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sábado, 4 de mayo de 2024

La "Chiche" Manaure, en la lucha histórica de La Puerta (1982)

La "Chiche" Manaure,  en la lucha histórica de La Puerta (1982).

Por Oswaldo Manrique (*)


En la búsqueda de apoyo a la causa del pueblo.

Los comienzos de la lucha de La Puerta, en lo que se refiere a la concienciación y participación de la gente, los factores de solidaridad, los apoyos externos y la misma organización de eventos, para los puertenses era algo nuevo, desconocido, fueron aprendiendo sobre la marcha. Una de las primeras motivaciones, según Laura Sulbarán, fue cuando se enteran que, <<Alí Primera, estaba interesado en el problema de La Puerta. Que tratara de asignar comida a los distintos grupos culturales y musicales, para lograr un perfecto desarrollo del acto de la plaza, como darle mejor acogida o incentivarlos para que se quedaran más tiempo en el pueblo>> (Entrevista a Laura Sulbarán), estas palabras denotan la necesidad del Comité, en ese momento, de obtener apoyo y solidaridad. 

En aquel tiempo comenzaba a escucharse su nombre por su hermosa y delicada voz,  pertenecía a aquel movimiento rebelde en la música y el arte latinoamericano. De esas heroínas del canto autóctono y bolivariano, que nos sugería algo asi como, la fusión de una mujer de la lucha en el campo, con una beldad armada de guitarra y canto de las aulas universitarias, es decir, una maravillosa expresión mestiza de lo nacional. 

Una mañana del mes de agosto de 1982, en el más fuerte momento de la lucha ambientalista, por la tierra y por la vida de La Puerta, llegó a la plaza Bolívar de nuestra Parroquia, donde se reunía un grupo de jóvenes del Movimiento Pro defensa de La Puerta. Una joven hermosa, sencilla y encantadora, con su pelo afro venezolano, que expresaba aires de lucha libertaria, y que  adorna su rostro. Unos ojos vibrantes y sonrientes, alumbraban sus facciones; felizmente sorprendida del clima, paisaje y la gente que la recibía. Se encontró con otros músicos, los saludó y preguntó por los organizadores del evento, porque  llegó para participar en el Canto Solidario con La Puerta. Se congregaban grupos de estudiantes, de la música, culturales, de jóvenes campesinos de Los Aposentos, La Lagunita, La Flecha, Páramo de los Torres, El Molino, Alto de San Juan, Caroríta, Las Delicias y de pueblos vecinos. 

Ella una de las voces militantes por los humildes, en favor de los combates librados por este pueblo. Después que su mirada hizo un recorrido por los alrededores de la Plaza, vio a su hija y a su esposo, que la acompañaban, y se entendieron, revelando que era un sitio digno de conocer. Aquella mirada de los tres, indicaba que, había una afinidad interesante con el lugar, y con su gente. 


Los preparativos del acto de Alí y la Trova Bolivariana, motivó a mucha gente, aquí  y en los pueblos vecinos,  <<A comienzos de 1981, elaborábamos un discurso ecológico y campesino, era algo nuevo para nosotros; y organizando lo del acto en la plaza. Alfredo nos confirma que venían con Alí Primera, Los Guaraguao, el grupo Ahora, Antonio Acosta Márquez, Canto a un Pueblo, el Tepuy, grupo de Tamunangue y el declamador Balbino Blanco>>, eso los entusiasmó más. 

Cuando van llegando al pueblo, unos en grupos, otros solos, vemos que el asunto iba en serio, lo que llamaban la Trova Bolivariana, se apersonaba en La Puerta. En uno de los grupos, llegó una muchacha de pelo ensortijado, simpática, me la presentaron como La Chiche Manaure, su esposo y su hija.

Fue enfática Sulbarán, al decir que en aquel momento de tanto nerviosismo por nuestra inexperiencia, funcionó la solidaridad de la Trova, y funcionó la acogida fraterna de los puertenses. Los organizadores del acto, muy motivados, les palpitaba sus recios corazones, la lucha avanzaba y ahora no estábamos solos, <<después del acto, la mayoría de los que participaron en el evento se quedaron en el pueblo, Alí, en casa de la Nena Vargas, ya había estado en La Lagunita>>, quedó encantado de tanta belleza natural.

Laura era una militante de la juventud católica y de la cultura, de firmes propósitos cuando se trataba de la lucha social, destacaba su esfuerzo y tenacidad.  Participó en primera línea, siendo muy joven, en toda la lucha ambientalista, por la tierra y por la vida que se libró en La Puerta, en los años 80 del siglo XX, desde antes de la creación del Comité Pro Defensa. Por eso y por su actitud perseverante y trabajadora en cuanto a hechos y personajes, tenía fama de extrema y radical en los planteamientos. Es Laura Sulbarán, alfarera social, cultural y religiosa. Entre sus recuerdos de la lucha ambientalista, que le brotan inmediatamente, está la visita solidaria de varios artistas que vinieron con Alí Primera, <<la mayoría en el movimiento aquí en el pueblo, éramos jóvenes>>; con deseos infinitos de luchar por su tierra, contra el macro proyecto de urbanismo salvaje.  



<<Todos querían estar en la casa>>. La "Chiche" Manaure en La Puerta.

Se refiere a su casa materna, la de los Sulbarán, en la avenida Bolívar con calle 3 de La Puerta, <<Aquí se quedó el destacado arquitecto y ambientalista Fruto Vivas, porque aquí mismo se hizo un foro, estuvo José Manuel Cabral, primer ecologista del país, también se quedaron los del grupo Ahora, el gordo Páez>>, eran reuniones importantes y fundamentales, por las exposiciones de los conocedores de la lucha ambientalista, tenían experiencia,  y los jóvenes puertenses, aprendiendo y formándose.


A los andinos, les gusta silbar en señal de conversa con los animales, o en la faena, algunos dicen que también con los espíritus, tienen ciertas exclamaciones que simbolizan el interrogatorio a la soledad, como el gritar ¡Hipa! , para decir ¿No hay nadie? 

Laura se acuerda que en Boconó se realizó un canto, en favor de los damnificados por las lluvias y deslaves. Se pagó entrada al concierto, todo lo recaudado era para los damnificados. Cuando íbamos en el carro, vimos bajando a un grupo de motorizados haciendo ruido y maromas con sus motos, nosotros nos asustamos. Los motorizados gritaban: "ijiiie"; luego escuché a Alí usar este grito en una de sus interpretaciones.


Recordó la solidaridad de aquella joven mujer, muy comprometida con la causa ambientalista y con las ideas políticas que profesaba el Cantor del Pueblo, se le conoce como La Chiche Manaure,  <<En las actividades en Trujillo, La Chiche cantó con él. Lo acompañaba en dúo>> (Entrevista citada),>>, era como una fraternidad lo que hubo entre los artistas y músicos que lo acompañaban y él, y todos fraternizando con el pequeño pueblo de La Puerta.


La profesora Belkix Villegas, del grupo de jóvenes organizadoras del evento de agosto de 1982, en La Puerta, por su parte  recordó que en el local del Comité Pro Defensa, <<Alí nos la presentó  como su hermana. Cuando la escuchamos cantar, quedamos sorprendidos con su voz y con el mensaje de sus canciones>>;  (Conversación con Belkix Villegas); Manaure, es una de las voces militantes por los humildes, en favor de los combates librados por los pueblos. 

Sin duda fue poca la estadía de la Chiche, en este apartado y cercano pueblo trujillano, pero fue intensa, <<lo recorrió y le encantó>> (Entrevista a Laura Sulbarán);  fue suficiente ese tiempo, para que ella percibiera la realidad y recogiera el sentir de esta pequeña población. 

En la oportunidad que vino La Chiche al canto solidario con La Puerta, <<Ella se quedó en esta casa, en la parte de arriba, con el esposo y su niña. Estuvieron una semana, salían a pasear y mi mamá encantada con la niña. La Chiche es una mujer resteada con Alí y con la lucha>> (Entrevista citada); lograron conocer y disfrutar del pueblo, eso fue en agosto de 1982.

La Chiche, una mujer sencilla, sin ínfulas de artista y su familia, se  franquearon con nuestra gente campesina. Su canción de la esperanza y por la Patria digna, fue arma enaltecedora de este pueblo. Impulsora de nuestra cultura popular, del derecho de identidad y pertenencia, y la descolonización de nuestra historia. 



Nuestra amable interlocutora,  relató que, <<En esta casa, mi mamá muy atenta con los que llegaban, además se convirtió en sitio de información, se hacían reuniones, en el salón que era grande, se hicieron foros>> (Entrevista citada). 


Alí Primera, el Cantor de la Patria Buena, la describió en una corta pero intensa frase: <<Allí estábamos La Chiche Manaure con la forma tierna de plantear su entusiasta arrechera>> (remitido 28-5-1984); asi es ella, según Laura Sulbarán. 

Su nombre es Aleydys (la Chiche) Manaure, esta mujer encantadora nació en 1955, en Paraguaná, Edo. Falcón, desde muy joven ha sido activista social y cultural, quien se podía imaginar que está catalogada como una de las principales Cantautora revolucionarias latinoamericanas. Sencilla como lo es, es cofundadora, junto a Alí Primera, del Movimiento de la Nueva Canción Venezolana. Mujer de convicciones, es dinámica impulsora de las “Cinco Vertientes de la Canción Revolucionaria” (Estrategia político- cultural por la Unidad Popular hacia el Socialismo: 1980-85. Activa participante de la lucha ambiental y social en Venezuela, dentro de su larga lista de  acciones  de apoyo se encuentran: la “Canción Solidaria”: Por Paraguaná, Por la Defensa del Cerro Galicia,  por la Defensa del Río Tocuyo y por supuesto, de la Defensa de La Puerta; en fin, activista de primera línea en las causas y luchas populares, locales, nacionales e internacionales. 

Igualmente, fue participante del denominado canto de compromiso, como la “Canción Militante”, y la “Canción Bolivariana”. Locutora, ha hecho trabajos importantes de Producción y Programación de radio.

La Chiche Manaure, en la actividad política fue cofundadora, junto Alí Primera, de los “Comités por la Unidad del Pueblo” (CUP), ha sido diputada a la Asamblea Nacional.

Su canción de la esperanza y por la Patria digna, fue arma enaltecedora de este pueblo andino, al que le dio fortaleza para luchar por la vida y la tierra, ánimo para la defensa de nuestra cultura popular, del derecho de identidad y pertenencia. Canto y mensaje de conciencia.

 Con motivo de cumplirse 42 años, de haberse cumplido aquella jornada de lucha por la vida en La Puerta, recordamos y reconocemos, a quien con su canto tierno, luminoso y solidario, ayudó a despertar la conciencia en torno a la lucha de un pequeño pueblo serrano, que defendía su tierra y su derecho a la vida y también, a la esperanza.  Justo el reconocimiento a Aleydys (la Chiche) Manaure, por su esfuerzo, su canto de combate, su presencia activa, el afecto, solidaridad y el compromiso que asumió en la lucha histórica de los años 80 y 90 de la población de La Puerta.  


(*) Portador Patrimonial histórico y Cultural de La Puerta.

Omanrique761@gmail.com 

 

 

sábado, 5 de agosto de 2023

Laura Sulbarán y sus recuerdos del tiempo.

Laura Sulbarán y sus recuerdos del tiempo.  


Por: Oswaldo Manrique (*)


Conociéndonos de muchos años, solo fue a comienzos de junio del 2022,  que me acerque a buscar unas fotos y a conversar con Laura Sulbarán, acerca de una recopilación de vocablos antiguos de nuestra comarca. Nos reunimos en su pequeño local comercial de la avenida Bolívar, en La Puerta. 


Una reja de medio cuerpo, se abrió. En el local, las paredes repletas de ropa en exhibición. En el lado izquierdo, un mostrador metálico con productos cosméticos que allí vende, y como signo de que allí no hay montunos ni marrajos, una mesa redonda y sillas para el que llegue, eche la conversada. 

Laura era una militante de la juventud católica y de la cultura, de firmes propósitos cuando se trataba de la lucha social, destacaba su esfuerzo y tenacidad. Morena, delgada, con un inmenso corazón y sensibilidad. Al despuntar la mayoridad, sus opiniones siempre expresaron de forma categórica sus simpatías y sus rechazos, no se anda con ambivalencias. Su carácter muy provinciano, encierra en el fondo su recelo andino, coincidente con la armonía ancestral. 

Nació en uno de los pueblos más antiguos de Trujillo: La Puerta, que este año cumple 423 años de sus inicios coloniales,  cuyos páramos y comarcas exhiben un mágico multipaisaje, en los términos de Erika Wagner, que dota a sus pobladores de un especial comportamiento humano.

Laura Sulbaran Rivas, la alfarera socio-cultural de La Puerta. Imagen cortesía de la profesora Belkis Villegas. 

Sus padres Martín Sulbarán y Froilana Rivas de Sulbarán, personas sencillas del campo, de esos que caracterizan y expresan el afecto y la conversación en la cotidianidad de estos pueblos. la supieron criar bajo los principios y valores cristianos, ha demostrado tener esa capacidad excepcional de asumir responsabilidades pesadas y permanentes, en favor del prójimo. 

Participó en primera linea, siendo muy joven, en toda la lucha ambientalista, por la tierra y por la vida que se libró en La Puerta, en los años 80 del siglo XX, desde antes de la creación del Comité Pro Defensa. Por eso y por su actitud perseverante y trabajadora en cuanto a hechos y personajes, tenía fama de extrema y radical en los planteamientos. Es Laura Sulbarán, alfarera social, cultural y religiosa.

Como lo sigue  manifestando con su actitud y recuerdos, en su temperamento no cabían negociaciones con INTURESA,  el consorcio promotor del macro proyecto urbanizador en su Parroquia, ni toleraba los políticos que lo apoyaban. No tenía ideología partidista, salvo sus valores cristianos, y eso lo expresaba en sus palabras y en la acción: la unidad de propósitos, defensa de su pueblo y de la vida.

Laura Sulbaran en compañía del escultor Juan Felix Sanchez, esperando para subir al Tisure. Cortesía de Laura Sulbaran.

Su madre Froilana, una mujer dulce, atenta, silenciosa, afectiva que se rendía ante las acciones de sus hijos, con quienes lidió a diario. La hija, ayudaba en el negocio de su papá Martín, venta de víveres, ropa y otros artículos. Tuvo especial atención por Laura, la única hembra de su prole, con quien compartió y conversaron directamente los asuntos de la lucha. 


Sus amigos y compañeros de inquietudes


Ella es una persona de buen trato, risueña y de agradable conversación, de las que sorprende con una simpática frase o te suelta una burbujeante anécdota. Aquel día, amablemente, y con el fin de de afirmar con fotografías sus palabras, buscó sus álbumes que muestran el paso del tiempo y de la humedad. Las fue mostrando y en cada una de las fotos, se detenía a explicar el sitio y las personas, logramos copiar unas 35 imágenes, entre ellas, a Juan Félix Sánchez, el escultor del "Tisure"; los cantautores Alí Primera, La Chiche Manaure, el poeta puertense "Tista" La Cruz y otros. 

Laura Sulbaran en el centro de la imagen, sonriente, conversando con el escultor Juan Felix Sanchez,  y la esposa de éste. Cortesía de la profesora Belkix Villegas.


En la pelea ambientalista de La Puerta. Los inicios.


La memoria fotográfica aporta mucho al proceso de reconstrucción histórica local. Hablamos de aquellos inicios de la lucha ambientalista de los años 80 del siglo pasado. Le referí lo ocurrido el 28 de mayo de 1980, cuando se alzó un grupo de hombres y mujeres de la comunidad y se fueron a la construcción que estaba haciendo INTURESA frente al hotel Guadalupe.  Laura no participó ese día, la noté emocionada cuando le toqué este punto,  <<sí, a raíz de eso, se formaron varios grupos, para distintas actividades, para distintas partes y fue importante la creación del Comité>> (Conversación con Laura Sulbarán, en La Puerta, el jueves 9 de junio del 2022); se refiere al Comité Pro Defensa de La Puerta, la organización que le dio direccionalidad a la lucha ambientalista, en la que ella participó. 

Recuerda ella, que se enteró del problema, un día cuando llegó a su casa <<el profesor José Antonio Montilla, "Montillita",  de Valera, sociólogo, con otra persona que no recuerdo quién era y empieza a decir que en La Puerta iban a ejecutar una obra de una suma de dinero muy grande, y habló del daño que podía causar al paisaje>> (ídem);  eso le comenzó a ocupar la cabeza, el corazón y su tiempo.

Laura, ha sido y es además de responsable con su familia, una mujer muy religiosa, de la acción social de la Iglesia, pero, el asunto de la defensa de su comarca lo privilegió desde aquella conversación y reflexión, al respecto dijo <<Yo joven y amante de mi valle y celosa con la naturaleza, me tomé muy a pecho esa lucha. Lo primero que hice fue, quitarle un biombo a mi papá, que lo tenía en su cuarto como división y lo forré de papel, le fui pegando todos los reportajes y declaraciones y avisos que iban saliendo en la prensa  relacionados con el conflicto de La Puerta, y lo puse aquí en la calle, frente a la tienda. La gente se paraba a leer y a preguntar, y luego la casa se fue convirtiendo en punto de información y de reuniones>>; fue su primer aporte a la lucha.

Laura Sulbaran en sus tiempos mozos, como activista cultural y de la Iglesia. Cortesía de la profesora Belkix Villegas 

Manifestando su formación religiosa, me dio a entender que en aquellos años le retumbaba una voz cristiana en su conciencia, trajo a colación a una guerrera religiosa,  recordó a <<Juana de Arco, de alguna manera pensar en sus luchas, me fortalecía, algo me anunciaba ella de lo que iba a ocurrir en La Puerta>>; al parecer, la hizo pensar mucho y Laura sabe interpretar las señales de ese guerrero llamado  tiempo. 

Fíjese que, <<en esos días se realizó en casa de los Viloria, una reunión de muchachos y muchachas, muy entusiasmados por defender al pueblo, que ayudó a concientizar a la gente, y los mayores que fueron, se terminaron de convencer>>; la amenaza de aislar al viejo pueblo campesino, estaba en marcha, y las primeras columnas del ampuloso desarrollo vacacional urbanístico, se estaban construyendo. 

Relató que su casa de la avenida Bolívar con 3a. Calle, de La Puerta, <<sirvió para reuniones, foros, y fue sitio de durmienda de los que venían a apoyar la lucha, aquí estuvo Fruto Vivas, el magistral arquitecto, José Manuel Cabral, considerado el primer ecologista del país, también José Moya, Crisanto Pérez de organizaciones ambientalistas>>; todos en la familia Sulbarán, se incorporaron a la lucha contra el desarrollismo urbanístico depredador. 

Para ella, fue una especie de escalada contra La Puerta, <<comenzaron a brotar diferentes proyectos económicos como el de La Maraquita, el de los Chalets, el Cordillera, me acuerdo que invité al Presidente de la Junta Comunal de aquel tiempo, para que subiera de 5 a 6 de la tarde, a La Lagunita, y viera aquello, que belleza; pero él quería desarrollo urbanístico en La Lagunita y Quebrada Seca, a lo que se opuso el Comité>>;  que eran las posesiones de la familia Burelli.


Alí Primera en La Puerta. Lo trae la Federación de Centros Culturales.


Trujillo en las tres últimas décadas del siglo pasado, se caracterizó por tener un activo movimiento cultural popular, que se fortaleció con la creación del NURR de la ULA. Laura formó parte de ese movimiento cultural, y me dijo: <<En Valera existió la Federación de Centros Culturales, con Alfredo Matheus, que conocía por los asuntos culturales, era amigo del profesor Montilla. Se buscó el apoyo de Alfredo, ellos hicieron una invitación a Alí, para La Puerta, a través de Nubia Uribe>>; Nubia, es una destacada promotora cultural del estado Trujillo.

En la imagen, Laura Sulbaran en compañía de la Chiche Manaure y Ali Primera, tiempos de la lucha ambientalista en La Puerta, 1981. Cortesía de la profesora Belkix Villegas. 


Refiere Laura que, <<Un día me llama Luis Villarreal, y me dice que Alí va a estar en la emisora, Turismo, necesitábamos hablar con él, porque se va para Motatán. Me encomiendan hablar con él y me voy pa' Valera. Subí a la emisora y allí estaba. Le dije: - Alí sabe lo que está pasando en La Puerta, y estamos contando con UD, no nos falle, estamos contando con UD", y me lo traje, ésa fue la primera vez que vino>>. La emisora radial era Radio Turismo, a pocos pasos de la parada de busetas de La Puerta, en la calle 16 de Valera.

Por fin le llegaron noticias de la solidaridad, <<habíamos tomado la Medicatura, porque no había médico. En la madrugada, llegó Alfredo Matheus con varios jóvenes de Valera, y me dijo que venía Alí, con el grupo Ahora y Antonio Acosta Márquez y comenzamos a organizar para el 3 de agosto>>, se le notaba la emoción, recordando aquellos momentos de espontaneidad y de sus  comienzos en la lucha ambientalista.

Los preparativos del acto de Alí, motivó a mucha gente, aquí  y en los pueblos vecinos,  <<A comienzos de 1981, elaborábamos un discurso ecológico y campesino, era algo nuevo para nosotros; y organizando lo del acto en la plaza. Alfredo nos confirma que venían con Alí Primera, Los Guaraguao, el grupo Ahora, Antonio Acosta Márquez, Canto a un Pueblo, el Tepuy, grupo de Tamunangue y el declamador Balbino Blanco>>, eso los entusiasmó más. 


Andando con Ali Primera.  Las primeras anécdotas.


Laura se convirtió de hecho en la estafeta del Comité, y correaje con Alí Primera y los grupos culturales. Con su habitual sencillez, contó que, <<Un día, Alí se molestó conmigo por algo que estaba en la agenda y a él no le gustó, y me dijo "coma mierda Laura", y yo no me le quedé callada y le contesté "sabe cómo es la cosa, Ud. también coma mierda" >>; sin duda, una equilibrada discusión. 

Reconoce que a veces, la sorprendía, <<Otro día, me llama por teléfono, al de la casa, en aquel tiempo no habían celulares y me dijo: Laura estoy en Barquisimeto, ando un poco mal, ¿a ti por casualidad no te molesta el oído derecho? No supe qué contestarle>>; cosas de Alí.         

En la sala de la casa de los Sulbarán, hubo otra extraña reacción del Cantor, recuerda Laura que, <<conversábamos en un grupo y dije: a mí siempre me molestó la derecha (como expresión política). Inmediatamente Alí, me dijo: ¡Dejémoslo así!>>; por supuesto, ahí quedó el asunto. 


En la búsqueda de apoyo a la causa del pueblo puertense.


Los comienzos de la lucha de La Puerta, en lo que se refiere a la concienciación y participación de la gente, los factores de solidaridad, los apoyos externos y la misma organización de eventos, para los puertenses era algo nuevo, desconocido, fueron aprendiendo sobre la marcha. Una de las primeras motivaciones, según Laura, fue cuando se enteran que, << Alí estaba interesado en el problema de La Puerta. Que tratara de asignar comida a los distintos grupos culturales y musicales, para lograr un perfecto desarrollo del acto de la plaza, como darle mejor acogida o incentivarlos para que se quedaran más tiempo en el pueblo>>, estas palabras denotan la necesidad del Comité, en ese momento, de obtener apoyo y solidaridad. 

En esta borrosa imagen, Laura Sulbaran, la Chiche Manaure y una vecina. Cortesía de Laura Sulbaran. 

Igualmente, le pidieron a ella que, << si es posible promocionar a través del perifoneo o cualquier tipo de propaganda>>. Hay algo anecdótico en esto. Benito Rivas de la dirección del Comité Pro Defensa, recuerda que, <<usaban el carro de Alfonso Briceño, también directivo y lo llamábamos "Valmóvil N° 1", él venía los fines de semana a La Puerta, porque estudiaba en la ULA en Mérida. Cuando yo venía de Maracaibo, se usaba mi carro para perifonear, y lo llamaban "Valmovil N°2">>; el evento tuvo su buen impacto en cuanto a información, toma de conciencia y participación; toda la comunidad, se apiñó esa tarde hasta sobre los árboles coreando las canciones rebeldes de Alí y el grupo de músicos que lo acompañaba, en la plaza Bolívar se escucharon frenéticas griterías contra las insanas intenciones de Inturesa. Lluvia de consignas y de pitas contestarías. 


Sólo dos veces, estuvo en La Puerta.


Caminó por las calles estragadas de Boconó, luego Carache, Valera y las de nuestro pueblo en lucha contra el urbanismo depredador, con Alí Primera, cantautor de la Patria Buena, quien a través de la música bolivariana nos dejó su legado de libertad.  

Fue enfática Sulbarán, en despejar esta duda: <<Alí vino dos veces a La Puerta>>. Los organizadores del acto, muy motivados, les palpitaba sus recios corazones, la lucha avanzaba y ahora no estaban solos, <<después del acto, se quedó en el pueblo, en casa de la Nena Vargas, había estado en La Lagunita>>, quedó encantado de tanta belleza natural.

Sin duda fue poca la estadía del Cantor, en este pueblo trujillano, pero fue intensa y significativa, <<un día se fue a Quebrada Seca, fue a un sancocho que le prepararon, le encantó>>; bastó ese tiempo, para que él percibiera la realidad de nuestros campos y recogiera el sentir de este pueblo. 

<<Todos querían estar en la casa>>.


Se refiere a su casa materna, la de los Sulbarán. <<Aquí se quedó el destacado arquitecto y ambientalista Fruto Vivas, porque aquí mismo se hizo un foro, estuvo José Manuel Cabral, primer ecologista del país, también se quedaron los del grupo Ahora, el gordo Páez>>, eran reuniones importantes y fundamentales, por las exposiciones de los conocedores de la lucha ambientalista, y los jóvenes puertenses, aprendiendo y formándose.

Recordó nuestra amable interlocutora, que <<En esta casa, mi mamá muy atenta con los que llegaban, además se convirtió en sitio de información, se hacían reuniones, en el salón que era grande, se hicieron foros>>. Fue un punto de logística importante para la lucha que había emprendido. 

En la imagen, Laura Sulbaran en compañía del recordado poeta puertense Juan Bautista "Tista" Araujo,   tiempos del rescate del acervo cultural en La Puerta, 2005. Cortesía de la profesora Belkix Villegas. 

Al cabo de la actividad en el pueblo, Alí, clamaba por un teléfono, no existía el celular. Le dijo a Laura, <<no tengo teléfono y necesito comunicarme con Coro. Consígueme un teléfono. Le dije a Ramona Combita, que se lo prestara, que yo le buscaría los 500 bolívares para la renta. El hombre se alargó hablando y yo preocupada, después me daba pena pasar por la casa de la señora. Entendí que él estaba llamando a la novia y las conversas así, se alargan>>.  Al transcurrir el tiempo, se hizo más fluida la comunicación con él, y mayor confianza. 


La cabellera de Alí.


De esas ocurrencias de Alí, rememoró que, <<En una oportunidad, le digo: usted si se toca el pelo, me contestó:  ¡ Claro, para verme bonito!>>, una respuesta alegre, porque no era un hombre vanidoso.  Pero un día, le había encargado algo a uno de mis hermanos, <<Consíganme miel para la garganta.  Alfonso, le compró media botella con sello, y cuando la vio le dijo: ni lo intente, eso no, que sea criollita. Y para la garganta pidió jengibre>>, cuidaba sus cuerdas vocales, la garganta. 


El allanamiento en La Puerta.


Existiendo el local del Comité, en la calle 9 o de Tarbes, la casa de la familia Sulbarán, se convirtió en la práctica en punto de actividad continua del movimiento. Allí se daba información, se reunían, se recibía a los visitantes solidarios y se tenía propaganda.

En la pugnacidad con los constructores de Inturesa, las fuerzas policiales llegaron a tomar el pueblo, intentando doblegarlo en su lucha. Ella recuerda que, <<Un día llegan al local de la casa Antonio Acosta Márquez y Alirio Rangel el ingeniero trujillano  y me alertan sobre posible allanamiento y les respondí ¡aquí no hay nada que esconder!>>. Aunque ingenua respuesta, la pelea era frontal y en la calle. 


Último concierto en Caracas.

Laura Sulbaran entrevistada por una periodista de Valera. Cortesía de la profesora Belkix Villegas. 

 En aquellos años 80,<<en una de esas conversaciones con él, me dijo: Yo quiero que vayas a ese concierto. Teníamos los Sulbarán, un apartamento en el Retiro, por San José del Ávila. Alí dice, y cuando termine el concierto te mando para allá.  Quizás él pensaría que se me haría difícil ir>>; mujer de decisiones y acción.

Siguió contando que cuando se acercó el día del concierto, <<le pido a mi hermano Gilberto, "deme la cola", y me fui a Caracas,  llegué a la tarima, en la avenida Bolívar, cuando José Vicente era candidato y Alí cantó. Me subo a la tarima arriba, muy alto aquello, voy subiendo la escalera confiada y empoderada. Me paran los de seguridad y me dicen ¿para dónde va? Vengo de Trujillo y voy a hablar con él y hacerle una entrevista. Me dejaron seguir, Alí cuando me ve, me dijo sorprendido: ¿Laura cómo hiciste para llegar aquí? Solo le respondí: Tú me dijiste que viniera y aquí estoy>>; como toda una soldado.

En ese momento, Laura materializaba esa cualidad del trujillano, que llamó Don Mario Briceño Iragorry, la "extraversión telúrica", que se lleva cuando nos convencen las causas nobles. Agregó a la conversación, que Alí le preguntó: << ¿Cómo hiciste para pasar la seguridad?  

- Les dije que te iba a entrevistar Él replicó:  - ¿Y tus credenciales? 

           - ¿Y eso qué es? Le contesté. 

         - Lo que te acredita como periodista. Me dijo, quédate quieta por ahí. Me llevaron a la casa, a las tres de la madrugada>>. Fue un acto multitudinario. 


Sus ideas las expresaba hasta en el mínimo detalle.


Una vez, el Alí integral, les dio una lección cultural, que Laura no olvida, y lo cuenta: <<Cuando lo acompañamos al canto en Carache, y también, al de solidaridad con los damnificados de Boconó; fui con Sofía de Frías. Recuerdo que fuimos a una casa donde nos invitaron, y él entró a la cocina, e inmediatamente cambió de temperamento y lo notamos todos,  fue que se molestó porque habían muñecos negros de madera, que tenían ahí de adorno>>; sus convicciones de respeto a los afro descendientes, no permitían que se les convirtiera en muñecos o adornos de cocina. 


La profunda sensibilidad primeriana. 


Laura acompañó a Alí, en la mayoría de sus giras de la Canción Bolivariana en Trujillo. Él se sentía bien y cómodo, rodeado de los trujillanos, era un hombre muy sencillo.  Ella rememoró que, en uno de esos viajes, le preguntó: <<Alí, ¿cuál de tus canciones es la que más te gusta? Me respondió: Laura, nunca me habían preguntado cuál es la canción que más me gusta.  Le insistí ¿Cuál es? Respondió:

- la piel de mi niño huele a caramelo>>; es posible que haya tenido otras, pero esa fue su respuesta. 


Los valores y principios cristianos de Alí.


En el comedor de la casa, conversábamos de posiciones que mantiene la Iglesia, y casi de forma explosiva dijo: <<En mi casa también se preocupan por los sacramentos. Laura, cuando yo me case, la que vaya a ser mi esposa, no le voy a permitir píldoras anticonceptivas y menos control de natalidad, si Dios me tiene para darme 18 hijos, no voy a pensarlo>>. Convicciones de Alí, sobre la vida, como principal valor de la humanidad.

Laura Sulbaran mostrando en el recinto del templo San Pablo Apóstol, la bandera de La Puerta. Cortesía de la Profesora Belkix Villegas. 



Laura Sulbaran, en su tienda, de la avenida Bolívar de La Puerta. 


Una anécdota repetida en Carache.


Con su muy particular sonrisa, recordó algo que les pasó yendo a Carache, tuvo dudas para contármela, y me dice que no quiere que la escribiera, al rato la convencí. Emocionada y con su habitual franqueza, la soltó: <<Mi hermano Ramón lo quería conocer. Él se iba en cola a Mérida. Un día se fue a Mérida, y estando en el Páramo El Águila, los de un carro funerario pararon y  le dieron la cola. Llevaban una urna.  El carro estaba hediondo de flatulencias. El chófer iba malo del estomago. Con los vidrios arriba, porque no aguantaban el frío. Ramón aguantó hasta que llegó a Mérida. Mi hermano le echó el cuento a Antonio Acosta Márquez, aquí en la casa y éste en Caracas, se lo contó a Alí>>;  Laura, se reía a carcajada batiente al contarme esto.

Seguidamente, retoma el hilo de la conversación: <<Cuando vamos hacia Carache, Alí me dice que le había pasado lo mismo que a Ramón, y me  cuenta: yo estaba pequeño y dormíamos cuatro en la cama, y cuando había sopa de caraotas, los más grandes para asustarnos, se ponían a hablar de espantos, y yo que era el más pequeño me daba mucho miedo y el único que se tapaba la cabeza era yo, me tocaba calarme la ventosidad de mis hermanos... "y a mí, si me tenían jodido">>.  Cosas de Alí, para las carcajadas. 

        Mujer de mucha fe, Laura considera hoy, a más de 40 años de aquellos hechos, y a pesar de la partida física de Alí, que la lucha aún continúa. ¡Gracias amiga Laura! 

(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta.

La Puerta, agosto 2023.

omanrique761@gmail.com 

martes, 24 de mayo de 2022

28 de mayo de 1980, Día de la Dignidad Puertense

 28 de mayo de 1980, Día de la Dignidad Puertense.


Por Oswaldo Manrique (*).

Cumpliéndose hoy, 43 años del acto rebelde de un grupo de pobladores, que reunidos en horas de la noche, en asamblea, en una vivienda en la avenida Bolívar de La Puerta, decidieron emprender la defensa de la tierra, el ambiente y la vida, es decir, el inicio de cómo esta pequeña población fue haciendo historia, es propicio que este tema tan trascendente, pero a la vez cercano para los trujillanos, de la problemática que aqueja a gran parte de los países latinoamericanos, que ayer le tocó vivir con mayor intensidad a esta pequeña comarca andina y que aún hoy, sigue viviendo, cuestión que debería ser abordada en su justa dimensión social, económica y política de aquella época, y de los hombres y mujeres a quienes les tocó vivirla y enfrentarla. 


Rescatar esta fecha principal, es enaltecer el carácter rebelde y defensivo de nuestra población, por sus derechos. Esa noche del 28 de mayo de 1980, <<Habitantes de la comunidad de La Puerta, decidieron unir sus esfuerzos para destruir con sus manos las primeras estructuras del Proyecto (Inturesa) que amenaza destruir su población>> (Benito Rivas y otros. La lucha de La Puerta. Pág. 6. 1983. En papel); salieron en manifestación popular y derrumban  las paredes que constituían el depósito de materiales para la futura construcción. Fue el primer acto de rechazo popular, real y decisivo al proyecto urbanístico depredador, en este conflicto socio ambiental. El primer acto de combate colectivo, y a partir de esta fecha, enardecidos los campesinos hombres y mujeres, los pobladores jóvenes y ancianos protestaron activamente con las armas de la razón y de la legalidad, contra los nuevos invasores depredadores de la vida y la naturaleza, pues su única forma de supervivencia ancestral y conocida era trabajar la tierra de sus padres.




No olvidemos el fondo del conflicto para los puertenses, de aquella época.   

A finales de la década de los 70 del siglo XX, un grupo de poderosos empresarios zulianos, banqueros, políticos, gobernantes, concejales y gamonales habitantes de otras ciudades, igualmente empresarios y terratenientes locales, que querían entrar en el negocio como pavorreales, que luego hicieron lo mismo dentro del área urbana, consideraron echar a los campesinos de la “apartada” o “foránea” Parroquia La Puerta (como la califican los organismos oficiales), con el fin de desarrollar un proyecto macrourbanístico para vacacionar la gente pudiente y privilegiada, y hacer enormes fortunas, a pesar del costo dramático para los pobladores autóctonos. 


El mejor trabajo escrito sobre esos hechos es <<Historia de la lucha de La Puerta>>, de él extraemos uno de los argumentos del Comité Pro Defensa de La Puerta,  en el que afirman que lo que pretendía la constructora INTURESA, era destruir los preciados bienes de esta comunidad rural andina, como lo son <<las aguas del río Momboy (Bomboy), nuestras tierras agrícolas, el derecho a permanecer en nuestro hábitat natural, gozar y disfrutar de nuestra tranquilidad, percibir el fruto de nuestras culturas y tradiciones, pero fundamentalmente el derecho a la vida, que es el derecho supremo de todo ser viviente>> (pág. 40).  Finalmente caracterizan la lucha, como original y de nuevo tipo, es decir sin precedentes en Venezuela, no obstante se puede decir que simultanea con la de Cerro Galicia, en Falcón. Ambientalista, como fundamento principal del conflicto, novedosa por darse en algunas pocas partes del planeta, experiencias en defensa del hábitat y de los derechos ambientales o de futuras generaciones; y la declaran una lucha  Bolivariana, según los Estatutos de dicho Comité (pág. 46). Una lucha ambientalista, pero en el fondo, escondía un problema igual o de mayor entidad: el de la tenencia de la tierra, en esa negociación habían vendido parte de las tierras de la comunidad para la expansión urbana. Uno de los caciques terratenientes, "dragoneó" dando apoyo al pueblo en su lucha, no mencionó lo de la propiedad comunal de esas tierras, pero varios años después hizo lo mismo. 


Imagen, gráfica general publicada en Diario de los Andes, en una marcha del pueblo de La Puerta, en 1981. 


Se escucharon otras voces solidarias, con diferentes visiones acerca del conflicto, pero coincidiendo en el objetivo principal  de lucha.


El cantautor del pueblo venezolano, Alí Primera, fue uno de los primeros personajes que se incorporó a la lucha que se originó el 28 de mayo de 1980, en La Puerta. Lucha y solidaridad que se expresó en la letra de  Abran la Puerta, que le dio connotación nacional al conflicto, y que a la vez, se fue transformando en himno de los sectores populares de Venezuela.

Como decía Alí “sin jaladera de bolas”, Abran La Puerta, formaba parte de la “canción trabajada y sudada por todos nosotros…para ir saliendo o entrando a la vida misma de la canción bolivariana”, lo dijo el 24 julio de 1983, en el Nuevo Circo, de Caracas con motivo del homenaje al bicentenario del nacimiento del Libertador, y cantó:


"No dejaremos que cierren
la linda puerta que siempre
ha estado abierta a la vida"

Yo no me quedo en la casa
pues al combate me voy
voy a defender la Puerta
en el Valle de Momboy.


Rogelio Torres, recordado vecino, parlamentario y ex Presidente de la Federación Campesina de Venezuela, seccional Trujillo, con zamarra prudencia en sus palabras y conocedor de la historia de la tenencia de las tierras de esta Parroquia, increpó: <<el Concejo Municipal de Valera debería revisar la documentación de la propiedad de los terrenos donde aspiran construir la macro urbanización, porque una gran porción al parecer, pertenece a dicha Municipalidad de acuerdo a los papeles que datan de 1891, que indican que alrededor de 45 hectáreas serían del ayuntamiento valerano, y por ley son inalienables>> (Diario de los Andes, edición del miércoles 9 de julio de 1980); fue de los pocos, que tocó y atacó el meollo del problema: el fraude sobre la tenencia, las tierras donde estaban construyendo el macro-proyecto urbanístico, son propiedad de la comunidad, las tierras del Resguardo Indígena de La Puerta.


El Dr. Jacobo Senior, vecino y ex Presidente del Concejo Municipal de Valera, considerado uno de los mas destacados municipalistas del país, fue lacónico en su parecer: <<en esa población lo que debe ejecutarse es un plan de ordenamiento territorial y no la posibilidad que planteó el señor Joaquín Padilla, Presidente del ayuntamiento valerano, de seguir construyendo>> (Diario de los Andes, edición domingo 2 de noviembre 1980, página 19), se refería a su comarca de vida, y propuso en concreto que, <<La Puerta debe ser declarada una zona no urbanizable>> (Ídem); lo ediles hicieron caso omiso, y años después aprobaron un mamotreto de Ordenanza sobre construcción, que ha servido para seguir vulnerando los derechos comunales.  


El dirigente político y campesino de La Puerta, ex prefecto Amadeo Rivas, en una intervención ante delegaciones de parlamentarios y funcionarios de organismos nacionales y regionales, señaló la responsabilidad que tenían los presentes como gobierno y enfático les <<advirtió sobre la pérdida de las tierras agrícolas en La Puerta...ya no nos va a quedar ni para sembrar una remolacha>>, esto referido a la dramática situación de las pocas tierras con vocación agrícola en la zona y que se sacrificarían los intereses de la comunidad puertense, privilegiando a una minoría rica (Diario de los Andes, págs. 18 y 19, edición del 2 noviembre de 1980).


El padre Juan de Dios Andrade, recordado religioso, ex párroco y cronista de Valera, acerca del conflicto ambientalista, señaló:

<<La Puerta es un pueblo privilegiado por la naturaleza. Un pueblo que es preciso cuidar y defender. La campaña que acaba de librar…ha sido una campaña admirable, pedagógica, aleccionadora…escribí una nota alertando sobre la amenaza que se cierne sobre los pueblos del Estado Trujillo. Los millonarios urbanizadores con teorías de urbanismo mercenario e inhumano en el cual se excluye toda tabla de valores y se exhibe solo el poder y la magia de los millones, han amenazado al Estado Trujillo en cuyos pueblos han visto la posibilidad de hacer fuertísimas inversiones>>, (Discurso pronunciado en el acto de los 350 años de La Puerta. Valera, 1970); concluyó su discurso, <<Señores: La Puerta tiene la poesía de un simbolismo perdurable. Se abre para las cosas nobles y hermosas que quieren traerle y se cierra, para las cosas negativas y estúpidas>>, un exhorto a la toma de conciencia.


Guillermo Montilla, dirigente social y gremial, directivo de la asociación de periodistas, en su discurso pronunciado en La Puerta, sobre el Bicentenario del nacimiento del Libertador, dijo: <<Tremendo dilema el que nos plantea la cultura del cemento, la cabilla, el parque automotor, la contaminación, la crematística y la irresponsabilidad pensamos nosotros ante las dimensiones trágicas que acusa esta locura colectiva>> (Diario de los Andes. Valera. Edición del lunes 8 de agosto de 1983. Página 12).


Diputados como José Vicente Rangel, Pompeyo Márquez y Rafael Guerra Ramos, se pronunciaron en contra del macro-proyecto. El diputado Macario González, en entrevista publicada por el Diario de los Andes, del 8 de febrero de 1981, manifestó: <<La Puerta está dando un gran ejemplo y es esa actitud la que de lograr que las futuras generaciones no encuentren un territorio devastado, árido, despoblado y sin posibilidades de lograr su propio sustento>>.


La Gobernadora del Estado Trujillo, Dra. Dora Maldonado de Falcón, manifestó en un acto celebrado en Pampanito: <<Estoy al lado de La Puerta y en contra del proyecto urbanístico que planifican para la mencionada población>> (La lucha de La Puerta. 20 de noviembre de 1980. pág. 14).  


El arquitecto Fruto Vivas.

Catalogado como uno de los mejores arquitectos del mundo, Fruto Vivas, solidario de las luchas de La Puerta, expresó:  <<no hablamos de los que van a visitar el paisaje sino de los que van a agredirlo a convertirlo en mercancía y en negocio fácil, para ser comprado a precio de gallina  flaca y vendido en Maracaibo y otras ciudades a precios realmente exorbitantes agrediendo y dañando en forma inhumana ese hermoso paisaje que le pertenece por derecho natural al pueblo de La Puerta>> (Diario de los Andes, edición del miércoles 3 de septiembre de 1980, página 2). De igual forma, fue claro y determinante:  << no se puede hacer ningún ordenamiento territorial que no sea sometido al examen cuidadoso de los pobladores de cada región, porque caeríamos en el hecho de que los planes se desarrollan en las instituciones a espaldas del pueblo y se le imponen sin saber qué mecanismo y qué intereses puedan estar detrás de cada uno de esos planes y dice que ante la demostración del Concejo Municipal del desinterés en resolver los problemas al pueblo que el pueblo de La Puerta al no sentirse representado por su ayuntamiento, pida en uso de su derecho la elevación de categorías>> (Ídem). La vigencia de sus palabras, en esta hora de tanta indefensión en que se encuentra La Puerta, se hace patente: dejar de ser el niño foráneo que tiene que ser llevado de la mano y representado, por otro. Se requiere su elevación a Municipio, para que se auto gobierne, sin curatelas municipales y trace su propio destino.


La rebeldía del 28 de mayo de 1980,  en La Puerta.


Sintiéndose amenazados y a la vez desconcertados por los gobernantes y empresarios, la vanguardia del conflicto siguió 10 años de lucha, durante los cuales se reunían, desarrollaban algunas acciones, trazaban nuevas estrategias, realizaban actos informativos y concientizadores, con algunos apoyos, en ese interín muere Alí Primera, una de las voces más destacadas; quizás el tiempo y el agotamiento neutralizó el conflicto y a la vez los llevó al camino del desconcierto.

 De la revisión que se puede hacer a 43 años de aquella heroica jornada, merece escrutar si permanece ese desconcierto y si se ha esfumado la conciencia rebelde de aquel 28 de mayo, viendo la realidad de nuestra Parroquia que se puede resumir en 5.000 casas difuntas, los serios arponazos al pulmón natural como el de La Maraquita, el desarrollo vacacional de la calle 4, la ocupación del área histórica de crecimiento urbano, y ahora la ciudadela escondida entre Santa Bárbara, Pan de Azúcar y Los Bicuyes, son hechos para reflexionar y para recordar  y  demostrar lo indefensa en que se halla nuestra población.

Nos guía el propósito con esta corta crónica, relacionada con la compleja lucha de la población de La Puerta, durante los primeros años de la octava década del siglo XX, el rescatar para la memoria histórica, jornadas inéditas y ejemplares de la lucha social, cultural y ambiental en Venezuela, particularmente, la acción valiente de un grupo de la comunidad, ocurrida ese 28 de mayo de 1980, hecho trascendental frente a la agresión desarrollista del cemento, el dinero y el poder, que debe ser considerado e instituido por la Municipalidad como un día sillar en la lucha ambientalista de este pueblo; también como aporte para el debate, porque es importante saber cuál es la percepción que tienen los actuales pobladores de La Puerta, en relación  al conflicto de los años 80, los cambios ambientales producidos, las fortalezas y debilidades dejadas, que le permitan reflexionar, repensar  y forjar su propio destino, es decir, cómo nos preparamos para los nuevos tiempos, y de qué forma y con qué nuevos planteamientos nos orientamos estratégicamente.

Nota: Hay mas de 7 artículos relacionados con esta etapa histórica de La Puerta contemporánea, publicados en este mismo blog, a su disposición.

(*) Portador Patrimonial Historico y Cultural de La Puerta. 

La Puerta, mayo de 2023.

Omanrique761@gmail.com



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