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domingo, 23 de enero de 2022

Coronel Américo Burelli, cabalga la aventura perdida

 El Coronel Américo Burelli, cabalga la aventura perdida.

Oswaldo Manrique R.


En la historia de La Puerta, Trujillo, en Venezuela, suenan singulares nombres y apellidos que gozan de alguna valoración historiográfica castiza y transculturizadora, de diversa índole,  pero hay otros que  -aun deliberadamente ocultos-, significan arrojo, patriotismo, valentía, son visionarios que han marcado páginas de gloria, particularmente del tiempo republicano dictatorial de caudillos, uno de ellos, el de Américo Burelli. La idea de este pequeño y sencillo artículo, incluyendo algunos pocos extractos de nuestro ensayo  El Coronel Burelli, cabalga la aventura perdida, es compartir algunos rasgos de este ilustre y silenciado personaje que aportó al enaltecimiento de nuestro gentilicio local, regional  y nacional, que puede considerarse un autentico y valioso personaje postergado, deliberadamente oculto por la historiografía y sin lugar a dudas, de bastante interés para los investigadores de nuestra historia patria contemporánea.


Nació en 1881, en Mendoza. Desde niño, fue un ser empoderado, gozaba además de belleza física, del don del liderazgo natural, muy familiero, su trabajo y economía iba en función de esa institución parental y de su comunidad: La Puerta. Productor agrícola, hacendado, comerciante, molinero, militar de los de a verdad, con charreteras obtenidas en el campo de batalla. 

         Desde muy joven, se incorpora a las filas de los destacamentos y montoneras del general Juan Bautista Araujo, y luego, se sumará a las filas del Dr. Leopoldo Baptista, prestigioso caudillo trujillano, de la legendaria División Trujillo, participando bajo su jefatura en diversas campañas y batallas campales, enfrentando a la Revolución Libertadora, y otras,  producidas por diferencias entre los mismos caudillos políticos regionales.

Después del triunfo del general Cipriano Castro, los lideres trujillanos “ponchos” y “lagartijos”, se sumaron a su gobierno, y cambian el escenario de sus luchas, y los principales se van a Caracas, a dar apoyo y colaborar en su convulsionada gestión de gobierno, entre ellos se va Américo Burelli, se muda a la capital del país, sin dejar de ser oficial de primera línea del ejercito y persona de confianza del general Leopoldo Baptista, quien le da responsabilidad en varias plazas de armas. Cuando sobreviene el ascenso palaciego de Juan Vicente Gómez y éste asume la Presidencia de la República, Baptista, creía que se abría la oportunidad para asumir en una jugada de mano o palaciega, el poder político. Pero no fue así, el general Gómez, lo desplaza a posiciones de poca monta y se genera una ruptura entre ambos.

Al joven Coronel Burelli, se le presenta una difícil contingencia, por lo que se ve obligado a tomar una decisión que le traería fuertes y desgarradoras consecuencias, se rebela y se alza contra la dictadura, en defensa de los intereses de la Patria, en lo que se llamó la guerra de los 15 días, batiéndose contra las fuerzas del gobierno en la denominada toma de Timotes, asiento del gobierno para aquella época. Huyó por casi dos años, capturado, y enviado a la cárcel del Castillo de San Carlos del Zulia, luego, al Castillo de Puerto Cabello, purgando 16 años de prisión.

 Muerto Gómez, se reincorpora a la vida pública y a recuperar sus bienes en poder de familiares que le fueron birlados y sujetos a conflictos judiciales, también demanda indemnización a la República, por los daños que le causó la dictadura, al someterlo a prisión.

La vida del Coronel José Américo Burelli García, es sin duda, ejemplar por su marcado nacionalismo democrático, por su sacrificio y querencia a la Patria, y por su alto idealismo de genuina extracción bolivariana que siempre guió sus acciones y sus luchas. El estado Trujillo y particularmente la población de La Puerta, tienen en él uno de sus más claros valores.

En el análisis de nuestro personaje, su tiempo,  su desestructuración y el advenimiento de un modelo político centralista, del gendarme necesario, la dialéctica particular trujillana, su provincialismo histórico, las ideas nacionalistas de sus líderes,  nos induce a promover mucho más, el estudio e investigación de este periodo tan interesante de nuestra historia. Quizás rompa con esa manera  de privilegiar la historia desde el Trujillo capital, anteponiendo la certeza de que lo cierto es, que el impulso de los procesos y coyunturas se dieron en los sitios de interés económico, como el valle del Bomboy, o los predios y montañas de Boconó y en los predios de la zona baja territorial, entre otros, donde estaban avecindados los distintos y mas importantes  personajes históricos. Eso permitirá revisar estas premisas, y formular una propuesta teórico-metodológica que rescate la presencia histórica de  localidades trujillanas, dando paso al rescate de nuestra historia autóctona.  Esa es nuestra propuesta en el caso de este caudillo local, referenciado a un interesante y particular lugar y tiempo histórico. El Coronel trujillano, falleció en Caracas, en 1939, culminando así, de cabalgar su aventura perdida.

¿Por qué no se ha escrito de la apasionante vida del Coronel Burelli? ¿Cuál fue la razón que privó para mantenerlo invisibilizado, hasta por su propia familia, si es el personaje de mayor relevancia histórica? ¿Quién se propuso sacarlo de la escena protagónica de una de las etapas más interesantes de nuestra historia local y nacional? ¿A quién interesaba mantener a este protagonista en la oscuridad o borrarlo de la historia? Son algunas de las interrogantes que aspiramos se puedan ir despejando con nuestro ensayo, en revisión.

Nota: quienes deseen más información sobre este personaje, está a la disposición en PDF, por nuestros contactos, el ensayo <<El Coronel Américo Burelli, cabalga la aventura perdida>>.

La Puerta, enero 2022.

 Omanrique761@gmail.com


lunes, 9 de agosto de 2021

Fiestas en La Puerta. Enero de 1909.


Oswaldo Manrique Ramirez.


Si hay algo de las tradiciones, que la gente de nuestra Parroquia preocupara y en lo que ponían el mayor entusiasmo, son las festividades del patrono San Pablo Apóstol. Hubo una de esas fiestas, con la que se rompió con el discurso monótono de la cotidianidad de este laborioso y tranquilo pueblo, fue la del año 1909. Los nuevos pobladores, además del fuerte empuje agrícola, buscando fomentar la visita de gente de otros lugares, organizaron la festividad lo más vistosa, sonora y alegre posible, lo que se inició con la escogencia de los personajes más destacados de la población, para organizarla. La Junta Directiva de estas fiestas, la integró: el coronel Américo Burelli, quien en mi opinión, es uno de los personajes históricos más interesantes de La Puerta, quien ha sido víctima entre otras cosas, de la invisibilización historiográfica; lo acompañaba, el señor Felipe R. Uzcátegui, como Secretario. Las autoridades eran don Lucio A. Viloria, Jefe Civil del Municipio y de secretario, el señor Ignacio González.

El texto del Programa de la Festividad de Nuestra Señora de la Paz, impreso en papel de lujo, estuvo antecedido de una singular introducción política, en la que interpretando <<los sentimientos piadosos, como el febril entusiasmo de los habitantes de este pueblo por todas las lícitas y generosas manifestaciones populares, y, teniendo en cuenta la era magnífica que corre para nuestro amado país, regenerado y enaltecido últimamente por la mano recta y justiciera del gobierno a toda costa liberal y progresista que rige sus destinos>> (Programa  Fiestas en La Puerta. 6 de enero de 1909. Colaboración del amigo Benito Rivas). Varios escritores estiman que fue a partir del gobierno dictatorial de Juan Vicente Gómez, cuando se inició el proceso de modernización de Venezuela; quizás es una afirmación, para ir modificando aquello, que en Trujillo hasta el Santísimo es "Poncho", y al triunfar la revolución liberal restauradora, de Castro y Gómez, vendrían cambios, como en efecto, sucederían en 1914, cuando se alzan contra el dictador Gómez, el coronel Américo Burelli y los varones de la Cordillera de La Culata, contra el festín de entrega de las concesiones petroleras, mineras y el arrendamiento de buena parte del territorio del sur de Venezuela.

Programa  Fiestas en La Puerta. 6 de enero de 1909. Colaboración del amigo Benito Rivas.

Para este año (1909), era un pueblo de poca población y de pocas casas en el área urbana.  Apenas, se estaba comenzando el tercer poblamiento de este lugar,  a raíz del irregular juicio de Partición del Resguardo Indígena de La Puerta, con nueva gente, con nuevas costumbres, y tradiciones. No existía en este tiempo -según los anales de la educación regional-,  enseñanza pública, apenas una incipiente escuela privada de primeras letras. El señor José Rafael Abreu, en sus memorias publicadas en 1969, registró las veladas culturales, de lecturas, de poesía y de dramaturgia que se realizaban en casa de Don Lucio Viloria, promovidas por su esposa e hijas, a las que concurrían jóvenes de las distintas familias, y algunos de los campos vecinos. Aquella casa era en verdad, un club cultural, que alguno denominó la "calle de la cultura". Era de esta fuente, de donde salía parte de las actividades culturales de estas fiestas, mucho más cuando el Jefe Civil del Municipio era el mismo Lucio Viloria, que además de culto, era profundamente religioso y devoto de la Virgen, de su casa en ocasiones, salía esta imagen, acompañada de cánticos y bombas, haciendo el recorrido por la plaza hasta el templo. Desplegaban toda una organización comunitaria y religiosa, que se expresaba en las actividades de cuatro días de festejos.

Día 23 de enero 1909

A partir de las 4 de la tarde, en el templo se cumplirán actividades y en la noche <<ejecutará la banda musical una alegre y variada retreta…la cual dedica muy atentamente la Junta Directiva en honor de nuestro Venerable y progresista Cura Párroco Pbro. y Br. Eloy González>> (Ídem). Una muestra del respeto que sentía la comunidad por el Párroco.

Día 24 de enero 1909

La simpática redacción del programa, indica que, <<el alba de este día, hermoso en los anales de este pueblo, será …con repiques de campanas, música y bailadores, todo lo cual hecho de manera singular y estrepitosa, despertará … a los entusiastas y laboriosos puerteños, así como también a nuestros animados  visitantes que no hayan menester de la cama y la cobija para ahuyentar al monstruo terrífico del frío>>;   después de los rítmicos tanidos de las campanas centenarias de San Pablo, hoy desaparecidas,  los mismos músicos, en la mañana de 24, en el Altozano del templo se tocaban marchas ligeras, para dar inicio a los festejos del día. Se podía ver,  a las señoras y sus hijas, luciendo viejas sayas y las creaciones o adaptaciones de la costura casera. Los hombres se trajeaban su liquiliqui, con sombrero. Los jóvenes emperifollados con sus trajes y sombreros, reunidos en la plaza, frente al templo, para observar y sonreír a las muchachas. 

A las 9 de la mañana misa solemne con acompañamiento musical, <<en homenaje a nuestra milagrosa patrona, la Virgen de Nuestra Señora de la Paz>>, oficiada por el Cura González.

12 del mediodía, recorrido de la banda musical, con banderas y engalanados,  por las calles de la Puerta.

A las 2 pm. Tarde de gallos, <<Se pondrá a la disposición de los valientes y esforzados paladines el gran circo gallístico…que se llevara a cabo el ruidoso desafío convenido entre los bravos y populosos vecindarios de El Pozo y Carorita>>; es posible que en estos caseríos, se desarrollara más la cultura y la cría gallística.

A las 4 pm. Procesión de la imagen de la Virgen por las calles de nuestra población

A las 8 pm. Se quemaran vistosos y variados fuegos de artificio, en la Plaza Bolívar, <<y se elevarán también algunos caprichosos y rápidos globos aerostáticos, construidos según los últimos adelantos de la ciencia>>. No olvidemos, que para estos años, apenas se conocía una incipiente aviación.

Día 25 de enero 1909

El día del patrono, se inició con <<una gran diana de música, triquitraquis, boladores y recamaras, despertaran como en el día anterior, a los animosos fiesteros, que no sepan o no puedan huir de las groseras impertinencias del rudo clima de la época>>;   recordaban nuestras abuelas de los caseríos cercanos y del Páramo de La Puerta, que bajaban a disfrutar de las fiestas, los recorridos alegres que hacia la víspera del día del Patrono, por las calles la banda musical, combinando con fuegos artificiales.

A las 9 de la mañana <<misa solemne cantada en homenaje a nuestro excelso patrono, el Apóstol San Pablo>>; al finalizar la misa, procesión tradicional de la imagen de este patrono, por la Plaza y la calle principal de la población 

A las 10 de la mañana <<Principiará litis de gallos, en el circo, para la cual se invita especialmente a los porfiados, rencorosos y platudos vecinos del lugar>>; esta era una actividad recreacional de fin de semana, muy antigua, que hace pocos años, un Alcalde en forma arbitraria e inconsulta, eliminó.

A las 3 pm. Señala la hoja del Programa que a dicha hora, <<en punto comenzará la corrida sensacional de toros, en la que serán lidiados, si se dejan, los más feroces torillos de la ganadería del señor Francisco Pisani. Esta brava corrida será capitaneada por los siguientes caballeros: Antonio Briceño Contreras, Lucio León Peña,…Felipe Uzcátegui, Isaías Ramírez, Coronel Marcial Antonio León, Antonio Rivero, general Miguel H. Delgado y Pedro Burelli>>.  era costumbre, según lo relató el amigo Benito Rivas, por habérselo escuchado a su mayores, que días antes, se cumplía una de las estampas alegres preparatorias de la celebración, consistía en la marcha de los jumangueros, un grupo de campesinos fiesteros, mayores y jóvenes, subiendo con sus machetes hacia la zona boscosa del acueducto viejo, hacia Valeralta, para cortar jumangues, para armar y montar en la parte baja de la plaza Bolívar, el denominado Coso taurino, la eventual plaza de toros; posteriormente, en la segunda mitad del siglo XX, contratan las plazas desmontables, más cómodas con sus gradas. 

A las 6 pm, sesión solemne de las damas de la “Corporación de Nuestra Señora de la paz”, donde habrá discursos alusivos a la celebración y la presentación de una obra dramática.

Día 26 de enero 1909, el ultimo día de fiesta.

De acuerdo al citado programa, al despertar, los vecinos, visitantes y directivos, lo hicieron con una <<salva de artillería, como una palmaria manifestación del estado excitación…a que han llegado los espíritus>>; expresaba el espíritu militar de los caudillos locales de aquel tiempo.

8 am. Misa solemne en honor a la Virgen de Nuestra señora de la Paz.

10 am. Todos los fiestantes <<marcharan en orden regular, en grupo o como quieran, a un sitio patriótico, laudable y levantador a objeto de devorar una gorda novilla de la llanera, obsequio de la generosa Junta Directiva y demás amigos de la esplendidez y la largueza>>; comida para todos y bien temprano.

2 pm. Corrida de cintas y galopes de caballos.

3 pm. Última corrida de toros, <<capitaneada por los señores Eulalio Ruz, Cristino Burelli, Santiago Araujo, Pedro González, Domingo González, Juan de Dios Ramírez, Federico González, Zoilo Riberos, Antonio María Briceño y Fermín Rivas>>. Aparte de las navidades, eran pocos los sucesos o hechos que ocurrían durante el año, que lograra alterar la quietud de los moradores, pero cuando llegaba enero, el mes de las sorpresas, se comenzaba a especular y hacer chistes y cuentos de los toreros y toros que traerían.

8 pm. Gran iluminación, retreta y fuegos artificiales en la plaza bolívar. Elevación de un enorme globo de colores, como clausura de estas fiestas. Era en cierta forma, la de sentirse y compartir el orgullo y la festividad de ser puertenses, por el reencuentro y con los visitantes, pese a las vicisitudes, buenas o difíciles. Así expresaban su felicidad colectiva. 

La Puerta, agosto 2021.

Omanrique761@gmail.com   

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