Mostrando entradas con la etiqueta Cesáreo Parra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cesáreo Parra. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de octubre de 2024

“San Pedro”, de viejo y fértil lugar, a “Chucumbete”.

Por Oswaldo Manrique (*)


Cuanto regocijo y ganas de inmiscuirse se siente, al ir subiendo por la carretera que va desde La Flecha, en ruta hacia La Lagunita, antes de Quebrada Seca, encontrarse con un hermoso  paisaje andino, que se ve en el costado derecho, y se conoce como “San Pedro”, con frondosas montañas, es  casi una postal turística. La diversidad de sembradíos, con los agricultores jornaleando, cada uno orgulloso de su desempeño, provoca un sentimiento que nutre nuestra espiritualidad, junto con el frescor de la belleza penetrante del lugar, sus montañas, quebradas, su historia, sus secretos, los sentimientos colectivos, costumbres y tradiciones, asi como, los caminos internos, en pendiente la mayoría, confirma la significativa valoración que le dio el Obispo Mariano Martí, cuando pasó en 1777. Un generoso paisaje andino.  


Su historia mínima.

Coinciden historiadores criollos que, los más precisos datos acerca del origen y desarrollo de nuestros pueblos y sitios andinos, los asentó el Obispo Dr. Mariano Martí, en su visita pastoral de 1777. En su acuciosa obra, da cuenta histórica de los sitios “El Portachuelo” y “San Martin”, y junto con estos, el que denominó “Mesa de San Pedro”, considerado de buen relieve, clima, población e importancia económica, para ese tiempo, junto con (Briceño Perozo, 94), teniendo como eje el Pueblo de Doctrina de San Pablo de Bomboy. Este primer dato, define el topónimo colonial y religioso, así como la razón de orden económico y social, para destacar la reseña de este sitio, por dicho Prelado.

La historia de esta posesión “San Pedro”, está ligada a la familia La Bastida, descendiente del fundador de la ciudad de Trujillo, capitán Francisco de La Bastida, destacando el prócer independencista Dr. y Capitán Francisco Antonio La Bastida Briceño, primer Constituyente de La Puerta en 1811, quien dio impulso a los trigales de este valle, y trajo las tres primeras matas de café a los Andes. Al morir este Francisco, su viuda doña Asunción Vetancourt, se casó con el primo de este y capataz de la hacienda “San Francisco”, Pedro Fernández Carrasquero, que logra conservar la productividad de las tierras de aquella familia, entre otras, las de la Posesión “San Pedro”, trigalera y ganadera. Hay un dato curioso, cuando el Obispo Mariano Martí, visitó La Puerta en 1777, observó y le gustó esta floreciente posesión, inclusive con perspectiva de convertirlo en  sitio principal (Briceño Perozo, 94), lo que anotó.  Por lo que es bastante probable, que sea la razón de haber puesto en su Informe de Visita Pastoral, por nombre al pueblo indígena, <<13. San Pedro de Bomboy (La Puerta) Pueblo de Doctrina>> (Briceño Perozo, 96); en lugar del que venía usando: San Pablo de Bomboy, es decir, pareciera que fue intencional, y no, un error.   

Y surgió una curiosidad del lugar: el  singular “Chucumbete”.

Posteriormente, en la séptima década del siglo XIX, se le comienza a llamar “Chucumbete”, aunque el topónimo original (San Pedro), se niega a desaparecer de la memoria oral de la zona.

Sobre este disimulado nombre de la posesión, en la búsqueda de datos, aparece registrado como Sitio Principal de la parroquia La Puerta, en el Censo de 1875,  no como caserío, vecindario ni pueblo (Apuntes Estadísticos del estado Trujillo. pág. 142); igualmente, en el Censo de 1883, aparece como vecindario, con 37 habitantes (Nomenclátor de Venezuela. Tomo I, pág. 309. Caracas. 1883).

Nuestro colaborador y conocedor de esta zona, Antonio Lino Rivero,  testimonió que, <<Chucumbete era el nombre de lo que hoy es “San Pedro”, en ese lugar tenía Don Ciriaco Carrasquero, sus propiedades que eran grandes extensiones de terreno y llegaban hasta lo que llaman “La Casa de Teja”, >> (Dato enviado por Antonio Lino Rivero. 27 de enero 2023), dónde comienza la Media Loma.

El mismo Rivero, precisó que, <<”San Pedro” era un pequeño caserío, yo conocí ese sector en el año 1941-42, cuando vivía en “San Martin” y conocí a las familias que vivían en ese lugar y eran las siguientes: Emilio Abreu y familia, la Sra. Candelaria y sus hijos, el Sr Julio Viloria (tenía un negocio de víveres, el Sr Juan Briceño con su señora Filomena y sus hijos, Adelina Ramírez y familia, años más tarde Gonzalo Andara  instaló un negocio de víveres, y Domingo Abreu, quien tenía un negocio bien surtido, en la entrada de Media Loma>> (Ídem); en relación al Censo de 1883, el crecimiento poblacional  fue lento.

Añadió que, <<Esos terrenos eran de Don Ciriaco Carrasquero, y vivió muchos años en ese sector en la famosa “Casa de Teja”, con su esposa Doña Sofía y sus hijos, después se mudó para La Puerta dónde vivieron por muchos años. El sector “San Pedro” era conocido con el nombre de “Chucumbete”, después le pusieron el nombre de “San Pedro”. Todos los integrantes de las familias que le nombré ya fallecieron. Hoy existe una comunidad bastante grande en ese sector. Yo conocí a los hijos e hijas de Don Ciriaco Carrasquero y Doña Sofía>> (Ídem). Es posible que este Ciriaco, sea el mismo Ciriaco Labastida, que refiere Bennet, como uno de los principales hacendados de La Puerta, en 1929.

De nuestras más antiguas cronistas, Ligia Burelli, da cuenta que, estas tierras, fueron trabajadas muchos años en calidad de arriendo, por el recordado personaje nacionalista Don Cesáreo Parra, quien también se alzó bajo las órdenes del coronel Américo Burelli, contra el dictador Gómez (Burelli. Humo de Hogueras); tierra de rebeldes.

El mismo Rivero, nos informa que, <<En cuanto a Cesáreo  Parra, supuestamente era de Jajó, sus padres eran José Félix Parra y María Isabel Castellano, tenía dos hermanos Hipólito y Genaro y cuatro hermanas: Juana, Felipa, Petronila y Paula, se casó un 13 de Noviembre con María Mercedes Paredes, quien era tía de mi mamá Leonor>> (Rivero); hablar de “Chucumbete” y no referirse a uno de sus principales y legendarios personajes, como lo fue Cesáreo Parra, es suministrar una historia incompleta.

De nuestra investigación sobre este personaje, <<Aquel día de 1915, presionado por las circunstancias, salió rápidamente de Jajó, el barbado y filosofal Cesáreo Parra, sobre su canoso macho, el de la imparable cabalgata, el hombre de las conversaciones interesantes, espiritual y labrador de «Chucumbete», que era el nombre de lo que hoy es “San Pedro”, gran posesión de tierra del terrateniente Ciriaco Carrasquero, para llegar hasta Palmira, para salvar al Coronel Américo>> (Tomado del articulo Los Varones de la Culata. Autor: Oswaldo Manrique. Diario de los Andes. 18-02-2024).

Efectivamente y lo corrobora su acta de matrimonio, nació en Jajó en 1857. <<En 1897, contrajo nupcias con la puertense María Mercedes Paredes. A partir de este hecho social, se inició en varios caseríos de La Puerta, el fomento y el asentamiento de  la familia de apellido Parra, teniendo como primero de ese apellido a José Cesáreo Parra. Vivió siempre en la Media Loma, fue un campesino sin tierra, la trabajó toda su vida, conocido por la calidad de sus cosechas y por sus buenas acciones. Murió en el año 1940>> (Ídem).

Ada Abreu Burelli lo citó en remembranza de su infancia, así: «el patriarcal Cesáreo Parra -ese viejo señor de la hermosa barba blanca y conversación pausada y sabia- traía desde Chucumbete, para agasajar al tío Régulo» (Abreu: pág. 83).

El sugestivo topónimo “Chucumbete”.

 Se llegó a pensar que su significado tenía que ver con alguna golosina autóctona o dulce o manjar preparado por nuestras matronas Timoto-Andaluzas. Como desconocía el significado deChucumbete", recurrí a parientes, vecinos y amigos, para que me lo dijeran. El amigo Duilio Simancas, me envió lo siguiente: <<Por decirte algo: una olla vieja se le puede decir esto es un chucumbete de olla>>, algo viejo y feo, que se puede seguir usando.

Alfonso Araujo, ex Prefecto de La Puerta, coincidente un poco con lo anterior, sostiene que es una palabra muy vieja, ya en desuso, significa <<Persona Mala sangre, ser antipático, se le dice: - ¡ese chucumbete!. También como sinónimo de Bojote>>; Araujo coincide con Simancas.

Nuestro siempre colaborador, Antonio Lino Rivero, conocedor del sitio, nos refirió lo siguiente: <<Según contaban nuestros antepasados significaba "campo abierto”. Don Ciriaco Carrasquero le puso ese nombre porque sus propiedades eran unos llanos inmensos, después le cambió el nombre por San Pedro>>; aquí hay otro topónimo de este lugar: los “Llanos de San Pedro”.

El amigo Wilmer Viloria, mendocino, y curioso por estas palabras antiguas, localizó  una interesante explicación: <<El término "Chucumbete" no tiene un significado único y definitivo. Se utiliza en diferentes regiones de Latinoamérica con variaciones en su significado y contexto>>; incluyendo que  se utiliza para designar cosas innominadas. 

El significado principal <<"Chucumbete" se refiere a una persona desordenada, desaliñada o descuidada en su aspecto físico o en su forma de actuar. Se puede utilizar como un adjetivo descriptivo o como un insulto leve>>; que tiene variaciones regionales: 

En Venezuela específicamente, "Chucumbete" puede tener un significado similar al de Perú, como un insulto leve para referirse a una persona desordenada, desaliñada o descuidada.  Algunos ejemplos de uso: "Mira ese chucumbete, cómo viene todo despeinado y con la ropa sucia", "No seas chucumbete y recoge tus cosas”, "Ese equipo es un chucumbete, nunca están organizados". Según este comentario, también solía ser usado, para denominar cosas que no tenían nombre, innovadoras, inventos.

Geográfica y localmente, “Chucumbete” antiguamente, era una enorme posesión de trigales y de fértiles potreros, que animaban la cría de ganado vacuno y ovino. Fue una tierra de mucha prosperidad, llena de verdor y de pequeñas y grandes alegrías.

El  sector San Pedro y el siglo XX.  

Posterior a ser posesión durante varios siglos, de grandes hacendados y caudillos, donde se explotaban trigales, tabaco, pasto y la ganadería vacuna y lanar, se fue conformando un caserío con gente campesina sin tierra.

Desde las montañas, en tiempo de lluvia, el verde se intensifica y afloran algunas variables de hortalizas, granos y frutales, bajando por el viejo camino los pocos arreos de burros y mulas cansinas, alebrestando el polvoriento suelo. 

Según la memoria oral, fue conformándose como comunidad campesina por iniciativa de 19 familias, entre las que se recuerdan las de la señora Trina González, quien murió a los 85 años, el señor Blas González, señor Pedro Ramírez, señor Domingo Abreu, señor Gonzalo Aldana, señora Adelina, señor Julio Viloria. Estos primeros fundadores ya han muerto, hoy por hoy se encuentran nuevos habitantes, descendientes de estas personas, a quienes llaman “propietarios”. 

El sector San Pedro, vía La Lagunita, Parroquia La Puerta del estado Trujillo, en la actualidad es uno de los sitios visitados por los turistas, por ser uno de los lugares donde mejor se desarrolla la agricultura.

Localización geográfica.

El sector San Pedro está situado en la cabecera del estrecho Valle del Bomboy,  en medio de grandes montañas.

Se encuentra a 1.735 metros sobre el nivel del mar y su temperatura oscila entre los 13 y 20 grados centígrados, lo que hace que el clima sea muy agradable.

La comunidad de San Pedro,  vía La Lagunita, se comunica por carretera asfaltada con La Puerta,  conectando con la carretera trasandina en sus ramales a Valera y el que va a Timotes y otros pueblos del estado Mérida. 

Manifestaciones culturales y religiosas.

En cuanto a las manifestaciones culturales, tradiciones, costumbres populares y fiestas religiosas, la comunidad San Pedro está sumada a las expresiones y festividades principales de La Puerta, como las fiestas de enero, en honor al patrono San Pablo y la Virgen de la Paz, también el culto católico las hace manifestar su devoción Mariana por la Virgen María, la Rosa Mística. 

El 13 de mayo en San Pedro, se celebra el día de la Rosa Mística, que consiste en celebrar la misa con el sacerdote en compañía de los sectores allegados.

En este mismo mes se hace la serenata a San Isidro y se acompaña con una caravana por los diferentes sectores, también existen otras religiones evangélicas. 

Agricultura.

La mayoría de las personas del sector San Pedro son agricultores, no con finca propia, son medianeros o por días. Se cultiva el ajo porro, lechuga, perejil, papas, cilantro, calabacín, sedano, brócoli y coliflor.

Vialidad.

Una de las preocupaciones principales de esta comunidad, es que se mejore la vía de penetración agrícola, es decir, que conjuntamente los organismos competentes y los habitantes del sector, buscar el mejoramiento y que la carretera sea recuperada en su totalidad.

Las anotaciones anteriores, dan una idea de ese estupendo y agradable tapiz, que forma parte de nuestra cotidianidad y cultura de una comunidad de gente amable, trabajadora y andina.  

 (*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta.


sábado, 17 de febrero de 2024

Los Varones de La Culata.

Los Varones de La Culata.

Por Oswaldo Manrique (*)


El presente artículo trata de referenciar, en estrecha síntesis, a varios de los  principales protagonistas de algunos pasajes de la historia local de La Puerta, dentro de lo que se ha denominado "Tiempo de Caudillos"; con esto se quiere rescatar y develar varios hechos de los cuales se ha escrito muy poco o casi nada; y también, nada sobre sus personajes, por eso los hemos denominado Los Varones de La Culata, tratando de  relacionar a grosso modo y de rescatar algunos de esos hechos poco históriografiados, como el que tiene que ver con la revolución justiciera del legendario coronel Sandalio Ruz, un enfrentamiento que tuvo directamente como objetivo guerrillero,  el nido de "La "Gonzalera" liberal, responsable del saqueo a sus bienes y posesiones de La Puerta y Timotes; igualmente, de referenciar  la extinción de la Comunidad Indígena Bomboy, en 1891, cuando  fue despojada de sus tierras donde hoy está el área urbana de La Puerta, ocurrido después de casi 400 años que se mantuvo sobreviviendo como pueblo al periodo colonial, casi totalmente puro, y que fue destruida y desaparecida por un grupo de ambiciosos hacendados y gamonales de la región, comandados por Leopoldo Baptista, amparados en un decreto del gobierno liberal guzmancista.


A ese deplorable hecho, siguió la gran "paliza" militar y política que dieron las tropas liberales "lagartijas", comandadas por el general González Pacheco y el futuro “Tigre de Guaitó” Rafael Montilla Petaquero, jefe de la tropa indígena y sin tierra, a los "ponchos" conservadores, en la fratricida Batalla de Durí - La Mokotí - El Portachuelo, en 1892; luego la segunda derrota en 1899, en el mismo sitio, que produjo que el macho Palomares abandonara las filas conservadoras y se sumara  a la tropa del “Tigre de Guaitó”,  y,  finalmente, uno de los grandes hechos históricos del siglo 20, que fue el levantamiento de Los Varones de la Sierra de “La Culata”, en 1914, recordado por nuestros abuelos como la "Guerra de los 15 días" contra la cruel dictadura de Juan Vicente Gómez y la rebatiña de las concesiones mineras y petroleras, estos  hechos se han enmarcado tempestivamente, tomando como punto de inicio el año 1870, cuando comete la primera insurgencia política militar el general Juan Bautista Araujo, enfrentando el nuevo gobierno o las acciones del gobierno del general Antonio Guzmán Blanco, esto incluye también la acción militar del sitio de Timotes, ciudad que representaba o fue símbolo del poder político en el Gran Estado Los Andes; este episodio de corte nacionalista y antiimperialista, que encerraba protesta por las deprimentes condiciones de la economía de La Puerta, basada en la agricultura del trigo y la caña de azúcar, ante un proceso de transición al modelo económico rentista petrolero, concluyó, precisamente con la captura del coronel Américo Burelli García, líder del levantamiento de La Culata, y de los generales Golfredo Masini (de Tabay) y Juan Araujo (nacido en Jajó en 1879, hijo del "León de la Cordillera", murió en 1966, en Valera).  Tiempo entonces que,  definimos desde 1870 a 1917.

Ese conjunto de hechos históricos, por supuesto, marcado por el tiempo en el que el modo de explotación económica implantado, era evidentemente semifeudal, generando un ambiente histórico social de violencia, y estos líderes o caudillos locales de La Puerta, medianos productores agropecuarios, organizados precisamente con sus peones, campesinos, parientes y arrendatarios, los sin tierra, en especie de parentelas troperas, cuyas acciones guerreras fueron concretando, su temible fuerza militar y a la vez, su liderazgo.

Los productores del Valle de Bomboy, constituidos en militares de montoneras, los de amplios trigales, cañamelares, y los cafetaleros, no tuvieron diferencias políticas y menos ideológicas, eran conservadores y seguidores del partido de los Araujista-Baptista. Anteriormente, era el “paecismo”, su ideario, respetado y seguido por los líderes oligarcas trujillanos, como los La Bastida, Carrasquero, García, Araujo y Baptista, y otros, que se renovaba. En La Puerta, hasta su principal avenida, la de ingreso a la población, lleva el nombre de Páez. Los hijos de los dirigentes aristócratas y terratenientes criollos del valle del Bomboy, seguidores del “paecismo”, participarán en la organización del partido conservador, serán los llamados "ponchos", y a finales del siglo XIX, transmutaran al régimen liberal centralista y personalista encarnado por Castro y Gómez.

Sandalio Ruz, sus alzamientos y revoluciones. 

Pero no todo será lineal en el valle, pues surgirán dos caudillos regionales, muy particulares, uno descendiente de una familia monárquista, goda, el coronel Sandalio Ruz, y otro, el coronel Américo Burelli García, hijo de una terrateniente, y de un inmigrante italiano, quizás Garibaldino. Aunque ambos, eran de extracción conservadora y militantes de la causa goda, en la hora que se conocieron los primeros movimientos contra la Patria, afloraron sus ideas nacionalistas y fueron a guerrear.

Cuándo el doctor Emigdio González, asume la gobernación de Trujillo, cometió un conjunto de fechorías en contra de los “ponchos”. Los de la Gonzalera, poderosos en El Burrero, Santa Ana y Pampán, cometen atropellos y saqueos, e invaden “Los Aposentos”, “Altamira de Garabulla”, “La Cañada”, “La Mocotí”, y “El Portachuelo” de La Puerta, y en Timotes, posesiones de Sandalio Ruz y su parental tropa.

         El coronel Sandalio Ruz, que había sido afectado en sus posesiones por la “Gonzalera”, a finales de la década de los 70, se levanta con su propia tropa, la organiza y se lanza en una Revolución contra la “Gonzalera”; el doctor e historiador, de inclinación liberal,  Fabricio Gabaldón lo narra de la siguiente forma: <<un movimiento revolucionario que acaudillaba Sandalio Ruz, quién por ser enemigo de los González, en su primera operación se vino a El Burrero a saquear el respetable hogar; y fueron los libros científicos, los instrumentos de cirugía y todos los aparatos que el joven médico trajo de Francia, el botín de aquellos salvajes. La monstruosidad de tal horda decepcionó al doctor Manuel, y en protesta, cambió de propósitos y abandonó la profesión para dedicarse en su terruño a las actividades agrícolas y a las intrigas de la política>> (Gabaldón, 25). Es de agregar que Emigdio González, por su perversidad, se hizo enemigo de todos, no solamente de los conservadores, sino de la gente de avanzada, los liberales mismos, inclusive, de los funcionarios que lo acompañaban en su gestión de gobierno, se hicieron sus enemigos, era considerado un ser despreciable, asesino, cruel,  que se ganó el desprecio de casi toda la colectividad. 

No olvidemos que Sandalio, estuvo en algunas oportunidades bajo la comandancia del General Araujo “León de la Cordillera”, pero podía alzarse por su cuenta, porque tenía organizada su propia tropa con las parentelas de los páramos entre ellas las familias Ruz, Carrizo, García, Rivera, los Rivero, Abreu, Malpica, Ramírez, Moreno, Paredes, Briceño, que  son las antiguas familias asentadas en nuestros páramos de la Sierra de La Culata y que le respondía bien por ser enfeudados, parceleros, arrendatarios, ahijados, sobrinos, familiares y el compadrazgo, además de eso, se le sumó la parte de los indígenas que fueron despojados de sus tierras, en 1891.  Tuvo bajo su mando, lo que se llamaba un ejército muy particular, porque eran los peligrosos macheteros de Sandalio, un hombre justiciero, inclusive rompió, si se puede decir de alguna manera, la fraternidad con su propio hermano coronel Eulalio Ruz,  porque se prestó y participó en el despojo de tierras a los indígenas de el Resguardo de La Puerta, no le dirigió más la palabra, se amenazaron de muerte y tuvieron que construir casas en distintos sitios bien separadas y bien custodiadas para no encontrarse en el camino.

En 1892, muerde el polvo de la derrota en su propio patio.  Desde La Lagunita,  el Estado Mayor de las fuerzas de la revolución liberal, integrado entre otros por el general Diego Bautista Urbaneja y  Rafael Montilla Petaquero, el legendario “Tigre de Guaitó”,  convirtieron a La Mucutí en un lugar de muerte, allí quedaron tendidos más de 200 seres humanos, expuestos como festín de las aves y demás animales de rapiña (Gabaldon, Fabricio. Rasgos Biográficos de Trujillanos ilustres. Págs. 112 y 113).

A raíz, del rechazo de la población en diversas regiones, contra la reelección del general Juan Vicente Gómez, como  Presidente de la República,  tras haberse denunciado que fomentaba la entrega de concesiones petroleras y mineras a empresas norteamericanas y otros países, y la venta de territorios importantes de Venezuela, se produce en  1914, la Rebelión de la Culata, un levantamiento de los Caudillos nacionalistas de La Puerta, Mendoza, Escuque, Jajó, Pueblo Llano, Timotes, Tabay  y otros pueblos de la Cordillera, entre los cabecillas de la rebelión, estaban el coronel Américo Burelli, coronel Trino Paredes, el general Golfredo Masini, los hermanos Federico y Juan Araujo, los hermanos Miliani y  el Coronel Sandalio Ruz. Del repertorio de Concio Rivas, Páramo de La Puerta, nos queda:

Juyan lagartijas,

y juyan con juerza,

que por ‘ai viene Sandalio,

destazando cabezas.

 Este varón de la Sierra de La Culata,  nació en “Los Aposentos” en 1853,  murió en su casa en La Cañada, cerca de Los Pavones, adyacente a la Quebrada de Tafallés, a las doce  del mediodía del 14 de marzo de 1929; causa de la muerte: Reumatismo agudo.


Coronel Américo Burelli García, luego general.


En la historia de La Puerta, Trujillo, en Venezuela, suenan singulares nombres y apellidos que gozan de alguna valoración historiográfica castiza y transculturizadora, de diversa índole,  pero hay otros que  -aun deliberadamente ocultos-, significan arrojo, patriotismo, valentía, son visionarios que han marcado páginas de gloria, particularmente del tiempo republicano dictatorial de caudillos, uno de ellos, el de Américo Burelli.

Nació en 1881, en Mendoza. Desde niño, fue un ser empoderado, gozaba además de belleza física, del don del liderazgo natural, muy familiero, su trabajo y economía iba en función de esa institución parental y de su comunidad: La Puerta. Productor agrícola, hacendado, comerciante, molinero, militar de los de a verdad, con charreteras obtenidas en el campo de batalla. 

Acompañó a Baptista y la División Trujillo, en la campaña de La victoria, en contra de la revolución de los banqueros y transnacionales en 1903.  se rebela y se alza contra la dictadura, en defensa de los intereses de la Patria, en lo que se llamó la guerra de los 15 días, batiéndose contra las fuerzas del gobierno en la denominada toma de Timotes, asiento del gobierno para aquella época. Huyó por casi dos años, capturado, y enviado a la cárcel del Castillo de San Carlos del Zulia, luego, al Castillo de Puerto Cabello, purgando 16 años de prisión.

La vida del Coronel José Américo Burelli García, es sin duda, ejemplar por su marcado nacionalismo democrático, por su sacrificio y querencia a la Patria, y por su alto idealismo de genuina extracción bolivariana que siempre guió sus acciones y sus luchas. El estado Trujillo y particularmente la población de La Puerta, tienen en él uno de sus más claros valores. El Coronel trujillano, falleció en Caracas, en 1939, culminando así, de cabalgar su aventura perdida (Datos extraídos de El Coronel Burelli, cabalga la aventura perdida, publicado el 23 enero 2022)

Burelli obtuvo sus grados militares en batalla y por riguroso ascenso oficial, a la muerte de Gómez, salió de la cárcel, demandó al Estado y le otorgaron las charreteras de general.   Burelli García está al tanto de lo que va a ocurrir, es el oficial de confianza de Baptista, se mudó con la familia a Caracas, y desempeñando la comandancia de armas en el centro del país, participa en el golpe de Palacio contra Castro.  Baptista con aspiraciones presidenciales, comienza a mover sus piezas, pero con Gómez el asunto fue diferente. 


Oficial Mitrídates Volcanes, el lugarteniente.

Nativo de Pueblo Llano, siendo muy joven, vio pasar la tropa famosa de Sandalio, y se le sumó.  Pasado un tiempo, por su arrojo y lealtad, el Coronel lo convirtió en su lugarteniente. Invadió y desforestó  la selva de “La Maraquita”, que eran tierras indígenas, que también, se reservaban los ambiciosos terratenientes. Mitrídates Volcanes y el coronel Sandalio Ruz, fueron dos de los mas respetados caudillos que no respaldaron el despojo de tierras de los Bomboyes, ni la construcción de un pueblo de “blancos” oligarcas en 1891, de los que nos hemos referido en otro escrito sobre este particular proceso histórico, y de esos Varones hemos señalado un orden de participación, aunque luego llegan a establecer coincidencias, cuando rompen con el conservatismo Araujista-Baptista, en el levantamiento democrático y nacionalista contra la dictadura del general Gómez, por ese ideal se unieron el coronel Sandalio Ruz,  Mitrídates Volcanes, el General Américo Burelli García, y sus correligionarios Pedro Mario Burelli García, Cesáreo Parra, y José Antonio Pabón. 


Cesáreo Parra, el barbado y filosofal.

Aquel día de 1915, presionado por las circunstancias, salió rápidamente  de Jajó, el barbado y filosofal Cesario Parra, sobre su rucio macho, el de la imparable cabalgata, el hombre de las conversaciones interesantes, espiritual y labrador de "Chucumbete", que era el nombre de lo que hoy es San Pedro, gran posesión de tierra del terrateniente Ciriaco Carrasquero, para llegar hasta Palmira, para salvar al coronel Américo. Sus dos hermanos Hipólito y Genaro Parra, lo acompañaron hasta cierto punto del camino.

Nació en Jajó en 1857.  En 1897, contrajo nupcias con la puertense María Mercedes Paredes.  A partir de este hecho social, se inició en varios caseríos de La Puerta, el fomentó y el asentamiento de  la familia de apellido Parra, teniendo como primero de ese apellido a José Zesario Parra. Vivió siempre en la Media Loma, fue un campesino sin tierra, la trabajó toda su vida, conocido por la calidad de sus cosechas y por sus buenas acciones. En el año 1940, aquejado de una enfermedad que no pudo vencer, se apagó la señera vida del legendario Don Cesáreo Parra, el de la frenética y nacionalista galopada de 1914, para salvar la vida del coronel Américo Burelli García.


José Antonio Pabón, el joven de mirada mansa y mártir de Palmira.


Con apenas 18 años de edad, se sumó a la tropa del coronel Burelli, en la campaña por las montañas de la Sierra de La Culata, en 1914. Estando en Palmira, y perseguidos por los chácharos, se movilizaron sigilosos los rebeldes en la penumbra, abandonando la concha, por las travesías de la boscosa tierra, pero ocurrió un imprevisto, <<Como no hubo tiempo de acomodar el morral de Pedro en su caballo, José Antonio, el muchacho de los ojos grises, se lo echó al hombro y comenzó a correr detrás de los fugitivos>> (Burelli, 66-67); el morral contenía documentos, dinero y otras pertenencias.  Sin embargo, a pesar del sacrificio de Pabón, <<No había pasado una hora cuando los militares le dieron alcance y regresaron con él a Palmira, a culatazo limpio y con las manos atadas a la espalda>> (ídem); de esta forma comenzó el periodo de maltrato físico. Fue condenado por un juez de primera instancia en lo criminal de  Mérida, debido a la jurisdicción sobre Palmira. Su reclusión la cumpliría en la antigua cárcel de esta ciudad, que estaba situada cerca de la sede de la Gobernación y del Cuartel de Policía.  Esta información le llegó al coronel Américo y a Pedro Mario, mediante <<Una carta del compadre Abraham, quien le contaba que José Antonio, el mártir de Palmira, había muerto en la cárcel de Mérida a causa de una disentería>> (Burelli, 96).


Umberto y Pedro Mario, los hermanos Burelli García.


El día fijado para el levantamiento armado y la invasión por la costa, era el 24 de julio, fecha de nacimiento del general Gómez. Para Américo, Umberto y Pedro Mario, la conspiración se convirtió en el centro de su pensamiento y de sus propias vidas, los tres hermanos Burelli, así lo decidieron, al costo que tuviere, no importaban los riesgos, ni las correrías azarosas que seguramente se presentarían, ni las acciones inciertas o caídas que pudieran tener, era el costo del poder, ellos cabalgarían esa aventura, participarían y serian protagonistas en la mas revolucionaria causa de inicio del siglo XX en Venezuela, harían historia, Américo los había convencido.

Edmundo Parra.

Hijo de la destacada educadora trujillana Agripina de Parra, preceptora de la primera escuela pública de La Puerta, en 1907,  hermana del coronel Burelli.  La memoria familiar, afirma que la muerte de su padre Antonio Parra,  fue obra de la dictadura gomecista.  Edmundo, se sumó a la tropa  rebelde, en la campaña contra el dictador Gómez, por las montañas de la Sierra de La Culata. Después de la primera salida del coronel Américo, de la cárcel, este siguió conspirando contra la dictadura, era vigilado por los de la “Sagrada”, es nuevamente capturado; Edmundo joven que se había convertido en la persona de su confianza, lo acompañaba, es golpeado, amarrado y encarcelado por las fuerzas del gobierno dictatorial. 


Carracciolo Palomares "Calzones Negros"


Culminando la campaña contra los “Ponchos” oligarcas trujillanos, dirigidos por  los generales Juan Bautista Araujo y José Manuel Baptista,  en 1892, al ser derrotados en forma estruendosa y sangrienta en la Batalla de la Mucutí- El Portachuelo, el ejército del gobierno liberal (Lagartijos), al mando de los generales Dr. Rafael González Pacheco y el caudillo de los indios y campesinos Rafael Montilla Petaquero, luego llamado el “Tigre de Guaitó”, autorizó a las personas de La Puerta, Mendoza, Jajó, que fueron víctimas de saqueos y robos de sus bienes y ganado, por parte del "Chatico" Briceño, cuñado  del general Araujo, para que los recobraran; por  ello, se formaron grupos de hacendados y campesinos para recuperarlos en los lugares donde sabían los tenía el terrible general saqueador, pero al ir recobrando lo perdido, se llevaban “algo más”, que no les pertenecía, que eran de otras personas o vecinos. Uno de los grupos de resistencia, lo capitaneaba Carracciolo Palomares "Calzones Negros".

Al triunfar la Revolución Liberal Restauradora, en 1899,  comandada por Cipriano Castro, las fuerzas oligarcas del Gral. Leopoldo Baptista, que venían promoviendo la autonomía de Trujillo, se incorpora al nuevo gobierno. Con él, va su amigo y joven oficial Américo Burelli García. 

El temido Carracciolo Palomares "Calzones Negros",  se convirtió en liberal, de los más radicales, se sumó a las fuerzas campesinas e indígenas del Gral. Montilla Petaquero. El Dr. Gabaldón en su versado testimonio, narró cómo fue la retirada en batalla, del Macho Palomares, <<En Carora salieron fuerzas del gobierno a apresarlo, sus compañeros se dieron a la fuga, y él solo cometió la temeraria imprudencia de hacerles frente, defendiéndose ferozmente desesperado, hasta que cayó de su cabalgadura muerto acribillado a balazos. ¡Triste final de este excepcional valiente! Desechó siempre el camino que guía la gloria, para constituirse en temor y desconfianza de todos, y particularmente de los grupos que le rodeaban>(Gabaldón, Fabricio. Rasgos biográficos de trujillanos ilustres. Págs. 152-153. 2a. Edición. Presidencia de la República. Caracas.1993). Ésta muerte, ocurrió en Carora, estado Lara, un día de mayo de 1903. No participó en la “Guerra de los 15 días”.

Desde Los Aposentos, Garabulla, el Portachuelo, San Martín, Quebrada Seca, El Censo, los Llanos de San Pedro y por supuesto La Puerta, salieron pobladores actuando como pueblo armado, expresando la respuesta en colectivo contra los desmanes de caudillos, y también contra un enemigo mayor, como lo fue la dictadura, fue el levantamiento de nuestras montoneras puertenses contra Juan Vicente Gómez, cuando éste, comenzó la rebatiña de las concesiones de asfalto, petróleo y minería, es el alzamiento campesino guerrillero contra el dictador andino, que liderizaron los Varones de la Sierra de La Culata, comenzando por el coronel Américo Burelli García, el legendario y justiciero Coronel Sandalio Ruz, Cesáreo Parra, el de la feroz cabalgata, Umberto Burelli, el joven de "la mirada mansa" José Antonio Pabón “El Mártir”, Edmundo Parra y Mitrídates Volcanes el recordado último montonero y lugarteniente del coronel Sandalio, y tantos otros que participaron, es decir, los andinos nacionalistas, contra los andinos vende Patria.

 Al considerar realmente nuestra historia y por supuesto este tipo de cruzada rebelde ante el problema nacional, desde una localidad serrana, donde se incorpora todo este pequeño y gigante pueblo, demuestra tanta intensidad y patriotismo, que realmente no se podrá borrar de la memoria colectiva regional. La población de La Puerta, todavía espera de las autoridades, se levante entre La Mocotí y El Portachuelo, un monolito en recordación de los hechos históricos allí ocurridos, porque hasta Bolívar cabalgando su caballo, ingresó por ahí a tierras trujillanas, y  dejó su huella.  

(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta.

La Puerta, febrero 2024.

 Omanrique761@gmail.com

Sofía Angulo Arboleda de Ramírez: abolengo, filantropía y belleza en La Puerta

Por Oswaldo Manrique (*) Eso ocurre en el balcón de la casa. El fondo, la avenida Bolívar, muy cerca de la casa de los Alarza. Una terra...