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sábado, 28 de octubre de 2023

Prof. Elia Mora, una mujer adelantada a su tiempo.

Prof. Elia Mora, una mujer adelantada a su tiempo. 

Por Oswaldo Manrique (*).

La Puerta no sería lo que es, si no fuera por las buenas y desinteresadas acciones de personas ejemplares, algunos nativos, unos que la adoptaron como sitio de vida, y otros, que llegaron para servirla y favorecerla. 

Un buen día de los años 60 del siglo pasado, subía en su vehículo la maestra Elia Mora, hacia La Puerta. Ver manejando a una mujer, era tan extraño, que pocos la tomarían como señal de buenos augurios, otros se espantarían. Las calles de este municipio, eran huecos en la tierra, piedras y moho, que en tiempo de lluvia se anegaban porque no existían canales de quebradas que atravesaban el área urbana. Unas calles de acceso  intransitables y peligrosas. Algún ocurrente llegó a comentar, que eso habría quedado de algunos trabajos exploratorios sobre minas y búsqueda de petróleo. 

Se estacionó frente a la plaza Bolívar, bajó y se dirigió a la escuela José Luis Faure Sabaut,  que funcionaba en unas viejas casuchas de alquiler, situadas en la esquina de la calle 8, con avenida Páez, tenía el comedor en otra casa fuera de la sede; se presentó como la nueva maestra que ingresaba a la plantilla docente, cuya llegada a la institución, resultó todo un acontecimiento para los escueleros, la nueva maestra, se transportaba y manejaba su propio vehículo.  Los que pensaron que era ejemplo de una mujer fachosa, rebelde y vanidosa retando al machismo imperante, se equivocaron, llegó una emprendedora dama, que sin ser nativa de este pueblo serrano y por encima de los prejuicios machistas y  políticos, dejó un concreto y hermoso legado en esta comunidad. 

Esa expresión una mujer adelantada a su tiempo, fue la síntesis de una conversación que sostuve con la profesora Belkix Villegas, actualmente residenciada en México, en relación con los personajes de mayor valía en nuestra Parroquia. Juro que es un placer, sin inclinaciones hedonistas, investigar y escribir sobre excepcionales mujeres de mi comarca, mucho más de las que se preocuparon por ella y dejaron legados concretos, sin ningún tipo de interés a cambio, y asumieron el liderazgo y lucharon por una comunidad que le era ajena. Tratamos aquí, de una adelantada, en todo el sentido de la palabra, que destacó por su talento, sus virtudes y cualidades humanitarias, un ser aventajado, me refiero a la profesora Elia Mora.  

 

Algunos datos biográficos.

 

La profesora Elia Mora, nació en San Rafael de Carvajal, en 1925. En 1931, comienza sus estudios de primaria. Su infancia y juventud transcurrieron en Valera, dinámica ciudad. Sus padres Andrés Mora y la señora Reyes Linares de Mora, Elia, fue la única hija de este matrimonio. Su nombre completo: Elia Tarcisia de Jesús Mora Linares, a quien se le conoció como la maestra Elia Mora. (Conversación telefónica con la arquitecta Damys Abreu. hija de la profesora Elia, 9:52 am. día 18 de octubre de 2023. vía WhatsApp).

Hizo sus estudios para maestra en Valera. Al obtener el título, se inició en la actividad docente en la escuela de La Quebrada, y luego, en la Padre Blanco, en la ciudad de Valera, en tiempos que fue director el profesor Pedro Lucas; asimismo, dio clases en el liceo Rafael Rangel, de día y en el nocturno.

Se casó en 1949, cuando tenía 24 años de edad,  con Jesús María Abreu Díaz. En la vida fecunda y amorosa de Elia Mora, es indispensable señalar su fase de madre biológica y con el señor Jesús Abreu,  procrea cuatro hijos, hoy <<todos profesionales,  Jesús Andrés, ingeniero electricista, Florelia, arquitecta, Hermes, médico neurólogo y Damys Bethania, arquitecto. Crió dos hijos más que son sus sobrinos, que es el ingeniero Freddy, y Nancy, profesora >> (Conversación citada), hoy destacados profesionales trujillanos, quienes recibieron el estímulo en todo momento de su madre, al inculcarle valores en todos sus proyectos y sueños.   Crió a dos sobrinos en virtud de que su mamá y la hermana de esta, se casaron con dos hermanos y en ese vínculo sus hijos se criaron juntos, lo que dio mayor unión familiar. 

Después de divorciarse, se fue a estudiar a la capital de la República, en el Instituto Pedagógico, en su sede en la urbanización El Paraíso, de Caracas, en este período estudiantil encuentra lugar propicio para conocer un importante grupo de maestros, actualizándose y especializándose, cargados de entusiasmo y sueños como ella. Entrando en contacto, con varios dirigentes y activistas políticos como el maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa, Isaac Olivera y futuros líderes del país. En esta institución superior, salió graduada en la mención Geografía e Historia. Y aparte, Elia, se incorpora la lucha popular. 

Físicamente, la maestra Elia, de contextura delgada, piel blanca, tenía ojos vivaces y era inquieta y preocupada en todas las tareas que le correspondían, en todas sus responsabilidades profesionales y en las que asumía por su cuenta, pero siempre tenía una hermosa sonrisa y una palabra de afecto en sus labios.

En el campo de la educación.

Aunque estuvo continuamente atenta a los giros y vicisitudes de la política regional y nacional, su vocación y sus emprendimientos la llevan a la lucha social y particularmente a la educación.  Inició sus estudios en medio de las dificultades generadas por la oscura situación política de la dictadura del general Gómez y sus sucesores; ideológicamente era afín y una luchadora por la democracia.

Le halaga el ejercicio de la profesión docente, y va perfeccionando sus conocimientos, y se desenvuelven en esta actividad como maestra, que había comenzado a desempeñar en La Quebrada, y luego en otros planteles, incluyendo un retirado grupo escolar denominado José Luis Faure Sabaut en la parroquia La Puerta. Llegó a desempeñar la dirección de esta institución, donde realiza una meritoria labor y dicta clases en importantes planteles del Estado. 

En 1970, daba clases en el Instituto de Comercio Valera, años después pasó a llamarse “Ciudad de Valera”, compartiendo las responsabilidades docentes con profesores como Emiro Briceño, Lenin Arismendi y Amado Duran.

 

Su acción docente y social en La Puerta. En la escuela José Luis Faure Sabaut. 

La profesora Elia Mora, es una de las interesantes personalidades que sin haber nacido en este Valle de Bomboy, está ligada al acontecer positivo de La Puerta, y de Trujillo en general, durante  buena parte del siglo XX.  En 1960, llegó a La Puerta como maestra en la vieja escuela, ubicada al frente de la plaza. Tenía  35 años de edad. Su decorosa vida de amabilidad y afectos hacia esta Parroquia, quedó  coronada con sus logros comunitarios, que no la desvelaron de vanidad ni de poder. 


En su primer diagnóstico sobre las condiciones de vida y deficiencias observadas en este pueblo, asumido ahora como su espacio de trabajo, puso de manifiesto las inadecuadas instalaciones educativas de la escuela José Luis Faure Sabaut y no vacila en emprender los esfuerzos por conseguir una nueva sede.

La maestra Elia, con su natural liderazgo, fue impulsando a la comunidad educativa, hizo equipo con la maestra Jenny de Abreu, la maestra Salomé, con doña Elsa de Cabrita, promoviendo la idea que La Puerta merecía tener una edificación escolar cómoda y estéticamente más adecuada para esta población, y utilizando sus relaciones políticas y personales, comenzó a buscar terrenos para la construcción de una sede apropiada para el principal plantel educativo de este Municipio. Algunos propusieron  construirla en los terrenos donde hoy está la el Parque de La Puerta, sin embargo, los informes técnicos indicaron que ese terreno está sobre una laguna. Quedó como opción, el área de los Jumangues, en el antiguo cementerio indígena.  En 1968, es inaugurada la nueva sede del grupo escolar, en el sector los Jumangues, en terreno y edificación propios para la comunidad. Ese mismo año, es designada directora de esta institución, de la que fue su principal impulsora. Luego, la sucede en el cargo de directora doña Elsa Rosales de Cabrita, quien embelleció aquellos ambientes escolares y creó uno de los más hermosos jardines. 

 

La canalización de quebradas y el asfaltado de las calles de La Puerta.

Escuchamos de nuestros abuelos y de nuestros más antiguos vecinos, sus relatos de la trágica vaguada que ocurrió en 1943.  Un día siendo las 3 de la tarde, bajó la creciente montanera por los lados del grupo escolar. Se escuchó a Josefa María Rivas “la Gata”: - ¡Dios Santo, reventó una laguna!

Estaban  jugando en la calle principal, varios niños que inmediatamente se metieron a sus casas, sin embargo,  una de las Niñas Carrasquero,  que tenía 3 años de edad, de familia pudiente, la creciente la arrastró y se llevó la niña. Viendo eso, un humilde campesino se arriesgó, se lanzó a la creciente y logró salvar la niña. La enseñanza que quedó de todo esto, fue que ¡Todo el mundo es necesario!  Este hecho que pudo convertirse en una tragedia, fue grabado por la tradición oral, y se recordaba y era el alerta, cada vez que llegaba la temporada de lluvias. 

Otro buen día, en la década de los 60, durante el  gobierno del Dr. Raúl Leoni, se convirtió en la principal promotora del asfaltado de las calles de La Puerta. La maestra Elia, comenzó a pedir apoyo para el asfaltado de las calles, se reunió con las autoridades del pueblo y del municipio. Recuerdan que un Prefecto de apellido encumbrado, cuando se enteró que era la maestra Elia la de la idea del asfaltado, comentó: - Aquí, ninguna mujer tiene por qué tomar esas acciones por su cuenta. Al enterarse, ella lo que hacía era reírse y muchísimo, y continuaba en sus gestiones.

Mujer de gran sensibilidad social para todo lo que pudiera favorecer a la población campesina, y superando trabas, obstáculos, rencores e intrigas de envidias políticas y de género, asumió valiente posición, cuando fue criticada por su iniciativa en conseguir el asfaltado de las calles de La Puerta, fueron duros los señalamientos en su contra, por su actitud voluntariosa y honesta, aunque eso, no fue óbice para hacerla desistir en su empeño,  con el resultado, al poco tiempo, que la maestra Elia, logró el asfaltado de las calles. En esta gestión la apoyó y colaboró Rogelio Torres, que era dirigente de AD. líder campesino, quien presidía la Junta Comunal. 

Había conseguido otra importante y significativa obra que aún disfruta nuestra Parroquia, la canalización de las quebradas montañeras del lado este, que inundaban las casas y calles 4, 5 y 6, es decir, <<los canales, ella fue la que consiguió que cerraran los canales>> (Conversación citada), el embaulamiento y todos los trabajos conexos. Igualmente, se le reconoce haber logrado la pavimentación y asfaltado de las calles del área urbana de La Puerta.

Cuando hubo el lamentable deslave de La Maraquita, y de las quebradas, que se llevó parte lo que hoy es el centro Comercial Valle Verde,  dejó muchos damnificados. Tomó la iniciativa de buscar ayuda no solamente del gobierno y de las instituciones públicas, sino entre sus amistades y sus relaciones personales, buscando ayuda urgente para los perjudicados.

Presidenta de las ferias de La Puerta, por dos veces.

Su hija Damys, recuerda, que <<cuando estuvo como directora de la escuela en La Puerta, fue por dos veces Presidenta de las fiestas>>,  por supuesto, además de su dinamismo para el trabajo, contaba en todas sus actividades, en todos sus emprendimientos y en todas sus iniciativas, con un ámbito de relaciones que le colaboraban y hacían las ferias mucho más llamativas, mucho más vistosas,  inclusive, trabajó con el párroco padre Mario Castillejo en las actividades festivas de la Virgen de la Paz y del patrono San Pablo; y con Rogelio Torres, con quien hizo buen equipo y lograron ayudar bastante a La Puerta en relación a conseguir varias cosas para su mejoramiento.  


En la lucha política.

Políticamente fue una de las fundadoras del partido Acción Democrática en Trujillo, fue diputada en el período 1989 al 1993,  y fue Secretaria General Femenina de esa organización.

En la división de su organización partidista, en el año 1968, se sumó a apoyar al maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa, seguramente por sus afinidades y coincidencias con el espíritu democrático y la filosofía de la educación y el Estado Docente, que era parte del ideario de este maestro.

Ella tenía la oficina en la calle 8 cerca de la zapatería Italia,  ahí estaba la sede de Acción Democrática y atendía allí a sus compañeros y a quien solicitara su ayuda. Era una activista a tiempo completo, <<que se dedicó a la política después de haberse jubilada como maestra>>. 

Doña Elia, era una mujer que ayudaba desinteresadamente a la gente desde su posición como dirigente política, y <<la gente, le dejaba en la casa, racimos de plátano o cambures o bolsas de frutas y era como una especie de agradecimiento hacia ella por algún favor que le había hecho>> (Conversación citada).

 

Curiosidades en la vida de esta excepcional  maestra.

 

Otra de las facetas desconocidas de la profesora Elia, es su inclinación artística, le gustaba el mundo de la cerámica, de la belleza y solía pintar sobre telas, en fin, le encantaba las manualidades, inclusive viajó Barquisimeto a realizar cursos sobre esta actividad. 

Siendo una mujer con acendrados valores familiares y cristianos, era sencilla,  inclusive, para sus comidas tuvo gustos sencillos, a menudo decía: - ¡Yo soy la reina del arroz con pollo! y así como le gustaba este plato, también lo cocinaba. 

Gozaba de esa virtud, de estar en contacto con la gente, recuerda su hija Damys, que cuando salían con ella a realizar diligencias, si <<por ejemplo si estaba en la calle y pasaba alguien y no la veía o no la reconocía, ella se regresaba para ir a saludarla y lo tocaba, así para que supiera que había pasado por su lado>>.

Una de sus curiosidades de vida, es que, recibió en herencia una parcela en Valera, donde construyó la primera casa de ese sector, allí se fue a vivir con sus hijos, con el tiempo se fue urbanizando, es lo que hoy es la Urbanización La Plata, en la ciudad de Valera, ahí vivió con su familia durante 25 años, luego se mudó a una casa en Las Acacias.

 

Conductora de vehículos.

Doña Elia, como pocas, conducía su propio vehículo, la recuerdan algunos de sus alumnos verla llegar al centro de la Parroquia, en "un madre carro", lo que representaba una mujer moderna, casi excepcional, en comparación a la dócil madre de familia de esta población serrana. 

Mujer libre, sin ataduras, hasta para movilizarse no quería depender de nadie. Destacó en aquel tiempo, como una competente conductora de vehículos. Su primer carro que fue con el que subió a La Puerta fue un Opel, recuerda su hija que, <<ese Opel lo tuvo ella muchos años, luego se compró una Acadia y finalmente andaba en un Ford LTD, y con estos vehículos nos enseñó a manejar a todos>>, con esos vehículos se trasladaba a su lugar de trabajo, y asimismo,  viajaba a la capital de la República, como parlamentaria y también con ellos, con esos vehículos, enseñó a todos sus hijos  a conducir.

Devoción católica. Sus amistades cercanas

La profesora Elia, era muy devota de la Santísima Trinidad. Relata su hija Damys que en una oportunidad iban <<hacia Caracas y recibimos un susto en plena carretera, estaba lloviendo y el vehículo iba directo a chocar contra un árbol, en eso mi mamá gritó: - ¡Santísima Trinidad! y el carro se detuvo, íbamos en el Opel de ahí su gran devoción por este misterio de la religión católica>>, al parecer el inexplicable enigma de las tres divinas personas, le abrían salvado de un trágico accidente vial, hecho también inexplicable. Desde ese día, comenzó su devoción, y en su carro, cargaba una estampa de la Santísima Trinidad. 

Entre sus amistades, casi con carácter de hermandad, se recuerda a <<la profesora Alcira Araujo, a quien conocía desde que tenía 15 años de edad, hoy ella tiene 80 años de edad, también Doña Ana de Terán eran muy amigas>> (Conversación citada).

En la historia de las luchas de la mujer trujillana, puesto destacado se ganó la profesora Elia Mora. Su obra de maestra, su ejemplar inquietud social y de ciudadana honesta e idealista, es fecunda en La Puerta, fue la entusiasta promotora de la lucha por el asfaltado de las calles del área urbana y del mejoramiento de la infraestructura del grupo escolar, son parte de la obra de esta virtuosa mujer trujillana.

Su actuación en La Puerta, se vio marcada por su inquebrantable propósito de ayudar y servir a esta comunidad en forma muy concreta y sin demagogia, luchando contra la ignorancia y por el derecho a la instrucción pública, así mismo, con logros para el mejoramiento y equipamiento urbano, lo que mejoró el estado de abandono y aislamiento en que se encontraba la población.

Siendo  titular de la Cédula de Identidad Nro. 861.352,  falleció en  Valera el 14 de noviembre de 2008, a la edad de 83 años. La Puerta debe sentirse en deuda, con Elia Mora por haber dado los mejores de sus esfuerzos y tiempo, por el mejoramiento de la calidad de vida de esta comunidad y por incidir como notable pedagoga en la educación de buena parte de esta población, lo que la convierte en un meritorio personaje de nuestra historia local.

En La Puerta, donde aportó parte de su vida, se le debe un homenaje de reconocimiento por justicia histórica a esta noble educadora, quien consagró sus esfuerzos al mejoramiento de la educación, quien tiene el mérito de haber logrado la construcción de la nueva sede y sede actual del  Grupo escolar José Luis Faure Sabaut, y a la solución de necesidades colectivas como la canalización de quebradas y el equipamiento y asfaltado de la vialidad urbana del área urbana. 

(*) Portador Patrimonial Cultural e Histórico de La Puerta.

La Puerta, 0ctubre 2023.

Omanrique761@gmail.com   

sábado, 14 de marzo de 2020

Luis Beltrán Prieto Figueroa, joven rebelde eterno.



Oswaldo Manrique R.


<<doctor Prieto, productor de la enseñanza; luchador incansable por el bien colectivo; hechura afortunada de la naturaleza; extraño ejemplar de nuestra especie, a quien los años han retornado hacia la juventud; a usted buen sembrador de amor y de esperanza, a quien la vida tiempla y no fatiga; a usted que alto se eleva si duro lo golpean; a usted cuya alma se ha inspirado en vez de hacerse mustia en medio de tormentas; a usted que altivo va con la mirada al sol, rumbo a la libertad y hacia la vida, he querido entregar estas palabras>> (Salom Mesa. Memorias. Pág. 360. Desde un calabozo del Cuartel San Carlos, agosto 1976).

Compiten el periodo colonial, con el republicanismo militar oligarca, como negadores de la educación laica, democrática, humanística en Venezuela, mucho más en las áreas rurales, entre ellas,  la trujillana. Sin embargo, aparte de Simón Rodríguez, Andrés Bello, el maestro Rafael María Urrucheaga, execrados por quienes no los comprendieron,    hubo otros, que hicieron planteamientos, en momentos del Estado Nacional de opresión, de una educación para la formación integral de la persona, en el marco del humanismo. Uno de ellos, fue el Dr. Luis Beltrán Prieto Figueroa, el maestro de América, que nació en La Asunción, Estado Nueva Esparta, el 14 de marzo de 1902.
                                Dr. Luis Beltrán Prieto Figueroa, Maestro de Maestros.

El Maestro Prieto, como le decíamos quienes tuvimos la fortuna de conocerlo y andar un tiempo con él -de lo que nos sentimos muy orgullosos-, centró gran parte de su lucha en el campo educativo, aspiraba una educación, que fuese el adecuado proceso para lograr una sociedad solidaria, democrática, justa, y humanista; se le vio librando fuertes batallas, a veces solo, contra quienes pretendían mantener la hegemonía y el status, de manera muy particular en pleno siglo XX.  Abogado, educador, filósofo de la educación, político y poeta, pero más que esas credenciales, fue un Ciudadano, con C mayúscula y radiante.
Lo conocí, participando en el movimiento estudiantil, por medio de otro educador destacado, el  Profesor José Ángel Arenas, que me invitó a que lo acompañara al centro de Caracas, que iba hablar con Prieto, sobre las detenciones de dirigentes estudiantiles; eran tiempos en que la izquierda pasaba por uno de sus naturales procesos: la División. Allí, en la letrada y fea oficina del Maestro, se encontraban, Guido Acuña y el legendario Salom Mesa, que eran los diputados defensores de los derechos humanos.
Le pregunté a Fermín Ancheta, mi compadre, cuál era en su criterio, la cualidad que más  resaltaba en la personalidad del maestro e inmediatamente me respondió: su anti catolicismo. Recordó también, muy  rápido, que, uno de los 5 puntos por los que el movimiento golpista militar contra el maestro Rómulo Gallegos, fue precisamente la Ley Orgánica de Educación Nacional de 18 de octubre de 1948, de la que fue coredactor Prieto Figueroa, inclusive, la llamaban el “Decreto Prieto”, sobre el Estado Docente, tesis prietista que imponía la educación laica, y el Estado asumiría la función indeclinable de la educación en el país, quitándole a la iglesia católica tal atribución; aunque se les permitía, que si querían usar las instalaciones y planteles educativos, para la educación católica,  lo tenía que hacer fuera del horario normal de clases. En dicha Ley, refrendada por el ilustre novelista Don Rómulo Gallegos, Presidente de la República, y por su Ministro de Educación, Luis Beltrán Prieto Figueroa, se consagraba además de la gratuidad,  << La educación es función esencial del Estado>> (art. 1) (Prieto Figueroa, Luis Beltrán. De una Educación de Castas a una Educación de Masas. pag.240.Fondo Editorial Ipasme. Caracas. 2005); su objeto <<formar ciudadanos aptos para la vida y para el ejercicio de la democracia, fortalecer los sentimientos de la nacionalidad, acrecentar el espíritu de solidaridad humana y fomentar la cultura…se orienta hacia la valorización del trabajo como deber cívico fundamental…>> (art. 2). Uno de los artículos más polémicos fue el del anticlericalismo católico, que se estableció en el artículo 7 << No podrá realizarse dentro de los establecimientos docentes, públicos o privados, ni durante el curso de cualquier actividad extraescolar que se cumpla con fines educativos y promovida por el Estado…ninguna propaganda política partidarista ni de doctrinas contrarias a los principios democráticos…o que favorezcan el desarrollo de antagonismos religiosos, étnicos o sociales>>. Esta era la fundamentación de su propuesta educativa, humanista y democrática, tesis que ampliara en su obra El Humanismo Democrático y la Educación, de 1957.  
Recordé la famosa anécdota, que se le achaca al Maestro Prieto y que grupo repetíamos en el grupo para desestresarnos, que una vez iba en un vuelo de Caracas, hacia Margarita, y a su lado sentado estaba uno de los Obispos de la época, cuando de pronto entró el avión en zona de turbulencia muy fuerte, los pasajeros les abordó el pánico,  una señora gritó ¡Virgen der Valle Bendita! ¡Recen! ¡Recen¡  Monseñor y que vio al Maestro persignándose, y cuando llegó la calma, le dijo: - ¿ doctor lo vi persignándose  y usted no es anticatólico?, Prieto, le respondió: - Monseñor, eso es allá en la tierra, aquí en el cielo es otra cosa. 
Al abordar con la misma pregunta al estimado amigo, mi profe en  Economía Política  y viejo compañero de luchas, el economista  Luis Salas Ochoa, dijo que su cualidad más importante, era su jovialidad, que por ser margariteño, le era innata. El Maestro, además de su talento y sabiduría para abordar y responder aun en las más difíciles situaciones, siempre tenía una respuesta jocosa a flor de labio. Así como era de feo, desasistido de belleza física, (le decían el Orejón, moreno y muy alto), desbordaba con ese algo o don personal, que producía que lo amaran, se sentía hacia él  una especial querencia colectiva,  incidiendo hasta en nuestro interno y deleite espiritual, con esa gracia;  fue un ejemplar de belleza y estética excepcional.  Recordó Fermín, que en la ocasión en que Luis se iba a despedir de sus compañeros de la organización donde militaba, porque se iba a estudiar a la Universidad de La Habana, estaba el  Secretario General, quien al despedirlo le dijo: -espero que venga pronto. Inmediatamente, el Maestro Prieto, que ahí se encontraba, le ripostó con natural franqueza: - ¿Doctor y usted cree que él  va para la Habana a un taller de corte y costura? Ese era Prieto.
El maestro Prieto, echando un pie. Gráfica de globovison.com.
En una oportunidad, me tomé dos whiskys en su casa, era un ser normal, le gustaba el whisky, me parece que era un cumpleaños. Y llamaba la atención, la plaquita en el frontis de su casa, una vivienda sencilla construida por algún organismo de vivienda para la clase media, en la que se podía leer: Ancha y Ajena; le preguntamos a qué se debía ese nombre, y él con su voz finita, casi aterciopelada, respondió: - Bueno, ancha, porque mi familia y mis amigos son muchos y aquí caben todos, y ajena, porque no he terminado de pagarla, debo la hipoteca. Así era de sencillo y sincero, este hombre que había ocupado las más altas posiciones de gobierno y estuvo a punto de ser Presidente de la República. 
Igual interrogante le impuse a Manuel Márquez, abogado, nativo de Motatán, y como los anteriores, tenía su opinión del Maestro, me dijo: su honestidad. Era un hombre sincero, sencillo, franco y autentico. Rememoró la vez que estuvo en Valera y en la rueda de prensa, le preguntaron sobre su anticomunismo, él le respondió al periodista que <<el “anti”, es la negación de todo, y yo, no puedo negar nada, porque sería como negarme a mí  mismo>>. Tuvo la entereza de romper las amarras ideológicas reformistas, al declararse socialista, pero siempre presente en su pensamiento, su acendrado Bolivarianismo; al efecto, escribió: << Se ha dicho que “sin teoría revolucionaria no hay revolución”. De otra parte podría afirmarse que sin información política y humana los dirigentes de la cosa pública, los conductores de las masas no sabían encontrar el derrotero cierto para la praxis que la política demanda. Lideres ayunos de toda información dan bandazos y tan pronto apuntan a la izquierda como a la derecha, se detiene en el centro para volver a las formas conservadoras que han contenido el avance de la humanidad, en busca de sistemas que contribuyan a forjar un destino mejor y a crear condiciones de vida favorables para las masas trabajadoras y para el pueblo en su totalidad>> (Prieto Figueroa, L.B. Del tradicionalísimo la modernidad. págs. 9, 10 y 17. Caracas. 1976   ); se declaró en la <<lucha revolucionaria por la liberación nacional y la democracia socialista…Inspirados en los grandes ideales de Bolívar y de los demás hombres forjadores de la patria>>. Como complemento de esto, léase su ensayo El magisterio americano de Bolívar.

Rubrica de Luis Beltrán Prieto Figueroa. Cronografía de este blog N° 3279.
  El viejo Prieto, como le decía la muchachada, era una especie de padre bonachón, benefactor, de esos tipos simpáticos, buena gente. Escucharlo era convencerse más, que valía la pena seguir luchando, que definitivamente la vida con todas sus complejidades, virtudes y accidentes, sigue siendo maravillosa. Confieso que el primer libro que leí, fue uno pequeño, de edición rustica gris, parecía hecho de cartón,  no me acuerdo si fue el poeta Guido Acuña, quién me lo obsequio, el titulo: Joven Empínate,  me sorprendió, algunas lagunas propias de la edad y del manualismo dogmatico marxista-leninista en que deambulábamos, fueron reorientadas. Les contaba a Manuel y a Fermín, que a finales de la década de los 70, ingresando en la universidad, yo no quería participar en movimientos ni en militancia, por alguna razón que ya no recuerdo. Carlitos Dávila, el actor y publicista, me llamó un día y me invita a que colaborara con la campaña electoral del Maestro, que necesitaba que su campaña publicitaria  la empujaran los jóvenes, yo no quería; me fue a buscar a mi casa, y en la discusión, me dijo ¿qué culpa tiene el viejo en esa arrechera tuya? y me hizo entrar en razón. Fui a acompañarlo, a los pocos días,  a una sesión fotográfica en la Plaza La Concordia, donde estaba una gente de una compañía de publicidad, el lunes siguiente, salió en una página completa del diario El Nacional y otros periódicos del país, un afiche, en el que aparecía el Maestro caminando acompañado por 6 o 7 jóvenes, uno de ellos era yo,  y un eslogan que decía la verdad: En él se puede creer. Luego, esa misma foto, se transformó en el afiche de su campaña electoral a Presidente de la República. Por supuesto, no ganó; fue su última campaña por la Presidencia de la República, 1978. Lo acompañé, cuando en Venezuela estaba descaradamente desatada la feria saudita de millones de dólares que entraban por renta petrolera, renta que indigestó a la clase política que cedió sus espacios a los empresarios y a la burguesía parasitaria, cuando se valoraba y atendía como eventos más importantes del país, inclusive, por encima de una elección presidencial, el certamen del Miss Venezuela y la elección de la directiva de Fedecamaras; la Venezuela de la sociedad de cómplices.   
Hoy, que se cumplen 118 años de su nacimiento, es propicio exhortar a los cámaras de mi generación y de otras, que anduvieron con él, y están dispersos en la geografía venezolana y fuera de ella, a perseverar en los postulados que le aprendimos, con orgullo lo digo y lo escribo, porque sus ideas, sus propuestas, tienen mucho que aportar en esta hora tan compleja. El Prieto, al que aquí me refiero, tiene mucho que aportar en este momento.
 Considero, que el país, aun no ha dado el merito a la obra intelectual de Prieto Figueroa, que la valore y la armonice con las grandes  expectativas del país. Además de su ejemplo tesonero en la lucha social, magisterial  y política, el insigne Maestro, nos dejó el caudal intelectual de sus escritos, en los que abordó los temas fundamentales de la República, con pasión nacionalista y bolivariana, propugnando bases de justicia social, pulcritud administrativa, y justa distribución de la riqueza.




Ejemplares de parte de su producción intelectual. Cronografía de este blog N°  3276.
Tuvo el acierto de profundizar en lo más profundo de la educación, para que fuera entendido y tomado en cuenta por los burócratas del gobierno. Sobre el apoliticismo del educador,  escribió lo siguiente: <<el ejercicio del magisterio no puede producir una capite diminutio que lo coloque en la categoría de entredicho político… ¿castrados políticos serán capaces de formar el espíritu libre, la recia mentalidad y el ardoroso amor a la libertad que infundiera Simón Rodríguez a su discípulo predilecto, el Libertador de América?>> (Prieto Figueroa, Luis Beltrán. Los Maestros, Eunucos Políticos. Pág. 46 Fundación Luis Beltrán Prieto F. Caracas. 2008); mas adelante, apuntó: << La obra imperiosa de la educación del pueblo que ha de salvarse debe ser realizada por maestros que sean integralmente ciudadanos, hombres capaces de darse en  la palabra y en la acción y que en todos los actos de su vida ´puedan servir de ejemplo al pueblo que se va a educar. Educar para la vida social, para la colectividad no puede ser función de eunucos políticos sin responsabilidad y sin sentido de solidaridad, sin influencia en la colectividad>> (Prieto F: 61).


Caratula de El maestro como líder. Cronografía de este blog N° 3278.

Así como enfrentó a la clase política hegemónica, por ejemplo, cuando la reversión y la chucuta nacionalización petrolera de CAP, o el problema fronterizo y de Guayana Esequiva, junto con el gallo Silva calderón, fueron las voces en el desierto que rechazaron tan infames procesos. Cuando opinaba, la gente lo escuchaba, tocaba la conciencia del país, era la reserva moral la que hablaba; por eso, era un hombre incomodo para el país político y las clases dominantes. En la Venezuela de hoy, hacen falta, hombres como el Maestro.
 Fue un severo crítico del líder político del país, al respecto escribió: <<en las épocas revolucionarias, ya lo dijimos, hombres de hogares humildes alcanzaban la categoría de líderes. ¿Por qué razón? Porque, rotos los moldes sociales, dentro de los cuales el hombre humilde, aunque capaz, no tenia oportunidad de actuar, se destacan sus grandes condiciones de dirigente y asciende al liderazgo, precisamente en la circunstancia en que éste se hace más difícil y requiere una mayor suma de aptitudes para su ejercicio, lo que pone de manifiesto el papel de la situación interactuando con la personalizad para crear el liderazgo>> (Prieto Figueroa, Luis Beltrán. El concepto del Líder, el maestro como Líder. pág. 60. Monte Ávila Editores. Caracas. 1979); era partidario, del liderazgo colectivo.

                         

En la política intervino activamente, con fines y medios éticos ejemplarizantes. Cronografía de este blog N°  3272. 
Me dispuse a escribir una nota antiolvido, de menudencias y cosas sencillas del Maestro de carne y hueso, no una semblanza, ni biografía ni datos  de su vida, que hay muchas, tampoco, un clamor de resignación nostálgica;  la nota tenía que ver con el recordatorio de haber andado con uno de los grandes hombres de esta humanidad de lo cual nos sentimos orgullosos, de algunas vivencias, lo digo en plural, porque a ese grupo de amigos que aun nos comunicamos, nos alimentó el espíritu, nos nutrió el ideario, que considero,  es más que suficiente, en toda la amplitud de lo que esto significa.  
Esa “cofradía o hermandad escarlata”, que podía reunirse en un apartamento en la parroquia el Valle de Caracas, o que podía ocupar espacios importantes de los Caracas, o encontrarse un fin de semana en Canchunchú Florido, o en el hermoso Delta del Orinoco, debe romper la burbuja de la expectativa, de la rebeldía sin militancia o simplemente de resignación critica.
En estos momentos, y este es un caso para el análisis político, no hay donde militar, no es que seamos una especie de cuadros políticos alienígenas, observen, no hay donde militar en Venezuela, lo que existe y se practica, es la anti política, en el campo de la izquierda, de la derecha y hasta de centro, pero no es excusa,  siento que tenemos un compromiso con las ideas fundamentales y coincidentes que profesamos, con la ética que nos transmitió el Maestro y principalmente con el país.   Disculpen que lo haga en forma directa con unos, e indirecta con otros, me refiero a Luis Salas, Evencio Gallardo, Fanely Mesa, Norelkis, Andrés Caleca, David Fermín, Luisito Valderrama, Chuo Oduver, Fermín Ancheta, Edgar y el macho Walter Gavidea,  Víctor Álvarez, Johnny Balza, Mario Isea, Rodrigo Cabezas; Aquiles Álvarez, el motatanense, discúlpenme a quienes no nombro por desliz de la retentiva; pero además invoco, el espíritu de nuestros hermanos: la bella Rosita Ojeda, la comandante regañona y bien informada;  Antonio García, ilustre jurista;  y nuestro medico cantor, el Dr. Carlos Torres Bracho, quienes pasaron a otro plano de lucha, y sé que coinciden con esto que les estoy planteando. Son horas transicionales y complejas, que vive el país, estacionado en un punto confuso para muchos, en el que se desconoce si es de avance y sacrifico, que para otros, es simplemente de retorno. Es el gran arcano que toca localizar, para utilizar una frase de Maneiro. 


La Puerta, marzo 2020.  
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