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sábado, 18 de enero de 2025

Aníbal Nazoa y la mordaz crónica: “Puerta de La Puerta”, 1981

Por Oswaldo Manrique (*)


El humor, en sus distintas manifestaciones, desde las más finas elaboraciones y ocurrencias, hasta las más tontas o intrascendentes, nos proporciona un encantador placer, que agrada nuestras vidas. Asi nos riamos levemente o nos carcajeemos a mandíbula batiente, eso nos reconforta, por eso, cuando es irreverente a los personajes y círculos de poder o se basa en una crítica o cuestionamiento a la cotidianidad de la gente, o a su espacio y hábitat, lo valoramos como algo muy propositivo.


Cuando en las crónicas, leemos sobre nuestras realidades urbanas o rurales, nos mueve el interés, porque comporta una idea, una proposición, detalles, rendijas  o cómo se la imagina el cronista-humorista, que nos lleva a la reflexión, si además, la elabora un bardo, tiene su hermosa forma, elegante quizás, que busca hacernos reír, y a la vez, hacernos aterrizar en la realidad.

Lo que les voy a compartir, fue escrito por el recordado poeta, periodista y humorista Aníbal Nazoa (Caracas.1928-2001), el hermano de Aquiles, artesano del Humor y Amor en tierras venezolanas.  Es una crónica, la encontré en el material recopilado para la Historia hemerográfica de La Puerta 1877-2015.

La obra de Aníbal Nazoa, según Luis Britto García <<concilió erudición con gracia, ternura con acidez, compromiso con libertad de conciencia, densidad con levedad, altura con profundidad>>.  La crónica que aquí comparto, es un ejemplo, tiene un poco de cada uno de esos elementos. 

Nazoa, insertó el conflicto de La Puerta de los años 80, en su magistral columna Puerta de Caracas, lo que sin duda, inmortalizó también con su característico  humor irónico y burlón, a nuestro pequeño y gigante pueblo. Leamos:   

El Nacional, jueves 1° de octubre de 1981, página 6. Crónica. Columna: Puerta de Caracas. Título: Puerta de La Puerta. Aníbal Nazoa. 

<<Hace dos semanas decidí tomarme unas "mini vacaciones", como se dice en el lenguaje chévere de ahora, y me dirigí a Mérida que es uno de mis lugares de descanso favoritos... El viaje lo hice subiendo por el lado de Valera, pues la vía de Santo Domingo está obstruida debido a que había llovido y se había caído un puente no sé dónde, suceso común en esta Venezuela donde al parecer los ingenieros no estudian sino el Libro Gordo de Petete y eso por encimita...En fin, a lo que iba: como nada es perfecto en esta vida, todo lo que había disfrutado en materia de paisaje, de aire más o menos puro y paz rural se me esfumó de un solo golpe, se me vino al suelo estrepitosamente a la vuelta de una curva cualquiera cuando de pronto se abrió ante mis ojos el triste panorama de La Puerta. Confieso que aunque yo tenía o creía tener una idea bastante exacta de lo que había sucedido en La Puerta, lo que vi superaba mil y más veces lo imaginado. Aquello no se puede llamar de otro modo sino el asesinato de un pueblo precisamente La Puerta y su valle uno de los más hermosos de los Andes venezolanos, convertido en un mamarracho de colorines para complacer el capricho de cuatro millonarios ridículos con cerebro de tucucito, todo reforzado con enormes construcciones que ya han causado a la región un daño ecológico irreparable. Yo me imagino que los propietarios de esas casitas de "jugar monopolio" como acertadamente han sido definidos esos armatostes chillones por viajeros con alma, deben ser igualitos a ellos, es decir unos tipos como Popy pero naturalmente mucho más lamentables que él... Eso entre comillas, ese horror, esa mala puñalada de la alianza espantosa del mal gusto con la ferocidad de las clases dominantes, debería ser recordado en la historia mundial del ecocidio con el mismo nombre que la historia Patria da ese amargo episodio de nuestra guerra de independencia en que las fuerzas patriotas fueron abatidas por las huestes realistas: el desastre de La Puerta...Pero resulta, señores que debemos cortar porque así no se puede escribir. Cuando uno está echando espuma por la boca la espuma lo tapa todo. Entonces, pues, una de dos: o se echa espuma o se escribe. Déjeme echar mi espuma y hasta luego>>.

La sátira mordaz en esta crónica, es propiamente la expresión de la molestia de Nazoa, sentida, interna, sobre lo que se imaginaba antes y durante el viaje, y la entidad de lo que observó personalmente, las causas de aquel  conflicto de un pequeño pueblo andino, en defensa  del ambiente, de la tierra de labor y por la vida para muchos, y de intereses económicos para otros, que al final, empresarios, políticos y terratenientes, herederos de quienes despojaron a los indígenas de sus tierras, se beneficiaron del mismo.

Desde el titulo con doble sentido de esta crónica, recorrer su contenido, y concluyendo en algo ingenioso, solo se puede calificar como sabrosa, entretenida, de critica aguda, urticante, directa y fundamentalmente, genial, lo que nos hace recordar, el silencio de autoridades y pobladores, sobre el avance sin freno de los ambiciosos acaudalados depredadores del ambiente, que del desastre en La Maraquita y La Lagunita, pasaron a acabar actualmente con la falda del Páramo de La Puerta, en el sector Los Bicuyes-Santa Bárbara. ¡Inconsciencia!

(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta. 

domingo, 15 de mayo de 2022

La Puerta, ayer (Obra de teatro, 1981).

 La Puerta, ayer 

(Breve y profunda obra de teatro campesino, 1981).


Oswaldo Manrique R.


Un hijo de La Puerta, residenciado en Maracaibo, tuvo la gentileza de enviarme las imágenes de dos hojas sueltas, que encierran testimonio importante de hechos históricos contemporáneos, particularmente describe la lucha ambientalista de nuestra comarca en los años 80 siglo XX.

Una de esas hojas, que circuló de mano en mano, gracias a la Sociedad Conservacionista del estado Trujillo, que aquí compartimos es la que tiene como título <<La Puerta, ayer>>. La singular pieza teatral de drama campesino de Rincón Echeverría, con personajes y con el sabor propio de nuestra familia y ruralidad andinas, está ubicada en el conflicto ambientalista de La Puerta de los años 80, siglo XX. 


El autor nació en la ciudad de Trujillo, en 1947, autodidacta. Después de sus estudios básicos, se fue a trabajar en la industria automotriz del estado Carabobo, donde estuvo varios años. Antonio Rincón Echeverría, fue técnico automotriz, trabajó en la Hyundai de Valencia. Lo llamaban el poeta Echeverría. Hijo de un viejo comunista trujillano. Realizó una significativa obra social en un barrio de la ciudad de Trujillo, conocido antiguamente como “La Zamura”, donde impulsó mejoras como escuela, escalinatas, obras internas de equipamiento, y promovió la acción comunitaria y cultural; inclusive, logró el cambio de topónimo, asignando a esa comunidad, el de sector Barbarita de La Torre. 

El poeta Echeverría, autor de la interesante y sentida obra campesina La Puerta, ayer, escrita en los comienzos del conflicto ambientalista de la década de los años 80 del siglo pasado; falleció recientemente en la ciudad de Trujillo.

Regresó a Trujillo y se dedicó a la creación poética y a la lucha comunitaria; participó en el grupo de la Sociedad Conservacionista de Trujillo, que presidía el comunicador social y amigo Don Emiro Materano. Ellos apoyaron abiertamente la posición de los puertenses en la defensa de la tierra agrícola, del ambiente, de su cosmovisión y el derecho a la vida. En 1981, cuando se agudizó el conflicto socio ambientalista de La Puerta, fue de los primeros activistas que se solidarizaron con la lucha de dicho pueblo. 


Rincón Echeverría, también se expresó en la dramaturgia, tuvo un grupo de teatro infantil en el sector Barbarita de la Torre, en la ciudad de Trujillo, y era maestro en el arte de los títeres. Participó con su grupo artístico, en la Toma Cultural de La Puerta. 


Con buen talante y vocación en el arte de escribir, obsequió y dedicó a la citada población esta breve y sentida obra de la dramaturgia campesina andina. La caracteriza un pequeño diálogo cotidiano y sencillo del campesino, que culmina con un mensaje para la posteridad. Desde el punto de vista estético literario, es un bocadillo agradable para los que gustan del género dramático. Se trata de una corta obra, de lo que pudiésemos llamar: literatura dramática andina, y quizás la primera obra teatral que tiene como tema: La Puerta. 

El corto cuadro dramático, de Antonio Rincón Echeverría, 1981, se transcribe completo, a continuación.

<<La Puerta, ayer.

(Breve historia de madre e hija que vivían solas en la parte baja de la población de La Puerta)

¡Mamá, mañana iré al río a lavar la ropa!

¡Mañana arrancaré las papas y zanahorias!

¡Y cortaré las flores para ponerles a los Santos, a la Cruz y llevaré ramos a la tumba de mi abuelita; las restantes las venderé en el mercado y compraré comida para la semana!

¡Bien hija pero duérmase y se pueda levantar temprano para que cumpla con todo eso, Dios la bendiga!

- Callaron, fue completándose el silencio. Pronto la niña quedó dormida, más luego la madre: pensando en la afanosa y maravillosa hija que tenía, y quien era de la casa el sostén. Causa de ese otro cáncer que corroe a Venezuela: el machismo.

Dispersaronse rojizas -por la contaminación reinante- las primeras luces de la aurora. Presta la niña se levantó y al río se dirigió con una cesta de ropa para lavar.

¡Y cuál sorpresa para la niña cuando al río se acerca! Lo nota turbio, revuelto, grisáceo...!

¡Y qué asombro, cuando empieza a arrancar las papas y zanahorias!

En las manos le quedan las hojas de las plantitas, que dejaron en la tierra sus tallos desechos y podridos.

Al ir al cortar las flores, una honda pena le embarga: las encuentra marchitas, sus tallos secos, doblados. 

Observa las huertas vecinas: el mismo triste panorama.

Se sienta en el suelo pensativa, acongojada. Luego mirando al cielo exclama: 

¡Qué te hemos hecho Señor, para que a La Puerta castigues con tanta desgracia y dolor?!

Ya no luciré limpia mi ropita.

Ni comeremos papas, ni zanahorias.

Y no venderé las flores, ni compraremos comida, y lo que más me duele no las llevaré a la tumba de mi abuelita.

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ARRIBA, UNOS SEÑORES DEPREDADORES DEL AMBIENTE EN SU AFAN DE GANAR MÁS Y MÁS DINERO HABÍAN CONSTRUIDO Y QUE UN "TURÍSTICO COMPLEJO".   Antonio Rincón Echeverría>>.




Me he permitido publicar en su totalidad esta brevísima obra de teatro <<La Puerta, ayer>>, de la hoja que me suministró el señor Benito Rivas, directivo fundador del Comité ProDefensa de La Puerta, para rescatar y difundirla, como parte del patrimonio cultural local y para que la conozcan las actuales y futuras generaciones de puertenses, y pueda servir de modelo didáctico a los educadores y estudiantes de la Parroquia, para analizarla, y como guía para el montaje de los grupos teatrales, ante el lesivo avance del reggaetón. 

La Puerta, mayo 2022.

Omanrique761@gmail.com

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