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sábado, 15 de febrero de 2025

El espejismo de la rebelión trujillana del Miche (1884)

Por Oswaldo Manrique (*)


Eran los tiempos, en los que lo que decía el Pdte. Guzmán Blanco, era santa palabra y amen. En una casa del páramo de Los Pozos, en La Puerta, se nota preocupación en la familia. 

-         ¡Polidoro! toque el cacho, que ya se escucharon las campanas de Jajó. ¡Ese es Ño Fuan, que llama a campaña!  Así eran las marchas y contramarchas de la historia en el Gran Estado Los Andes. Era el llamado del taita, el “León de la Cordillera”, al que cientos de campesinos, macheteros, respondían de inmediato.  

-         ¡Polidoro!,  vuelva a sonar el cacho, varias veces. Pa’ que Rodulfo y Escolástico y la gente sepa, que nos vamos a la guerra. Esto se lo gritaba su hermana Delfina. Aunque ya el campesinado y productores de miche y chimó, se habían puesto en movimiento y tenían su propia idea de solución al problema: tomar las armas. 

-         Para eso es lo federal, para que cada quien defienda y reclame lo suyo. Le agregó, muy circunspecta, la hermana.

-         Si perdemos, no nos queda otra que enterrar los “cachicamos”. Zaturnina  vaya y avise a Bernardino, y aproveche aguaitar las cabras, no vayan hacer daño onde los Briceño.  Bernardino Rivas, tenía 46 años de edad.


Designado como Presidente del Gran Estado Los Andes el general liberal guzmancista, Rosendo Medina, muchas familias campesinas, entre ellas, varias del Resguardo Indígena y del Páramo de La Puerta, quienes se dedicaban junto con la agricultura cañamelar, a sacar miche sanjonero artesanal en sus casas de habitación, en zanjones y quebradas o en inhóspitas, frías y lúgubres cuevas, se trasnochaban pendientes de sus “cachicamos” (alambiques) y dar proporcionalidad a la panela con la esencia de anís o de hinojo; los hacendados por su parte, en su complejo destilero al lado del trapiche, con sus peones, producían en mayor proporción rones, aguardientes, anisados, y otras bebidas alcohólicas derivadas de la caña de azúcar, lo que les generaba buenos recursos, domésticos para aquellos, pingües para éstos, su comercialización solo era pechada tibiamente por las Municipalidades, una actividad comercial casi libre.  

El “Amauta” peruano, uno de los grandes pensadores latinoamericanos sobre la causa indigenista, precisó que al quedar una mano de obra forzosamente disponible, los gamonales dieron rienda a fomentar varios vicios;  sobre este particular escribió:  “…el alcoholismo de la raza indígena, muy exagerados por sus comentadores, no son otra cosa que consecuencias, resultados de la opresión blanca. El gamonalismo fomenta y explota estos vicios que bajo cierto aspecto se alimentan de impulsos de la lucha contra el dolor particularmente vivo y operante en un pueblo subyugado. El indio en la antigüedad no bebió nunca sino “chicha”, bebida fermentada de maíz, mientras que desde que el blanco implantó en el continente el cultivo de la caña, bebe alcohol. La producción de alcohol de caña es uno de los mas “saneados” y seguros negocios del latifundismo…” (Mariátegui, José Carlos. Ideología, Política y otros escritos. Pág. 68. Ed. El Perro y la Rana. 2010. Caracas).  Fue éste, uno  de los  negocios  más  prósperos y seguros de la burguesía terrateniente; el otro, fue el del chimó, puesto que los aborígenes solo consumían chicha de maíz fermentado en sus fiestas y celebraciones, no conocían hasta la llegada de la invasores europeos, el miche ni el ron ni otra bebida espirituosa; y mascaban hojas de  tabaco medicinal, ambos contra el dolor, que son prueba de un pueblo sometido y maltratado.

El desarrollo eficiente y acelerado de esta actividad en Trujillo, el mejoramiento de sus productos en calidad y bouquet, en una competencia armónica y ordenada, los destileros de Boconó y Trujillo, controlaban el mercado hasta la zona baja, y los de La Puerta, Mendoza y Jajó, hasta los confines de Valera y Timotes, empresas domesticas que fueron ganando buena fama. Creado el Gran Estado los Andes, por la Constitución Federal liberal, presidido por el general Rosendo Medina, quien buscando ingresos para desarrollar su gestión de gobierno, sin precaver las consecuencias, impuso un significativo impuesto a la actividad destilera de bebidas alcohólicas, el modus vivendi de muchas familias campesinas trujillanas, y quintándole dicho ingreso a las Municipalidades, para lo que promulgó la Ley IV o Ley de la Renta de Licores. 

Al enterarse las municipalidades y productores trujillanos, se enardecieron y decidieron levantarse en armas para derrocar a Medina, hubo plomo, machete y muertos. No solo participaron los enemigos de los liberales, encabezados por los oficiales oligarcas de Juan Bautista Araujo, sino que se sumaron caudillos importantes del liberalismo, y junto con los campesinos e indígenas se constituyó un bloque revolucionario de cara a la defensa y reivindicación de su derecho a tener ingresos directos. El aguardiente trujillano que se había destacado por su cantidad, calidad y buen gusto en otras regiones del país se obtenía de la melaza y panela de la caña de azúcar sembrada en las haciendas cercanas, y en cada aldea y parroquia existía punto de destilación que trabajaban las familias campesinas, que vendían a los aguardenteros, que lo comercializaban.

*

En Los Pozos, Páramo de La Puerta, Fidel Rivas, que tiene su cañita sembrada y saca sanjonero,  le trata de explicar al vecino Bernardino.

-         Mirá, Bernardino, tenemos que dar la pelea.

-         Pero, Fidel  yo siempre he escuchao que los tramojos trabajan pa’ los cachicamos”.

-         Sí, pero el problema no es la panela, es que cada tres meses el gobierno de Mérida,  va a aumentar los impuestos del miche. Y ahora hay que pagar permiso al que tenga “la concesión”. 

-         ¡Ahh! Se escucha que mi general Arujo, se levantó en armas. Expresión de la influencia y autoridad militar del “fiero caudillaje” andino.

-         Sí, yo estoy decidido a apoyarlo y a enjalmar la mula y sacar el machete.

-         Pos si nos van a aumentar el impuesto por las pimpinitas de miche de a galón, y a don Samuel, la aliñada del chimó, entonces no seguiremos trabajando. 

-         Yo no voy a trabajar para esos condenados lagartijas, ni pal tal Rosendo.

-         Tenés razón.

*

Visto este reventón campesino, los dirigentes de los “ponchos” y los  “lagartijos”, godos y liberales, se unieron en protesta contra el Presidente Rosendo Medina y su Ley pechadora del Miche. Contaron con el apoyo del gobernador de la Sección Trujillo, general godo José Manuel Baptista y derrocaron a Medina.

El historiador Arturo Cardozo, explica que cuando se <<promulga la “Ley Cuarta”, según la cual los impuestos sobre licores dejan de ser arbitrios municipales y pasan a convertirse en ingresos estadales>> (Cardozo, 209), de esa forma, los Municipios, perdían sus ingresos más importantes, y se creaba el gran problema para financiar los servicios, puesto que el beneficio es primordialmente para las escuelas, y para sostener las parroquias y distritos. 

La denominada Ley del Miche de 1882.  El código rentístico del estado, del 15 de enero de 1884.

Esta industria de destilación de aguardiente, derivada de la explotación de la caña de azúcar, constituía fuente de ingresos fundamentales para el Estado, representaba beneficios para la educación y la salud. La siguiente es una resolución del Consejo Seccional de Trujillo de 1882, sobre la aplicación de la Ley de Rentas, que en su artículo 1°, señala:  <<Los dueños de alambiques en ejercicio en todo el territorio de la Sección, pagarán veinte Bolívares mensuales por cada dieciocho decalitros que mida la caldera del aparato común de destilación de aguardiente. Los aparatos cuya caldera midiere una cantidad mayor o menor que la expresada, pagarán en proporción con el impuesto indicado. Si el aparato tuviere más de un calentador, o fuera de forma más ventajosa que la común, pagará el doble del impuesto que le corresponda por la capacidad de su caldera>>. Este impuesto sobre aguardiente de 20 bolívares mensuales,  era <<aplicado, casi con exclusividad al funcionamiento de escuelas>>, era considerado por funcionarios  del estado, <<de utilidad vital, un medio seguro para el fomento y apoyo poderoso para la instrucción primaria en los distritos>>, también para el pago de alumbrado publico y obras de fomento (Colmenter, 58, 59). En cuanto a salud, la inversión era escasa, para esa época se carecía de infraestructura hospitalaria.

Del mismo modo, regulaba la  producción  y  comercialización de estos líquidos, el Artículo 3°, obligaba a que, << Los individuos de esta Sección que quieran ejercer la industria de destilación o venta de aguardiente por mayor, deberán obtener previamente una patente autorizada por el gobernador seccional y expedida por el Tesorero de Distrito o Administrador Parroquial respectivo, y la cual será registrada por el Jefe Civil de Distrito o de Parroquia en su caso>> (El Trujillano.18 de febrero de 1882. N° 260). 

El Código Rentístico del Gran Estado, aprobado el 15 de enero de 1884, establece en su Artículo 3° que, será renta general del Estado,  <<El 66% del producto del impuesto que determina esta ley sobre el ramo de destilación, deposito y venta por mayor de aguardiente, quedando el 34 % restante para el sostenimiento de la instrucción primaria del respectivo Distrito, a disposición de los Concejos Municipales>> (Colmenter, 50). Lo mas repugnante para los trujillanos fue, que, <<Trujillo la mayor destiladora de bebidas alcohólicas en los Andes y la que mayores ingresos aportaba a la economía local y al Estado Los Andes>>, era la mas afectada, inclusive con los impuestos cambiantes de trimestres en trimestre, y de acuerdo con la situación de emergencia, epidemias, déficit presupuestario que hubiere,  ocasionando que los productores abandonaran esta industria.

La otra fuente de desarreglos fue la figura de la concesión de destilación (Remate de Derechos de Destilación, Venta y Deposito de Bebidas Alcohólicas), que solo se daba a los más comprometidos caudillos liberales. Los destileros debían pagarle a estos concesionarios para poder destilar y vender aguardiente. 

Una de las destilerías legales de La Puerta, fue la de Domingo Antonio González (Colmenter, 49), estaba en el sitio conocido como “Chachopito”, con capacidad de producir unos 110 litros, poseía un trapiche de palo de los que llamaban tramojo, a pocas cuadras de la población; fabricaba tejas y ladrillos. Su residencia familiar en la  casa N° 9, de la “Calle de Abajo”, en La Puerta,  donde tenía la carpintería y peluquería.

La otra, la de Juan de Dios Ramíres (Colmenter, 49), también lo tenía en un sitio cercano al pueblo, con capacidad instalada de producir unos 141 litros.  El caudillo Miguel Delgado, tenía su destilería en Mendoza, pero vivía en La Puerta, en su casa de familia, ubicada en la antigua Calle Real, N° 4.  Habían otras destilerías clandestinas, que se conocían como “cachicamos”. Mayormente, se surtían de la panela de Carorita, que era la más <<apropiada para fermentar en pocas horas el guarapo que abastecía los alambiques, con su producción de contenido alcohólico de 55 ° y en grandes  cantidades>> (Abreu, 44). Solo en la Cordillera trujillana, existían 55 destilerías, que tenían capacidad para producir unos 9.000 litros, para 1884. Bernardino Silva “El Pinto”, la tenía por los zanjones del “Garabato”.

*

La cosa se puso color de hormiga, pero al mal tiempo buena cara. En los caminos, hasta los tomadores, consumidores, “moraos” y “canapiales”, comenzaron a preocuparse por el cierre de la industria del miche y se enteraban también, que los productores con autorización legal y los de contrabando, iban a dejar de sacar miche, por los nuevos impuestos, por lo que cada tres meses iría aumentando el precio de venta de los “cuarteles”, “cuello largo” y el “cuello corto” de miche, cada tres meses. Entre las sementeras, y potreros, los peones conversaban, en los cañaverales, cosecha y moliendas también, ellos bebían en los convites, y festividades.  Cerca de Las Aletas, propiedad de don Chuy Sulbarán, uno de los peones que bebía mucho miche, se juntó con otro que le seguía el paso, y le dijo:

-         Mirá  Chinto, si eso no es de las  verdaítas de Juan Hilario, debemos ir pensando cómo vamos hacer para beber nuestros “cuarteles”.

-         A rezar y esperar. Le respondió Chinto.

-         ¿y cómo lo brindo yo a busté?  A partir de esas palabras comenzó a comprender la situación, y le respondió a su amigo:

-         Mejor vamos a la iglesia a pedir que no desarmen los cachicamos. Comentan, que rezaron todas las oraciones que se sabían. Era difícil, que la habitual alegría de los “moraos” no se notara en sus caras, ahora, andaban preocupados, con rostros jipatos, entre ganas de sonreír y expectativa, y a cualquier “colega” que les llegaba, le informaban:

-         Van a acabar con los cachicamos. Seguidamente, persignándose, le decían, como si fueran diáconos:

-         Repita  conmigo: Con Dios me acuesto y con Dios me levanto…con la Santísima Virgen y el Espíritu Santo. Era la rogativa que expresaban para que no desaparecieran los cachicamos.

Ño Fuan, no pelaba ese “boche” ni con las manos llenas de cebo.

El repudio a este cambio impositivo, se agita mas cuando el Presidente Medina llega al Concejo Municipal de Betijoque, y en plena reunión se caldean las intervenciones por las diferencias, los Concejales lo insultan y el Presidente, les responde, ordenando la detención y enjuiciamiento de los Munícipes. Asi se destemplan las diferencias y pasiones políticas, entre los “Ponchos” (Conservadores)  y los “Lagartijas” (Liberales). El Concejo Municipal se sumó a la protesta regional y emitió un acuerdo contra dicha Ley, desconociendo la autoridad del Presidente del Gran Estado Andino, lo que desató agresiones y algunos muertos.

En Boconó fueron más agresivos y un grupo denominado La Langosta, armado, obligó a funcionarios de gobierno a abandonar sus cargos y huir. Las calles se llenaron de gente protestando y todo aquel que se oponía lo apaleaban y le daban muerte. El gobernador Baptista, de la Sección Trujillo, también desconoció la autoridad de Medina; éste, se declaró en campaña y se dirigió a Valera con una tropa de 2 mil hombres. Los liberales desde Boconó comandados por el general Santana Saavedra con 800 hombres venia a incorporársele y lo vence Baptista con su ejército de 500 hombres y refuerza la posición del  “León de la Cordillera”,  general Juan Bautista Araujo, su hermano, líder de los conservadores, quien <<comprometido personalmente con Guzmán, pero independiente frente al Gral. Crespo, aprovecha esta coyuntura para insurgir contra el gobierno de su rival político, el Gral. Medina>> (Cardozo, 210).

El movimiento de macheteros contra la Ley IV, fue acaudillado por el general conservador Juan Bautista Araujo, quien había logrado unificar a los liberales y conservadores, para esta causa. Desde Boconó, se  preparaban los liberales encabezados por  el general Saavedra.  En distintos sitios se fueron organizando los campesinos con algunas armas, la mayoría con sus machetes, chopos y se prepararon para enfrentar a las fuerzas militares de Medina. 

El general Juan Bautista Araujo <<recorre toda la Sección Trujillo, aprovisionándose de soldados y armas>> (Cardozo, 210).  Con una numerosa tropa de  campesinos, peones y hacendados, asi como los productores de miche, entre ellos Bernardino Silva “El Pinto”, Miguel Delgado, Juan de Dios Ramíres y Dominguito González,  de La Puerta, y Felipe la Corte, Cruz Arismendi, de la cañada de Mendoza. En el Distrito Guzmán, integrado por Jajó, la Quebrada y la Mesa de Esnujaque, patio sagrado de los conservadores,  el número de alambiques era elevado.

El 21 de diciembre de 1884, entraron las tropas del general Rosendo Medina, a la plaza de Valera (La Riva, 107). Araujo,  se ubicó en la meseta de Carvajal, frente a Valera y le hizo una jugarreta a Medina, lo engañó y desconcentró, éste se atemorizó y no atacó. Ya le habían informado que se había perdido Mérida. Llegados los Delegados del Gobierno Nacional, jefaturados por el general Eladio Lara, se transfirió  el poder político y militar al general Araujo, para restablecer el orden en la región (Gabaldon: págs.: 51, 52,53).

El Pdte. de la República, para ese momento, Gral. Joaquín Crespo, liberal y guzmanista, desarma a Medina y sus partidarios, los saca del Gran Estado, ordenando al Gral. Araujo, pacificar a Mérida y Táchira, y le entrega el gobierno de Trujillo, a su hermano el Gral. José Manuel Baptista. Recoge el historiador Cardozo, en Sobre el cauce de un pueblo, que las matronas tachirenses <<al verse despojadas de sus pertenencias por los soldados trujillanos, comentaban: “tan buenos mozos y tan barbudos, pero tan ladrones” En Trujillo, la represión de los godos araujeros contra los <<más connotados liberales se ven obligados a abandonar el terruño en unión de sus familias>> (211). Entraba Trujillo asi,  a una paz negociada y con terror. Esto a los productores de miche, les dio cierta tranquilidad.

El pueblo contento celebró la caída de Medina.  El Dr. Fabricio Gabaldon, dirigente liberal, nos testimonia: y “daban por hecho (el pueblo), que la industria de la destilación de aguardiente volvería a ser libre, sin las trabas impuestas por la Ley IV, que iba en detrimento del laborioso agricultor e industrial andino” (Gabaldón, Fabricio. Trujillanos ilustres. Pag.53. Ed. Presidencia de la Republica.1993. Caracas).  Con razón Marx, en su visión económica escribió: “Por el impuesto sobre el vino paladea el campesino el bouquet del gobierno, su tendencia” (Marx: pág. 187).  Desde la vigencia de la Constitución de 1864, los gobernadores trujillanos fueron exclusivos representantes de la oligarquía araujera-baptistera, hasta que triunfó la Revolución Legalista,  dirigida por el general Joaquín Crespo.  Aquel fue el tiempo, en que se expresó la autoridad única del “León de la Cordillera”: Juan Bautista Araujo, en los campos trujillanos;  se hacia lo que él ordenaba, y gobernaba y era electa la persona que él  decidiera, de igual forma se escogían los funcionarios públicos, legislativos,  judiciales y militares.

 

La rebelión cordillerana del Miche, derrocó al Presidente.

 

Sí, ciertamente, que derrocaron al general Medina y el pueblo se llenó de  expectativas.  Este levantamiento, fue enfrentado con mucha violencia por el gobierno del Gran Estado, con tropa que  desde el Táchira y Mérida llegó a Trujillo y enlutó humildes hogares campesinos, porque en el fondo significó una lucha social campesina de alta envergadura, que tuvo una honda repercusión en el país y la ansiada derogación de la funesta Ley IV, origen del conflicto armado, se mantuvo en suspenso; solo a la llegada del general Cipriano Castro al poder con su Revolución Liberal Restauradora, se supo de ella y éste se aprovechó y la convirtió en una Ley Nacional, que le fue generando buenos ingresos al gobierno y se pudo develar las incalculables sumas de dinero de las que se beneficiaban los gobiernos regionales y municipales, por impuestos y monopolio de la actividad destilera y comercializadora de bebidas alcohólicas; renta que solo era posible del esfuerzo humano de los campesinos trujillanos.

 Esta rebelión popular que rechazó el sistema tributario, su distribución y contra el monopolio de la producción y comercialización del aguardiente, fue otra lucha agraria sangrienta, desplegada en nuestras comarcas trujillanas, que fue fortaleciendo la idea y el sentimiento autonómico, que calculadamente aprovechó la oligarquía trujillana, y tuvo como resultado para los campesinos y productores, la frustración de sus objetivos, por parte de sus ambiciosos caudillos y gobernantes.

Años más tarde, calmada y sometida por la traición de sus gobernantes la rebelión campesina trujillana, un grupo de pudientes, formaron la empresa “Destiladora de la Sección Trujillo, C.A.”, con un capital de Un Millón de Bolívares, comenzando a producir y monopolizar la comercialización del miche, ron,  licores y bebidas alcohólicas en toda la región.     

(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta.


sábado, 4 de marzo de 2023

Historia del Registro del Estado Civil de La Puerta, 1897 (Parte 1).

 

Historia del Registro del Estado Civil de La Puerta, 1897 (Parte 1).


Por: Oswaldo Manrique (*).


El inicio del registro y control del estado civil en La Puerta, fue fundamentalmente católico,  llevado por los curas doctrineros, a partir de que  esta comarca indígena de Bomboyes, se constituyó en Pueblo Cabecera de Doctrina de Nuestro Señor San Pablo de Bomboy; en investigación que hicimos en el Archivo de la Diócesis de Trujillo, el primer libro de  bautizos, matrimonios y entierros,  los abrió el cura Francisco Antonio Rosario, en el año 1796; sin embargo, el historiador Mario Briceño Perozo, señala que el primer Libro referenciado por el Obispo Mariano Martí,  es del año 1772 (Briceño: ), que no hemos podido localizar. A pesar que, revestían interés religioso, su mejoría en cuanto a datos de carácter civil identificatorios, se debe a las llamadas Disposiciones Sinodales, que a partir de 1687, impusieron que, «tendrán también en cada iglesia los curas un libro de difuntos [...] los libros de los bautizados [...] y un libro, en el cual luego que sean desposados los contrayentes sean asentados» (López, José Eliseo. Registro Civil y Eclesiástico. BiblioFep). Para este año, el alcalde de Trujillo, Alférez Jacinto Valera y Mesa,  aplica la Cédula Real que dio libertad a los indígenas encomendados y esclavos.

Vista general del Archivo de Registro Civil de la Puerta.

 Posterior a esta etapa de control social colonial, este Registro, se secularizó, bajo el gobierno de Antonio Guzmán Blanco, por Decreto del 1º de enero de 1873. Asentando progresivamente, además de los actos principales de los libros antes señalados, actos modificativos como sentencias de divorcio, nulidades de matrimonio, separación de cuerpos y bienes, reconocimientos de filiación, adopciones, entre otros.

Libro 2 de Bautismos de Blancos, del Pueblo de Doctrina San Pablo Apóstol de La Puerta, abierto por el Padre Francisco Rosario, en 1797.

En 1897, cuando comienza el Registro del Estado Civil, han pasado apenas 6 años del despojo de sus tierras y la desaparición de los indígenas del Resguardo, hoy área urbana de La Puerta, estas, pasan a ser ocupadas por hacendados y gamonales, que aspiraban construir un pueblo sin indios, y con gente de la oligarquía baptistera de otros lugares, convirtiéndose en el mas lucrativo negocio inmobiliario de los genocidas. 


Un italiano, primer Registrador del Estado Civil de La Puerta.


Sumamente cansado estaba el señor Burelli, ese día, de tanto hojear y levantar el libro, de leer y releer todas y cada una de las partidas de nacimientos, revisar el tomo principal y confrontarlo con el duplicado, para poder firmarlas como primera autoridad civil de aquel recién nacido pueblo. Todas escritas a mano y en estricto español. Ya no estaban los Bomboyes, los primeros pobladores. Las autoridades oligarcas se habían propuesto construir un pueblo nuevo y sin aborígenes. 

Se hundió en la cama, centro de aquella pieza ventilada y limpia que se arreglaba para él. En la casa de la familia García, doña Petra Cantalicia, su cuñada, le tenía mucho respeto y afecto. Era un hombre de contextura gruesa, piel clara. En el censo de extranjeros ordenado por el gobierno regional, aparece en 1873, como comerciante en Montecarmelo, pintoresco lugar de haciendas de café y comercios, con un importante fomento cultural y musical.,

Luigi Burelli Raffaelli, venezolanizado como Don Luis, era optimista y de definidos propósitos de prosperidad, era buen lector, culto y de buena letra, tenía un poco más de 50 años. Había llegado de Italia en la caudalosa emigración que se enraizó en varios poblados trujillanos, durante la segunda mitad del siglo XIX. Cristino y Enriqueta, los padres de don Luis y del "jurungo" Burelli, llegaron de la isla de Elba, Italia a Venezuela, aproximadamente en los años 1854-55 y se residenciaron en Mendoza Fría, llegaron con tres hijas y dos varones. 

Luigi, estuvo vinculado a las fuerzas oligarcas de los Araujo-Baptista, y fue designado primera autoridad de La Puerta, en tiempos en que el Código Civil sufrió nueva reforma (1896), estableciendo nuevas disposiciones sobre el Derecho de Familia, facilitando la celebración del matrimonio, y acogiendo algunos principios admitidos por la doctrina y jurisprudencia franco-italiana, que se adaptaron favorablemente a la realidad social venezolana.

En esa habitación se aloja luego de aquellas extenuantes jornadas, que se acumulan al cansancio corporal de la edad. A veces, lo abruma el recuerdo de las viejas y dramáticas contingencias familiares, que se le confunden con los más recientes acontecimientos, lo que se le escucha en ese extraño acento para los aldeanos, "buongiorno" o el "buenasera".  Era un auténtico italiano, al frente de un pueblo rural andino. Era el Jefe Civil y a la vez, la Primera Autoridad  de La Puerta, en el estado Trujillo. 

Sintió el sopor y la pesadez del ambiente de la Jefatura, donde solo brotaban papeles y partidas, se trataba de establecer el primer Registro Civil de La Puerta, y estaba bajo su responsabilidad. Fue el 23 de enero de mil ochocientos noventa y ciete, la extenuante jornada burocrática, cumplida con Domingo Antonio González, su Secretario, y sus subordinados no firmantes, ese día vieron pasar por el Despacho a Críspulo Rangel, a Benito González, pariente del Secretario, a Abrahan Araujo y hasta el cantor Mitrídates Bolcan, lo vieron "po' allí rosnando". 

En la tarde, se fue adormeciendo, siguiendo el mudo y repetido cuadro de lectura y rúbrica, concluyendo ante los gestos de sus ayudantes, con la alusiva frase "suomo qui per servirte".  Dormía, con sus escondidos defectos, sus turbadoras emanaciones, con la intermitente aparición de su hermano el "Jurungo”. Lo había nombrado el gobernador, pero pronto lo sustituirá Ciriaco Carrasquero, en el cargo y en la responsabilidad, pero no, como primer Registrador Civil de La Puerta. 




Curiosidades del primer Libro de Nacimientos de La Puerta, 1897.


La niña María Francisca.

La primera partida de nacimiento, de enero de 1897, suscrita por el ítalo Burelli Raffaelli, está relacionada con una niña que había nacido el año anterior, es decir, en 1896, cuyo texto es el siguiente: 

P. Enero. 01. <<Luis Burelli primera autoridad civil de esta parroquia, hago constar que hoy día veintitrés de enero demil ocho cientos noventay siete, meha sido presentado por Fidel Rivas una niña que nació el díez y seis de junio del año pasado tiene por nombre Ma.Francisca hija legítima de Juana Simancas, y el presentante amvos vecinos deesta parroquia, fueron testigos de este acto, Benito González y Domingo Antonio González leída que les fue la presente acta manifestaron ser conformes y no firman por no saber. El Jefe Civil. Luis Burelli (fdo) El secretario. Domingo Antonio González (fdo)>> (Primer Acta del Libro de Nacimientos año 1897. Unidad de Registro Civil Parroquia La Puerta). 

El Libro de Nacimientos de 1897, es el primero de nuestro Registro Civil Parroquial, antes, estos hechos se asentaban en el registro eclesiástico, en las denominadas partidas de bautismo, el primero de este tipo lo abrió el padre Rosario en 1796, y reposa en el Archivo Histórico de la Diócesis de Trujillo. 

En esta Partida, podemos observar algunas curiosidades, por ejemplo: el Secretario y los testigos son familia.  Ni el presentante ni los testigos firman el acta, por no saber. Son bastante escasos los datos de este documento. No sé conoce el caserío o sitio donde nació la niña, ni se determina la sinceridad de la fecha de nacimiento. No sé apuntan datos de ocupación, residencia, edad, estado civil de los padres del menor ni de los testigos. 


La niña María Jesusana. 

<<Luis Burelli primera autoridad civil de esta parroquia, hago constar que hoy día veintiuno de enero demil ocho cientos noventay siete, meha sido presentado por Jesús Salas una niña que nació el once deenero del año próximo pasado tiene por nombre Ma.Jesusana hija legítima del presentante y de su esposa Ma. Rita González. Fueron testigos de este acto, Encarnación Briceño y Pedro Antonio Salas. Leída que les fue la presente acta manifestaron ser conformes y no firman por no saber. El Jefe Civil. Luis Burelli (fdo) El secretario. Domingo Antonio González (fdo)>> (Segunda Acta del Libro de Nacimientos año 1897. Unidad de Registro Civil Parroquia La Puerta).  Ni el presentante ni los testigos firman el acta, por no saber. Son bastante escasos los datos de este documento. No sé conoce el caserío o sitio donde nació la niña. No sé apuntan datos de ocupación, residencia, edad, estado civil de los padres del menor ni de los testigos. 


El niño José Felis.

<<Luis Burelli primera autoridad civil de esta parroquia, hago constar que hoy día veintitrés de enero demil ocho cientos noventay siete, meha sido presentado por Antonio Ma. Araujo, un niño que nació el veintiuno de febrero del año pasado y tiene por nombre José Felis hijo natural de Ma. Edelmira Rivero. Fueron testigos de este acto, Crispulo Rangel y Ahabran Araujo, leída que les fue la presente acta manifestaron ser conformes y no firman por no saber. El Jefe Civil. Luis Burelli (fdo) El secretario. Domingo Antonio González (fdo)>> (Tercera Acta del Libro de Nacimientos año 1897. Unidad de Registro Civil Parroquia La Puerta).  Ni el presentante ni los testigos firman el acta, por no saber. Son bastante escasos los datos de este documento. No sé conoce el caserío o sitio donde nació la niña. No sé apuntan datos de ocupación, residencia, edad, estado civil de los padres del menor ni de los testigos. 

El niño Pedro Juan.

<<Luis Burelli primera autoridad civil de esta parroquia, hago constar que hoy día veintitrés de enero demil ocho cientos noventay siete, meha sido presentado por Antonio Ma. Araujo un niño que nació el cinco de diciembre próximo pasado tiene por nombre Pedro Juan hijo natural de Basilia Araujo fueron testigos de este acto, Crispulo Rangel y José Abrahan Araujo, leída que les fue la presente acta manifestaron ser conformes y no firman por no saber. El Jefe Civil. Luis Burelli (fdo) El secretario. Domingo Antonio González (fdo)>> (Cuarta Acta del Libro de Nacimientos año 1897. Unidad de Registro Civil Parroquia La Puerta).  Críspulo Rangel, es también testigo del acta anterior. Ni el presentante ni los testigos firman el acta, por no saber. Son bastante escasos los datos de este documento. No sé conoce el caserío o sitio donde nació la niña. No sé apuntan datos de ocupación, residencia, edad, estado civil de los padres del menor ni de los testigos. 


El niño Manuel de Jesús.

 <<Luis Burelli primera autoridad civil de esta parroquia, hago constar que hoy día veintitrés de enero demil ocho cientos noventay siete, meha sido presentado por Juan Antonio Torres un niño que nació el veinte y nueve de octubre del año de noventa y cinco, y tiene por nombre Manuel de Jesús hijo natural de María Dolores Rivas, vecina deesta parroquia, fueron testigos de este acto, Benito González y Crispulo Rangel, leída que les fue la presente acta manifestaron ser conformes y no firman por no saber. El Jefe Civil. Luis Burelli (fdo) El secretario. Domingo Antonio González (fdo)>> (Quinta Acta del Libro de Nacimientos año 1897. Unidad de Registro Civil Parroquia La Puerta).  Crispulo Rangel, es también testigo de las dos actas anteriores. Ni el presentante ni los testigos firman el acta, por no saber. Son bastante escasos los datos de este documento. No sé conoce el caserío o sitio donde nació la niña. No sé apuntan datos de ocupación, residencia, edad, estado civil de los padres del menor ni de los testigos. 


La niña María Evangelista del Carmen.


<<Luis Burelli primera autoridad civil de esta parroquia, hago constar que hoy día veintitrés de enero demil ocho cientos noventay siete, meha sido presentado por José Ma. Ramires una niña que nació el veintinueve de marzo del año de noventa y seis, y tiene por nombre Ma. Evangelista del Carmen hija legítima del presentante y su esposa María Consepcion Sulbarán, amvos vecinos deesta parroquia, fueron testigos de este acto, Benito González y Mitridates Bolcan, leída que les fue la presente acta manifestaron ser conformes y no firman por no saber. El Jefe Civil. Luis Burelli (fdo) El secretario. Domingo Antonio González (fdo)>> (Sexta Acta del Libro de Nacimientos año 1897. Unidad de Registro Civil Parroquia La Puerta).  Se inscribe en este libro de 1897, un nacimiento del año anterior, es decir, flotante, no se anotó la razón de ello. Ni el presentante ni los testigos firman el acta, por no saber. Son bastante escasos los datos de este documento. No sé conoce el caserío o sitio donde nació la niña. No sé apuntan datos de ocupación, residencia, edad, estado civil de los padres del menor ni de los testigos. 

Se desconoce si por esas excentricidades registrales o por otro motivo, pero ese mismo año de 1897, el italiano, Luis Burelli Raffaelli, es sustituido por el señor Ciriaco Carrasquero.

Nacimiento de la niña María Eustacia.


<<Ciriaco Carrasquero, primera autoridad civil de esta parroquia hago constar: que hoy día... octubre de mil ochocientos noventa y siete me ha sido presentado por Natividad Aponte una niña que nació el nueve de marzo del año próximo pasado y tiene por nombre María Eustacia hija natural de la presentante vecina de esta Parroquia...Fueron testigos de este acto Ramón y Mitrídates Bolcan, mayores de veinticinco años y vecinos de esta parroquia. Leída al compareciente y testigos esta acta manifestaron ser conformes y no firman por no saber. Ciriaco Carrasquero (fdo). Eduardo Chuecos (fdo)>> (Transcripción exacta del original). Ni la presentante, ni los testigos saben firmar. 

Este es un nacimiento flotante, a nivel registral, que no se inscribió a su tiempo, en el libro correspondiente al año 1896, que no existe. La mayoría o casi todos los partos de la época, se dieron en las casas, y atendidos por parteras de los caseríos. 

Ciriaco Carrasquero, también duró corto tiempo en el cargo. Éste, a su vez es sustituido el mismo año, por el señor Francisco Rivas, a cuyo nombre agregaba la coletilla de "hijo" o simplemente ponía la "h", inclusive, en la firma ponía la “h”, posiblemente para diferenciarse del padre, con el mismo nombre. 

El niño Lucio Ramón, sin madre.

Una de las actas más curiosas e irregulares como documento básico de la persona, es la del niño Lucio Ramón, cuyo texto se comparte a continuación.

<<Francisco Rivas, primera autoridad civil de esta parroquia hago constar: que hoy día doce de diciembre de mil ochocientos noventa y siete me ha sido presentado por Don Julio A. Troconis un niño que nació el seis del mismo mes: tiene por nombre Lucio Ramón hijo legítimo del presentante vecino de esta parroquia. Fueron testigos de este acto Hipólito S Herrera y María Francisca Ramíres mayores de edad y vecinos de la parroquia Mendoza. Leída al compareciente y testigos esta acta manifestaron ser conformes y firman. Francisco Rivas h (fdo). Rafael Monreal (fdo)>> (Transcripción exacta del original). Como se puede apreciar del texto completo de esta acta de nacimiento, no se menciona quién era la madre del niño presentado para tener documentación en su vida civil. 

Otras curiosidades de esta Partida de registro del estado civil: es la Partida N° 41, es decir, la última de las asentadas en el Libro de Nacimientos de 1897. Obsérvese que el presentante usa el pre calificativo de Don. Los testigos son vecinos de Mendoza, y el Secretario también. El acta señala que firman los presentes y las firmas no aparecen. 

El cierre legal del Libro de nacimientos de 1897.

En el último folio de este libro correspondiente a 1897, se dio el cierre del mismo en los siguientes términos y resultados: <<Jefatura Civil de Parroquia La Puerta Diciembre treinta y uno de mil ochocientos noventa y siete. Certifica: que hoy día fijado por la Ley, cierra el presente libro constante de cuarenta y una actas de nacimientos asentadas en él. - Francisco Rivas (fdo) Rafael Monreal (fdo)>>. 

Está a la vista que, el cierre del citado Libro lo hace un Jefe Civil y un Secretario distintos a quienes le dieron la apertura en el mes de enero: Luis Burelli Raffaelli y Domingo Antonio González, tampoco por Ciriaco Carrasquero y Eduardo Chuecos, que sustituyeron a éstos. Tres Jefes Civiles en un solo año.  

Conclusiones: 

El primer libro de matrimonios que reposa en el Registro Civil de La Puerta,  corresponde al año 1897, que incluye nacimientos del año 1896. El de Defunciones es el de 1899. 

De los datos anteriormente comentados, obtenidos en los primeros Libros de registro del estado civil de nuestra Parroquia, se puede observar en general que adolecen de fórmulas exhaustivas para asentar los datos importantes de los eventos vitales de los primeros pobladores, quizás, basados en aquella vieja costumbre de que había que asentar únicamente lo estrictamente básico.

La falta de información sobre las personas es evidente, no se exigía lo siguiente: estado civil, número de años de edad de los participantes del acto, lugar de nacimiento, nombre de los progenitores, dirección de residencia; igualmente se puede observar en alguna partida, la ausencia de datos inexcusablemente importantes, por ejemplo, el nombre de la madre de un menor en la partida de nacimiento. 

Se encuentra la falta de la cronología u orden de ocurrencia de los hechos de vida, el poco tiempo que duraban los jefes civiles en el cargo, así como, el evidente y preponderante analfabetismo, dificultan poder contar hoy con información exacta y significativa, para la investigación y la reconstrucción de la memoria histórica; sin embargo, se debe reconocer que esta documental nos informa cómo fueron los inicios del registro del estado civil de nuestra Parroquia.

(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta

La Puerta, marzo 2023. 

omanrique761@gmail.com

 

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