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sábado, 16 de diciembre de 2023

La Puerta, en el tiempo de José de Las Mercedes Briceño.

Por Oswaldo Manrique (*)


Un soñador entre los soñadores de La Puerta.

En la cuarta década del siglo XX,  a pesar de tantas vicisitudes que atraviesa la nación, había entre sus habitantes, grandes soñadores para el progreso de este pueblo, varios con la mirada puesta en el turismo, y algunos deseaban impulsar un gran movimiento mercantil con la producción agraria de la zona sub-paramera. La Puerta en su área urbana, era <<un bosque de gran diversidad en flora y fauna. La flora: grandes Jumangales (Cineros), arbustos como el Huesito, y arboles   aguacates, que años tras años florecían y daban buenos frutos. Tenía grandes nacientes de agua, entre  ellas la de la Caja de Agua, cerca la hoy Urbanización Valle Verde, otra naciente había cerca del trapiche de Luis Ignacio Araujo (Calle 4), y  una tercera naciente en la Hacienda el Rosario (Los Barriales), esto debido a que  esta zona es de origen glacial, por eso su abundancia en agua>> (Notas biográficas de José de Las Mercedes Briceño. Enviadas por Alfonso Briceño. Mérida. 2.023); su fauna, era muy abundante para la época, se conseguía cachicamos, lapas, grandes bandadas de palomas de varias especies, que años, tras años, acudían a la montaña a comer Jumanges y también grandes bandadas de guacharacas, que hoy en día están en proceso de extinción.  

José de Las Mercedes Briceño


Tiempos de bandadas de  patos negros 


Con los hacendados y gamonales, mercaderes de las tierras indígenas, por supuesto que quedaban en La Puerta, algunos resabios de las montoneras de los “ponchos y lagartijos”, pero estaban neutralizados por las fuerzas del Benemérito y luego, por los aires de la modernidad republicana. Otros impulsores de pueblo, se habían propuesto fomentarlo, urbanizarlo y poblarlo, eran prácticamente soñadores. Uno de esos soñadores, lo fue José de las Mercedes Briceño, quien le conversaba a uno de sus hijos, que el río Bomboy en su juventud, era de <<aguas abundantes y muy claritas, y en algunas veces del año llegaban muchas bandadas de patos negros y que mayormente caían por los lados de La Lagunita>>; esto, en nuestra cultura tiene un particular significado.

Las grandes migraciones de animales siempre han existido a través del tiempo, no fue la excepción para este lado del continente, según investigadores,  esta  variedad de patos negros eran venidos del norte, llegando a riberas de la zona sur del lago. De ahí salían a la alta Cordillera, debido a la velocidad de los vientos fríos.

Alfonso Briceño hijo de este personaje, nos refería, que  <<Llegaban en determinada época del año, ya los pobladores sabían que eso iba a suceder, tomaban la ribera del caudaloso Bomboy, pero ya por altura y cansancio su aterrizaje final era cerca de La Lagunita (El Portachuelo), tierra de los Mukutís, eran grandes bandadas esparcidas por todo el gran Valle y sus pobladores hacían su agosto y por cierto casi siempre era por esos meses de los años 50- 60 aproximadamente>>; pudiera entenderse que cuando llegaban los patos negros, de gustosa y fibrosa carne, era como un tiempo venturoso y de mucha comida. Agregando que cuando él, era muchacho, se la pasaba pastoreando vacas, becerros y otros animales, en las orillas del río, <<otras veces el río bramaba y había que salir corriendo para recoger esos animales>> (Notas citadas), eran fenómenos naturales propios de esa época. 

Luisa Teresa Delgado, esposa de José de las Mercedes Briceño


Cuando el viento jugaba con las cañas del Bomboy.


Las posibilidades de trabajo estaba en los trapiches de la comarca, recuerda Alfonso Briceño que, <<entre El Calvario y el Molino donde habían varios trapiches, cada vez que se presentaban las correspondientes zafras de corte y molienda. Estos ingenios destinados a moler caña, inundaban el ambiente de las diferentes calles del poblado de tan dulce aroma a miel y panela, sin perjuicio a la salud de sus pobladores.  En esos ingenios trabajaban, casi, sin descanso, hombres curtidos por la vida, entre otros más: los hermanos Aldana: Bartolo, Aniceto y Juan (Cachirulo); Julio Salcedo, Rafael Azuaje, Sr. Consio…>> (Notas citadas).

Después de la jornada, podía apreciar un espectáculo natural. José de Las Mercedes le decía a su hijo, que <<En las tardes después de cada faena y de regreso a su casa, decía, que el viento jugaba con las cañas; véalas, se mueven como en un baile, y acotaba, que el río baja desde La Puerta, de hacienda en hacienda, fecundando toda la vega; mueve pacientemente los trapiches; el viento frío se va volviendo más fino, veía como el bamboleo el venir e ir, el juego entre los cañaverales, que todo era un sin fin y voluptuoso baile, y sigue, rumbo a Valera; irá a caer, quizás en el Motatán, para luego ir al gran lago>> (Ídem); un regreso a casa, convertido en fenómeno poético o acontecimiento mágico, que solo en silencio, se podía percibir y disfrutar mejor, sin duda, solo ellos, los labriegos de los cañaverales, podían ver y entender.

José de Las Mercedes Briceño, nació en una vivienda ubicada entre las posesiones Las Delicias y El Molino, cerca de potreros y abrevaderos de pequeños cuadrúpedos y de las aguas del torrentoso Río Bomboy, en jurisdicción de la población de La Puerta, estado Trujillo, el 19 de marzo de 1.921, día de San José. De acuerdo a su partida de nacimiento, fue presentado por su propia mama, María Mercedes Briceño, vecina de este Municipio La Puerta, de donde posiblemente viene su segundo nombre.  La madre, María Mercedes Briceño, mujer de labor, generosa, voluntariosa y de alta espiritualidad, asumió la responsabilidad integra de crianza, le dio el afecto, el cuido y los rigurosos valores y principios cristianos, con los que fue creciendo y de los que hizo gala en su madurez, al igual que a sus hermanos: José Esteban, quien fue electricista y trabajó como maquinista en la Champiñonera Interagro; Juan de Dios, trabajó toda su vida en la Línea La Puerta-Valera,  María Ortilia se fue a vivir en Carcas, y Cesar de Jesús Briceño, vivió en Mendoza y trabajó en Maracaibo, todos ya fallecidos.

En la imagen, se observa a Luisa Teresa Delgado, esposa de José de las Mercedes Briceño.  En el lado derecho, la acequia que pasaba por el solar de la casa de José de las Mercedes, ubicada en la avenida Páez, con calle 3 de La Puerta. 

En la hoja de vida, que nos suministró su hijo Alfonso Briceño, cofundador del Comité Pro Defensa de La Puerta, indica que fue el domingo, 19 de febrero de 1.950, a las 12 del medio día, cuando su padre, <<se casó con Luisa Teresa Delgado, hija del legendario Francisco Miguel Delgado (Don Pancho), el de la Rebelión de los Chopos de 1946,  y de María Josefa Araujo de Delgado, esta, a su vez, hija, del General Juan Bautista Araujo Briceño, (Jajó 1.833-1.898)>>. (Notas biográficas enviadas por Alfonso Briceño. Mérida: 01/11/2.023); este matrimonio, duró 49 años, del cual nacieron tres hijos: Alfonso, Alfredo, que murió a temprana edad y Ada Briceño.

María Ortilia Briceño, hermana de José de las Mercedes. 

María Josefa Araujo de Delgado, era hija del General y Gobernador de Trujillo, Juan Bautista Araujo Briceño (1879-1966), hijo del general Juan Bautista Araujo, según lo historiografió  Orlando Araujo, como el “último Caudillo a Caballo”; en torno a esto Alfonso  rememora, <<mamá era muy conversadora, más que papá, me hablaba de su mamita Belén Miliani; quien era la segunda esposa del General Juan Bautista Araujo>>. En efecto, Belén (María Belén Miliani Balestrini 1887-1952)  y este general, tuvieron  varios hijos, de ellos, una niña de nombre Josefa María Araujo Miliani (n.1909) (My Heritage. Family Search), esta, madre de Luisa Teresa.

José Esteban Briceño, hermano de José de las Mercedes Briceño. 

La pulpería de José de las Mercedes. ¡Si Sr. Aquí, hay de todo!

Durante el tercer poblamiento de La Puerta, años 40, el establecer o montar una pulpería o bodega era un acto de riesgo; sin embargo, hubo hombres atrevidos que emprendieron estos negocios. La pulpería era una especie de poli comercio, de varios rubros mezclados con banca y préstamo, centro de información, sitio de entretenimiento, en fin, el pulpero debía tener la virtud de dominar todas esa disciplinas en la forma adecuada para una población como la Puerta, y sobre todo poder combatir el ¡No hay! Fueron el centro social imprescindible en cada vecindario.

El mostrador, viejo, raído por el paso del tiempo, decía que era  madera muy buena, <<esa madera fue taladrada por los insectos que habían en grandes cantidades en el solar, mientras se secaban al sol>>, se las compraba a un señor de la Cordillera, de apellido Malpica. 

Vendía el famoso Chimó “Malatobo”, lo llamaban así, porque era muy fuerte, (Gallos Malatobos), era producido por el señor Antonio Rivas y él le compraba casi toda su producción. Por largos años su proveedor favorito fue Antonio Pérez, de Escuque. 

En el mostrador exhibía las cestas, en las que se destacaban, <<incitantes el amasijo, pan criollo, roscas, biscochos, cuca y muchos más aromas>>. Las cestas o manares, <<se los compraba a los Guajiros, que iban a La Puerta a venderlas y ya conociéndolas por su resistencia, le hacían encargos>>, marchantes zulianos.

Por allá, en la década de los años 40 o quizás antes, construyó  su casa, al tiempo del Hotel Guadalupe, en la calle Páez, sector la Hoyada, son contemporáneas las construcciones; calle polvorienta en verano y llena de fango en días de lluvia; en la parte de atrás, <<una acequia que en época de riegos de la caña y plantaciones, pasaba por el final del solar, que colinda con Pedro Abilio, y desembocaba en el río, por los lados donde hoy está el estadio>>. Dispuso como área principal de dos salas grandes, una para la pulpería y otra para reuniones sociales, allí eran las tertulias cotidianas, se jugaba dominó y si se comía chimo a diestra y siniestra. En principio no tenía nombre, solo se le conocía como el negocio del señor José o José de las Mercedes, <<luego mi hermano hizo una tabla rústica y le escribió "El Andino" y así se conoció por mucho tiempo>>,  pero era popular  “donde José de las Mercedes”.

La esposa, los hijos y su cuñado Héctor Delgado, que encargaba de todo, e incluso daba muchos regalos, se involucraron en el desarrollo de este negocio.  En las tardes, los habituales vecinos y amigos, se acercaban a la otra sala, para escuchar la radio. Junto con su reloj de mesa y el teléfono, uno de los objetos más apreciados por José de las Mercedes, era el receptor de radio, que servía para el entretenimiento y escuchar las noticias del día.  Los  fines de semana tenían reuniones políticas del partido social cristiano, fue visitado por Luis Herrera Campins, en su campaña de elecciones generales de Venezuela en el año 1.978, de paso al Edo. Mérida. Colaboró desinteresadamente con sus líderes naturales parroquiales de la época a saber: Víctor Rodríguez (QEPD), Rafael (Rafaelito) Rivas, Coromoto Romero, Pedro M. Peña Araujo, Antonio Torres, Pedro Ruz, entre muchos más. En la sala de la pulpería y a medio entrar,  un mostrador de madera taladrado por los insectos, que su parte delantera era forrado por un latón de zinc, dispuesto con la intención de advertencia de algún cliente.

Como parte de este recuento, <<Todos los santos días abría sus puertas en silencio, desde el amanecer hasta el anochecer, con lluvias o no, con la espesa neblina madrugadora, en algunas oportunidades abría con los primeros rayos del sol que se confundían con los pájaros que desayunaban en el extenso solar de su casa, patio repleto de árboles frutales como aguacates, muchos arbustos de higos, delicia de los azulejos; amplia plantación de cambures, duraznos, guayabas>>; no podían faltar los animales; gallinas, cochinos, vacas, perros, entre otros.

Igualmente rememora Briceño,  << Entran y salen clientes a toda hora de la pulpería, preguntan que, si tiene tal cosa, esto y lo otro; él con reciedumbre y clara voz, les respondía: - Si Sr. Aquí, hay de todo>>. Reconoce del mismo modo que quien trabajó durante muchos años con su papá fue su leal cuñado Héctor Ramón Delgado. 

Fue su gran proveedor de todo tipo de mercancía, de la habida y por haber el Sr. Antonio Pérez, “el Escuqueño” este le llevaba el famoso “Café Jirajara”; otro proveedor Sr. Antonio Rivas, con su chimo, el “Malatobo”, le compraba casi toda su producción.

Tanto él, como su cuñado Héctor Ramón, acostumbraban a dar regalos a los niños y clientela, <<Paciente siempre, cordial siempre. De cotiza y algunas veces con su sombrero atendía fervorosamente a sus clientes, y aquellos que eran fijos les guardaba un grano de maíz en un jarrón, y cada final de mes se lo contaba y dependiendo de la cantidad de granos acumulados le obsequiaba un presente>>, estimulando el consumo. 

Complemento de lo anterior, nuestro  narrador recuenta: <<En el mostrador lado izquierdo; un peso, una manilla de papel y una paca de panela donde revoletean las abejas. Uff, al fondo, el armario, todo de madera, dispuesto en cuadros geométricamente y a ras de piso unos grandes gaveteros, allí se colocaban diversos artículos, algunos en forma desordenadas, revueltos, en fin, podías encontrar allí: velas; de sebo, esperma, cera; jabones: azul, almendras, azufre, de tierra; aceites tártago, dora, oliva, rosas, aguacates; botellas de cervezas importadas, la original Heineken, polar negra; leche reina del campo y klim, potes de jugo de frutas yukery>>; variedad y diversidad.

Al lado de lo pesado, no podía faltar nuestra granjería criolla, <<cantidad sacos de fique y coletas, todos abiertos con papas, maíz en diferentes variedades, harina criolla, sal granulada, en unas enormes cestas se destacaban, incitantes, el amasijo: acemas criollas, roscas de agua, bizcochos, paledonias, etc. Todas estas delicias eran elaboradas por artesanos locales, como las señoras: Victoria de Rivera, Carmen Carrasquero, Cristina Rodríguez, entre muchas más>>; nunca faltaba el querosén.

Como si lo tuviera al frente de sus ojos, el mismo Alfonso Briceño  va describiendo: << por las paredes cuelgan: sombreros, alpargatas de fique, cotizas de suela y caucho, rejas de arado, retrancas, picos, palas, escardillas, estos instrumentos solo marca bellota; infaltable el queso criollo ahumado envuelto en hojas de frailejón, refrescos como el bidu, orange – Crush>>, una lista de artículos, necesarios para el mundo rural.  En diciembre <<Su compadre, Francisco (chico) Gutiérrez, a unos cuantos pasos de su pulpería, le vendía las famosas piedras pirotécnicas, hasta triquitraques y saltapericos, >>, infaltables en las navidades.

Su imaginario viaje a Cundinamarca.

José de las Mercedes, nunca salió más allá de su terruño, solo lo hizo en su viaje imaginario a Cundinamarca. De su anecdotario, destaca que cuando iban sus clientes a comprarle algún producto y no lo tenían, tales como trigo, maíz, papas, sal en grano, <<les decía que fueran al día siguiente, eso sí, en horas de la tarde de manera tal que como era muy madrugador buscaba el carro que saliera más temprano para Valera, mayormente se iba en la famosa camioneta “La Linda”, en verdad no sé, cómo sabia él, que, la cordillera oriental de Colombia, era gran productora de esos rubros. ¿Para donde iba? Pues para Valera y llegaba derechito a donde Sixto Pineda y se venía full de todos esos rubros, luego de regresar a La Puerta, cuando llegaban de nuevo sus clientes les decían, ¡Ya fuiste tan rápido para Cundinamarca!  José de las Mercedes, inmediatamente  les respondía: - ¡Aaahhh pues, eso es allí mismito!!! >>. Sin duda, fue una persona de incasable trabajo, madrugador como nadie; severo sin dejar de ser cordial, bastaba mirarlo, así fuere de lejos, para identificar sus cualidades, sin formación educativa sistemática, gran autodidacta con los números y las cuentas mayormente.

José de Las Mercedes Briceño

Mostraba seguridad y también solidaridad y espiritualidad.

Dotado de esa virtud de  expresar seguridad y hacer sentir  seguros a los que con él andaban, físicamente, los que lo conocimos, lo recordamos como un hombre de alta estatura, de fuerte y vigorosa complexión; su cara la distinguían  sus ojos profundamente verdes, maxilares recios cuadrados; de vestir a diario en forma sencilla, nunca usó zapatos, solo cotizas de suela, también sombrero de cogollo o de pelo e’ guama.

Su formación familiar, lo dotó de valores y principios cristianos. Los domingos y días festivos, acostumbraba a usar su ropa de lino y gabardina, cuyas telas las compraba en el negocio de su amigo Abdón Lamus, en la entrada del pueblo (Oratorio de la Guadalupe),  luego, estas telas eran llevadas, a las famosas costureras: las hermanas Sulbarán para su respectiva confección y hacerla a su medida.  Fue <<poco aficionado a los deportes, solo en Semana Santa, iba a jugar bolo en Hotel Guadalupe, y peleas de gallos en donde Martin Sulbarán>>, y bien trajeado.

Era devoto de San Isidro Labrador, además, <<Gran colaborador de las fiestas patronales de Nuestra Señora de la Paz, allí, en su casa cada año se elaboraban las bellas y suntuosas bambalinas que adornaban las calles del poblado; como buen agricultor devoto de San Isidro Labrador. Individuo de gran sensibilidad y solidario con los más necesitados, ejemplo con el Sr. Virgilio Araujo, este por tener una discapacidad motora le brindó todo su apoyo hasta su muerte, e igual con otro Sr. de nombre Manuel que vino a prestar sus servicios en la hacienda el Rosario, le brindó cobijo en su casa que tenía cerca de la hacienda donde falleció…y así, y por muchos años, caminó desde su casa hasta la hacienda el Rosario, siempre bordeando el sinuoso río Bomboy, río discreto, intimista, algunas veces muy peligroso, y de lado grandes cañaverales y corpulentos arboles de pinos australianos, sauces, eucaliptos>>; hermoso paisaje tiempo con bosques de pino.

La tala del primer árbol, es el comienzo de la civilización…

Nacido en el campo, José de las Mercedes,  creció en contacto directo con la naturaleza; sus primeros trabajos desde muy joven fueron en haciendas cercanas, de grandes cañaverales, siendo medianero en la “Hacienda el Rosario” por muchos años, encargado de los cañaverales justo donde hoy día está la Urb. Valle Verde. Fue testigo mudo, cuando se comenzó a deforestar esa área en su totalidad.

Refiere su hijo Alfonso que, en una conversación que tuvieron, salió a relucir la frase del botánico alemán Wilhelm Eicheler: “La tala del primer árbol, es el comienzo de la civilización, la tala del último árbol es su fin”,  esta expresión, <<le causó gran impacto y tristeza al enterarse del proyecto depredador, la cual, se la comentaba a papá y me decía que eso era lo que estaba pasando, donde hoy es la “Urbanización Valle Verde”.  Para bien o para mal. En esos tiempos, esa zona por lado y lado los inmensos cañaverales; camino abierto formado de corpulentos y frondosos árboles como: aguacates, naranjas, jumangues (Cinaro) autóctono y abundante de la zona, uno muy conocido como Pepeo o Palo Hinchon (Mauria peberula) árbol urticante, alérgico para ciertas personas que acudían a la fiesta de toros, cuya barrera era hecha con madera de estos árboles. Sin dejar de mencionar el área importante de nacimiento de agua, que era utilizada para el suministro de toda la comunidad y allí estaba la conocida “Caja de agua” administrada por el agüero Rito María Ramírez>>.

En la lucha histórica de la Puerta.

En la década de los años 80, del siglo pasado, la población de La Puerta, fue objeto de la más descarada agresión contra su hábitat, su tierra de labor, a su rio, y al mismo derecho a la vida. José de Las Mercedes Briceño, no estuvo abstraído de esos hechos, fue uno de los vecinos, <<Activo y participativo en la demolición de las primeras estructuras del depredador proyecto urbanístico, el día 28 de mayo de 1.980 ante la inminente amenaza. Y asimismo, solidario el domingo de julio del mismo año, ante el Cabildo Abierto realizado en la plaza Bolívar de la localidad>>, este es el día de la dignidad de este pueblo.

El vecindario de José de las Mercedes. Aquilino y el viaje a la luna.

En su  sentida reseña, Alfonso Briceño, nos describe a su padre en plan comunitario: << solidario como siempre, pues les fiaba a todos, con la buena voluntad de solo la palabra, por si acaso, anotaba todo en un cuaderno con unos números muy raros que el solo entendía. Sus vecinos fueron: lado derecho Juana García, izquierdo: Sra. Prajedes Paredes, madre de la Sra. Teresa Paredes de Cordero, familia de su alta estima y consideración, Sra. que con gran sentido de reciedumbre educo a sus hijos, para ser hoy día todos profesionales de la república, por el frente: Sra. Guillermina Moreno, Francisco Terán y Aurora Araujo, esta trabajadora incansable de toda su vida en el Hotel Guadalupe, en la década de los 40; fondo Sr. Aquilino Terán; este era un personaje lleno de anécdotas, a tal punto que le decía a su amigo José de las Mercedes, que no creía, del viaje del hombre a la luna en 1.969; y que el padre Mario (Castillejo) no debía estar tocando las campanas a media noche, ya que eso era cometer sacrilegio>> (Ídem). Siempre rodeado de sus vecinos.

En la gráfica, Luisa Teresa Delgado, esposa de José de las Mercedes Briceño, con su hijo Alfonso Briceño, y otros niños del vecindario. 

Nuestro agradecimiento al amigo Alfonso Briceño y a la ingeniera Ana Briceño, hijo y nieta respectivamente de este personaje, que hicieron posible recopilar la mayor cantidad de datos, información y fotografías.  

Este mes de  diciembre, se cumplen 24 años del fallecimiento de este vecino ejemplar de nuestra Parroquia. Nos satisface recordar a estos prohombres civiles que nos legaron, como preclara herencia, el sentimiento de querencia, identidad y pertenencia a este terruño, y de una consagración perenne a la prosperidad de La Puerta. Murió en  La Puerta, en 1999, a los 78 años de edad.

(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta.

 La Puerta, diciembre 2023.

omanrique761@gmail.com 


jueves, 15 de diciembre de 2022

Ascenso en 1970, a la zona del accidente aéreo de 1950.

 Ascenso en 1970, a la zona del accidente aéreo de 1950.

Oswaldo Manrique.

En el mes de diciembre de 1970, un grupo de jóvenes estudiantes y trabajadores, que formaban parte del Club Juvenil, del sector La Hoyada de La Puerta, estado Trujillo, organizaron como actividad conmemorativa de los 20 años del accidente aéreo del Douglas DC-3- C47-DL  de Avensa, en el que falleció un significativo grupo de estudiantes venezolanos, el primer ascenso colectivo al sitio Cañada Grande,  en el Páramo de Las Siete Lagunas, a una altura de 2.800 m.s.n.m.  Iban marchando con sus marusas y frazadas sobre los hombros, con alegría, entusiasmo y las ganas de conocer el sitio del accidente. 

En esta vieja fotografía, de izquierda a derecha, parte del grupo de jóvenes excursionistas, en Cañada Grande, en diciembre de 1970; de pie, cargando la esfera metálica encontrada, Regulo Torres "la Papa"; Alfonso Briceño y otro, sostienen la lámina metálica del avión siniestrado; sentados Pedro Abilio Castillo, Alirio Araujo, Pedro Pablo Rivero, y Alfonso Araujo.  También se ve a Marcos Salcedo, Antonio "Toñito" Torres, Eccio Moreno y otros jóvenes de la Parroquia. 

Salieron del casco urbano de La Puerta, caminando hasta La Lagunita, aquí, pernoctaron en un galpón de Eustoquio Araujo. En la mañana al desayunar, emprendieron la marcha, poco a poco y con el mismo ánimo.

La ruta que emprendieron los excursionistas fue entrar por el Paramito, a veces iban en fila, otras en grupo, cantaban, reían, conversaban, contando anécdotas.  Llegaron a Piedras Blancas, descansaron un rato, reanudaron la caminata y pasaron por el helado Chegué, el lugar de casas vacías; continuaron  hasta que vieron la Cruz Colorada, que anuncia el camino de la Laguna Negra (Santuario Indígena Maen Shombuk o Siete Lagunas), y finalmente, llegaron a Cañada Grande, a la casa de paso que allí está construida, había gente, y atendieron a Eccio Moreno, que le dio tembladera y quedó sin oxígeno, el temido mal de páramo. Le prepararon un bebedizo de frailejón y manzanilla, que lo recuperó. 

En la imagen, parte del grupo de excursionistas que subieron a conocer y recorrer el sitio del accidente del avión de Avensa (Cañada Grande, Páramo de La Puerta), ocurrido en 1950. 


Entre los que hicieron el ascenso, según el recuerdo de Alfonso Araujo y Jorge Mendez, se encontraban Pedro Abilio Castillo, Alirio Araujo, ejerce como educador,  Eccio Moreno (+), fue educador, Jorge Méndez, hoy abogado, Pedro Pablo Rivero, se formó Guardia Nacional, hoy jubilado, Marcos Salcedo "la Chuta", también funcionario de la Guardia Nacional, Regulo Torres (+) "la Papa", Toñito Torres (+), Alfonso Briceño, jubilado, Angel Alfonso Araujo, fue Prefecto de La Puerta, la mayoría estudiantes del liceo Rafael Rangel. 


En la imagen,gente del caserío Cañada Grande, con parte del grupo de excursionistas que subieron a conocer y recorrer el sitio del accidente del avión de Avensa (Cañada Grande, Páramo de La Puerta), ocurrido en 1950. 


Tres de los participantes del ascenso, Pedro Pablo Rivero, Alfonso Araujo y Jorge Mendez, en amena y reciente conversación sobre el tema recordaron que en esa excursión estuvo Luis José Rodríguez, oriundo de Caracas, estudió en el Colegio Nuestra Señora de La Paz y vivía en la casa de Nerio Rodríguez, le costó subir, pero llegó.

En Cañada Grande permanecieron 3 días, conociendo y recorriendo el área del accidente, conversaron con algunos de los testigos que presenciaron el suceso, y aprovecharon de compartir los comestibles que llevaron con gente de este caserío montañero. 

Ángel Alfonso Araujo, entre frailejones de Cañada Grande, años después, seria el Prefecto de La Puerta. Gráfica cortesía de Pedro Pablo Rivero.

Una señora y su hija, habitantes de esa serranía.


Entre frailejones de Cañada Grande, cargando su morral, Alfonso Briceño, del grupo de excursionistas de La Puerta. Cortesía de Pedro Pablo Rivero. 

El día 15 de diciembre de 1950, en este sitio, fallecieron 27 estudiantes de bachillerato del Colegio San José de la ciudad de Mérida, un estudiante universitario y los tres tripulantes del avión; ésto causó muchos días de profunda consternación en el país  y quedó como hito de tristeza en la historia de la cotidianidad de nuestra comarca.


El latón del avión de los muertos y la esfera brillante.

El mismo día que transitaron por la hermosa Laguna Negra, donde no existía la Capilla San Francisco Javier, que construyeron años después los maestros, familiares y compañeros de estudios de las víctimas del accidente, bajaron hasta Cañada Grande, y luego a una cascada, a la pequeña laguna casi paradisíaca, desde donde se ve el lago de Maracaibo, que se encuentra ubicado, antes del lugar donde está parte del fuselaje y los restos de la aeronave siniestrada.

En la imagen, parte del grupo de excursionistas que subieron a conocer y recorrer el sitio del accidente del avión de Avensa (Cañada Grande, Páramo de La Puerta), ocurrido en 1950. 


Explicaron Méndez y Alfonso Araujo que por lo empinado del sitio donde cayó el avión de Avensa, la fuerte neblina y lo frondoso, caminaron hasta donde pudieron, no contaban con implementos de seguridad para bajar más profundo. Sin embargo, lograron observar la dispersión de las partes del avión, en diferentes lugares. 

En la gráfica, se puede observar a parte de los excursionistas de 1970, entre ellos, en primer plano a Regulo Torres "La Papa", atrás sentados a Alfonso Briceño y a Alirio Araujo. Cortesía de Pedro Pablo Rivero. 


Uno de estos excursionistas, consideró bajar al pueblo, un pedazo de latón de aluminio del avión siniestrado, como prueba de haber llegado al sitio del siniestro., otros creyeron conveniente bajar una esfera metálica brillante o bola de hierro, que parecía una bobina o arranque de la aeronave, en fin bajaron como pudieron las dos piezas. 

Niños de esta serranía. 


 El pedazo de latón, que medía metro y medio de largo, lo firmaron todos estos excursionistas, y lo exhibieron un tiempo largo en el local del Club, ubicado en la esquina de la calle 2 con avenida Páez de La Puerta. 


Varios excursionistas acompañados de niños de esta comunidad serrana. 

Cuando iban de regreso a La Puerta -recuerda Alfonso Araujo-, que bajando, ellos comentaban, que el ascenso los llenó de mayor espiritualidad, por haber logrado llegar al sitio del accidente aéreo, donde encontraron  mucha tranquilidad, pero además con gran satisfacción por el hermoso paisaje que encontraron en todo el recorrido que hicieron a este Páramo, una de las serranías guardianas de nuestra Parroquia.

La Puerta, diciembre 2022.



domingo, 7 de agosto de 2022

Afiches de la lucha ambientalista de La Puerta

Oswaldo Manrique



 

Herramienta gráfica y visual, mayormente pegado en la pared, muros y vallas urbanas, es eficaz para transmitir ideas, convocatorias y propuestas, en forma sintetizada en la población urbana.   En la actualidad, la palabra inglesa poster, que define <<afiche que se cuelga en la pared>>, hoy es usada en las redes como Instagram, como post, postear. En la lucha de los años 80 del siglo XX, librada en La Puerta, resultó un eficaz medio de información y propaganda que animó a la gente y le dio guiatura inmediata, movilización, conmemoraciones, marchas, tomas culturales, al movimiento popular que se fue generando alrededor de la lucha contra el macro proyecto urbanizador  de Inturesa, en este pueblo rural. Con este referencial del afiche, nos permitimos hacer un pequeño recorrido por esta interesante rebelión rural andina.

Los carteles en papel, elaborados por la gente del Comité Pro Defensa de La Puerta, para convocar para los eventos en los que se pronunciaría la población en contra del desarrollismo salvaje de la empresa Inturesa en La Puerta, servían para esto, y también para difundir cierta cultura ecológica y ambientalista, novedosa por cierto porque era la corriente del pensamiento que se estaba imponiendo en el mundo, como ideología de lucha y proyecto histórico mundial.

Este tipo de herramienta de comunicación, tenía un rol muy interesante en esa época, en que no existían los teléfonos móviles o celulares, y menos las redes sociales. Las inscripciones o textos, de los afiches variaron o progresaron en la misma medida en que hubo ciertos hitos muy marcados en el devenir del conflicto, como por ejemplo, el que se editó y pegó para convocar al Cabildo Abierto de 1980, tuvo una enorme utilidad para el fin previsto, la máxima asistencia; otro, con mayor contenido ideológico  fue el editado en 1982, para invitar al acto político musical y solidario de Valera y La Puerta.  Analicemos brevemente, los afiches elaborados y los distintos momentos de la lucha. El primero fue:

El afiche: <<LA PUERTA NO PERMITIRÁ QUE CONTINÚE LA DESTRUCCIÓN DE LOS ANDES>>, 1980.



1.- El afiche de 1980, convocando al Cabildo Abierto del 20 de julio, de ese año. 

Características de este afiche: tamaño de cuarto de pliego, en papel blanco, su fondo,  con un lenguaje corto y preciso, en letras mayúsculas, grandes y en color rojo, para destacar  <<LA PUERTA>>; abajo, <<NO PERMITIRÁ QUE CONTINÚE LA DESTRUCCIÓN DE LOS ANDES>>, en letras más pequeñas que las anteriores y de color azul.

Tiene en el centro una caricatura, de un señor de lentes y enormes dientes, simbolizando el depredador, con billetes en el bolsillo, intentando meterse por una ventana, diciendo: “SI NOS CIERRAN LA PUERTA ENTRAMOS POR LA VENTANA”. Debajo de la caricatura, un lema: <<NO MÁS URBANIZACIONES. CABILDO ABIERTO 20 DE JULIO DE 1980>>, letras en color azul, muy sencillas.  

El contenido: relativo a la convocatoria para el Cabildo Abierto que se celebraría el  20 de julio de 1980, en la plaza Bolívar de nuestra Parroquia.  Este afiche, fue pegado algunas paredes y establecimientos comerciales;  aunque perseguía fines lícitos, como el derecho a la vida y al hábitat, y no estaba expresamente prohibido si lo permitían los dueños de las paredes, sí, era un desafío a los factores de poder que adversaban la causa puertense. 

El lema <<LA PUERTA NO PERMITIRÁ QUE CONTINÚE LA DESTRUCCIÓN DE LOS ANDES>>, es un mensaje que producirá en la comunidad, quizás inconscientemente, adhesión a la causa socio ambientalista, novedosa para ella, evitar la destrucción de su hábitat, de sus tierras agrícolas, río, paisaje, y del derecho a la vida.  Usaron los diseñadores, como elemento atrayente: la caricatura.

Contextualizando este afiche, salió en momentos en que se había producido el 28 de mayo de ese año, un hecho inicial de rechazo al proyecto depredador,  en el que un conjunto de personas de la comunidad se unieron y una noche fueron al sitio de la obra y con sus propias manos y esfuerzos tumbaron las bases de lo que allí se estaba construyendo; con esto, se  acelera la tirantez entre las partes del conflicto, aunque parezca anecdótico, los insultos e injurias del empresario del macro urbanismo, contra los habitantes del sector agrícola de La Lagunita, liderizados por Eustoquio Araujo,  a quienes llamó "Borrachitos", molestó a la población en general, y <<constituido ya el Comité...este fija la fecha del Cabildo...Con tal actividad nuestro Comité se inicia en el difícil campo de la Política>> (La lucha de La Puerta. pág. 47. Comité Pro Defensa de La Puerta. 1983). En criterio del Comité Pro Defensa, este Cabildo sería <<el evento más trascendental de nuestra lucha...el día glorioso de La Puerta...la batalla del siglo XX, será recordada...como el inicio de la gran revolución bolivariana, en Venezuela>> (pág. 48); aunque sobredimensionada, en esos términos estaba planteada esta lucha.  



El afiche: << LA PUERTA EN LA MIRA DE LOS ASESINOS DE LA NATURALEZA>>.

2. Afiche de 1981. Convocando a la Toma cultural de La Puerta, contra el urbanismo salvaje, 31 enero 1981.

Características de este afiche: papel blanco, con letras en mayúsculas y palabras grandes en color azul para destacar <<LA PUERTA EN LA MIRA DE LOS ASESINOS DE LA NATURALEZA>>; letras poco uniformes, de plantillas, como las que se estilaban en las luchas estudiantiles.

La gráfica, contiene una panorámica del área urbana de La Puerta, y sobre ella, una mira telescópica, de esas que usan los militares francotiradores, para largo alcance; en la parte inferior, en mayúscula,  se lee: << ¡TODOS JUNTOS AL RESCATE DE NUESTRO PUEBLO!>> (menos grandes y en color azul). Abajo, <<TOMA DE LA PUERTA. 31-ENERO-1981>>, en letra más pequeña que las anteriores. En la parte inferior, calzado por dos organizaciones, Comité Pro Defensa de La Puerta y la solidaria Federación de Centros Universitarios de la ULA.  

El contenido relativo al acto organizado y denominado por el Comité:  <<La Toma de La Puerta>>, fue fijado como inicio de la segunda etapa del conflicto, con un gran despliegue de propaganda, entre ello, este afiche, sin embargo, no rindió el saldo que esperaban, hubo poca participación de la gente, debido a la recuperación del Inturesa, con su campaña propagandística en los medios, especialmente con el diario "El Tiempo" de Valera; sumado a <<la creencia errónea de que la solución de los problemas estaba en los organismos oficiales, descuidando la esencia del movimiento con lo es la comunidad >> (La Lucha por La Puerta. Agosto 1983.  pág. 48).  En síntesis, un afiche alusivo a la lucha contra el urbanismo salvaje, que representaba la empresa Inturesa, en 1981.

 


El afiche de <<UN CANTO PARA LA PUERTA>>.

3.- El afiche de 1982, relativo a  <<UN CANTO PARA LA PUERTA>>, destacado así, en letras grandes, rusticas. Abajo, la gráfica del Diario de los Andes, tomada a la gente que asistió a la plaza Bolívar de La Puerta, el día del Cabildo Abierto de 1980.  Más abajo, la inscripción <<A DOS AÑOS DEL CABILDO ABIERTO A LOS DEPREDADORES>>, en letras más pequeñas que las anteriores.

En la parte inferior, se lee <<Viernes 13 de agosto de 1982. Estadium Municipal de Valera - 7 pm>> en letras mas chicas que las otras. Calzado al final, con el nombre de las dos organizaciones: Comité Pro Defensa de La Puerta y la Federación de Centros Universitarios de la ULA.

Características de este afiche: papel blanco, con palabras relativamente grandes, letras en negro y con cortes tipo diamante en la parte superior de las mismas, para destacar <<UN CANTO PARA LA PUERTA>>. Este afiche se pegó tanto en La Puerta, como en las ciudades de Valera y Trujillo y tuvo el esperado efecto, en cuanto a asistencia y repercusión.   

Acerca de las motivaciones y contenido de este afiche, las podemos encontrar en las reflexiones del año 1983, publicada por el Comité, en las que apuntaron lo siguiente <<Este acto va a tener ciertas u determinadas peculiaridades, que la van a hacer totalmente diferente a los demás. En primer lugar fue organizado no solo por el Comité sino por la Federación de Grupos Culturales del Estado Trujillo. Acá se van a consolidar los dos (2) factores determinantes del Cabildo Abierto y de la toma, como lo son la representación de apoyo al movimiento, respectivamente>> (La Lucha por La Puerta. agosto 1983. pág. 49); pero en concreto, el foco de atracción y centro del evento, lo era el cantautor Alí Primera y la trova bolivariana, solidaria con la lucha librada por el pueblo de La Puerta, por el derecho a la vida, al hábitat, a sus tierras ancestrales.

 


Afiche: del <<Tercer Encuentro Nacional por la Vida 27, 28 y 29 de julio 1990>>.

4.- Alfonso Briceño, directivo del citado Comité,  explicó que para la época, <<estaban dos o tres miembros del Comité que estudiábamos en la ULA, en la ciudad de Mérida, que veníamos los fines de semana a La Puerta>>, eran el correaje de la organización ambientalista  y  participaban en las reuniones que se realizaban y donde se requería su presencia, particularmente la difusión y concretar la solidaridad de la FCU.

Características gráficas de este afiche: papel blanco, con letras tipo caligrafía y centuria,  palabras grandes para destacar: <<En La Puerta Tercer Encuentro Nacional por la Vida 27, 28 y 29 de julio 1990>>. Sobre un dibujo que semeja la panorámica del área urbana de La Puerta, con un radiante sol, vista desde un gran árbol de las faldas del Páramo, se puede leer: <<En La Puerta>>, en letras grandes y blancas; en letras de menor tamaño, el contenido relativo al acto: <<Tercer encuentro nacional por la vida 27, 28 y 29 de julio 1990>>. El fondo, un cielo en azul grisáceo; montañas en gris. El árbol sobre el que descansan la leyenda, es marrón, el sol en amarillo y naranja; es un diseño más elaborado artísticamente.

Contenido: era el año 1990,  con la repercusión y prestancia nacional que tenía el Comité Pro Defensa de La Puerta, en aquellos tiempos, deciden celebrar el décimo aniversario de su constitución como organización ambientalista. El Movimiento Nacional por la Vida, decide realizar su tercer encuentro en nuestra Parroquia (antes Municipio). Para difundir y engalanar el evento, se comisionó a Alfonso Briceño, que había trabajado en los anteriores, para que se encargara de la impresión del afiche en la ULA, ya que había tenido éxito con un primer afiche que titularon <<La Puerta en la mira de los asesinos de la naturaleza>>.

Briceño, dio su propia explicación, el afiche es <<alusivo al décimo aniversario de haberse constituido una de las organizaciones ambientalistas más resonantes a nivel nacional para la época; por tal motivo el Movimiento Nacional por la Vida, deciden realizar su tercer encuentro en nuestro pueblo, los días 27, 28 y 29 de julio de 1990 (31 años) última década del siglo XX; para entonces fui comisionado nuevamente para la impresión del afiche en los Talleres Gráficos de la ULA, ya que había tenido éxito con un primer afiche que titulamos “La Puerta en la mira de los asesinos ecológicos”>> (Mensaje WhatsApp 25 julio 2021).    

La afichería, que aquí compartimos y comentamos, con sus ajustados diseños, desde el citado Comité y la FCU-ULA, con su particular concepto, creación, técnica, con escasos recursos económicos, gracias a la ayuda solidaria de la imprenta de la ULA, fue en definitiva un buen propagador de ideales ambientalistas, sociales, andinos y bolivarianos, con sus originales creadores, son símbolo de identidad y patrimonio cultural de esta población, y siguen siendo reflejo de esa lucha histórica.

La Puerta, noviembre 2021.

Omanrique761@gmail.com

 





martes, 26 de octubre de 2021

Alí Primera se suma a la lucha histórica de La Puerta. El Bomboy, con el sol a medio cielo.

 

Crónica 3. 

El Bomboy, con el sol a medio cielo.  Alí Primera se suma a la lucha histórica de La Puerta. Cronología.

                                        Oswaldo Manrique. 


Con el sol a medio cielo me di cuenta que la vida me daba la bienvenida y un abrazo al compromiso… he seguido en la pelea aligerado mi cuerpo… eran las sabias reflexiones del capitán de la unidad del pueblo, Alí Primera.

El Comité Pro-Defensa alegaba en su primera publicación oficial, que parecía que el pueblo de La Puerta hubiera cometido un delito, era, <<haber sido privilegiado por la naturaleza, y decimos delito porque por ese hecho de poseer las mejores condiciones ambientales para vivir, se nos pretende destruir el derecho a la vida>> (La lucha de La Puerta. pág. 1. Publicación del Comité Pro-Defensa. La Puerta. Noviembre 1983). Para el valle del Bomboy, eran días oscuros por los que estaba transitando.

En el referido trabajo, de 63 páginas, escrito por Benito Rivas, Luis Villarreal, Alberto Montilla, Isabel Villarreal y Juan José Abreu, directivos de dicho Comité, se relacionan los principales actos documentados, de esta histórica lucha ambientalista, social, y cultural, a lo que por ser pertinente y lógico, agregamos la participación de Alí Primera en jornadas importantes, de que resultó, lo que compartimos para efectos prácticos y metodológicos,  la siguiente:

Fotografía inédita: en el local del Comité Pro-Defensa de La Puerta; de izquierda a derecha, las puertenses Belkis Villegas, Laura Sulbarán, la artista falconiana La Chiche Manaure,  Alí Primera,  Luis Villarreal, otro joven, y Alfonso Briceño, directivos de dicho Comité. Gráfica cortesía de del amigo Alfonso Briceño.


Tabla cronológica de los hechos principales de la lucha ambientalista de La Puerta.      

8 de marzo de 1976     La empresa desarrollista,  Inversiones Turísticas y                Recreacionales, S.A. (INTURESA), es inscrita en el Registro     Mercantil de Valera.


23 de marzo de 1976,    INTURESA adquirió parte de la posesión los Barriales, agregando un lote de las tierras del Resguardo Indígena.


 23 de julio de 1976       INTURESA adquiere otra parte de las tierras, frente al Hotel Guadalupe. Estos terrenos son parte, de las 1960 hectáreas del Resguardo Indígena de La Puerta, que fueron despojadas a los indígenas en 1891, mediante un fraudulento juicio de Partición.  

7 de enero de 1977        Fue creado el Ministerio del Ambiente, cuyo primer titular fue el Dr. Arnoldo José Gabaldón.

27 de diciembre de 1978. INTURESA documenta ante el Registro Inmobiliario de Valera,  otra negociación por las citadas tierras indígenas Este vicio en la tradición de la propiedad de la tierra.


1979                              Alí funda junto a un amplio grupo de militantes de la izquierda, artistas, intelectuales, compañeros y amigos de la canción necesaria, la organización política Comité por la Unidad del Pueblo (CUP).

 1980                             Abrebrecha, una de las más acabadas producciones musicales de Alí Primera. 

28 de mayo de 1980.     Un grupo de habitantes de La Puerta, decidieron unirse y se fueron a los terrenos frente al Hotel Guadalupe, para destruir con sus propias manos, las estructuras iniciales del proyecto de INTURESA (La lucha: pág. 6). El primer acto  de combate colectivo.

6 de junio de 1980.        Se reúne parte de la comunidad en la casa de la familia Viloria, en la avenida Bolívar. Se discuten las consecuencias ambientales que produciría la Macro Urbanización, si se construía (La lucha: pág. 6).  .

7 de junio de 1980.        En colaboración de la legendaria Federación de Grupos Culturales de Valera, fundan el semanario “EL Momboy”, publicación del Comité Pro-Defensa (La lucha: pág. 6).   

20 de junio de 1980.      En la Casa Sindical de Valera, reunidos investigadores de la UCV, concluyeron que <<si instalan la Macro-Urbanización se acaba La Puerta>>, (La lucha: pág. 7). Convocado por la Federación de Centros Culturales de Valera.    

24 de junio de 1980.      Los habitantes de La Puerta, solicitan al MARNR, intervenga a fin de impedir el desarrollo del cuestionado proyecto urbanístico en el norte de la población, frente al hotel Guadalupe, al que califican  como “crimen ecológico cuyas consecuencias son impredecibles” (La lucha: pág. 7). 

Plano del macro-proyecto urbanizador de Inturesa, en 1980, se puede notar en el centro la diferencia del pequeño pueblo rural andino, y marcado con el N° 1,  el área frente al hotel Guadalupe, adquirida por dicha empresa constructora, donde pretendía levantar una ciudadela vacacional, aislando la antigua población, lesionando su hábitat y mermando su calidad de vida. Cortesía de Benito Rivas. 

5 de julio de 1980.         En esta fecha histórica, el Comité, constituido en la vecina población de Mendoza, y con el auspicio del escritor e historiador Dr. Pedro Vieras, elabora un manifiesto con el que expresan que el proyecto ecocida <<no solo era monstruoso en sus edificaciones sino súper-monstruoso en sus consecuencias>>> (La lucha: pág. 8). 

7 de julio de 1980.         El Colegio Nacional de Periodistas seccional Trujillo, expresa su solidaridad a la Sociedad de Ciencias Naturales, capitulo Los Andes, y al pueblo de La Puerta, por su lucha conservacionista. Asimismo, otros, gremios y organizaciones sociales y profesionales se fueron pronunciando en solidaridad con esta lucha (La lucha: pág. 8).  .

14 de julio de 1980.       La comunidad reunida en asamblea en la Biblioteca “Antonio Ramón Simancas” de La Puerta, nombró una Junta Directiva del  Comité Pro-Defensa de La  Puerta. La Junta Directiva del Comité, quedó integrada por los siguientes vecinos: Reinaldo Sulbarán, Presidente; Juan José Abreu, Vicepresidente; Luis A. Villarreal, Secretario General;  Alfonso Briceño, Organización; Isabel Villarreal P., Finanzas; Alexis Combita, Cultura y Deportes; Benito Rivas, Relaciones Publicas; Rebeca Linares, Actas y Correspondencias; Jorge L. Abreu, Ramón Briceño y María Catalina Rivero, vocales (La lucha: pág. 8).  .

20 de julio de 1980       Se realizaron dos Cabildos Abiertos simultáneos para tratar el conflicto de La Puerta; uno en Valera, en el Concejo Municipal, al que no asistió la población afectada: La Puerta, aunque los asistentes al mismo, en su mayoría se pronunciaron en favor de la lucha que ésta venía librando y repudiaron radicalmente el proyecto de INTURESA. El otro, en La Puerta, en su plaza Bolívar; se realizó un multitudinario acto, no asistieron los ediles de Valera, en el que intervinieron los habitantes, y también, representantes de la ULA, en materia de conservacionismo y ciencias forestales, de la Federación de Comunidades Urbanas (FACUR), la Sociedad de Ciencias Naturales, Federación Campesina, y otras organizaciones (La lucha: pág. 9).   

Primera plana del Diario de los Andes, edición del 22 de agosto de 1980, se puede observar la amplia asistencia al Cabildo Abierto realizado en la Plaza Bolívar de La Puerta, titulando la grafica asi: ¡No dijo La Puerta! 


20 de agosto de 1980    <<el Presbítero Juan de Dios Andrade, orador de orden en la sesión solemne del Concejo Municipal celebrada en La Puerta, a propósito de la <<conmemoración de los 360 años de su “Fundación”, fustigó con dureza a los urbanizadores que pretenden desarrollar edificaciones en la región, sensibilizó a sus moradores a tomar conciencia sobre el valor de la naturaleza, de las nubes del paisaje que aun se mantiene en La Puerta>> (La lucha: pág. 10). 

En la gráfica, el Dr. Gilmer Viloria, defensor de los derechos humanos, interviniendo en el Cabildo Abierto de La Puerta, realizado el 20 de julio de 1980; a su lado, está el ingeniero Jorge Luis abreu, directivo del Comité Pro Defensa de La Puerta.  

26 de agosto de 1980    El Comité Pro Defensa de La Puerta, exige mediante escrito, la paralización de la construcción, ante el Concejo Municipal del Distrito Valera (La lucha: pág. 10-11).   

31 de agosto de 1980    Se reunió en La Puerta, el directorio nacional de la Federación de Organizaciones y Juntas Ambientales de Venezuela (FORJA), y aprobó dar apoyo a la población de La Puerta, en la defensa de su hermoso valle (La lucha: pág. 11). 


En la gráfica, reseña del Cabildo Abierto de La Puerta, publicada por el Diario de los Andes, edición del 22 de julio de 1980. En el centro, se puede observar a Alfredo Matheus, dirigente de la Federación de Centros Culturales de Valera, y activista solidario con la causa ambientalista de La Puerta; también se puede observar, a los destacados conservacionistas Dr. Jelambi y Jorge Araque.

13 y 18 de sep de 1980 Toma simbólica de la sede del Concejo Municipal de Valera, por la representación del Comité Pro-Defensa de La  Puerta y directivos de FORJA, exigiendo una vez más, dejar sin efecto el permiso parcial (por haber prescrito) que el ayuntamiento anterior concedió a INTURESA, para  construir los 4 edificios (La lucha: pág. 11). 

15 de sept de 1980       La representación de FORJA,  introdujo documento ante la Dirección del MARNR, Zona 7 del Estado Trujillo, pidiendo la nulidad de los permisos otorgados a INTURESA (La lucha: pág. 12).   

24 de octubre de 1980  Se inscribió el documento constitutivo del Comité Pro-Defensa de La Puerta, en la Oficina Subalterna de Registro Público de Valera, quedando anotado bajo el N° 14, folios 48 a 53, Tomo 5°, Protocolo 1°, Trimestre 4°. Fijaron como sede: Avenida Sucre, N° 67, La Puerta, estado Trujillo. 

8 de nov de 1980          El senador Pompeyo Márquez, en entrevista expresó: <<la lucha por el valle del Momboy contra la macrourbanización que allí se pretende realizar, vive un momento de mucho interés>> (La lucha: pág. 13).  

20 de nov de 1980        <<La Gobernadora del estado Trujillo, Dra. Dora Maldonado de Falcón, manifestó en un acto celebrado en Pampanito: “Estoy al lado de La Puerta y en contra del proyecto urbanístico que planifican para la mencionada población>> (La lucha: pág. 14).   

1981                              Su canto este año, Alí lo convierte en crítica profunda a la política armamentista y genocida del gobierno norteamericano; solidaridad con  la lucha del pueblo salvadoreño y el Frente Farabundo Martí.

Elaborado por el Comité Pro-Defensa de La Puerta y la FCU-ULA. Cortesía de Alfonso Briceño. 


31 de enero de 1981     <<Toma conservacionista y cultural de La Puerta, con una gran marcha por las calles del pueblo defendiendo sus derechos ya burlados por sus inconsecuentes y traidores representantes. Allí se destacó la presencia de la Guardia Nacional y la Policía Municipal albergados en la ilustre Escuela de Música…y en las inmediaciones del proyecto con la finalidad de callar la voz del pueblo>> (La lucha: pág. 15).

26 de julio de 1981       <<El general (R) Enerio González Medicci, en entrevista efectuada por un reportero del Diario El Nacional, manifestó, el proyecto de La Puerta es un exabrupto, y lo que más lamento es que el Banco de los Trabajadores de Venezuela (BTV), supuestamente aliado de los intereses humildes, se hay prestado a la ejecución de eso (la macro urbanización) que están construyendo a orillas del Río Momboy (Bomboy)>>  (pág. 16).

25 octubre 1981            Se realizó el histórico II Congreso Cultural de Cabimas, en el que se denuncia que <<los intereses de un grupo económico pervertido, que quiere  eliminar los valores creadores del pintoresco pueblo de La Puerta (La lucha: pág. 17). 

1982                              Este año, Alí arrecia con su canto revolucionario, por ejemplo Con el sol a medio cielo, en el que define mucho más la lucha ambientalista.

23 de enero de 1982     Toma Cultural de la Puerta, participaron representantes de la ULA, Comité de Defensa de Cerro Galicia en Falcón.


13 de marzo de 1982    Se entregó al Presidente del B.T.V. Eleazar Pinto,  un documento firmado por habitantes de La Puerta, donde le plantearon <<el repudio que a nivel nacional ha recibido el proyecto que ese banco financia y se le pide abrir una averiguación para que comprenda y mida el riesgo financiero, sino la popularidad de ese banco al patrocinar un proyecto monstruoso colectivamente repudiado>> (La lucha: pág. 19).

6 de julio de 1982         El indigenista, experto petrolero y directivo de FORJA,  Francisco Mieres, en la Revista Resumen N° 448, <<manifestó, parece que los altos dirigentes de Copei están muy vinculados con la industria de la construcción. Ahí está el caso de La Puerta, condenada a morir por causa del macro proyecto que están incrustando en las entrañas del Valle del Momboy (Bomboy), en Trujillo>> (La lucha: pág. 19).

13 de agosto de 1982    Alí Primera en un <<Canto por la Puerta, contra el Urbanismo Salvaje>>, realizado el viernes, en el estadio El Milagro, Valera. En realidad, fueron dos cantos o eventos musicales.

14 de agosto de 1982    Alí Primera y la trova de la canción necesaria y bolivariana, toman La Puerta, a las 7 de la noche del sábado 14 de agosto.

1983                             Alí Primera, graba y hace pública la gaita de tambora Abran La Puerta, dedicada a la lucha ambientalista protagonizada en La Puerta, estado Trujillo, Venezuela, que se convierte en un himno de las luchas populares nacionales.  

1983                             En agosto de este año, sale la publicación de La Lucha de La Puerta, que contiene un análisis y recuento histórico, desde la óptica del Comité Pro Defensa.   

1985                             Muere Alí Primera, en un accidente de tránsito, en la ciudad de Caracas.

Esta síntesis cronológica, nos da un bosquejo general de lo que fue y significó el conflicto ambientalista del pueblo de La Puerta de los años 80, y la participación de Alí Primera y su tropa musical bolivariana, como una de las bujías principales del mismo, que permite conocer cuál fue el saldo de esa lucha, dentro de la percepción que tienen los actuales pobladores de La Puerta, en relación a los cambios ambientales producidos, las fortalezas y debilidades dejadas, que le permitan reflexionar y repensarse  y forjar su propio destino, es decir, cómo nos preparamos para los nuevos tiempos, y de qué forma y con qué nuevo planteamientos nos orientamos estratégicamente.


La Puerta, octubre de 2021.

Omanrique761@gmail.com 



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