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sábado, 10 de agosto de 2024

El Padre Andrade, cuando La Puerta se cerró a la estupidez, 1980.


Por Oswaldo Manrique (*) 

Trabajó toda la noche anterior, en la elaboración de su discurso. Le  solicitó a la señora Isabel Godoy, que lo atendía, que le preparara algún guarapo para  esas horas. En horas de la tarde del día siguiente, con cierta lentitud y dificultad, salió de su casa pintada de verde manzana, marcada con el N° 21 de la avenida Los Pinos, en la urbanización Lazo de la Vega, en la ciudad de Valera, para montarse en el carro que lo llevaría a La Puerta, sitio que le agradaba por su clima y la gente. 

El recordado Presbítero Juan de Dios Andrade (Tovar, 1907 - Valera, 1980), fue uno de los más eminentes en su apostolado, sencillo ciudadano, sabio y culto sacerdote de Valera. Cronista y personaje ilustre de esta ciudad. Su vecina, la profesora Luisa Moreno, recuerda que las familias de la urbanización Lazo de la Vega, lo identifican históricamente por su famosa Rogativa de la libertad, del 19 de enero de 1958, días antes de la caída del dictador Pérez Jiménez, por la que salieron junto con él, centenares de valeranos a las calles a protestar contra el régimen militar, y a reclamar sus derechos políticos y civiles; y por su acción en favor de los pobres, en los años 60, se le relacionó con la lucha armada y se le calificó de comunista; algo semejante le ocurrió al padre Espinosa en Boconó, quien sí estuvo vinculado al Frente Guerrillero Antonio José de Sucre.

El padre Andrade, con motivo del 360 aniversario de la población de La Puerta, fue escogido el día anterior, para pronunciar el Discurso de Orden en la Sesión Solemne celebrada en dicha comarca, por el Concejo Municipal de Valera. Discurso que considero: es una pieza extraordinaria de la oratoria social y ambientalista, cargado de sindéresis, análisis y propuesta, con fina elaboración y de profundo contenido histórico Trujillano.

En efecto, en horas de la noche del 20 de agosto de 1980, estuvo allí, entró al Cine Parroquial, lo presentaron, aquel hombre calmado y sencillo, tomó el micrófono y sentado en una silla por estar muy quebrantada su salud. De inicio reconoció con su sinceridad y sencillez, que para la elaboración de un buen discurso, requiere tiempo e investigación, sin embargo, <<un mal discurso es una cosa encantadora>>. Luego de algunas consideraciones históricas previas sobre La Puerta, el presbítero Juan de Dios Andrade, dijo lo siguiente: <<La Puerta es un pueblo privilegiado por la naturaleza. Un pueblo que es preciso cuidar y defender. La campaña que acaba de librar con el beneplácito del Estado, de los pueblos, de las instituciones, las personalidades, la prensa, ha sido una campaña admirable, pedagógica, aleccionadora. Con motivo de esa campaña, escribí una nota alertando sobre la amenaza que se cierne sobre los pueblos del Estado Trujillo. Los millonarios urbanizadores con teorías de urbanismo mercenario e inhumano en el cual se excluye toda tabla de valores y se exhibe solo el poder y la magia de los millones, han amenazado al Estado Trujillo en cuyos pueblos han visto la posibilidad de hacer fuertísimas inversiones>>, de esta forma fustigó fuertemente a los urbanizadores inescrupulosos.


Con su enfoque dialectico y cristiano, afirmó viendo el presídium de la sesión en el que destacaba la presencia de la Dra. Dora Maldonado de Falcón, Gobernadora, el cuerpo edilicio y otros funcionarios y personalidades de conocida trayectoria en el estado Trujillo, lo siguiente: <<Pero el pueblo de La Puerta con su madurez de tres siglos y medio cerró la puerta al proyecto monstruoso que se pretendía realizar en sus contornos>>, se refirió al macro proyecto urbanístico que desarrollaban frente al Hotel Guadalupe, tierras del Resguardo Indígena y del padre Francisco Rosario. 

La prensa regional, cubrió el evento y tituló: <<El pueblo de La Puerta cerró la puerta al proyecto monstruoso>> (Diario de los Andes, edición del viernes 12 de agosto de 1980).  El padre Andrade, estudioso, actualizado en los temas fundamentales de su tiempo, era admirador de un arquitecto norteamericano de nombre Frank Lloyd Wright, conocido por su  valentía de declararse enemigo de las grandes metrópolis y de los rascacielos, porque le parecía, que precisamente esa clase de hombres son los que combaten la imbecilidad universal, es decir, a los débiles y escasos de razón.

De este Lloyd, tomó ciertos fragmentos de una de sus obras, así: <<es preciso renunciar y suprimir todo lo que se superpone a la naturaleza, lo que es fruto de la vanidad y de la estupidez del hombre, las fachadas, las moles, la simetrías al gusto, el fasto, la ornamentación, la grandiosidad, la ostentación, la acumulación, el edificio que tiene por objeto causar un estupor estético, la ciudad destinada a la convivencia sofocante y gregaria. Todo lo que deforme la naturaleza es un delito>>, este flagelo, lamentablemente abrumó y sigue abrumando a la geografía puertense, ya no es solo el daño de La Maraquita, ahora se expande el depredador por la falda del Páramo, en el sector Los Bicuyes y Santa Bárbara, con la anuencia de las autoridades y pobladores.


Continuó disertando el padre Andrade sobre Lloyd y compartió lo referido a la conducta del género humano, que  <<debe cesar de obstaculizar y de afear los santos y libres campos con sus desmoñadas construcciones de piedra, de hierro y de cemento>>, y explicó en forma didáctica el por qué: <<una cueva montañosa, un antro acomodado, una bella caverna, una gruta espaciosa, el tronco de un árbol gigante, he ahí las moradas de hace 100 siglos, he ahí las moradas del futuro. Los rascacielos son un insulto a la naturaleza, a Dios; las cavidades naturales son las únicas habitaciones perfectas porque significan nuestra renuncia total a la jactancia humana que quiere levantar moles de murallas enfáticas y superfluas, sobre la sagrada virginidad de los prados, de los bosques y de las montañas>>, hasta aquí citó a Frank Lloyd Wright.

Su histórica alocución es un llamado a la sensatez, al respeto de la naturaleza y a la armonía con el entorno, por eso,  <<Los habitantes de La Puerta, tienen un tesoro que cuidar, que defender contra el pseudo urbanismo en boga. Este Valle encantado, con su brisa de marcas sutiles, con sus nubecillas errátiles, su clima delicioso, sus exuberantes sembradíos, su templo, su río, su variedad y riquezas florales, este Valle momboyano es un patrimonio de Trujillo y Venezuela. Aquí venimos propios y extraños. Venimos a respirar el aire transparente, saturado de esencias jardinescas>>; esta reserva de vida, viene siendo ilegal e inescrupulosamente intervenida en la falda del Páramo, en el sector Los Bicuyes, por la insatisfecha voracidad de los constructores y agentes inmobiliarios. No bastándole el cementerio de casas de La Maraquita.

Reflexionando el Padre, alegó que, <<Aparte alguna vez me he referido a las visitas a La Puerta. No es solo un poco de clima gratísimo... es también una necesidad del hombre contemporáneo, que se mueve y se desvive en el laberinto de las ciudades como un fantasma. El hombre es un trozo de la naturaleza, no puede divorciarse de ello, necesita de su contacto, de su aire puro, de sus alturas, de sus aromas vegetales, de sus colores, de sus ríos, de sus montañas mágicas para vivir y rehacer sus energías>>; un llamado a desarrollar un turismo equilibrado, sano y sin invasión de cemento.  

El padre Andrade culminó su magistral discurso, alentando y dirigiéndose a los asistentes al acto, con esta enseñanza: <<Señores: La Puerta tiene la poesía de un simbolismo perdurable. Se abre para las cosas nobles y hermosas que quieren traerle y se cierra, para las cosas negativas y estúpidas>>; aquí, resumió y remató con ese don didáctico, mezclado con esa prosa superior de las ideas, esta extraordinaria pieza oratoria. 

Uno de sus biógrafos, escribió: <<Andrade fue un humanista, adusto, con un solo objetivo servir al prójimo>> (Ramón Rivas Sáez, Diario de los Andes, 2 noviembre 2020. Juan de Dios Andrade, el Demócrata).

El recordado cronista licenciado Elvins González, sobre las cualidades y virtudes, reconoció que, Andrade <<Fue un orador de grandes recursos y fue verdaderamente superior en la prosa de las ideas, que remataba con excelente maestría. Con una cultura sólida, de erudito, apeló, como ya dijimos, a la mordacidad para criticar y corregir entuertos, pero la mayoría de sus artículos y escritos tuvieron un sentido aleccionador, bajo la premisa de enseñar y educar, exaltando virtudes y censurando vicios, y siempre divulgando conocimientos, bajo el influjo dominante del realismo y una fe cristiana sin dobleces>> (Elvins  González); fue un Maestro.

El profesor Francisco González Cruz, en una de sus notas sencillas, mostró la dignidad y entereza de Andrade, remontándonos a la contingencia en que  este Párroco por retaliación política fue obligado a entregar la Iglesia de Valera, el 1 de marzo de 1962, al poco tiempo de Preconizado Monseñor  Rojas Chaparro cómo Obispo, <<El trasfondo fue que el padre Andrade defendió la revolución cubana, y ante la respuesta del Obispo lo atacó por la prensa con artículos poco santos, que también golpearon algunos valeranos relevantes y al buenazo Monseñor Godoy. Una pelea de pesos pesados. Cuando el padre Andrade estaba contra las cuerdas, no lo salvó el árbitro sino el doctor Senior, que lo nombró Cronista de Valera con sueldo, y el doctor González Gil, que lo nombró Capellán del Hospital>> (Amigos del Ateneo de Valera. 2023); este interesante dato, confirma que los curas en aquella época,  con su similar hábito, estudiosos, librepensadores,  con diferentes practicas pastorales, difieren en sus preferencias políticas.

No tengo la menor duda, que el discurso del que hoy publicamos unos pocos párrafos, es una pieza magistral, no solo en el campo de la fina elocuencia y oratoria de estrado, sino una lección admirable en cuanto a la llamada ecología o ambientalismo, pero sobre todo, recoge palabras esperanzadoras para las nuevas generaciones de nuestra población. Tal vez, este sea el último discurso dado por el padre Andrade, quien falleció al poco tiempo, el 21 de diciembre de 1980. Vale su recordación, a 44 años de ser escuchado en la población de La Puerta, y publicado en Diario de los Andes, por tener su contenido, profunda vigencia en estos tiempos de “agendas universales”: Abrir La Puerta,  <<para las cosas nobles y hermosas que quieren traerle y se cierra, para las cosas negativas y estúpidas>>. Esa es la lección.


(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta.

La Puerta, julio 2024.

omanrique761@gmail.com

domingo, 7 de agosto de 2022

Afiches de la lucha ambientalista de La Puerta

Oswaldo Manrique



 

Herramienta gráfica y visual, mayormente pegado en la pared, muros y vallas urbanas, es eficaz para transmitir ideas, convocatorias y propuestas, en forma sintetizada en la población urbana.   En la actualidad, la palabra inglesa poster, que define <<afiche que se cuelga en la pared>>, hoy es usada en las redes como Instagram, como post, postear. En la lucha de los años 80 del siglo XX, librada en La Puerta, resultó un eficaz medio de información y propaganda que animó a la gente y le dio guiatura inmediata, movilización, conmemoraciones, marchas, tomas culturales, al movimiento popular que se fue generando alrededor de la lucha contra el macro proyecto urbanizador  de Inturesa, en este pueblo rural. Con este referencial del afiche, nos permitimos hacer un pequeño recorrido por esta interesante rebelión rural andina.

Los carteles en papel, elaborados por la gente del Comité Pro Defensa de La Puerta, para convocar para los eventos en los que se pronunciaría la población en contra del desarrollismo salvaje de la empresa Inturesa en La Puerta, servían para esto, y también para difundir cierta cultura ecológica y ambientalista, novedosa por cierto porque era la corriente del pensamiento que se estaba imponiendo en el mundo, como ideología de lucha y proyecto histórico mundial.

Este tipo de herramienta de comunicación, tenía un rol muy interesante en esa época, en que no existían los teléfonos móviles o celulares, y menos las redes sociales. Las inscripciones o textos, de los afiches variaron o progresaron en la misma medida en que hubo ciertos hitos muy marcados en el devenir del conflicto, como por ejemplo, el que se editó y pegó para convocar al Cabildo Abierto de 1980, tuvo una enorme utilidad para el fin previsto, la máxima asistencia; otro, con mayor contenido ideológico  fue el editado en 1982, para invitar al acto político musical y solidario de Valera y La Puerta.  Analicemos brevemente, los afiches elaborados y los distintos momentos de la lucha. El primero fue:

El afiche: <<LA PUERTA NO PERMITIRÁ QUE CONTINÚE LA DESTRUCCIÓN DE LOS ANDES>>, 1980.



1.- El afiche de 1980, convocando al Cabildo Abierto del 20 de julio, de ese año. 

Características de este afiche: tamaño de cuarto de pliego, en papel blanco, su fondo,  con un lenguaje corto y preciso, en letras mayúsculas, grandes y en color rojo, para destacar  <<LA PUERTA>>; abajo, <<NO PERMITIRÁ QUE CONTINÚE LA DESTRUCCIÓN DE LOS ANDES>>, en letras más pequeñas que las anteriores y de color azul.

Tiene en el centro una caricatura, de un señor de lentes y enormes dientes, simbolizando el depredador, con billetes en el bolsillo, intentando meterse por una ventana, diciendo: “SI NOS CIERRAN LA PUERTA ENTRAMOS POR LA VENTANA”. Debajo de la caricatura, un lema: <<NO MÁS URBANIZACIONES. CABILDO ABIERTO 20 DE JULIO DE 1980>>, letras en color azul, muy sencillas.  

El contenido: relativo a la convocatoria para el Cabildo Abierto que se celebraría el  20 de julio de 1980, en la plaza Bolívar de nuestra Parroquia.  Este afiche, fue pegado algunas paredes y establecimientos comerciales;  aunque perseguía fines lícitos, como el derecho a la vida y al hábitat, y no estaba expresamente prohibido si lo permitían los dueños de las paredes, sí, era un desafío a los factores de poder que adversaban la causa puertense. 

El lema <<LA PUERTA NO PERMITIRÁ QUE CONTINÚE LA DESTRUCCIÓN DE LOS ANDES>>, es un mensaje que producirá en la comunidad, quizás inconscientemente, adhesión a la causa socio ambientalista, novedosa para ella, evitar la destrucción de su hábitat, de sus tierras agrícolas, río, paisaje, y del derecho a la vida.  Usaron los diseñadores, como elemento atrayente: la caricatura.

Contextualizando este afiche, salió en momentos en que se había producido el 28 de mayo de ese año, un hecho inicial de rechazo al proyecto depredador,  en el que un conjunto de personas de la comunidad se unieron y una noche fueron al sitio de la obra y con sus propias manos y esfuerzos tumbaron las bases de lo que allí se estaba construyendo; con esto, se  acelera la tirantez entre las partes del conflicto, aunque parezca anecdótico, los insultos e injurias del empresario del macro urbanismo, contra los habitantes del sector agrícola de La Lagunita, liderizados por Eustoquio Araujo,  a quienes llamó "Borrachitos", molestó a la población en general, y <<constituido ya el Comité...este fija la fecha del Cabildo...Con tal actividad nuestro Comité se inicia en el difícil campo de la Política>> (La lucha de La Puerta. pág. 47. Comité Pro Defensa de La Puerta. 1983). En criterio del Comité Pro Defensa, este Cabildo sería <<el evento más trascendental de nuestra lucha...el día glorioso de La Puerta...la batalla del siglo XX, será recordada...como el inicio de la gran revolución bolivariana, en Venezuela>> (pág. 48); aunque sobredimensionada, en esos términos estaba planteada esta lucha.  



El afiche: << LA PUERTA EN LA MIRA DE LOS ASESINOS DE LA NATURALEZA>>.

2. Afiche de 1981. Convocando a la Toma cultural de La Puerta, contra el urbanismo salvaje, 31 enero 1981.

Características de este afiche: papel blanco, con letras en mayúsculas y palabras grandes en color azul para destacar <<LA PUERTA EN LA MIRA DE LOS ASESINOS DE LA NATURALEZA>>; letras poco uniformes, de plantillas, como las que se estilaban en las luchas estudiantiles.

La gráfica, contiene una panorámica del área urbana de La Puerta, y sobre ella, una mira telescópica, de esas que usan los militares francotiradores, para largo alcance; en la parte inferior, en mayúscula,  se lee: << ¡TODOS JUNTOS AL RESCATE DE NUESTRO PUEBLO!>> (menos grandes y en color azul). Abajo, <<TOMA DE LA PUERTA. 31-ENERO-1981>>, en letra más pequeña que las anteriores. En la parte inferior, calzado por dos organizaciones, Comité Pro Defensa de La Puerta y la solidaria Federación de Centros Universitarios de la ULA.  

El contenido relativo al acto organizado y denominado por el Comité:  <<La Toma de La Puerta>>, fue fijado como inicio de la segunda etapa del conflicto, con un gran despliegue de propaganda, entre ello, este afiche, sin embargo, no rindió el saldo que esperaban, hubo poca participación de la gente, debido a la recuperación del Inturesa, con su campaña propagandística en los medios, especialmente con el diario "El Tiempo" de Valera; sumado a <<la creencia errónea de que la solución de los problemas estaba en los organismos oficiales, descuidando la esencia del movimiento con lo es la comunidad >> (La Lucha por La Puerta. Agosto 1983.  pág. 48).  En síntesis, un afiche alusivo a la lucha contra el urbanismo salvaje, que representaba la empresa Inturesa, en 1981.

 


El afiche de <<UN CANTO PARA LA PUERTA>>.

3.- El afiche de 1982, relativo a  <<UN CANTO PARA LA PUERTA>>, destacado así, en letras grandes, rusticas. Abajo, la gráfica del Diario de los Andes, tomada a la gente que asistió a la plaza Bolívar de La Puerta, el día del Cabildo Abierto de 1980.  Más abajo, la inscripción <<A DOS AÑOS DEL CABILDO ABIERTO A LOS DEPREDADORES>>, en letras más pequeñas que las anteriores.

En la parte inferior, se lee <<Viernes 13 de agosto de 1982. Estadium Municipal de Valera - 7 pm>> en letras mas chicas que las otras. Calzado al final, con el nombre de las dos organizaciones: Comité Pro Defensa de La Puerta y la Federación de Centros Universitarios de la ULA.

Características de este afiche: papel blanco, con palabras relativamente grandes, letras en negro y con cortes tipo diamante en la parte superior de las mismas, para destacar <<UN CANTO PARA LA PUERTA>>. Este afiche se pegó tanto en La Puerta, como en las ciudades de Valera y Trujillo y tuvo el esperado efecto, en cuanto a asistencia y repercusión.   

Acerca de las motivaciones y contenido de este afiche, las podemos encontrar en las reflexiones del año 1983, publicada por el Comité, en las que apuntaron lo siguiente <<Este acto va a tener ciertas u determinadas peculiaridades, que la van a hacer totalmente diferente a los demás. En primer lugar fue organizado no solo por el Comité sino por la Federación de Grupos Culturales del Estado Trujillo. Acá se van a consolidar los dos (2) factores determinantes del Cabildo Abierto y de la toma, como lo son la representación de apoyo al movimiento, respectivamente>> (La Lucha por La Puerta. agosto 1983. pág. 49); pero en concreto, el foco de atracción y centro del evento, lo era el cantautor Alí Primera y la trova bolivariana, solidaria con la lucha librada por el pueblo de La Puerta, por el derecho a la vida, al hábitat, a sus tierras ancestrales.

 


Afiche: del <<Tercer Encuentro Nacional por la Vida 27, 28 y 29 de julio 1990>>.

4.- Alfonso Briceño, directivo del citado Comité,  explicó que para la época, <<estaban dos o tres miembros del Comité que estudiábamos en la ULA, en la ciudad de Mérida, que veníamos los fines de semana a La Puerta>>, eran el correaje de la organización ambientalista  y  participaban en las reuniones que se realizaban y donde se requería su presencia, particularmente la difusión y concretar la solidaridad de la FCU.

Características gráficas de este afiche: papel blanco, con letras tipo caligrafía y centuria,  palabras grandes para destacar: <<En La Puerta Tercer Encuentro Nacional por la Vida 27, 28 y 29 de julio 1990>>. Sobre un dibujo que semeja la panorámica del área urbana de La Puerta, con un radiante sol, vista desde un gran árbol de las faldas del Páramo, se puede leer: <<En La Puerta>>, en letras grandes y blancas; en letras de menor tamaño, el contenido relativo al acto: <<Tercer encuentro nacional por la vida 27, 28 y 29 de julio 1990>>. El fondo, un cielo en azul grisáceo; montañas en gris. El árbol sobre el que descansan la leyenda, es marrón, el sol en amarillo y naranja; es un diseño más elaborado artísticamente.

Contenido: era el año 1990,  con la repercusión y prestancia nacional que tenía el Comité Pro Defensa de La Puerta, en aquellos tiempos, deciden celebrar el décimo aniversario de su constitución como organización ambientalista. El Movimiento Nacional por la Vida, decide realizar su tercer encuentro en nuestra Parroquia (antes Municipio). Para difundir y engalanar el evento, se comisionó a Alfonso Briceño, que había trabajado en los anteriores, para que se encargara de la impresión del afiche en la ULA, ya que había tenido éxito con un primer afiche que titularon <<La Puerta en la mira de los asesinos de la naturaleza>>.

Briceño, dio su propia explicación, el afiche es <<alusivo al décimo aniversario de haberse constituido una de las organizaciones ambientalistas más resonantes a nivel nacional para la época; por tal motivo el Movimiento Nacional por la Vida, deciden realizar su tercer encuentro en nuestro pueblo, los días 27, 28 y 29 de julio de 1990 (31 años) última década del siglo XX; para entonces fui comisionado nuevamente para la impresión del afiche en los Talleres Gráficos de la ULA, ya que había tenido éxito con un primer afiche que titulamos “La Puerta en la mira de los asesinos ecológicos”>> (Mensaje WhatsApp 25 julio 2021).    

La afichería, que aquí compartimos y comentamos, con sus ajustados diseños, desde el citado Comité y la FCU-ULA, con su particular concepto, creación, técnica, con escasos recursos económicos, gracias a la ayuda solidaria de la imprenta de la ULA, fue en definitiva un buen propagador de ideales ambientalistas, sociales, andinos y bolivarianos, con sus originales creadores, son símbolo de identidad y patrimonio cultural de esta población, y siguen siendo reflejo de esa lucha histórica.

La Puerta, noviembre 2021.

Omanrique761@gmail.com

 





lunes, 24 de enero de 2022

Palo encebado de La Puerta, y la tarde larga de 1980.

 

Palo encebado de La Puerta, y la tarde larga de 1980.


Oswaldo Manrique


Las fiestas de enero de 1979, la del patrono San Pablo Apóstol y la Virgen de la Paz, que se celebraron en forma consecutiva, dejaron un alegre y crematístico resquemor que fue muy comentado por los pobladores, en las semanas siguientes; fue lo ocurrido en uno de sus juegos, en el que se midieron los que tenían mejores condiciones físicas.

Desde 1909, la invitación en los Programas de Fiestas de este Municipio, estaba dirigida a <<todos los amigos de las lícitas, animadas y populares diversiones>>. con esta jocosa introducción, comenzaban aquellos pequeños afiches de papel, que eran colocados en los negocios, casas de familia y locales comerciales de la población, para entrar a leer el programa.  

Palo encebado usado en las fiestas de enero, Plaza Bolívar de La Puerta, Trujillo, Venezuela. Cronografía propia de este blog. 


Como parte de la programación de las diferentes fiestas populares y religiosas de la población de La Puerta, contemplaban juegos y competencias en los que participaban los habitantes de los caseríos rurales, de los distintos sectores sociales y de los páramos, inclusive, de los vecinos pueblos de Mendoza,  Valera y Timotes, que mantenían como espacio de encuentro el área urbana de La Puerta, desde finales del siglo XIX. Fueron las carreras y maratones de jóvenes, ciclismo, de cintas, caballos, gallos, ping pong, voleibol, Carrete de hilo, aquel que se hacía con plumas largas de gallinas; la gallina enterrada, huevo en cuchara, carrera en saco, agarrar el puerco encebado, muchos de ellos, se realizaron hasta hace unos 20 años. 

Programa de Fiestas ¨Patronales de La Puerta, en 1909; fueron presididas por el coronel Américo Burelli, gran soldado nacionalista. Cortesía de Benito Rivas

Justo en la glorieta de la plaza Bolívar de La Puerta, a nivel de la avenida, frente al templo Parroquial, se daba uno de esos juegos populares, que requiere de los competidores, un adecuado estado físico, ganas de triunfar y buena actitud,  es el llamado palo ensebado. Consiste en subir, "monear", escalar o trepar un tronco de buena madera, de unos 5 o 6 metros de alto, que está insertado o enterrado firmemente al piso, ubicado allí y convertido en palo para jugar y competir los pobladores. A ese palo, lo embadurnan de bastante grasa, sebo, aceite, hasta resina de palmiche y en la cúspide, le ponen el premio, para el que logra superar la prueba.

Palo de madera, utilizado para la competencia del palo ensebado, antes era un poste de luz; está ubicado en la glorieta de la plaza Bolívar de La Puerta, Trujillo, en Venezuela. Cronografía propia de este blog. 


Se puede decir, que en dichas fiestas patronales, unas de las actividades más llamativas, concurridas y que generaban alegrías y muchas expectativas  era el palo encebado, el cual se realizaba en la Plaza, el palo aún está allí, en la parte superior de la Plaza, que debemos recordar que éste era un palo que en su momento, fue un poste o postal del antiguo alumbrado público, pero desconocemos de qué tipo de madera y de dónde es oriundo.

Lo simpático, es que los paisanos venidos de los más apartados caseríos de la Parroquia hacían su fila, para participar. Se permitía que varios se ayudaran para subir el grasoso palo, en grupos de dos o tres personas, en el que sus espaldas y cuerpos, sirven como escalera humana a los otros jugadores del equipo, que trepan sobre ellos para lograr subir el palo. Pero tiene sus reglas aceptadas y no escritas, por ejemplo, si el jugador toca el piso al resbalarse, quedó descalificado. La alharaca, bulla y alegrías que se da en el ambiente, en los observadores y mirones disfrutando las subidas y caídas, era enorme, todo un pueblo congregado para disfrutar de la tarde del palo ensebado de sus fiestas de San Pablo Apóstol y la Virgen de la Paz.   

Está permitido tanto en Venezuela, como en otras partes del mundo, que varios competidores se ayuden para subir el grasoso palo, en grupos de dos o tres personas.


El año de 1979, fue tiempo de generosas rivalidades de los grupos de la Puerta y La Flecha. Dicho año, les dejó un picoso sabor a los jugadores del ensebado, de La Puerta, debido al sorpresivo triunfo de los de La Flecha, que se fueron ruidosos y alegres con los premios. Entre los entusiastas perdedores, estuvieron Arnoldo Pabon "la Coca" y su hermano, los dos de la Hoyada, y el joven Rogelio Salcedo, entre otros, que se preparaban para ir contra los Flecheros, el siguiente año, pues eran dos grupos sólidos y de fuertes piques, para ver cuál de ambos lograba subir a la parte más alta del palo y quedarse con los premios allí colocados. en el año 1978, lo subió y ganó Rafael Sulbaran.


Comienza la tarde larga. 

En 1980, un día de la última semana de enero, el pueblo amaneció con repique de campanas, música y voladores, con lo que se despertó a los habitantes y a los visitantes; también para ahuyentar el verraco frío y la fuerte ventisca serrana.  La gente se acercaba a la plaza, desde tempranas horas unos para asistir a la misa y procesión, o ver el recorrido de la banda musical. Otros pendientes de ver y participar en las actividades programadas por la Junta de las Fiestas, particularmente, la del palo ensebado. Con el comentario que, la competencia ese año, la pusieron los organizadores de la fiesta, mucho más exigente, lo que provocó mucho interés. El día anterior, se había realizado la competencia del puerco ensebado, con buena premiación, donde destacó Héctor Moreno, de la calle Sucre, quien al perseguir al puerco, se le cayeron los pantalones y enseñó hasta la cédula.  

En 1980, aparte de este excesivo engrasado, al palo ensebado le colocaron arena para causar daño en el roce del cuerpo. 


"Pata e' queso" volvió a triunfar en el maratón.

Igualmente, fue lucido el maratón de jóvenes, que lo ganó el popular “Pata e’ queso” Espinoza, nativo del sector El Molino, que como era costumbre en él, lo hizo sin zapatos ni cotizas, totalmente descalzo, mostrando sus gruesos talones color apio. Esa vez, el recorrido partió de la plaza Bolívar, subía por La Flecha, recorría hasta la “Y”, y regresaba al punto de partida. Tenía tanta seguridad “Pata e’ queso”, de ganar, que cuando llegó al negocio de Pablo Volcán, se metió y compró un pan y un refresco, allí estaba el viejo Pachuco, y se le quedó mirando, Pata e' queso se dio cuenta y le comentó que había perdido las cotizas, y el Pachuco le contestó: - Y la chaveta también. Y soltaron la carcajada; tomó su refresco y continuó su marcha. No era maratonista ni corredor entrenado, pero la mayoría de los años, obtenía la victoria en este renglón de competencias fiesteras.

Pata e’ Queso. Jesús Alberto Espinoza, nació en El Molino, atleta de sacrificio, sin apoyo de nadie, maratonista nato, participó en cuanto maratón y competencias similares se realizaban en el estado Trujillo. De extracción humilde, sumamente fornido, de aspecto violento. Sus facciones estaban moldeadas, principalmente su piel por el sol, se tronó morena; fortachón, tenía una frente con entradas pronunciadas. Trabajó como ayudante en la construcción, luego albañil, se recuerda que era cabillero en la obras del Hospital de Seguro Social en Beatriz, Valera; el contratista era su coterráneo Germán Briceño. Desde muy joven. Fue aficionado al atletismo,  entrenaba por los alrededores del área urbana de La Puerta, hasta los predios de Valeralta. Al parecer, era un hombre violento. Acabó con su vida en Valera en  1975.

"engarnacharon" a Héctor Moreno, no participó en el puerco encebado.


Está molesto porque en la calle suenan las campanas y el sabroso ruido de los voladores; también ha comenzado el giro de la banda musical por las calles del pueblo, tocando las habituales y alegres marchas, llamando a todos a disfrutar de la programación de las festividades de San Pablo Apóstol y de la Virgen de la Paz; los gruesos barrotes y la pared que lo separan de la calle, se lo impide. Se tiene que conformar con calmarse.

Se tomó toda el agua, que le habían llevado la noche anterior, y no le queda ni una gota más, tiene que esperar a que haya el cambio de guardia para que le lleven otro “tantico” y poder calmar la sed; él lo que quería era participar en la competencia del puerco encebado. 

En el tiempo que lleva encerrado, no lo han interrogado. Está sólo en aquel estrecho cuarto, donde solo ha podido ver la oscura cara del policía de guardia cuando le lleva las arepas que le manda la familia, que son mejores a las que habitualmente come en la casa, estas iban repletas de cuajada y su tantito de ají. Ahora debía esperar, a ver qué van a hacer con él, que decidieran las autoridades, cuál iba a ser su destino. 

Sentado sobre la misma hoja de Panorama, en la que había dormido toda la noche, sobre el frío suelo, anhelaba estar en la fiesta y participar en el "puerco encebado", el año anterior se había ganado unos buenos cobres. Su espíritu está herido, casi impotente, además se siente como un manojo de nervios "desfarataos" por la incertidumbre. En un momento, vinieron a su mente, los detalles de lo que ocurrió cuando lo apresaron y la "mamasón de gallo" y la burla de los amigos y los vecinos, era lo que más le dolía y le daba calentera. En bajísima voz, dijo:

- y que por enamorado. Como si ellos no lo hicieron también ¡Cuerda de guaros! Claro, que algún día saldría del "pote". Lo que no entendía era el motivo de su prisión ¿por qué?

Mientras, en la "esquina caliente" frente a la plaza Bolívar, la cuerda de jodedores y ociosos comentaban que lo que lo delató fue el frenesí corporal que tuvo con ella, las ruidosas oscilaciones y los ojos colorados y vidriosos, que hasta temblaba la tierra y los matorrales, eso lo descubrió, una especie de forma furiosa de la pasión entre dos.

Uno dijo, que el más afectado fue el hacendado don Luis Ignacio Araujo, que era quien la cuidaba y la criaba desde que nació. Otro justificó diciendo que estuvo bien que los hayan detenido a los dos, porque ambos tenían su responsabilidad, por faltar a las buenas costumbres de la comunidad y al buen orden de las familias; anteriormente, habían metido al "pote" a los del Viso, en denuncia que formuló la esposa de uno de ellos. 

En el "pote", de techo alto y con un antiguo piso de cemento gris y helado, dentro del Edificio Municipal de La Puerta, está Héctor Moreno. Está triste y molesto a la vez. Parece otra persona, no está alegre y jovial como se le conoce, su latente mirada es "puyua", brillosa, que contrasta con su lacio cabello negro, peinado con el cálido pasar de sus manos, hace ver más su cara y su rostro enflaquecido en apenas dos días que lleva allí, está detenido por "averiguaciones", según el funcionario policial. No lo dejaron participar en el puerco encebado, ni en el palo encebado tampoco. Al dia siguiente, lo soltaron a él, y a la burra también.


Embadurnan el palo de resina de palmiche, cebo y columbio.

En esa oportunidad, al palo le echaron una combinación de sebo animal, con grasas diferentes, hasta Columbio betijoqueño le embadurnan, lo pusieron más difícil, al palo encebado le colocaron bastante grasa, hasta el final de la parte superior, ya que el año anterior los ganadores se colocaron uno encima de otro y el último logró subir con mucha facilidad porque no había en el tramo final grasa; pero en esta ocasión, aparte de este excesivo engrasado, le colocaron arena para causar daño en el roce del cuerpo. No estaban fáciles las cosas para los participantes. Le pusieron un ring de bicicleta, con muchos billetes de los Bolívares buenos y de circulación legal, además, un lote de botellas de ron, esos era los premios; pero no estuvo facil.  

Cuando era las 2 y media de la tarde, comenzó la competencia. En el restaurante de Kike Matheus, uno gritó – ¡ya empezó el palo ensebado! Inmediatamente los comensales y los que estaban bailando su ranchera de Antonio Aguilar o una de las Jilguerillas, desocuparon el local; los que estaba conversando en la esquina donde Mao, viendo los uniformes y los largos y marrones revólveres de los funcionarios policiales metiendo a algún vecino al “pote”; así como, aquellos que se encontraban reunidos refrescándose en la "esquina caliente" de la Bodega La Campesina, se fueron todos a la Plaza. Los competidores que habían estudiado la situación, arrancaron, luciéndose ambos bandos, que después de más de tres horas de intento, estaban exhaustos  sin poder llegar hasta el objetivo, un ring de bicicleta lleno de “cobres”. La tarde se hizo larga, y cuando era como las 6 de la tarde, y no había ganador, se veían los participantes agotados de tanto intentar subir, descansaban y nada, y no logran alcanzar la punta del palo ensebado.

Rafael Moreno "Camello", que estaba entre el público con la "papa" Regulo, y con la "Yuca" Briceño, les dijo: - este es el palo encebado más difícil que yo haya visto. ninguno de los que han intentado subirlo, han podido buscarle la "vuelta" al palo

¿Cómo es la vaina Camello? le preguntó la "Papa" Regulo, alarmado.  - Yo, los he visto peores de difíciles, y los han subido. 

- Carache "Papa", no discuta y mejor vamos a echarnos un "cuello corto". la "Yuca" Briceño, como buen docente y conciliador deportista, agregó:

- Si, esperemos, hasta que llegue alguna "Araña" y lo suba. 

 La "Coca", uno de los competidores del grupo que representaba a La Puerta, obstinado y cansado, se fue a la casa de Alejandro Rivas, quien tenía una tienda de venta de hortalizas, al frente de la Plaza, en la parada de las busetas, y estaba observando. Sin mayor información, ni cálculo técnico, le dio una idea, y le dice: - espéreme aquí; se metió al depósito del negocio y le trajo dos trozos de cabuya de fique, uno para cada pierna, y le dijo: - haga lo mismo que hacen los que reparan la luz; el joven se fue con sus cabuyas, y con sus amigos subían una y luego la otra, estás no resbalaban aún con grasa, y en cinco minutos subió el palo ensebado, vencieron a sus adversarios y ganaron los premios que habían en la punta del palo ensebado. Y como son las cosas, Alejandro Rivas, a pesar de su genialidad, fue una persona que no tuvo oportunidad de cursar estudios, no sabía leer.

Alejandro Rivas, era gordo, pelo liso, de pequeña estatura.  1,60 metros aproximadamente, piel blanca, aunque su negocio en la casa del lado de la dulcería de los González, era la venta de verduras, usaba su paltó y camisa como lo hacían la mayoría de los bodegueros y pulperos en ese tiempo. Era tratable, pero llegó un tiempo en que enfermó y se apartaba de la realidad; en algunas ocasiones, al que lo saludaba, le decía - mire, mire  la lata de Toddy, aquí está José Gregorio, me salió José Gregorio.  Estuvo casado con Santos Araujo, que así se llamaba la esposa, con quien procreó tres hijas. Los males de la cabeza, le daban cada dos años.   

Arnoldo Ramón Pabón González, la popular "Coca", nació en La Puerta, el 22 de noviembre de 1956. Pudo estudiar en la escuela de primeras letras. En 1978, se casó con la joven Gregoria Briceño, natural de la población de Jajó, procreando tres hijos, según nos informó su hija Virginia Pabón. Trabajó en la champiñonera, cerca de La Flecha, pero a lo que más se dedicó fue a la construcción. Fue un joven, que a pesar de su mediana estatura, tenía aptas condiciones físicas. En sus tiempos mozos fue activista del partido Copei. 

El círculo de amigos de “La Coca”, jóvenes de su misma generación, estuvo integrado por Emiliano Villarreal, que trabajó también la construcción, igual que Francisco Briceño "chico piojo", William Gudiño el mecánico, Nolo Zabala y Antonio Ramírez el "dienton", dirigente de Copei, y Rogelio Salcedo, que además de su solida amistad, tenían un grupo de gaitas, que animaron muchas festividades de enero y las navideñas. Todos ellos, menos Gudiño, vivían en La Hoyada y conformaban el grupo de subidores de palo ensebado, que representaban a La Puerta. Pabón fue durante varios años, el fiscal de la línea de transporte La Puerta-la Lagunita. 

Así de espontáneos y  sin malicia eran estos acontecimientos, que recordamos de las tradicionales Fiestas de Enero de La Puerta.

La Puerta, enero 2022.

Omanrique761@gmail.com


lunes, 25 de octubre de 2021

En La Puerta, no basta rezar, de la protesta, a la lucha necesaria, 1980.

 Crónica 2.  

En La Puerta, no basta rezar, de la protesta, a la lucha necesaria, 1980.


 Oswaldo Manrique. 



La Puerta, se localiza en los Andes, en el Occidente de Venezuela, al sur de la ciudad de Valera y del estado Trujillo, adscrita en lo político-administrativo al Municipio Valera, de ese mismo Estado. Está dentro de <<un valle encajonado de forma alargada, por lo general bastante estrecho y limitado a ambos lados por un sistema de vertientes de altura considerable en que su mayor parte sobrepasan los 2.000 m.s.n.m. Este valle nace en el sitio conocido como La Lagunita y se prolonga hasta las inmediaciones de la localidad de Carmania>>; hábitat natural de una comunidad agrícola.

Ali Primera, en 1982, en uno de sus viajes a Trujillo, en solidaridad con la lucha librada por el pueblo de La Puerta.   



Como estudiante de ingeniería de petróleo en Bucarest, Rumania, Alí tuvo amistad con el profesor izquierdista y experto petrolero de la Universidad Central de Venezuela Dr. Francisco Mieres. Este profesor, fue uno de los más destacados ambientalistas latinoamericanos, y además indigenista. En sus conversaciones comienzan a difundir la lucha ambiental, como cauce novedoso de la lucha mundial, junto a otros poetas, músicos, escritores, e intelectuales de la izquierda.

Plaza Bolivar de La Puerta, al fondo, el templo de San Pablo Apostol. 

Sus convicciones humanistas y solidaridad internacional se manifiestan en 1981, con su Don Samuel, crítica profunda a la política armamentista y genocida del gobierno norteamericano; el Sombrero Azul, en solidaridad con  la lucha del pueblo salvadoreño y el Frente Farabundo Martí; y una canción cuestionadora de las prácticas asesinas de la dictadura de Haití en ese momento, que denominó La Noche del Jabalí.


 El fondo del conflicto para los puertenses. 


En uno de los argumentos del Comité, en <<Historia de la lucha de La Puerta>>, afirman que lo que pretendía la constructora INTURESA, era destruir los preciados bienes de esta comunidad rural andina, como lo son <<las aguas del río Momboy (Bomboy), nuestras tierras agrícolas, el derecho a permanecer en nuestro hábitat natural, gozar y disfrutar de nuestra tranquilidad, percibir el fruto de nuestras culturas y tradiciones, pero fundamentalmente el derecho a la vida, que es el derecho supremo de todo ser viviente>> (Comité Pro Defensa de La Puerta. La Lucha de La Puerta. pág. 40. Agosto 1983).  Finalmente caracterizan la lucha, como original y de nuevo tipo, es decir sin precedentes en Venezuela, no obstante se puede decir que simultanea con la de Cerro Galicia, en Falcón. Ambientalista, como fundamento principal del conflicto, novedosa por darse en otras partes del planeta experiencias en defensa del hábitat y de los derechos ambientales o de futuras generaciones; y la declaran una lucha  Bolivariana, según los Estatutos de dicho Comité (pág. 46). Una lucha ambientalista, pero en el fondo, escondía un problema igual o de mayor entidad: el de la tenencia de la tierra, habían vendido las tierras de la comunidad para la expansión urbana. Uno de los caciques terratenientes, dragoneó dando apoyo al pueblo en su lucha, pero conociéndolo, no mencionó lo de la propiedad comunal de esas tierras, para varios años después hacer lo mismo.

Alguno se preguntará ¿por qué no se tomó en cuenta o se obvió, la fuerza de los documentos? quizás escondidos, que demuestran que esas tierras adquiridas por INTURESA, pertenecen al Resguardo Indígena de La Puerta, y son el área de expansión urbana de la comunidad, porque el Juicio de Partición de 1891, es totalmente nulo por fraudulento. El pueblo, fue doblemente engañado. 

¿Qué es INTURESA y quienes participaban de esta conspiración ecocida?


         El comienzo documental del conflicto, se emprende en 1976, cuando la otra parte del problema ambientalista-desarrollista, la empresa Inversiones Turísticas y Recreacionales, S.A. (INTURESA), es inscrita en el Registro mercantil Primero del Estado Trujillo, el 18 de marzo de 1976, con el N° 57, tomo 9-A, reformada el 23 de febrero de 1979, bajo el N° 49, tomo 6-A, que estuvo representada por el Dr. Guillermo García Méndez, cédula N° 94.329. 

Esta empresa INTURESA, adquirió parte de la posesión los Barriales, agregando un lote de las tierras del Resguardo Indígena, asignadas para el crecimiento urbano, que anteriormente fueron del padre y prócer independentista Francisco Antonio Rosario, en el norte del área urbana de La Puerta, le cambiaron el nombre y pasó a llamarse Hacienda El Rosario, la compra se realizó 5 días después de registrar la señalada empresa, según los siguientes documentos protocolizados en la Oficina Subalterna de Registro de Valera, el día 23 de marzo de 1976, cursante a los folios 125 y 126, del Protocolo 1°, tomo II; tres meses después, se produjo un segundo documento N° 40, Protocolo 1°, tomo II, de fecha 23 de julio de 1976; y a los 5 meses, se produjo un tercer documento el N° 16, Protocolo 1°, tomo III, del 27 de diciembre de 1978. Estos terrenos son parte, de las 1960 hectáreas del Resguardo Indígena de La Puerta, que fueron despojadas a los indígenas en 1891, mediante un fraudulento juicio de Partición. 

Este vicio en la tradición de la propiedad de la tierra, se obvió, por una u otra razón, y la lucha se centró en el tema ambiental y contra el desarrollismo urbano, que cercena los derechos colectivos a los habitantes y agricultores de La Puerta. 

En 1979, Inturesa, inició los trabajos de movimiento de tierra, máquinas pesadas camiones, muchos obreros, iban y venían en una descomunal agresión al paisaje que había frente al hotel Guadalupe, en plena área urbana, para construir 4 edificios que modificaron torcidamente topografía, paisaje, el ambiente y la misma concepción tradicional arquitectónica andina en ese sitio. Esto generó el malestar de los pobladores, quienes se reúnen y dirigieron reclamos ante autoridades y los organismos públicos.

El criterio generalizado de los directivos del Comité Pro Defensa, entre ellos, Benito Rivas, Luis Villarreal, Alberto Montilla, Isabel Villarreal y Alfonso Briceño,  descarnaba uno de los elementos fundamentales de la lucha: <<Conocedores somos de que detrás de esa cortina simbólica de INTURESA, se esconden un conjunto de oscuros intereses políticos y económicos, lo cual se ha evidenciado con el financiamiento del ecocidio por parte del mal llamado B.T.V. el Colegio de Ingenieros del Estado Trujillo, también le proporcionó su respaldo al constructor: el Comité regional de COPEI, el Concejo Municipal de Valera, los órganos de la administración pública nacional, el periódico El Tubazo, el clero del Estado Trujillo, quien manifestó su apoyo a través su periódico Avance>> (La Lucha...pág. 45).  Se devela una parte importante del conflicto, quienes lo apoyaban y quienes adversan la lucha.

La noche del 28 de mayo de 1980, se produjo una de las jornadas de lucha que debe ser rescatada por la historia trujillana, previa asamblea, un grupo de hombres y mujeres de la comunidad, derriban <<las primeras paredes, que constituyen el depósito de materiales para la futura construcción>> (Idem); se dieron cuenta, que no bastaba rezar. El domingo 20 de julio de 1980, se realizó el Cabildo Abierto de La Puerta, en el que con respaldo de la multitudinaria asistencia, decidió dar un rotundo rechazo al desarrollo urbanístico y vacacional de INTURESA. Esto definió quién era el enemigo principal de la lucha: el bloque hegemónico de poder: constructores terratenientes, Gobierno, Banqueros, Partidos Políticos, Clero y algunos medios de comunicación social.


 La Puerta, octubre de 2021.

Omanrique761@gmail.com 

Sofía Angulo Arboleda de Ramírez: abolengo, filantropía y belleza en La Puerta

Por Oswaldo Manrique (*) Eso ocurre en el balcón de la casa. El fondo, la avenida Bolívar, muy cerca de la casa de los Alarza. Una terra...