sábado, 11 de julio de 2026

Sofía Angulo Arboleda de Ramírez: abolengo, filantropía y belleza en La Puerta

Por Oswaldo Manrique (*)

Eso ocurre en el balcón de la casa. El fondo, la avenida Bolívar, muy cerca de la casa de los Alarza. Una terraza tipo italiana, muy bonita la panorámica, que nos hace imaginar viejos tiempos cuando era una delicia vivir en Valera. Allí, donde acostumbra a descansar y deleitarse Germán, dejaba escuchar:

- Fuifuííía fuifuííía. Su particular y cómplice silbido, que le anuncia a su ocupada esposa, imbuida en su mágico mundo de colores y tonalidades, la llegada de los nietos. En sí, la entonación, según su creador, asemeja y contiene una sola palabra: Sofía.

En su estudio pictórico, como parte de su gratificante y sagrado espacio-tiempo, podía escuchar alguna vez la guitarra de Alirio Díaz, el joven caroreño, en sus visitas a Valera, o a los mismos hermanos Gómez y sus mágicas cajas sonoras deleitando con melodías del folklore colombiano, lo que la acercaba a la nostalgia o algún vals del altiplano, voces y guitarras muy acopladas, que se escuchaban por Radio Valera.

Proviniendo de una familia histórica y de reconocido abolengo, terrateniente, constructora y de poder en Colombia, no iba a sumirse en lo que no era, ni en lo que no deseaba ser, por eso como pocas mujeres –así lo describiría el filósofo Ludovico Silva-, tuvo la oportunidad de ser una de las "bellas de inteligencia", pero a la vez, pudo destacar en el campo de la belleza y el arte, asimismo, lucir sus sofisticadas galas en las recepciones y espacios selectos de la sociedad trujillana y de Colombia y Venezuela. Su nombre completo Sofía Beatriz Angulo Arboleda de Ramírez.

Sofía, nació en Popayán el 3 de marzo de 1927. Su padre Arquímedes de Angulo, hacendado y empresario; la madre, doña Elvira Arboleda, de las familias aristocráticas de Colombia. Estudió su primaria y bachillerato en el colegio San José de Tarbes, en Popayán. Inició sus estudios para ser abogada en la Facultad de Derecho de la Universidad del Cauca, los que interrumpió al casarse y venirse a Venezuela. Estudió música en el Conservatorio de la Universidad del Cauca, también incursionó en el arte de pintar. 

 

Desde los predios de los Arboleda a las tierras del Bomboy. Los años con su aristocrática familia. 

Existen varias publicaciones que relatan los acontecimientos y obra de los integrantes de la poderosa y aristocrática familia Arboleda, a lo largo de la historia de Colombia.  Considerado, <<Uno de los apellidos más reconocidos en la historia del suroccidente del país, especialmente en Popayán (Departamento del Cauca), es el Arboleda, de donde es originario. Su importancia derivó de la presencia de los miembros de la familia en cargos administrativos locales (en el período colonial y republicano>> (Cristian Salamanca Arévalo. La familia Arboleda. 18 junio 2020. Banrepcultural.com); entre las figuras con trascendencia histórica, encontramos a Julio Arboleda Pombo, destacado poeta, militar, periodista y político, quien fue elegido Presidente de la Confederación Granadina (actuales Colombia y Panamá) en 1861, y a  Sergio Arboleda y Pombo: importante ideólogo y líder del Partido Conservador en el siglo XIX, abogado, escritor y rector de la Universidad del Cauca. Su legado educativo dio origen a la actual Universidad Sergio Arboleda en Bogotá.

Hemos leído también, que, <<la clave para comprender la relevancia de esta familia, se relaciona con los lazos matrimoniales que sus integrantes establecieron con linajes como los Mosquera, Ospina, O’Donell y Arroyo, puesto que este tipo de alianzas, unidas al papel que desempeñaban en la esfera pública, permitió que los Arboleda ejerciera control material sobre grandes extensiones de tierras y que éstas, a su vez, los dotaran de poder y reconocimiento político en la región>> (Idem). Su época de mayor esplendor abarcó desde el siglo XVII hasta el XX, destacándose por su rol en la política colombiana, la literatura y la educación. 

Resume el investigador Cristian Salamanca Arévalo, que los archivos de esta familia y la propia historiografía colombiana, dan cuenta de las inmensas  posesiones y bienes que tenía esta familia en Cauca, Valle y en Bogotá, propiedades en Cundinamarca, negocios, operaciones comerciales de importación,  financieras, a la par, en el Chocó, donde la familia Arboleda se dedica a la actividad minera, para lo cual, compran territorios, reconocimiento de minas, y establecen derechos de explotación.

El mismo Salamanca, en referencia a los conservados documentos históricos, estima que, el Archivo documental de esta familia <<es una ventana para el análisis de redes comerciales, políticas y familiares, en un escenario donde el poder se relacionaba con la posesión y administración de grandes extensiones territoriales>> (Idem), esto, nos da una idea de la importancia y el poder de la familia Arboleda,  resaltando en la administración de este amplio patrimonio la matrona Sofía Mosquera de Arboleda. Sofía, nombre que se repite en estas familias, generación tras generación.


Los Arboleda, se restean con Simón Bolívar. Los Mosquera Arboleda, un bastión "Bolivariano" en el suroccidente.

En otro interesante artículo en el que se estudia las relaciones de dos de las mas importantes familias de la ciudad de Popayan, los Arboleda y los Mosquera, encontramos que, <<Bolívar ponderaba bien la importancia de las familias de la región y sus extensos vínculos, los cuales eran centrales para la construcción de las fidelidades y la buena marcha de su proyecto político. Es por esta razón que a lo largo de su campaña por el sur de América, representantes de las familias de la antigua gobernación estarán siempre a su lado y serán los voceros de su proyecto político>>, entre ellos los Mosquera Arboleda.  Resaltando el hecho que, <<en junio de 1822, Bolívar entra a la ciudad de Quito con el capitán Mosquera, quien rápidamente fue incluído entre los oficiales que debían marchar a Guayaquil, ahora como secretario personal del Libertador y con el grado de Teniente Coronel>> (Pardo Arellano, Luis Ervin y Prado Valencia, David Fernando. La familia Mosquera y Arboleda y el proyecto bolivariano (1821-1830. En: revista javeriana.edu.co. 2010).  En tanto, como clan familiar mantenía relaciones y vínculos con otras casas que, al igual que los Mosquera, tenían intereses directos en el Pacífico: como los Arboleda, los Diago, los Quiñónez Cienfuegos y los Angulo, esta última, la familia del padre de nuestra biografiada. Eran las familias de alto poder económico y político en la región suroccidental.

Fueron los ascendientes de doña Sofía, férreos seguidores del proyecto político del Libertador, <<El hecho es que tanto Tomás Cipriano de Mosquera, como su parentela, fueron los pilares en el departamento del Cauca del ideario bolivariano y, por ende, de las veleidades de un proyecto político monocrático -especialmente a partir de 1826-, y férreos opositores al grupo de Francisco de Paula Santander y el denominado en ese momento como "partido socorrano". Al año siguiente, <<ante la polarización, la familia Mosquera Arboleda expresó su voluntad de apoyar un régimen de gobierno representado en Bolívar como figura de autoridad legítima. Eso pensaba don José María Mosquera días previos a la Convención Nacional de 1827, en la que se decidiría la forma de gobierno a adoptar>> (Idem), su idea de un legítimo gobierno, pero presidido por Simón Bolivar.

En líneas generales, esas son las raíces del lado materno y paterno de doña Sofía.

Sofía abandona Popayán, sus estudios y a su opulenta familia, para ir a vivir a la Hacienda Las Delicias.

Cuando había cumplido 19 años de edad, la hermosa y aristocrática Sofía Angulo Arboleda, conoce a un elegante y agradable estudiante de ingeniería, oriundo de La Puerta, estado Trujillo en Venezuela, se casó con él y se fue a vivir definitivamente en este país. Su esposo Germán Ramírez González, nació en la hacienda “Las Delicias”, en el Muncipio La Puerta, estado Trujillo. Sus primeras experiencias de trabajo las tuvo en dicha hacienda, repleta de cañaverales y explotando sus derivados, en el muy antiguo trapiche.

La historiografía sobre los Arboleda, reseña que Germán, inquieto viajero, <<se fue en una oportunidad con un grupo selecto de jóvenes venezolanos a Popayán y varios se casan allá. Uno de ellos, Germán, quien se matrimonió en Popayán con doña Sofía Beatriz Angulo Arboleda, el 15 agosto 1946>> (Tomado del Libro: Angulo, José Arquímedes de. Familia Angulo Arboleda. Apuntes familiares. Pag.266. Arfo Editores. Bogotá. Colombia. 1989).

Casada, se vino con Germán y organiza su hogar en la vieja casa del trapiche en la hacienda “Las Delicias” (Municipio La Puerta), y comienzan en 1948, la construcción de la casa grande de esta hacienda que han denominado “Chalet”, mientras, alquilaron una casa en Mendoza donde vive con la familia y compran entre 1949-50, un terreno en la ciudad de Valera, frente a la plaza Los Ilustres, en el que construye una casa que concluye en 1953, a donde se muda. Su prioridad la familia. Procreó a sus hijos: Germán Isaías, Gonzalo, Sofía Beatriz, María Teresa, Carmen Eugenia, María del Pilar y Juan Manuel Ramírez Angulo.

Germán inició su ejercicio profesional en el INOS, luego, en el gobierno de Rómulo Gallegos, es designado Director General de Aeropuertos y renunció al poco tiempo. Al asumir el gobierno Marcos Pérez Jiménez, fue nombrado ingeniero Director del Ministerio de Obras Públicas de Trujillo (Angulo, José Arquímedes de. Familia Angulo Arboleda. Apuntes familiares. Pág. 246. Arfo Editores. Bogotá. Colombia. 1989); más tarde, pasó a la actividad privada.  

El estatus social, las prerrogativas y privilegios sociales que pudo obtener al ser la esposa de un próspero y acaudalado empresario, no significaba lo que en realidad vivían otras mujeres de su condición, de entregarse y dedicarse a su función biológica, doméstica y reproductora, la preciosa "ama de casa", madre y administradora del hogar. Tampoco, sería una mujer adorno, exquisita acompañante del marido. En ella no iba eso. Cuando se casó, tomó la firme decisión de ir a vivir con Germán en la Hacienda Las Delicias, con todas sus circunstancias,  junto a él, tanto apoyando sus comienzos como profesional y a cargo del patrimonio familiar, y en su sueño, de mejorar las condiciones sociales de su terruño, en la complicada tarea de emprender para subsistir en una sociedad rural difícil, analfabeta y de pobreza. Así era La Puerta y sus alrededores, y Germán, no era su rival, sino su cómplice. 

Su natural agudeza, la obliga a emprender y colaborar económicamente con su proyectada familia. Un buen día, se decidió a invertir parte de su fortuna y compra unas tierras ubicadas al otro lado del río Bomboy, frente a la hacienda Las Delicias propiedad de su esposo Germán, en un sitio llamado Las Aletas, tierras sin agua suficiente para cultivos, donde antiguamente, hubo un tejar artesanal a orilla del río. Halló la forma de aportar a la economía familiar  y lo convirtió en un cañamelar productivo, inclusive, fabricando una casa de altas columnas, para atender los negocios y mejoró el camino agrícola, que aún se conservan. Su inagotable capacidad y dinamismo, la forzaba a trabajar, a producir, y tomó las riendas y administración de la concurrida Librería y Papelería Valera, en el centro de la ciudad.  Así era doña Sofía.   

Sofía y su familia en el exilio. El regreso a recuperar sus bienes.

Durante el tiempo de gobierno del general Marcos Pérez Jiménez, Germán como buen ingeniero, cumple un tiempo como funcionario y luego, pasó al ejercicio privado de su profesión, adquiriendo un completo equipo de construccicon de obras viales y realiza la carretera Valera-Timotes, lo que sacó del aislamiento a la comunidad de La Puerta, y le dio empuje a la agricultura, al facilitar la vía para sacar las cosechas; asimismo, ejecutó la carretera Valera-Motatán, entre otras.

Siendo Germán, políticamente,  uno de sus adherentes y vinculado como estaba con su gestión, se vio obligado a salir con su familia al exilio, a la caída del general Marcos Pérez Jiménez; en 1958, se exilió toda la familia en Colombia, abandonando su importante maquinaria y equipo de ingeniería. Allá, se dedicaron al trabajo pecuario, en el Valle del Cauca. 

Ella, vinculada a la Iglesia catolica, donó un terreno en la urbanización Belalcázar, Popayán, para la construcción de la iglesia La Milagrosa, que a raíz del sismo del año 1983, pasó a ser la Catedral de dicha ciudad, mientras se construía la basílica. 

Hay un hecho curioso, que demostró el temple de Sofía Beatriz Angulo Arboleda, en el año 1959, estando exiliados en Colombia  <<encontrándose en estado de embarazo, viaja a Venezuela y con ejemplar fortaleza moviliza las máquinas, las concentra en un campamento y le hace frente a la administración de las haciendas, con la colaboración de los nobles amigos Perucho y Evaristo Rueda>>  (Angulo, 265); esta disposición y genio, le venía en los genes.   

En 1965, concluidas las investigaciones y exento de responsabilidad política administrativa, regresa su esposo a Venezuela, quien retomó  << su equipo y maquinaria de ingeniería muy deteriorado y como no era hombre de dejarse vencer, procede a reconstruirlo para nuevamente ejercer su profesión>> (Angulo, 266);  gracias al esfuerzo adelantado en 1959  por Sofía, al recuperarla, le sirvió para reiniciar con mas ahínco su espíritu de trabajo.

Los años en Valera, de intensa obra benéfica y social.  

Después de vivir en una casa arrendada en Mendoza, bajo sus sugerencias y visión estética construyeron la casa frente a la plaza Los Ilustres, una de las pocas de ese estilo y tiempo, que aún se conserva. 

En la memoria familiar, repasa aquellas frecuentes llamadas a la puerta de su residencia, de personas que sin conocerla la procuraban y ella, las recibia con: - ¡Quiuubo Mija! Cómo me le va, en qué puedo servirla.  A pesar de toda una vida en Venezuela, no dejó de hablar con su cantadito particular de la gente del sur de Colombia y como bondadosa abuela, fue atenta a sus nietos que cuando la llamaban, inmediatamente les respondía: - A ver Mijo, aquí estoy. Frase que con orgullo y complicidad, recuerdan.

Socialmente, la actividad de los Ramírez Angulo, llevaba el carácter y sensibilidad de doña Sofía, que rayaba en la filantropía y mecenazgo,  es decir, en sus obras benéficas, en ese tiempo, imponía su fisonomía y marca.  Su vinculación con los Salesianos, debido a su espiritualidad y catolicismo,  y a que Germán mantuvo las relaciones de fraternidad con sus condiscípulos del colegio Santo Tomas de Aquino, de Valera, y también, los del Colegio Salesiano de Los Teques, se fue integrando socialmente en diferentes grupos de laicos y sacerdotales, sociedades benéficas, necesidades colectivas, que ella misma percibía, aún las más difíciles, las asumía y se convertían en compromisos y tareas de orden superior. Donó una beca para un sacerdote salesiano.

Siendo su esposo presidente del Club de Comercio de Valera, en 1949, estimuló el comité de damas para acciones sociales, uno de sus biografos escribió que, <<Su vida de hogar la alterna con obras sociales, catequesis en Colombia y Venezuela>>, particularmente en La Ceiba, Trujillo, con la colaboración de un sacerdote jesuita prepara e instruye para la primera comunión a cientos de niños, incluyendo, además siete adultos mayores de 60 años. Igualmente, desarrolla <<cursos sobre vida matrimonial y logró que 20 parejas en unión libre, recibieran el Sacramento del Matrimonio>> (Angulo, pág. 263), por supuesto, la celebración se realizó en la empresa Central La Ceiba, esfuerzo económico familiar cuya emprendimiento, comenzaba precisamente en ese tiempo. Llegó a ser junto con su esposo, por un tiempo, directores del grupo Movimiento Familiar Cristiano.

Fue benefactora del Ancianato o Casa Hogar de Betijoque, para dar atención integral, espiritual y cuidado emocional a damas de escasos recursos con más de 60 años de edad, cuya dirección estaba a cargo de monjas de Colombia y Ecuador.     

En su gestión social, donó junto con su esposo Germán, el terreno para la construcción de una casa para retiros espirituales, administrada por la Comunidad Salesiana. Eran de las denominadas necesidades sentidas de la colectividad católica  y ella expresaba su catadura solidaria y caritativa en el buen sentido del término, haciendo obras para el bienestar de la colectividad, sin necesidad de protagonismos. 

Como amiga y entusiasta colaboradora del padre Javier Sarrasqueta Jasso, en sus obras benéficas y religiosas, dada su permanente espiritualidad y solidaridad, donó la imagen de San Juan Apóstol a la Iglesia de El Carmen de Valera y dentro de sus compromisos, continuó la colaboración por los más vulnerables, en los programas y servicio pastoral del párroco Sarrasqueta.

Sus actividades artísticas. 

Amante de la música, con estudios en el Conservatorio Universitario de Popayan, igualmente, en pintura y las manifestaciones artísticas en general, demostró que, la mujer cuando tiene conciencia y puede, aporta y da a la comunidad, pero en el caso de Sofía, se esforzó por dar más, sin protagonismos, sin utilizar el dinero público para hacer falsa filantropía, y sin esperar nada a cambio,  de esa manera proveía una nueva dimensión a lo social y lo cultural, vida y obra que merece unas líneas aparte.

Esta pequeña reseña, hace honor a una mujer de regio abolengo que abandonó todo, para venir a vivir a nuestro hermoso Valle del Bomboy.  Por su entereza, sentimiento caritativo, espiritualidad, filantropía, agudeza y voluntad, incluso por su belleza y sentido estético, dejó huellas que nos transmiten el aroma y la frescura de una hermosa época, no tan lejana, en esta tierra de María Santísima.  Mi reconocimiento al Dr. Juan Vicente Ramirez,  nieto de la personaje,  por su aporte documental, imágenes y testimonial para la elaboración de esta nota biográfica. 

(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta.

sábado, 4 de julio de 2026

Cuando la monumental “Reina Pepiada” visitó a La Puerta, en 1956

Por Oswaldo Manrique (*) 


A 70 años de la visita de Miss Mundo Susana Duijm a La Puerta. 

El Gran Hotel Guadalupe o Hotel Club Guadalupe  como se le llegó a llamar, en 1956, contaba con las más modernas instalaciones, comodidades y servicios de alojamiento de primer nivel, en un área serrana. Suextensa terraza, el grande y famoso salón de baile, célebre por sus fastuosas y rimbombantes fiestas y espectáculos artísticos, los comedores con sus espectáculos gastronómicos, y para diversión y tranquilidad un gran patio central rodeado del agradable y expectante mirador. Aparte del edificio central del hotel, rodeado de su cuidado y bonito pinar y contrastante arboleda montañosa, se habían construido seis quintas para familias que deseaban vivir en espacios independientes. Lo que también llamaba la atención, era su Capilla de la Virgen de Guadalupe, los campos de tenis y de golf, la granja y por supuesto, las caballerizas. Ese año lo visitó, la curvilínea “Reina Pepiada”.

Lo imponente de su construcción, resalta en medio del hermoso y fresco pinar, de la pequeña aldea de casas de techos de fajina y de los mismos páramos gariteros. Deslumbrante aquel paisaje natural. Son las horas del paso del viento serrano hundiendo su ráfaga en las esteras cargadas de niebla, que tapan el camino. Ráfaga que pega en la cara, en las orejas y dejando lochas en los cachetes. 

Los caballericeros de Juan "Perrera" y los de Gil Combita, están desde temprano trasladando sus bestias, y saludando a “Moro”, “Rayo”, Rosillo”, “Plata” y “Blanco” los propios del patio. Por el frente de la Caseta de vigilancia, estando Onésimo Morillo, pasaron saludando Carmen, Rufina Gonzalez, Aurora Araujo, las camareras; los mesoneros encabezados por Gilberto Terán, que a los años se convirtió en próspero comerciante en Valera, Rosario  Peñaloza, Chica Peña y José Hidalgo el multifacetico “Pajarilla” y Victor Delgado el popular “Gordo” Victor, presto para distribuir los pavos y lechones requeridos en la cocina, todos puntuales en su trabajo porque el señor Espinoza, el gerente del Hotel Guadalupe, les había hecho hincapié el día anterior, que al día siguiente llegaría la Reina, la mujer más bonita del mundo.

Parecía que estuvieran haciendo guardia desde la madrugada, esperando el sol de Trujillo para ver pasar la figura, la estampa y el glamour de una gran Reina europea.En la subida de la entrada, en ambos lados, estaban más temprano que de costumbre, José Asunción Angulo, "Mano Chon", joven de Tostós, quien informado y para dar la mejor impresión, se vistió con el liqui lique, y jalaba la pequeña escardilla en los jardines, mientras lo observaba el Señor Manuel, esposo de Chuy Morillo, ayudante de jardinero.                                                                                                                                                                                                                                                         

José Lago el nativo de A Coruña, España, que le tocaba estar en la granja, se fue a trabajar de jardinero con sus tijeras, a convertir a los pinos en arte, le dijo al rato, a su colega:

         - ¡Mano Chon! Ya van a ser las doce del día y yo con esta "carpeta" que me está asando las entretelas. ¿Usted sí está seguro que hoy viene la tal… Victoria la Reina? ¿Será que viene de mi tierra? Aquel le respondió:

- ¡No me diga eso, Lago! ¿Cómo va a ser la Reina Victoria de España? ¿La mujer de Alfonso de Borbón? No, señor. A mí me dijeron que la que viene es la Miss Mundo… ¡No, espere! Es Susana Duijm, esa que dicen que dejó embobados a los ingleses.

Entre la emoción, los nervios y los malos entendidos con el nombre de la reina, terminan discutiendo si tan siquiera los miraría. Lago el comunista: 

- ¡Ah, con razón! ¿Y esa chavala sí será bonitiña? Porque yo quiero tomarme una foto con "ela", y si se fija en este "galego". Mano Chon le contestó: 

- ¡Mirá gallego, más bien cállese la jeta! ¿No ve que su mujer, mi comadre Ana Teresa me pidió el favor que yo no le quitara los ojos de encima a la tal Susana? Si vos hacés eso, me deja de hablar y me quita las empanadas y almuerzos de los domingos. Lago el gallego: 

- ¡Ostias Asunción, cómo va a ser! Y si la chavala bonitiña esa, nos ve aquí esperándola desde tan temprano, capaz nos invita a "falar" y “xantar". ¡Repárese el sombrero que ahí vienen los carros con el gentío!

 

         De primera Miss Mundo de Venezuela a la apetitosa “Reina Pepiada”.

Su nombre Carmen Susana Duijm Zubillaga, primera Miss Mundo de Venezuela. A Susana la llamaron "Reina Pepiada", es uno de los apelativos más curiosos y criollos.  El periodista Alberto Veloz, nos aclaró que ese cognomento coincide con el relleno de arepa más famoso de Venezuela, que<<Consiste en una deliciosa mezcla de pollo desmechado, aguacate, mayonesa y vegetales. Fue creada en 1955 en Caracas en honor a Susana Duijm (la primera Miss Mundo venezolana), ya que "pepiada" era el término coloquial de la época para una mujer curvilínea>>. (Alberto Veloz. Una Miss y una historia gastronómica. La Historia de la “Reina Pepiada”.En: Runrun.es. 15/12/2010.TelegramWhatsAppFacebook).

Su creador es el señor Heriberto Álvarez, tiene 83 años y es nativo de Las Araujas, sector de la ciudad capital del estado Trujillo. En la entrevista que le hizo el periodista Veloz, transcribe que <<La autoría de la Reina Pepiada no es sólo mía sino también de mis seis hermanos ya fallecidos y, por supuesto, de mi ingeniosa madre: María de los Santos Álvarez, que en paz descanse. Todo comenzó cuando mi papá murió, estando nosotros muy jóvenes. Mi mamá nos trasladó desde Trujillo para Caracas en un camión de estacas. Nos instalamos en la Esquina de Cola e’ Pato, en El Guarataro. Allí montamos un negocio de empanadas. Se hicieron tan famosas que la gente se venía desde El Paraíso, expresamente, a probarlas>>. Luego, abrieron otro local de Maderero a Bucare, cerca de la Plaza Miranda,

En su relato, Álvarez recuerda que, <<en el año 55, abrimos "Los Hermanos Álvarez" en La Gran Avenida, la que comunica Plaza Venezuela con Sabana Grande. Estábamos en un punto estratégico, porque teníamos al lado la hermosa floristería de las hermanas Belloso y un negocio muy visitado que se llamaba Todo París. Nuestros clientes fijos eran Aquiles Nazoa, Oscar Yanes, Billo Frómeta y Abelardo Raidi, entre otros>>; y Alfredo Sadel, que por cierto su familia es de Carache.

<<<Ese mismo año, la señorita Susana Duijm ganó el Miss Mundo. Para rendirle homenaje, vestimos de reina a una de nuestras sobrinas, que tenía apenas 12 años. La sentamos como en un altarcito para que la gente la viera en el establecimiento. Entonces pasó un señor y nos preguntó por qué teníamos a esa niña allí. Le explicamos que era un homenaje a la nueva soberana de la belleza. Nos dijo: ‘¡Pero si yo soy el papá de Susana! Se las voy a traer para acá’. Y así fue. Un viernes, como a las 10:00 de la noche, se apareció la señorita Susana con su papá. Yo le di una tostada en sus manos y le dije: ‘Mire, esta tostadita se la preparó mi mamá especialmente y se va a llamar La Reina, así como lo es usted’. Ella me dijo: ‘Muchas gracias, mijo’, y se la comió con un juguito. Y como en esa época, a las mujeres de buenas curvas, así como Susana, se les llamaba ‘pepiadas’, le pusimos ese apellido a la arepa>> (artículo citado). Los hermanos Álvarez, mantuvieron el negocio hasta el año 68.

Según Veloz, autor del simpático artículo, la receta original de la arepa más famosa del país, <<es una tostada rellena de pollo guisado y luego horneado, que le sacaba las lonjitas para rellenar la arepa, acompañado de pedazos de aguacate y granos de petit-pois. Actualmente, los establecimientos la rellenan con ensalada de gallina, mayonesa y aguacate>>. La simpática historia que vincula a la ex Reina de belleza, con la creación gastronómica y criolla de una familia trujillana, de la más famosa arepa rellena de Venezuela y el mundo, llena de orgullo a nuestro gentilicio. 

*

La belleza de Susana Duijm cautivó a todos. A pesar de ser una especie de orgullo para la institucionalidad de la dictadura, es bueno saber que era demócrata, y tenía vinculación afectiva con el jefe de la resistencia contra la dictadura y Presidente de la Junta Patriótica, el periodista trujillano Fabricio Ojeda.

Luego de la aparición de fotografías suyas, en el almanaque del Ministerio de Fomento, se produce un reencuentro en la Décima Conferencia Interamericana de  Presidentes y Jefes de Estado, en marzo de 1954, realizada en la Ciudad Universitaria de Caracas, durante el gobierno del general Marcos Pérez Jiménez,  varios de los delegados internacionales estaban alojados en el Hotel Tamanaco, por lo que estaban allí los periodistas de los distintos medios de comunicación, para entrevistarlos.  Fue muy comentado entre la gente de la prensa el impase en dicho Hotel, cuando es detenido Fabricio por funcionarios de seguridad, por haber parado por minutos el servicio del ascensor, cuando salió lo acompañaba la despampanante Miss, por supuesto, todos los periodistas se opusieron a que su colega fuera detenido.  

*

Presurosos los acompañantes y los empleados del Hotel Guadalupe, aceleraban el paso, para ver pasar aquella hermosa morena clara, de admirable físico, con precioso cabello negro, de bellísimos ojos café oscuro.  Nativa de Caracas, hija de Abraham Isaac Duijm, inmigrante judio de Surinam, y Carmen Zubillaga, de Aragua de Barcelona, Susana, tenía una  estatura 1,76 metros, de cuerpo esbelto y monumental, de aspecto sencillo y a la vez, de mucho glamour, en plena y desbordante  juventud.  

En la gráfica de 1956, que aquí se comparte, la despampanante belleza de la venezolana Susana Duijm. Se le puede apreciar sonriendo, blandiendo su negra cabellera, ataviada con un traje de alta costura, en su brazo derecho lindas pulseras, y en el otro, sosteniendo un saco correspondiente a su vestimenta de dos piezas y una cartera, bajando del avión de la Aerolínea Taca, que aterrizó en el Aeropuerto de Carvajal, Estado Trujillo.

El Cronista de la ciudad de Valera periodista Luis González, en su memorial, anotó: <<Susana Duijm, Miss Mundo, llega a Valera en el curso de 1956 para una fiesta benéfica en el Club de Leones. Fue una mujer muy bella que impactó la sociedad inglesa en el certamen de 1955>> (González, Luis. Testimonios del Periodismo Trujillano. Tomo XII. Valera). Estuvo en el Hotel Guadalupe, disfrutó de las bondades del entorno y paisaje maravilloso de La Puerta, en junio de 1956. 

El Dr. Jacob Senior Carrasquero, habitante de La Puerta, para ese tiempo asume la presidencia de la Junta Directiva del Club de Leones. El sitio de la fiesta benéfica, según el Cronista Luis González, fue el local de dicha institución, hoy desaparecido, que por cierto funcionaba en un espacio, donde también funcionó el Club de Comercio y el Club del Magisterio, situado a una cuadra abajo del Comedor Popular, en la esquina de la calle 11 con avenida 13 de la ciudad de Valera. Seguramente, estuvieron presentes los Leones: Doctor Remigio Romero, Augusto Tognetti, Horacio Colménter, Hernán Peña, Ernesto Ramírez Olmos, Giovanni Diagone, José Domingo Pérez, Alfredo Tognetti, Froilán Rosales, José Vivas, Doctor  Romero, Laínez y otros distinguidos ciudadanos. 

Con la activa gente del Club de Leones, acompañaron durante la jornada a la “Reina Pepiada”, los del Concejo Municipal de Valera, Alberto Maldonado, su Presidente y los concejales Salvador Añez, José Muchacho, Miguel Ángel Rosales, Pedro Emilio Carrillo y Juan Abreu, de recordada gestión en obras de contenido social, además de representantes de los distintos sectores de la sociedad valerana.

La Miss Mundo 1955, Susana Duijm, falleció a los 80 años, tras sufrir un accidente cerebro vascular (ACV).Sus últimos años de vida, los disfrutó en Margarita donde se había residenciado, trabajaba enérgicamente en una serie de micros especiales para su programa radial bajo el concepto “La vuelta al mundo en 80 años”, en alusión a su edad.

Esta visita, sin duda, es parte de nuestra historia local, que dejó bonitos recuerdos en quienes trabajaron en el Hotel Guadalupe en 1956, prendados de aquella hermosa mujer, a quien popularmente llamaban la “Reina Pepiada”, ocurrencia de una familia trujillana. 

(*) Portador Patrimonial Histórico y Cultural de La Puerta.


Sofía Angulo Arboleda de Ramírez: abolengo, filantropía y belleza en La Puerta

Por Oswaldo Manrique (*) Eso ocurre en el balcón de la casa. El fondo, la avenida Bolívar, muy cerca de la casa de los Alarza. Una terra...