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sábado, 8 de julio de 2023

Amadeo Rivas, el Prefecto.

Amadeo Rivas, el Prefecto.   

Por Oswaldo Manrique (*)


Allá, por la década de los años 60 del siglo pasado, era habitual ver caminar por las calles y caminos de la vieja comarca de La Puerta, al joven agricultor Amadeo Rivas, quien subía desde su lar nativo: el caserío El Molino de Mimbón. De mediana estatura, contextura robusta, cara ovalada, siempre con su  mirada fresca, remarcada por su cuidado bigote, alegre y perspicaz, usando su habitual pelo e' guama, quien se detenía a saludar a sus amigos y coterráneos, aprovechando comentar,  una de sus preocupaciones y desvelos: la situación política del país.  


A pesar de sus limitados estudios, supo relacionarse socialmente y conocía mucha gente, al tener un Dodge Dart,  en la línea Valera-La Puerta, le facilitaba  mayor contacto con la comunidad. Amadeo, se hizo militante de AD, donde ocupó cargos de responsabilidad local, en esa época en que destacaba una camada de vecinos en buscar mejoras para la colectividad y fueron asumiendo como dirigencia política, entre los que se recuerda a Rogelio Torres, Ramón Volcán, Hugo Rosales y Juan Matheus; Amadeo se convirtió en el Secretario de Organización; Eccio Moreno, Secretario  Juvenil y Secretario Agrario Adalberto Martínez  “el zurdo”. También hubo otro grupo que militaba en el partido Copei, eran los dos principales grupos políticos de aquella época, que competían con mucha tirantez.  

Amadeo, como dirigente político local logró ser designado Prefecto, en los primeros años 70, durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez, y su gestión estuvo llena de episodios de la más diversa índole, unos autoritarios y otros justos, pero todos salpicados de notas picarescas, cómicas y de buen humor que han quedado en la memoria oral de nuestros parroquianos, por lo que bien merece ser recordado como un personaje que hizo historia en nuestra vieja comarca. 


Imponiendo autoridad y respeto. La ley comienza por casa. 

Se ha sostenido en conversaciones de nuestros abuelos, que la designación de Amadeo Rivas como Prefecto en el siglo pasado, logrando la coordinación y apoyo que le dio el grupo policial, imprimió durante su gestión, una percepción de que había autoridad en el pueblo y tanto los vecinos, visitantes y turistas, cumplían con las Ordenanzas del Municipio. Todo infractor, escandaloso, busca pleito, “perreroso”, seguro iba para "el pote". Un pueblo turístico como La Puerta, atento, amistoso, tolerante, siempre era objeto de los excesos y borracheras de algunos visitantes y turistas, que eran sancionados. A él no lo “chapeaban”, se había propuesto hacerlo bien desde su cargo de Prefecto.

Un día, uno de sus hijos, andaba con una motocicleta molestando y haciendo fuerte ruido por el escape libre, andaba para arriba y para abajo por las calles del centro del poblado,  y como seguía molestando con el ruido, le informan al Prefecto y este dice métanlo "pal pote" por 3 días, el funcionario sorprendido le recordó que era su hijo y Amadeo con la mayor rigidez, le respondió con fuerte voz: - ¡la ley comienza por casa! Este hecho impactó y quedó en la memoria de nuestra comunidad. Amadeo le imprimió a su gestión mano dura, seriedad y equilibrio, erradicando transitoriamente la anarquía y el bochinche.

En la defensa de su comarca.

A Amadeo le tocó vivir un régimen de “libertad” hasta las 5 de la tarde, hora en que el “Campanero”, pasaba por las calles del pueblo, recordándolo.  Fue un poblador empeñado en defender la democracia y las libertades ciudadanas, por medio de su organización política, pero es también un serio defensor de su comunidad campesina y cuando hubo necesidad de contar con alguien que diera la cara por ella, allí estuvo presente Amadeo Rivas, por eso, gozó por mucho tiempo de la simpatía de sus parroquianos, y es el propósito de esta nota biográfica, para que las nuevas generaciones de puertenses, conozcan la figura de este trujillano. 

Se incorporó al núcleo de vecinos, que inició la lucha el 28 de mayo de 1980, contra el atropellante proyecto urbanístico de Inturesa, frente al Hotel Guadalupe. Estuvo en la mayoría de las actividades del Comité Pro Defensa. 

¡Ni para sembrar una remolacha¡

En la reunión realizada el 1° de noviembre de 1980, donde participaron Diputados de la Sub Comisión de Agricultura del Congreso Nacional y varios funcionarios públicos regionales y nacionales para atender el caso de La Puerta en cuanto al problema del amenazante desarrollismo urbano, el agricultor y ex Prefecto Amadeo Rivas <<por su parte vaticinó dramáticamente ¿qué podrán hacer nuestros hijos para poder cultivar una remolacha, una zanahoria u otro futuro, cuando nos están despojando de las pocas tierras que contábamos? Este es un problema –agregó a continuación- que no solo afecta a La Puerta, sino también a Valera porque está de por medio todo el valle del Momboy y su rio>> (Diario de los Andes, págs. 18 y 19, edición del 2 noviembre de 1980); era un llamado a la responsabilidad de esos funcionarios.

El periodista que cubrió el evento, a propósito de esta intervención rotuló la grafica señalando: <<advirtió sobre la pérdida de las tierras agrícolas en La Puerta>>, esto referido a la dramática situación de las pocas tierras con vocación agrícola en la zona y que se sacrificarían los intereses de la comunidad puertense, privilegiando a una minoría rica sin duda, Amadeo, conocía la magnitud del problema generado por el proyecto del macro urbanismo, y sus consecuencias.


Amadeo y sus recordadas anécdotas.

¡Estamos en puras pantaletas!

Destacando Amadeo como dirigente  en su partido AD, se reunían en el local en La Hoyada, diagonal al Panal.  Un día estaban Luis Paredes, Aida Barrios, Marta Ramírez y Luis Rivero;  le corresponde abrir la reunión a Amadeo, y se paró y dijo: - ¡Compañeros y compañeras de la población de La Puerta, que están en esta magna asamblea! Cuando escucharon esto, los 4 o 5 que estaban presentes, se contaron,  se vieron todas las caras, y se echaron a reír. 

En otra oportunidad, había una reunión, en el local de Acción Democrática, en La Puerta, con la dirigencia y los militantes, y estaban los ánimos caldeados en la discusión y no llegaban a ningún acuerdo, cuando pidió el derecho de palabra Amadeo Rivas y dijo:¡estamos en puras pantaletas!, esto hizo sonreír y reflexionar a los asistentes y quedó como frase política, en la memoria colectiva.


Con la recluta, fue implacable. 


Cuenta el abogado Jorge Méndez, que cuando estaba terminando su bachillerato, llegó el tiempo de la recluta, y Amadeo lo metió preso, porque tenía la edad, la robustez y condiciones para cumplir el Servicio Militar. Conocido esto, fueron varias personas familiares y amigos a abogar por él y a todos les dijo: - ¡que vaya a servir! Se negaba a soltarlo. La expresión, que retumbó en las paredes de la Prefectura, asustó a los demás que se habían puesto de acuerdo para solicitarle la libertad del joven. Solo el poeta “Guayanés”, Ángel González Rivas,  que era de la Junta y compa de partido, logró convencerlo y lo soltó. 


Un ligero impase vecinal: “le sacaron el maíz del buche”.

En 1974, durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez, Amadeo Rivas, era Prefecto de La Puerta.  Observando en El Calvario un pedazo de terreno libre, fue con otros y lo cercó, seguramente pensó que lo podía hacer, considerando que era autoridad. Sin embargo, uno de los hacendados jefe de la pequeña oligarquía parroquial, le reclamó porque el terreno según él, estaba destinado a construir una plaza, que es donde hoy está el Hotel y Centro Las Margaritas. El reclamo se convirtió en una fea discusión, y de discusión se pasó a los hechos. Amadeo, se enardeció y sacó una pequeña “marina” y le lanzó un “envión” a su discutidor, pero se atravesó su compañero Rogelio Torres y lo atajó sosteniendo el arma, que le cortó la mano e impidió la muerte del hacendado. Tanto Amadeo como Rogelio, estaban en conocimiento que las tierras del área urbana de La Puerta, son propiedad de la comunidad, tras el fraudulento juicio de Partición del Resguardo Indígena, en 1891. 

Como en este pueblo, los acontecimientos no se quedan en la pura trifulca, sino que pasan al departamento creativo, a los pocos meses, el contendor de Amadeo murió de una enfermedad, y un día, el ocurrente “Guayanés”, que era compa de partido, le dijo en alta voz: - ¡Coño Amadeo, se iba a echar usted a un muerto! Los presentes soltaron la carcajada. Amadeo permaneció muy serio. 


La entrega de mando o “del coroto”.


Aunque eran tiempos de democracia representativa, la gente de gobierno de los pueblos, mantenían reminiscencias de la época de revueltas y caudillos. Hubo mucha gente cuando la cesión del puesto o entrega de mando o “entrega del coroto”, como le decían antes. 

El día que le tocó a Amadeo entregar el cargo y la oficina de Prefecto a Raúl Carrasco, también le entregó el revólver asignado,  un tres cuartos, y le dijo con clara voz y quizás con cierta molestia: - ¡Tome, a ver si sabe manejar esa mierda! Los presentes se quedaron sin palabras.


A través de esta pequeña referencia biográfica, de la vida y las simpáticas anécdotas de este personaje, que colorea en parte la idiosincrasia de nuestro pueblo serrano, contribuimos al mejor conocimiento de nuestra gente. Como elemento documental que expresa datos biográficos interesantes del personaje, compartimos el texto de su mortuoria legal. 

<<N°16. El suscrito Prefecto de la Parroquia La Puerta, certifica: la copia que sigue de Defunción acta N° 91: Eduvina Arrecheaga de Graterol, prefecta encargada de la Parroquia La Beatriz, Municipio Valera, estado Trujillo, hago constar que hoy 26 de mayo de 1999, se presentó ante este despacho el ciudadano Ortimio José Rivas Rangel, mayor de edad, comerciante, titular de la cédula de identidad N° 3,484,796, domiciliado en El Molino y expuso: que el día veintitrés de mayo de mil novecientos noventa y nueve, a las nueve y treinta de la noche, falleció AMADEO RIVAS RIVAS, en el hospital Juan Moctezuma Ginari del Seguro Social de Valera, de ochenta y dos años de edad, de estado civil casado, de profesión comerciante, titular de la cédula identidad N° 1.001.836, domiciliado en la Parroquia Mendoza Fría, Municipio Valera, estado Trujillo, natural de la Parroquia La Puerta, Municipio Valera, estado Trujillo, hijo de Isaías Rivas (difunto) y de Elvira Rivas (difunta) y según certificado médico de la doctora Yamilis Petit, consta que murió a consecuencia de Infarto Agudo al Miocardio Cardiopatía... Era casado con María Adelaida Rangel de Rivas, deja siete hijos de nombres María Azunción (difunta), Francisco Ramón, Bertha Rivas Delgado, Ortimio (exponente), Augusto José, Óscar de Jesús e Isaías José Rivas Rangel respectivamente. Fueron testigos los ciudadanos Nelson Rondón... y Gustavo Mendoza... Leída la presente acta conformes firman. El Prefecto (firmado ilegible)>> (Libro de Defunciones año 1999. Archivo del Registro Civil de la Parroquia La Puerta).

Debo expresar mi agradecimiento a los vecinos Jorge Méndez,  Alfonso Araujo, quien vive en Barquisimeto y al buen amigo Benito Rivas, residenciado en Maracaibo, por su colaboración en la elaboración de esta crónica. 

Por estos días, en que avanzamos en la cruzada de reconstruir la historia de La Puerta, incluimos a este personaje popular contemporáneo,  quien con su sencillez, su franqueza, su manera de hablarle claro a la gente en su lenguaje campesino y coloquial andino, que fue hombre de acciones por el orden de autoridad  y cuando hubo qué hacer, cuando hubo de luchar por su pueblo, lo hizo, particularmente cuando aquella comarca aun agrícola y pastoril, se negaba a ser esquilmada en sus derechos a tierras, protección de su ambiente y a la vida.

(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta.

 La Puerta, julio 2023.

Omanrique761@gmail.com


martes, 24 de mayo de 2022

28 de mayo de 1980, Día de la Dignidad Puertense

 28 de mayo de 1980, Día de la Dignidad Puertense.


Por Oswaldo Manrique (*).

Cumpliéndose hoy, 43 años del acto rebelde de un grupo de pobladores, que reunidos en horas de la noche, en asamblea, en una vivienda en la avenida Bolívar de La Puerta, decidieron emprender la defensa de la tierra, el ambiente y la vida, es decir, el inicio de cómo esta pequeña población fue haciendo historia, es propicio que este tema tan trascendente, pero a la vez cercano para los trujillanos, de la problemática que aqueja a gran parte de los países latinoamericanos, que ayer le tocó vivir con mayor intensidad a esta pequeña comarca andina y que aún hoy, sigue viviendo, cuestión que debería ser abordada en su justa dimensión social, económica y política de aquella época, y de los hombres y mujeres a quienes les tocó vivirla y enfrentarla. 


Rescatar esta fecha principal, es enaltecer el carácter rebelde y defensivo de nuestra población, por sus derechos. Esa noche del 28 de mayo de 1980, <<Habitantes de la comunidad de La Puerta, decidieron unir sus esfuerzos para destruir con sus manos las primeras estructuras del Proyecto (Inturesa) que amenaza destruir su población>> (Benito Rivas y otros. La lucha de La Puerta. Pág. 6. 1983. En papel); salieron en manifestación popular y derrumban  las paredes que constituían el depósito de materiales para la futura construcción. Fue el primer acto de rechazo popular, real y decisivo al proyecto urbanístico depredador, en este conflicto socio ambiental. El primer acto de combate colectivo, y a partir de esta fecha, enardecidos los campesinos hombres y mujeres, los pobladores jóvenes y ancianos protestaron activamente con las armas de la razón y de la legalidad, contra los nuevos invasores depredadores de la vida y la naturaleza, pues su única forma de supervivencia ancestral y conocida era trabajar la tierra de sus padres.




No olvidemos el fondo del conflicto para los puertenses, de aquella época.   

A finales de la década de los 70 del siglo XX, un grupo de poderosos empresarios zulianos, banqueros, políticos, gobernantes, concejales y gamonales habitantes de otras ciudades, igualmente empresarios y terratenientes locales, que querían entrar en el negocio como pavorreales, que luego hicieron lo mismo dentro del área urbana, consideraron echar a los campesinos de la “apartada” o “foránea” Parroquia La Puerta (como la califican los organismos oficiales), con el fin de desarrollar un proyecto macrourbanístico para vacacionar la gente pudiente y privilegiada, y hacer enormes fortunas, a pesar del costo dramático para los pobladores autóctonos. 


El mejor trabajo escrito sobre esos hechos es <<Historia de la lucha de La Puerta>>, de él extraemos uno de los argumentos del Comité Pro Defensa de La Puerta,  en el que afirman que lo que pretendía la constructora INTURESA, era destruir los preciados bienes de esta comunidad rural andina, como lo son <<las aguas del río Momboy (Bomboy), nuestras tierras agrícolas, el derecho a permanecer en nuestro hábitat natural, gozar y disfrutar de nuestra tranquilidad, percibir el fruto de nuestras culturas y tradiciones, pero fundamentalmente el derecho a la vida, que es el derecho supremo de todo ser viviente>> (pág. 40).  Finalmente caracterizan la lucha, como original y de nuevo tipo, es decir sin precedentes en Venezuela, no obstante se puede decir que simultanea con la de Cerro Galicia, en Falcón. Ambientalista, como fundamento principal del conflicto, novedosa por darse en algunas pocas partes del planeta, experiencias en defensa del hábitat y de los derechos ambientales o de futuras generaciones; y la declaran una lucha  Bolivariana, según los Estatutos de dicho Comité (pág. 46). Una lucha ambientalista, pero en el fondo, escondía un problema igual o de mayor entidad: el de la tenencia de la tierra, en esa negociación habían vendido parte de las tierras de la comunidad para la expansión urbana. Uno de los caciques terratenientes, "dragoneó" dando apoyo al pueblo en su lucha, no mencionó lo de la propiedad comunal de esas tierras, pero varios años después hizo lo mismo. 


Imagen, gráfica general publicada en Diario de los Andes, en una marcha del pueblo de La Puerta, en 1981. 


Se escucharon otras voces solidarias, con diferentes visiones acerca del conflicto, pero coincidiendo en el objetivo principal  de lucha.


El cantautor del pueblo venezolano, Alí Primera, fue uno de los primeros personajes que se incorporó a la lucha que se originó el 28 de mayo de 1980, en La Puerta. Lucha y solidaridad que se expresó en la letra de  Abran la Puerta, que le dio connotación nacional al conflicto, y que a la vez, se fue transformando en himno de los sectores populares de Venezuela.

Como decía Alí “sin jaladera de bolas”, Abran La Puerta, formaba parte de la “canción trabajada y sudada por todos nosotros…para ir saliendo o entrando a la vida misma de la canción bolivariana”, lo dijo el 24 julio de 1983, en el Nuevo Circo, de Caracas con motivo del homenaje al bicentenario del nacimiento del Libertador, y cantó:


"No dejaremos que cierren
la linda puerta que siempre
ha estado abierta a la vida"

Yo no me quedo en la casa
pues al combate me voy
voy a defender la Puerta
en el Valle de Momboy.


Rogelio Torres, recordado vecino, parlamentario y ex Presidente de la Federación Campesina de Venezuela, seccional Trujillo, con zamarra prudencia en sus palabras y conocedor de la historia de la tenencia de las tierras de esta Parroquia, increpó: <<el Concejo Municipal de Valera debería revisar la documentación de la propiedad de los terrenos donde aspiran construir la macro urbanización, porque una gran porción al parecer, pertenece a dicha Municipalidad de acuerdo a los papeles que datan de 1891, que indican que alrededor de 45 hectáreas serían del ayuntamiento valerano, y por ley son inalienables>> (Diario de los Andes, edición del miércoles 9 de julio de 1980); fue de los pocos, que tocó y atacó el meollo del problema: el fraude sobre la tenencia, las tierras donde estaban construyendo el macro-proyecto urbanístico, son propiedad de la comunidad, las tierras del Resguardo Indígena de La Puerta.


El Dr. Jacobo Senior, vecino y ex Presidente del Concejo Municipal de Valera, considerado uno de los mas destacados municipalistas del país, fue lacónico en su parecer: <<en esa población lo que debe ejecutarse es un plan de ordenamiento territorial y no la posibilidad que planteó el señor Joaquín Padilla, Presidente del ayuntamiento valerano, de seguir construyendo>> (Diario de los Andes, edición domingo 2 de noviembre 1980, página 19), se refería a su comarca de vida, y propuso en concreto que, <<La Puerta debe ser declarada una zona no urbanizable>> (Ídem); lo ediles hicieron caso omiso, y años después aprobaron un mamotreto de Ordenanza sobre construcción, que ha servido para seguir vulnerando los derechos comunales.  


El dirigente político y campesino de La Puerta, ex prefecto Amadeo Rivas, en una intervención ante delegaciones de parlamentarios y funcionarios de organismos nacionales y regionales, señaló la responsabilidad que tenían los presentes como gobierno y enfático les <<advirtió sobre la pérdida de las tierras agrícolas en La Puerta...ya no nos va a quedar ni para sembrar una remolacha>>, esto referido a la dramática situación de las pocas tierras con vocación agrícola en la zona y que se sacrificarían los intereses de la comunidad puertense, privilegiando a una minoría rica (Diario de los Andes, págs. 18 y 19, edición del 2 noviembre de 1980).


El padre Juan de Dios Andrade, recordado religioso, ex párroco y cronista de Valera, acerca del conflicto ambientalista, señaló:

<<La Puerta es un pueblo privilegiado por la naturaleza. Un pueblo que es preciso cuidar y defender. La campaña que acaba de librar…ha sido una campaña admirable, pedagógica, aleccionadora…escribí una nota alertando sobre la amenaza que se cierne sobre los pueblos del Estado Trujillo. Los millonarios urbanizadores con teorías de urbanismo mercenario e inhumano en el cual se excluye toda tabla de valores y se exhibe solo el poder y la magia de los millones, han amenazado al Estado Trujillo en cuyos pueblos han visto la posibilidad de hacer fuertísimas inversiones>>, (Discurso pronunciado en el acto de los 350 años de La Puerta. Valera, 1970); concluyó su discurso, <<Señores: La Puerta tiene la poesía de un simbolismo perdurable. Se abre para las cosas nobles y hermosas que quieren traerle y se cierra, para las cosas negativas y estúpidas>>, un exhorto a la toma de conciencia.


Guillermo Montilla, dirigente social y gremial, directivo de la asociación de periodistas, en su discurso pronunciado en La Puerta, sobre el Bicentenario del nacimiento del Libertador, dijo: <<Tremendo dilema el que nos plantea la cultura del cemento, la cabilla, el parque automotor, la contaminación, la crematística y la irresponsabilidad pensamos nosotros ante las dimensiones trágicas que acusa esta locura colectiva>> (Diario de los Andes. Valera. Edición del lunes 8 de agosto de 1983. Página 12).


Diputados como José Vicente Rangel, Pompeyo Márquez y Rafael Guerra Ramos, se pronunciaron en contra del macro-proyecto. El diputado Macario González, en entrevista publicada por el Diario de los Andes, del 8 de febrero de 1981, manifestó: <<La Puerta está dando un gran ejemplo y es esa actitud la que de lograr que las futuras generaciones no encuentren un territorio devastado, árido, despoblado y sin posibilidades de lograr su propio sustento>>.


La Gobernadora del Estado Trujillo, Dra. Dora Maldonado de Falcón, manifestó en un acto celebrado en Pampanito: <<Estoy al lado de La Puerta y en contra del proyecto urbanístico que planifican para la mencionada población>> (La lucha de La Puerta. 20 de noviembre de 1980. pág. 14).  


El arquitecto Fruto Vivas.

Catalogado como uno de los mejores arquitectos del mundo, Fruto Vivas, solidario de las luchas de La Puerta, expresó:  <<no hablamos de los que van a visitar el paisaje sino de los que van a agredirlo a convertirlo en mercancía y en negocio fácil, para ser comprado a precio de gallina  flaca y vendido en Maracaibo y otras ciudades a precios realmente exorbitantes agrediendo y dañando en forma inhumana ese hermoso paisaje que le pertenece por derecho natural al pueblo de La Puerta>> (Diario de los Andes, edición del miércoles 3 de septiembre de 1980, página 2). De igual forma, fue claro y determinante:  << no se puede hacer ningún ordenamiento territorial que no sea sometido al examen cuidadoso de los pobladores de cada región, porque caeríamos en el hecho de que los planes se desarrollan en las instituciones a espaldas del pueblo y se le imponen sin saber qué mecanismo y qué intereses puedan estar detrás de cada uno de esos planes y dice que ante la demostración del Concejo Municipal del desinterés en resolver los problemas al pueblo que el pueblo de La Puerta al no sentirse representado por su ayuntamiento, pida en uso de su derecho la elevación de categorías>> (Ídem). La vigencia de sus palabras, en esta hora de tanta indefensión en que se encuentra La Puerta, se hace patente: dejar de ser el niño foráneo que tiene que ser llevado de la mano y representado, por otro. Se requiere su elevación a Municipio, para que se auto gobierne, sin curatelas municipales y trace su propio destino.


La rebeldía del 28 de mayo de 1980,  en La Puerta.


Sintiéndose amenazados y a la vez desconcertados por los gobernantes y empresarios, la vanguardia del conflicto siguió 10 años de lucha, durante los cuales se reunían, desarrollaban algunas acciones, trazaban nuevas estrategias, realizaban actos informativos y concientizadores, con algunos apoyos, en ese interín muere Alí Primera, una de las voces más destacadas; quizás el tiempo y el agotamiento neutralizó el conflicto y a la vez los llevó al camino del desconcierto.

 De la revisión que se puede hacer a 43 años de aquella heroica jornada, merece escrutar si permanece ese desconcierto y si se ha esfumado la conciencia rebelde de aquel 28 de mayo, viendo la realidad de nuestra Parroquia que se puede resumir en 5.000 casas difuntas, los serios arponazos al pulmón natural como el de La Maraquita, el desarrollo vacacional de la calle 4, la ocupación del área histórica de crecimiento urbano, y ahora la ciudadela escondida entre Santa Bárbara, Pan de Azúcar y Los Bicuyes, son hechos para reflexionar y para recordar  y  demostrar lo indefensa en que se halla nuestra población.

Nos guía el propósito con esta corta crónica, relacionada con la compleja lucha de la población de La Puerta, durante los primeros años de la octava década del siglo XX, el rescatar para la memoria histórica, jornadas inéditas y ejemplares de la lucha social, cultural y ambiental en Venezuela, particularmente, la acción valiente de un grupo de la comunidad, ocurrida ese 28 de mayo de 1980, hecho trascendental frente a la agresión desarrollista del cemento, el dinero y el poder, que debe ser considerado e instituido por la Municipalidad como un día sillar en la lucha ambientalista de este pueblo; también como aporte para el debate, porque es importante saber cuál es la percepción que tienen los actuales pobladores de La Puerta, en relación  al conflicto de los años 80, los cambios ambientales producidos, las fortalezas y debilidades dejadas, que le permitan reflexionar, repensar  y forjar su propio destino, es decir, cómo nos preparamos para los nuevos tiempos, y de qué forma y con qué nuevos planteamientos nos orientamos estratégicamente.

Nota: Hay mas de 7 artículos relacionados con esta etapa histórica de La Puerta contemporánea, publicados en este mismo blog, a su disposición.

(*) Portador Patrimonial Historico y Cultural de La Puerta. 

La Puerta, mayo de 2023.

Omanrique761@gmail.com



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