el referido a las fuentes o minas de los materiales, que en su mayoría, son de arcilla mezclada con arenilla cocida y el color rosa y ocre que dependía de la ceremonia y del rango dentro del Señorío Tribal al que está dirigida; esas actividades se realizan cerca de canteras de arcilla, explotadas a cielo abierto; materiales que se encuentran en nuestra zona como “Tierra de Loza”, llamada así por los antiguos encomenderos, (hoy Tierra Colorada, para los habitantes de este caserío), donde está la mina de arcilla ubicada en lo que hoy se conoce como “Carorita”; la arenilla y greda fina que se encuentra todavía en el río Bomboy, la cal y mica una especie de elemento blanco en una mina denominada por los Adelantados y encomenderos antiguamente "Tiza" y que se encuentra ubicada en el sector Santa Bárbara, o la mica y el granate de La Mocotí, de nuestra parroquia, elementos básicos de esta actividad artesanal. En tercer término, el reconocimiento e importancia dada en estudios de especialistas nacionales y algunos extranjeros como Herbert J. Spinden y Jean-Albert Vellard, a este patrimonio cultural a comienzos del siglo XX. 

La cerámica puertense encontrada u objeto de despojo, una exhibida en Museos nacionales y extranjeros, otra en poder de particulares, nos informa que los indígenas Bomboyes, de la nación  Timotes respetaban la vida, al hombre y a la mujer, a sus caudillos y le rendían ciertos tributos, así mismo, adoraban la naturaleza, los elementos, los astros, veneraban sus antepasados, es decir, un acervo interesante de que dichos pobladores basaban su cotidianidad sus costumbres y religiosidad en dichos valores, en los que incluían su concepción sobre la belleza; un ejemplo muy hermoso de ese acervo, lo constituye la pieza y figura femenina sentada, que actualmente es exhibida en el Museo Tulene Bertoni, de Valera, pieza antropomorfa que simboliza la maternidad, la vida, el amor,  fue hallada en el Páramo de La Puerta, (hoy los Torres). 

Maternidad. Imagen captada en 2024, propiedad de este blog.

En la figura  que  se observa en la parte superior izquierda de la composición de imágenes que aquí se acompaña, se puede observar que representa a una mujer completa. Cabeza completa con ojos achinados y bien definidos, nariz firme con orificios, boca de labios gruesos, orejas con orificios, de posibles pendientes, en la parte superior de la cabeza, un cintillo con trazos verticales, símbolo de linaje, rango o posición social. Senos de mujer, brazos y antebrazos definidos, manos con dedos abiertos posados sobre las rodillas, piernas que culminan con trazos verticales en forma de pie, apoyados en el suelo 

Se pueden ver, pezones erguidos con orificios, destaca sus órganos genitales y un gran abdomen, de donde brota una criatura con cabeza al relieve, ojos, nariz con orificios, boca, orejas, piernas con marcas de dedos, posiblemente, simboliza el embarazo, maternidad o la vida o estas tres fases.

La posición del cuerpo, está sentada con las piernas abiertas, ampulosamente en forma de "L”, tiene muslos, talones, apartados, y pies sobre el suelo. Se revela por las facciones y forma del rostro, la ansiedad, orgullo y alegría del acto del alumbramiento,  estado de parturienta o símbolo de la maternidad. Del mismo modo es exhibida en dicho museo, una bonita pieza dedicada al hombre caudillo, sentado en doho. Esto, notablemente es, arte prehispánico Bomboy.

Imagen captada en 2024, propiedad de este blog.

La libertad para la elaboración de estas figuras, culminó en el periodo colonial, cuando se ordenó penalizar y castigar con azotes por el Consejo del Santo Oficio, y lo calificaba como brujería y Mojanería;  los artistas y alfareros que hacían estas piezas perdían sus privilegios como principales de la tribu.

Aunque dispersa en la actualidad, el pueblo originario de La Puerta, dejó  una hermosa y perenne  muestra de su muy antigua actividad artesanal alfarera y por ende expresa a través de ella su cultura y cotidianidad como pueblo indígena paramero, sus costumbres y religiosidad, y su valoración de la estética, la ética y la belleza, lo cual es tema importante para la etnografía venezolana.

El etnógrafo y antropólogo francés-tunecino Vellard (1901-1996), especialista en etnobiología de los Andes, en 1936 escribió que el despojo de tierras de los resguardos indígenas había “precipitado la desaparición de los indios de los Andes venezolanos" (Vellard, Jean-Albert. Arqueología de la región occidental de Venezuela. Pág. 2. 1940); el fraudulento despojo de las posesiones del  Resguardo Indígena de La Puerta, ocurrió en 1891, que marcó la extinción -por decir lo menos-, de la Comunidad nativa Bomboy y su cultura. 

Piezas precolombinas encontradas en La Puerta, expuestas en el Museo Tulene Bertoni, de la ciudad de Valera. imagen tomada en 2024, propiedad de este blog. 

Igualmente afirmó este investigador que, hasta 1920 aproximadamente, en el mercado de Mérida, se podía encontrar a personas que hablan en lengua Timote, y en los páramos uno que otro anciano, que conserva nociones de la lengua de sus antepasados. Habitaban en <<chozas redondeadas con paredes de barro armado sobre una base de gruesos cantos rodados, sin cemento; recubríanlos con un alto techo cónico de juncos>>, (Vellard, 32); la última que conocí de ese tipo, con fogón de tapia en la entrada, fue la casa de Gabriela Aldana, en la Mesa del Aliso, en el Páramo de La Puerta. Luego fueron rectangulares, quizás guiándose por la cuadricula española.

Los indígenas para la protección de los restos de sus ancestros, los ubicaban en tumbas en zonas altas, en La Puerta, están localizadas en cuevas, entre otras, como la que está en Quebrada Seca, El Pozo, otra en Los Aposentos, igualmente la de la Cuesta de los Rondones y en el santuario de las Siete Lagunas, que según el criterio de Vellard, atestigua la densidad de esta antigua población  y cultura Bomboy, como una de las primeras poblaciones agrícolas (papa y maíz), desde 1.000 a.c. (Sanoja y Vargas),  sumado a la pequeña industria del chimó, la cestería, esteras y los sombreros de raíces vegetales, sus telares y mantas de algodón, que conservaran en la época de esclavitud, transmutando sus técnicas ancestrales, que fueron aprovechadas por los invasores españoles, lo que nos da una idea de cómo era la solidez de la cultura de esta población aborigen, siendo el estilo y belleza de su cerámica prehispánica una de sus expresiones, que merece ser abordada y estudiada, a pesar de la dispersión de piezas en diferentes museos del mundo.

Piezas precolombinas encontradas en La Puerta, expuestas en el Museo Tulene Bertoni, de la ciudad de Valera. imagen tomada en 2024, propiedad de este blog. 

Uno de los objetos que llamó la atención de Vellard, encontrado en el páramo de las Siete Lagunas, de La Puerta, fue una pieza que comparó con la que utilizaban y elaboraban en el Perú, fue el triturador de piedra cuya forma recuerda exactamente una plancha de ropa, con su asa redondeada, se refiere a la piedra de moler que se consigue ahora en algunas casas, como adornos,  y hace una disgregación interesante sobre el tipo de cerámica, <<la región Timote y la de Cuica aparecen entre ellas diferencias sensibles>> (Jean- Albert. Arqueología de la región occidental de Venezuela. Pág.40. 1940); coincido con este criterio, inclusive, se debe agregar las diferencias con la etnia Jirajara que se asentó en la zona baja trujillana.

Otro de los datos importantes de Vellard, es que  dentro del grupo de figuras estudiadas por él, incluye una estatuilla Timote de 88 mm de alto y se encuentra en la colección del Museo del Hombre, de París, allí mismo se pueden encontrar imágenes de piezas precolombinas encontradas en La Puerta (Vellard, J. Contributión a l' Archíologie des Andes Venezueliénnes. Journal de la Society des Americanistas. Tomó 30. Pág. 121.1938); que robustece nuestra afirmación acerca de las diferencias citadas. Existen otras piezas que reposan en el The American Museum of Natural of History of New York (USA).  

Sonajeros precolombinos encontrados en La Puerta, elaborados por la Comunidad Indígena Bomboy, para acompañarse musicalmente. Piezas expuestas en el Museo Tulene Bertoni, de la ciudad de Valera. Imagen tomada en 2024, propiedad de este blog. 

Imágenes de piezas precolombinas encontradas en el Páramo de las Siete Lagunas, en la cueva de El Pozo y otros lugares de  La Puerta, que tiene el Musée de l' Homme, de la ciudad de Paris, Francia, la pueden observar en la parte inferior izquierda de la composición de imágenes que aquí se comparte,  (Vellard, 128).

Aparte de esas gráficas, en la página 121, de la obra de Vellard, incluye unos dibujos con detalles de las piezas placas aladas del parisino Musée de l' Homme,  por ejemplo la N° 3, es una serpentina de 120 x 27 mm, hallada en el Páramo Siete Lagunas (La Puerta); la marcada con el N° 6, es serpentina de 123 x 40 mm, encontrada en la cueva El  Pozo (La Puerta); la N° 19, es un Coquillaje de 27 x 16 mm, encontrada en la cueva El Pozo  (La Puerta); la N° 27, también hallada en La Puerta, es un schistes sériceteux, de 28 mm, figura antropomorfa;  y la N° 20 y la marcada 28, halladas igualmente en el Páramo de La Puerta, es una figura antropomorfa en serpentina haut 75 mm., todas estas piezas, que son de nuestro patrimonio histórico y cultural local, evidencia el carácter e historia de pueblo alfarero prehispánico, que tiene La Puerta. 

Una de las características de este periodo arqueológico de La Puerta, es la ausencia de metales, la existencia de sepulturas colectivas en cerros o cimas de montañas, por ejemplo, el encontrado en los años 80, cuando pasaron la máquina por lo de la construcción de la carretera en “La Camacha”, en el Páramo de La Puerta. También las placas líticas aladas encontradas en “Los Aposentos”, “Las Siete Lagunas”, que simbolizan rangos, y la cerámica de índole y arte muy particular, lo que merece un estudio idóneo y apropiado (Jehan-Albert Vellard. Arqueología de la Región Occidental de Venezuela.1940).  Acerca de estas placas aladas, recomiendo el detallado trabajo del artista plástico e investigador Franklin Fernández, denominado la Geometría sagrada de las placas líticas aladas.  Hemos escrito en otra oportunidad, sobre el peto lítico de un principal Maviskey, que se puede observar en la parte superior derecha de la composición de imágenes que aquí se comparte,  obra prehispánica, encontrada en las Siete Lagunas.

La Puerta, pueblo y tierra de alfareros prehispánicos.

Si compartimos la clasificación de la profesora Wagner encontraremos la presencia de rasgos que ubican el pueblo originario de La Puerta, en lo que se llama zonas parameras, es decir, por encima de 2.000 y hasta 3.800 m de altura del occidente venezolano, por lo que se estaría dentro de la clasificación del patrón Andino, cuyas constantes básicas son la subsistencia centrada en el cultivo <<de la papa y otros tubérculos de clima frío como el ullucus tuberusos y oxalis tuberosa. La cerámica es tosca, más simple... decoración escasa: modelado burdo, incisión, aplicación y punteado. Construcciones de piedra, terrazas agrícolas, cuevas funerarias y ceremoniales y entierros asociados con parafernalia votiva compleja y diversificada: idolillos antropomorfos, isomorfos y pendientes líticos en forma de alas de murciélago... La cronología abarca... desde aproximadamente 300 DC hasta el presente>> (Wagner. Erika. Arqueología de los Andes venezolanos. Página 256. IVIC. 1967). Asevera igualmente Wagner que el estilo o fase Mucuchíes tiene relación con la cultura Chibcha (página 210). Esos datos, colocarían al andino pueblo Bomboy, en el marco de dicha civilización ancestral.

La fase Mucuchíes para Wagner. 

Otro de los datos interesantes que nos suministra la profesora Wagner, que refuerza nuestra tesis de La Puerta como pueblo y tierra de alfarería prehispánica, es por la cercanía y el tipo de cerámica del Alto de Mucuyupú en el área de Timotes, límites entre Mérida y Trujillo, es decir, contiguo al Valle del Bomboy de indígenas Timotes (hoy La Puerta), espacio en el que se produjeron relaciones de intercambio con otros grupos y comunidades de la zona de la Serranía de La Culata y los nexos culturales con estos pueblos protohistóricos de Colombia (regiones Tayrona y Chibcha) (Wagner, Erika. La Prehistoria de Mucuchies. Pág. 5. UCAB. Caracas. 1980); esas marcadas similitudes, iguales prácticas agrícolas y socioeconómicas, hidráulicas y terraceo en pendiente, los silos en cuevas y en plataformas de piedra, el tipo de vivienda monticulada y sobre plataforma, los importantes trabajos de vialidad intermontanos (“Las Escaleras” en piedra bruta simétricamente picada) para llegar al lago de Coquivacoa (Maracaibo), el  uso del mismo lenguaje, festividades, música, teatro y religiosidad nos obliga a pensar en que para el tiempo de llegada de la invasión europea, esta comunidad había alcanzado un alto grado de maduración cultural, y también en el orden socio político.

Piezas precolombinas encontradas en La Puerta, expuestas en el Museo Tulene Bertoni, de la ciudad de Valera. imagen tomada en 2024, propiedad de este blog. 

        Sirvan los datos precedentes, como base de la antigüedad del pueblo de La Puerta, con un estilo de cerámica indígena prehispánica, quizás de unos 3.000 años antes de ahora, que merece ser abordada y estudiada, a pesar de la dispersión de piezas en diferentes museos; asimismo, se debe considerar la muy marcada característica de la entidad y densidad de su cultura prehispánica.

De acuerdo a la señalada obra artesanal y los fundamentos anteriores,  califica al andino pueblo Bomboy y su cultura, como una comunidad indígena de vida social organizada, con destacada creatividad y obra artística, propio de una civilización ancestral milenaria.

Piezas precolombinas encontradas en La Puerta, expuestas en el Museo Tulene Bertoni, de la ciudad de Valera. imagen tomada en 2024, propiedad de este blog. 

El propósito de esta nota sobre indigenismo puertense, es  visibilizar la existencia de colecciones de esas piezas de barro y cerámica, líticas, orgánicas y autóctonas; asi como,  la importancia de la riqueza de su patrimonio cultural que ha sido llevado por arqueólogos y saqueadores extranjeros a París, Nueva York, Hamburgo, a colecciones privadas, a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, no importándoles el valor cultural para los venezolanos.  Por eso, es necesario, se active desde las comunidades, escuelas, grupos culturales y organismos competentes, una iniciativa para que se devuelvan estas colecciones al lugar de donde fueron despojadas, es decir, la repatriación al lugar de sus autores, creadores y artistas indígenas Bomboyes: La Puerta, estado Trujillo, en Venezuela. 

(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta.

 omanrique761@gmail.com 


Sofía Angulo Arboleda de Ramírez: abolengo, filantropía y belleza en La Puerta

Por Oswaldo Manrique (*) Eso ocurre en el balcón de la casa. El fondo, la avenida Bolívar, muy cerca de la casa de los Alarza. Una terra...