sábado, 1 de agosto de 2020

Primera Caminata de Montaña (La Puerta, Trujillo, Venezuela, 1986)




Oswaldo Manrique R.

Un repaso en los anales del recuerdo, nos detiene a rescatar una  simpática y juvenil experiencia, una competencia de carácter deportiva y de hermandad entre los pueblos andinos, que organizó y realizó la gente de La Puerta, hace unos 34 años.
Se denominó la “Primera Caminata de Montaña”, organizada por el Sr. Alberto Echeverz Fernández, propietario de Manualidades La Puerta, activo practicante de esta disciplina y el Grupo de Montañismo La Puerta.


Gráfica N° 1.- Histórica fotografía de 1986.  Grupo de jóvenes de nuestra parroquia, participantes de la 1ª. Caminata de Montaña, mostrando los trofeos ganados, con varios de los competidores, unos de pie, otros sentados en la Plaza Bolívar de La Puerta. Todas las fotografías que aquí compartimos,  fueron descargadas de Facebook y las tomó el entusiasta promotor Sr. Alberto Echeverz Fernández,  dueño de Manualidades La Puerta.
     

Echeverz, fue hombre muy preocupado por la juventud de esta comarca, impulsó buenas iniciativas, González Rivas, el apreciado  “Guayanés”, expresó de él, lo siguiente: <<No importa donde se nace sino donde se lucha, de España llegaron al país, y se instalaron en La Puerta, Don Alberto y Doña Maricarmen de Echeverr y sus hijos Rafael y Miriam que estaban bastante pequeños, Don Alberto trabajaba en una empresa, Doña Maricarmen daba clases de manualidades en el Liceo del pueblo, mas tarde montaron una escuela de artesanía y una tienda. Doña Maricarmen enseñó a infinidad de amas de casa a hacer obras de arte, que hoy se ganan la vida con lo que aprendieron; un buen día por motivo de enfermedad de Doña Maricarmen, volvieron a su España querida, pero en La Puerta dejaron una obra hecha, que quedó en el recuerdo de un pueblo que los quiere y los estima por su buen comportamiento>> (González Rivas, Ángel. Costumbres y Mitos.  Págs. 41 y 42. Valera, 1995).  Echeverz Fernández,  fue un factor de causas buenas, dignas de registro y crónica histórica.
Este grupo de Montañismo, según relató el M.Sc.  Beltrán Briceño Rodríguez, Microbiólogo. Profesor de la Facultad de Agronomía de La Universidad del Zulia, quien participó en la organización,  fue fundado por iniciativa del Sr. Alberto Echeverz  y varios jóvenes del pueblo en el mismo año 1985. Constituyendo como sede una casa en la Av. Páez,  a 50 m de la Calle Mocotíes,  en dirección a la Calle San José de Tarbes de La Puerta, Estado Trujillo, Venezuela,  donde se reunían y planificaban sus actividades sociales y deportivas.
Imagen del afiche promocional de esta caminata, elaborado por el profesor Beltran Briceño. Cortesía de Alfonso Briceño. 

Dentro de las actividades que programaron, estuvo realizar la “Primera Caminata de Montaña”, que tenía como objetivo, promover mediante esta competencia juvenil, el recorrido y conocimiento de esta hermosa zona de montaña, así como los valores ambientales, paisajísticos y climáticos de este recorrido. Fue una caminata  que atravesó el Paramo de La Puerta,  transitando senderos y suaves lugares, cruzando quebradas y algunos abiertos zanjones, con boscosos parajes, propios de esta serranía.




Gráfica N° 2.- Histórica fotografía de 1986.   La joven Rosse Mari Paredes,  participante de la 1ª. Caminata de Montaña de La Puerta, recibiendo uno de los trofeos, dados luego de la  caminata; atrás, el joven Ramón González, juez oficial de la competencia, con la lista de ganadores en la mano. Se puede observar, la fachada de la sede del Grupo de Montaña, en la Calle Mocoties, con un mural alusivo.


En ese evento participaron entusiastas jóvenes del pueblo y un grupo de deportistas invitados de Timotes.  El recorrido se realizó el 23 de agosto de 1986,  partiendo de la Plaza Bolívar de La Puerta, subiendo por la cuesta de Pueblo Nuevo – El Llanito, luego siguiendo por la carretera de tierra hasta Los Torres y bajando por el camino de Los Torres hasta el Llanito, y de ahí el retorno a La Puerta, por la misma ruta de subida.  Signo de buena organización, todos  los sitios o puntos de la caminata, estaban señalizados, en el recorrido había puntos estratégicos,  donde  los jueces llevaban el estricto control del paso de los participantes, para evitar que acortaran camino por otra vía. 
 Algunos iban a conocer, y quedaron impresionados positivamente de hacer la larga caminata entre las majestuosas montañas y paisajes. El profesor  Beltrán, manifestó que el participante iba con cualquier tipo de ropa deportiva, cómoda,  mono, shorts, franela y gomas,  a excepción de los copartícipes de Timotes,   que participaron con un uniforme que era shorts, gomas y franelilla con el nombre de Timotes. Y lo importante, que todo el grupo de caminantes   demostró durante  el recorrido, destreza y espíritu de equipo, más el entusiasmo, optimismo y alegría al cumplirlo.
         Sobre la distancia y tiempo aproximado del recorrido, el mismo profesor Briceño,  explicó que <<  Sacando los cálculos y haciendo el dibujo del recorrido en Google Earth el recorrido de la caminata o maratón de montaña fue de aproximadamente 18,35 km, con una altura a la salida de 1732 msnm, y una altura máxima del recorrido de 3079 msnm>>.   Es importante señalar que los guías del evento, fueron los integrantes del Grupo de Montaña La Puerta, con la ayuda de muchas personas que participaron en la bienvenida de los participantes, se encargaron de las inscripciones, suministraron los refrigerios, hubo jueces designados previamente, para sacar los cómputos, y para la entrega de los premios. Al culminar la caminata, hubo la confraternidad correspondiente y luego la premiación.  Los premios fueron primer, segundo, tercer y cuarto  lugar masculino libre; primer y segundo lugar femenino libre, premio de consolación y medallas.


Gráfica N° 3.- Histórica fotografía de 1986. Un joven participante de la 1ª. Caminata de Montaña, de La Puerta, recibiendo uno de los trofeos, dados luego de la competencia, atrás, el joven Ramón González, juez oficial del evento, con la lista de ganadores en la mano.     
  


Gráfica N° 4.- Histórica fotografía de 1986. Una señora del grupo de  participantes de la 1ª. Caminata de Montaña, de La Puerta, exhibiendo su número 3, que le fue asignado en la competencia.     Conociendo el entorno, se solidifican lazos de identidad y pertenencia con el sitio donde se nace, así como el que se escoge para vivir; el tránsito por la vida no debe ser infecundo de conocimientos.    














Gráfica N° 5.- Histórica fotografía de 1986. Un joven participante de la 1ª. Caminata de Montaña,   de La Puerta, al parecer llegando a la meta.   Junto con el  interés de ejercitarse pausadamente y tonificar el cuerpo, está conocer y disfrutar del hermoso paisaje paramero y sus características medioambientales.



Gráfica N° 6.- Histórica fotografía de 1986. Un joven de Timotes, participante de la 1ª. Caminata de Montaña,   de La Puerta, luciendo el número 19, que le fue asignado en la competencia, a su lado, organizadores y competidores en el evento


Gráfica N° 7.- Histórica fotografía de 1986. Grupo de participantes de la 1ª. Caminata de Montaña,   de La Puerta, en el centro la simpática  competidora por Timotes, vestida de rojo y sombrero, con el N° 3.     Los deportes de montaña, son actividades beneficiosas para nuestra salud física y mental.




Gráfica N° 8.- Histórica fotografía de 1986 El nutrido grupo de jóvenes deportistas, que participaron en la 1ª. Caminata de Montaña,   de La Puerta. En la primera fila, varios de los competidores de la vecina ciudad de Timotes. Gráfica tomada frente al Rincón Vegetariano, donde antiguamente vendían Pan Negro y Miel Pura paramera.     


Gráfica N° 9.- Histórica fotografía de 1986. El joven  Omar Mijoba (hijo de la recordada amiga Denis Mijoba, vecina de esta comarca), participante de la 1ª. Caminata de Montaña,   de La Puerta, pasando una esquina de la Plaza Bolívar.   





Gráfica N° 10.- Histórica fotografía de 1986. Un joven de Timotes, participante de la 1ª. Caminata de Montaña,   de La Puerta, llegando a la meta.   



Gráfica N° 11.- Histórica fotografía de 1986. Trofeos y medallas de premiación a los ganadores (masculino y femenino) de la 1ª. Caminata de Montaña,   de La Puerta.   


Gráfica N° 12.-  Mapa de Google Earth, indica el recorrido de la caminata o maratón de montaña, realizado en 1986,  que fue de aproximadamente 18,35 km. Colaboración profesor Beltrán Briceño.


Esta experiencia, es una prueba que, el mágico Páramo de La Puerta (Los Torres), es ideal para hacer caminatas y senderismo de montaña,  actividades deportivas que mayores beneficios aportan a la salud física, aumenta la densidad ósea, tonifica los músculos y mejora la calidad del sueño, entre otros beneficios. Según unos últimos estudios, realizados por investigadores de la Universidad de Utah, USA,  las caminatas de montaña, ayudan a motivar el talento, es decir, a que la persona aislada de los aparatos electrónicos y tecnológicos, sean más creativas o por lo menos, logren mayor concentración.

La Puerta, agosto 2020.

Luis Darío Torres



Luis Darío Torres, Maestro de Peritos.  

Oswaldo Manrique R.

En La Puerta, se han dado emprendimientos loables y con perspectivas futuristas, que han favorecido a la comunidad, a su desarrollo económico, a su hábitat, a elevar la calidad humana de los habitantes, que a la vez, tuvieron como sincero propósito,  vigorizar su gentilicio,  y sin embargo, se han mantenido ocultos,  en silencio; uno de ellos, fue la creación de la Escuela de Peritos. 

Confieso que de todos los proyectos educativos, que se han desarrollado en nuestra comarca, el único con una idónea, adecuada y con pertinente visión futurista, acorde con su realidad geográfica, económica y social, lo fue la Escuela de Peritos; por eso, considero que es digno de registro este emprendimiento, como esfuerzo histórico que favoreció a nuestra comunidad.

La idea, la promovió el maestro normalista Isaac Araujo Moreno, oriundo de Jajó,  y en esto, lo acompañó un grupo de docentes y profesionales del ramo, que se sumaron a esta novedosa y benefactora institución. Uno de estos preclaros, arriesgados y atrevidos educadores,  fue Luis Darío Torres.  

Luis Darío Torres, Maestro de Peritos. Cronografía N° 3494.



Luis Darío, nació en la ciudad de Trujillo,  el 2 de junio de 1943; eran tiempos de mucha convulsión y transición política en el país, envuelta en aires nacionalistas.  El Presidente Medina Angarita, había logrado aprobar la Ley de Hidrocarburos, con la que estableció el sistema del fifty-fifty como cuota a la producción de las empresas petroleras extranjeras, así como, les impuso refinar e industrializar la materia prima petrolera, en Venezuela, y comenzó a pecharlas con fuertes contribuciones e impuestos, se daba así, un primer empujón revolucionario para rescatar la industria petrolera.  Los primeros años de su vida, transcurrieron en su pueblo natal, particularmente en el sector Santa Rosa donde estaba su residencia familiar. Según sus palabras, estudió en la Escuela Carrillo Guerra, cerca de la Iglesia de Santa Rosa, allí recibió las enseñanzas de primaria.

Sus padres lo llevaron al Liceo Cristóbal Mendoza y pudo enterarse cuando lo inscribieron, que sus padres Julio Pacheco y Elisadelia Briceño, que lo habían abrumado de afectos durante su infancia, que lo protegieron, que se preocuparon por darle una vida adecuada, lo habían adoptado; sin embargo, aparecía en su Partida de Nacimiento como hijo de una señora Marcelina Torres, oriunda de Santa Ana, Trujillo. Este padre y madre, lo habían adoptado de hecho, y le revelaron, que en su caso existía una historia oculta. Su madre biológica, era servicio domestico en la residencia del Dr. Mario Briceño Iragorry, en la ciudad de Caracas. El maestro, casado y en plan familiar, quedó embelesado por la belleza de la joven santanera. Ella, guardando más que respeto, admiración por aquel hombre atractivo, de sabiduría y poder, permitió dar los pasos iniciales de toda relación amorosa. Él a su edad, quedó abrumado de un vigor inusitado, al obviar aquello de amores imposibles, su lentitud e introversión, despareció para dar paso a la pasión mutua y correspondida que lo transportó al estadio ideal del hombre al centro del universo y ella, hacia las cimas celestiales, y salió embarazada de éste, la trajeron a Trujillo, parió y se regresó a Caracas, a seguir trabajando en la misma casa; es decir, que nuestro personaje es fruto de ese amor furtivo de Mario Briceño Iragorry, con su paisana y joven trabajadora domestica, nunca lo reconoció, y por no alterar la imagen del notable escritor y político, lo dieron –como se hacían en aquellos tiempos-, en adopción a esta pareja, que eran familia de Briceño Iragorry.Estos amores furtivos e históricos, dignos de una novela, encerraron sólidos secretos, fuertes confrontaciones internas, que solo se resolvieron, cuando todos en la casa de los Briceño Iragorry en Caracas, recibieron nuevamente Marcelina, a trabajar como servicio domestico de la familia.   

 Don Mario, ocupaba altos cargos nacionales, había regresado en 1941 de Costa Rica, donde estuvo como Ministro Plenipotenciario de Venezuela. Al año siguiente, es designado Director del Archivo General de la Nación, en un ínterin, fue a Trujillo a visitar a su familia y solicitó a una persona para que ayudara a su esposa en los oficios de la casa en Caracas, se llevó  a una muchacha nativa de Santa Ana. En 1943, cuando nace Luis Darío, Briceño Iragorry fue nombrado por el Presidente de la República, como Gobernador del Estado Bolívar, cargo en el que estuvo un año, porque fue electo Presidente del Congreso de la República (1945). Murió en Caracas, el 6 de junio de 1958. Sus restos mortales reposan en el Panteón Nacional, desde el año 1991. 

         En este Liceo Cristóbal Mendoza, cursó hasta  2° año de bachillerato. Desde sus primeros estudios Luis Darío se distingue como aplicado estudiante y consagrado a la práctica de sus deberes y derechos familiares. Su inteligencia a la vez, se inclinaba hacia el conocimiento de la realidad rural que lo rodea, a la agricultura, al mundo pecuario y siente la necesidad de incursionar a fondo en esos estudios. Pero, en esa modalidad, no existía la institución que él requería, y con mucho sacrificio familiar,  se trasladó a la ciudad de Turmero, Estado Aragua, donde estudió en la prestigiosa y exigente Escuela Practica de Agricultura,  creada el 5 de diciembre de 1936, cuya sede estaba en la Hacienda La Providencia, entre Turmero y Maracay; institución pionera en educación agrícola formal. Su pasantía por el Estado Aragua,  no está cargada de acontecimientos exteriores, se dedicó por completo a sus estudios, procurando transitar la vía de superación y de expresión de su talento, hasta que culminó sus estudios. Al egresar en 1964, con altas calificaciones, le fue otorgado el titulo de Perito Agropecuario.

Ya formado como profesional para el desarrollo agrícola y el uso racional de la tierra, con ganas de trabajar y poner en práctica sus conocimientos, retorna a su ciudad natal. Allí, obtuvo información  del proyecto de escuela de peritos, que se estaba dando en La Puerta, se trasladó con Freddy Alfonso, su amigo y compañero de promoción que trabajaba para los Laboratorios Pfizer, como visitador y promotor de medicamentos y productos para animales. Buscó al impulsor del proyecto y al revisar la formación académica que tenia, inmediatamente, el maestro Isaac, lo incorporó al equipo de docentes de la citada Escuela.

Otra gráfica reciente del Maestro

Desde el momento en que el profesor Isaac Araujo, director del novedoso plantel, le dio su credencial de docente en 1966, se consagró en cuerpo y alma a enseñar agricultura, a compartir sus conocimientos a sus alumnos. Sus clases eran mayormente,  en el propio lugar de la práctica, donde estaban las sementeras o donde pastaba el ganado, normalmente en las ciénagas donde hoy está la urbanización San Benito (Las Malvinas), y en los terrenos aledaños al cementerio del pueblo, explicando, enseñando, practicando y reforzando académicamente al aspirante a Perito. Así, iba de un lugar a otro, con sus discípulos, observando, experimentando en las tierras de La Puerta, en el río Bomboy, y comenzó paralelamente, su deslumbramiento ante aquella exuberante naturaleza, fresca, agradable, que lo fue seduciendo y cada día, se fue acolchando y asentando, en esta comarca, junto con su firme apostolado educativo. Dio clases durante 3 años, hubo solo dos promociones de Peritos.De esa primera promoción de peritos, Luis Darío, recuerda al muy ocurrente y estudioso gordo Valecillos; a Alfonso, talentoso; a Inginio, a Elsa Pavón; a Rivero, gente de aquí del pueblo; Rodolfo Ojeda, que venía de La Cejita; Raúl Rincón, de Maracaibo; Oliveros, que era de San Cristóbal; Reverol, oriundo de Mérida; Asdrúbal Araujo, de Valera, y Calderón, que también era de Mérida. La fastuosa fiesta de la primera promoción, fue amenizada por el famoso grupo Los Blanco.
Recientemente, conversamos, en presencia de la Profesora Ada, su esposa, su hija Maidú, quien también es educadora y de su amigo Jorge Méndez, y  relató que ese interesante proyecto agro-educativo, inició actividades en varias casas, luego al aumentar la matricula de alumnos,  se utilizaron los espacios de una construcción nueva, donde hoy está el Hotel Chiquinquirá, avenida Bolívar, entre Calles 3 y 4, La Puerta. La institución, dispensaba también estudios de bachillerato, en una casa donde habitó un tiempo la señora Elda Torres; en aquel lugar  dio clases de inglés, Adalberto Martínez, el recordado “Zurdo” vecino de La Hoyada.  Recordó que, el profesor Isaac, había reservado una casa que quedaba frente al negocio de Jacinto Peñaloza, donde hasta hace poco funcionó el negocio o bodega de los “Chinos”, para residencia de los profesores que no tenían carro, allí vivió y durmió durante algún tiempo. Se acordó que los mejores mojos que se ha comido, los preparaban donde  la señora Elba Zabala.
Sobre los osados educadores que asumieron el reto de esta nueva escuela, que se inició el primer año de actividad, con una matrícula de 63 alumnos, mayormente del Zulia y Mérida,  recordó que dieron clase, la profesora Elizabeth de Araujo, esposa del director Isaac; también, Rafael Nava, en agropecuaria; José Ojeda que era de Carvajal, dio matemáticas; Alonso Araujo, matemáticas; el Padre Montebequi, dio clases; igualmente, la profesora Norma Salazar de Falconi.
Estando formado en la mejor institución profesional en su rama, trabajar y dar clases, su sed de conocimientos es insaciable, sabía muy bien que la agricultura a pesar de lo que se piensa, no es lanzar semilla a la tierra y recoger la cosecha, sino que es necesario aplicar conocimientos de diversas disciplinas y ciencias, como la química, la física, la geodesia, economía, la bioquímica, y para poder enseñar tenía que estar informado y actualizado, para poder apoyar a la gente del campo; compraba libros de diferentes disciplinas y ciencias periódicos y revistas técnicas, para estar al día en los avances.
Tenía una fuerte costumbre,  se le veía todas las mañanas, cuando salía de su casa, a comprar los periódicos en la farmacia, frente a la plaza Bolívar, los compraba todos, el Universal, el Nacional, Ultimas Noticias, los feriados, y los leía, degustando un humeante cigarrillo Belmont. Todo le interesaba, el agro, las plantas, los animales, la política, deportes, economía, cultura, y el desenvolvimiento social, sin descuidar sus responsabilidades laborales.Su voracidad intelectual, sus conocimientos muchos de actualidad, solo fueron aprovechados por sus alumnos, sus vecinos, no se percataron de esa sabiduría.

         Su dedicación a sus alumnos, tanto de La Puerta, como los del Zulia, Lara, Portuguesa y de otras partes, no fueron óbice para establecer una firme aspiración personal, el encontrar pareja y formar familia. Conoció a una joven puertense en 1967, que estudiaba en el privado y recoleto Colegio de Niñas que regentaban las Monjas de Tarbes, en la Calle 9 de La Puerta, cuya directora era la Madre María Auxiliadora, sobrina de Alicia Pietri, esposa del Dr. Rafael Caldera. La muchacha, de pelo negro y de agraciados rasgos mestizos, tiene por nombre Ada Ramírez,  quien se convertiría en su novia, compañera, esposa, colaboradora y cómplice en el buen sentido de la palabra. Ada es educadora, con una dilatada trayectoria en el campo educativo. Procrearon, a Maidu su única hija.  


Profesora Ada Ramírez, la atenta esposa de Luis Darío Torres, en su residencia, en La Puerta. Cronografía N° 3495.


Cuando pudo comprar su primer Volkswagen, que era de color azul, visitaba su familia biológica, se reencontró con hermanos y tíos en Trujillo; continuó haciendo amigos y llenando cada día que pasaba,  la alcancía de la amistad.

El cierre de la Escuela futurista.

Se ha criticado, que se haya creado hace algunos años, una escuela técnica, simplemente por clientelismo de cargos, y lo menos que imparte, es tecnología sustantiva, concreta para el espacio geo-social donde está establecida, y menos en la forma que se creó, menoscabando lo logrado por otro liceo y a costa de mancillar a honorables educadores.   
Se requería y se requiere, una institución educativa que apoye el iter del complejo proceso productivo, para poder enfrentar los factores adversos a la agricultura y la cría, el tema del mercado de precios de productos, políticas agrícolas, industrialización,  nuevas tecnologías, investigación agrícola, semillas, vialidad, maquinaria, favorecer el conocimiento de suelos-clima, en fin, disciplinas que aporten realmente a la comunidad de La Puerta.  Ojala, que más pronto que tarde, se haga realidad, un plantel de esta categoría, que incida sobre nuestro desarrollo agrícola, y mitigue la pobreza que ha retornado a la vida en nuestros campos.

De hecho, La Puerta se convirtió en ese tiempo de los años 60,  en una Aldea estudiantil; de distintas partes del país, llegaban estudiantes y aspirantes a ingresar a la Escuela de Peritos, se observaban las calles de día y de noche transitadas por los jóvenes estudiantes, con sus familiares y amigos que venían a visitarlos; esto, fue generando una nueva cotidianidad, nuevos vientos culturales, y un nuevo tipo de economía para las familias del área urbana.
Posadas, comedores estudiantiles, lavandería, sitios de esparcimiento; lo que no había generado el Hotel Guadalupe, lo trajo esta escuela. Rememoró que la primera residencia la abrió la señora Elba Zabala, madre de Nolo, en donde está la farmacia (Calle 7) frente a la plaza Bolívar. Rafaelito Paredes, tuvo otro hospedaje estudiantil en una casa de la señora Elda Torres. Josefa Rivas, estableció otra residencia en la avenida Páez, en donde vive hoy el Dr. Amado Araujo. Hilaria, montó la suya, y Che Mari Arias, en la casa de la señora Margarita Pérez; igualmente, el zurdo Martínez, tuvo otra en La Hoyada. Hubo en casa de familias, una o dos habitaciones que preparaban para residencias estudiantiles,  la mayoría en sectores del área urbana.  

Ese cuadro, de mejoramiento económico popular, donde la plata y nuevos ingresos iban a las familias de menos recursos, no lo podía soportar la godarria, que se movió para lograr el cierre de esta escuela futurista. 
La godarria parroquial, encabezada por un cura, un hacendado y un político nacional,  le tenían aversión a dos cosas: primero, a que los hijos del pueblo, se prepararan y se formaran en escuelas como estas, que no cobraban mensualidad a los pobladores de La Puerta; y segundo, que las familias humildes tuvieran ingresos propios prestando servicio a esa comunidad estudiantil. Así, perdió nuestra comarca, que hoy tuviéramos un Politécnico o una Universidad de la Agricultura.

¡Quién le dice que no, Así será!

Luis Darío, es de las personalidades más ligadas a la cotidianidad  histórica de La Puerta, en lo que va desde 1966, en que llegó a educar en la Escuela de Peritos, hasta nuestros días.
Militó por sus ideas cristianas familiares, en el partido Copei, fue colaborador y luchador vecinal, pero no fue político activo, ni en su vida abrigó en su espíritu ambiciones de poder. Recordó a los que dirigían su organización política, a Víctor Rodríguez, hombre entusiasta y bien formado ideológicamente, a Antonio Ramírez “El Dientón”, dinámico y buen orador, a los Romero.  Su vida es sencilla, decorosa, sana, familiar, cultor de amistades. Persona estudiosa, decente en el trato, cuando le tocaba discutir algún tema o punto, en el que había discordancia, hacia su planteamiento de acuerdo a sus convicciones, pero, cuando se tornaba álgida la cosa, elegantemente les decía a sus escuchas: ¡quién le dice que no, así será, él es el que sabe!

Fotografía del Dr. Mario Briceño Iragorry, en la Caratula de uno de sus libros. Cronografia N°

Fotografía del Dr. Mario Briceño Iragorry, en la caratula de uno de sus libros. 


Quizás es Luis Darío, hombre alegre, de buenos modales, agradable  conversador, con esa elegancia en el trato, un ser con la más curiosa personalidad, frontal en sus planteamientos, es de pensamiento avanzado, posiblemente eso le venga en los genes por los Briceño.  



Se distinguió siempre, y lo han reconocido sus vecinos, ex compañeros y sus alumnos, por su bonhomía y por un inalterable sentido de responsabilidad en el desempeño de sus funciones públicas y privadas, así como, en el ejercicio de su profesión de Perito Agropecuario. Fue durante varios años, Supervisor de Silos, en el Estado Yaracuy, se le catalogó uno de los técnicos mas versados en su campo. Trabajó supervisando los silos de papa en el Pico El Águila (Hoy Cóndor), también, en Boconó y en Bailadores,  Estado Mérida.  Estuvo asimismo, en Caracas, trabajó en la Corporación de Mercadeo Agrícola (Corpomercadeo), y finalmente trabajó en el ICAP, donde salió jubilado, siempre distinguiéndose por su rectitud, diligencias y logros favorables a sus agricultores asistidos. Recibió reconocimientos de esos organismos.

¡Fue el Mocho, fue el Mocho!

80 años cumplió recientemente Luis Darío Torres, que ahora se prolongan y perpetuán, en su familia, en sus amigos y en sus recuerdos, que hoy aplaudimos. Una personalidad como la de este Maestro, que dedicó todo su fervor a sus estudiantes, así como a los agricultores que tuvo que apoyar desde los cargos que ocupó en la administración pública, luego del cierre de la Escuela de Peritos, tuvo como retribución el más profundo afecto y recibió las más patentes muestras de reconocimiento.
En el año 2014, alrededor de 30 de sus ex alumnos,  todos en cargos y empleos de relieve en el país,  le rindieron un homenaje aquí en La Puerta, y le dieron un agasajo, convirtiendo su casa en espacio de celebración, recuerdo y tributo a su Maestro. Allí, se pudieron develar graciosos episodios del pasado escolar.

Situaciones simpáticas, propias de sus estudiantes tuvo que callar,  que solo recordaban en los encuentros cómplices maestro-alumno. Pudo recordar Luis Darío y la profesora Ada, algunas de esas anécdotas contadas ese día.  Una de esas ocurrencias fue, cuando cansada la dueña de una residencia estudiantil de que le robaran la comida en la madrugada, optó por ponerle cadena a la nevera, en las noche; pero, una vez se le olvidó a la señora ponerle el candado, y a uno de los estudiantes se le ocurrió, en desquite, meterle un gato vivo en la nevera, en el mismo congelador, cuando la dueña, abrió el congelador, casi le da un infarto cuando ve aquel macabro bicho negro.
Otro hecho satírico, que narraron en el aquel reencuentro, fue lo que ocurrió en la residencia de uno de ellos, seguramente cansados del menú, los “malartes” cogieron unos cartones con huevos, que estaban en la despensa de la cocina, y como no estaba la dueña,  los cocinaron y los volvieron a meter en los cartones. Imaginemos la sorpresa de la señora cuando los fue a utilizar, a partir para echarlos al caldero y hacer el mojo,  todos estaban duros.

Y contaron también,   cuando un día,   unos estudiantes se habían convocado para hacer un sancocho en los terrenos donde se estaba construyendo la Medicatura de La Puerta.  Prendieron el fogón, pero la gallina que llevaron, se la habían robado de algún solar. Cocinaron y comieron. La dueña de la gallina, denunció el hecho y la policía fue hasta donde estaba el fogón; los pesquisas revisaron y solo encontraron como elemento criminalístico, la marca de dos dedos entre las cenizas; se pusieron a pensar y dedujeron que la extraña huella, de una mano con un dedo índice y un meñique, solo podía ser de una persona; el Mocho Oscar,  y decidieron ir a  buscarlo y lo apresan. Cuando lo tienen en el “pote” del puesto policial, lo interrogan sobre quiénes fueron los que hurtaron la gallina, el Mocho a través de la reja, enseñando los toconcitos, les decía:
 - Esos son mis amigos, pero ¡sáquenme!, ¡sáquenme!

*
Gran defensor de la naturaleza de este paisaje serrano, de esta esplendida vegetación y del río Bomboy, que lo sedujeron, formó familia, aportando en su importante labor ciudadana, constituyen un estimulo para las futuras generaciones y para las futuras jornadas en pro del mejoramiento de las condiciones de nuestra población, de nuestra identidad y por el enaltecimiento de nuestro gentilicio. 

La Puerta, agosto 2020.



¿Cuatricentenario?

 

¿Celebración o conmemoración de la ignominia cuatricentenaria en La Puerta?


Oswaldo Manrique R.


“Las conmemoraciones históricas son coyunturas valiosas para hacer inventario y examen de conciencia” (Mario Briceño iragorry. Por la Ciudad hacia el Mundo).



 Algunas afirmaciones sobre los orígenes de La Puerta, que no son ciertas,  se siguen difundiendo por videos, internet, redes sociales  y programas de radio y televisión, con motivo de una “celebración fundacional cuatricentenaria” de La Puerta.  Se sigue  aseverando lo siguiente:


Sobre la fecha de “fundación”: 9 agosto de 1620.


Que, el capitán Diego de Hurtado de Mendoza, en una pesquisa realizada entre 1658 y 1664, por el gobernador Pedro Porras Toledo y Vozmediana, habría concluido en que en la encomienda de este capitán, los indios eran bien tratados, estaban congregados y tenían pueblo e iglesia. Esto, además de absurdo, es una falacia.

¿Qué ser humano, que esté en su plenos cabales, puede decir, que al ser  irrespetado en sus derechos naturales, despojado de su tierras y sometido a un régimen de  esclavitud, desde hacia unos 90 años, sin pago alguno, a una religión a la que no le ligaba nada ni sentía por ella nada, que prohibió y abolió sus costumbres, cultura e idioma  ancestrales, se puede sentir bien tratado por su esclavista y dueño?  Disculpen, que haya comenzado con una interrogante como respuesta a lo siguiente que se viene afirmando, quizás por ignorancia o con intención historiográfica positivista. Veamos las siguientes dos afirmaciones:  

Que, no había botalón (tronco o madero grueso en donde se amarraban e inmovilizaban a los aborígenes como castigo, o  que no los golpeaban  físicamente,  ni había cárcel en este pueblo.

Que, no se había visto en toda la Capitanía General de Venezuela, “mejor trato” a los indios como en La Puerta.

Ante esto, es pertinente ser mas acucioso y procurar indagar mas  antes de hacer esas "afirmaciones", por ejemplo, no olvidar,  que en 1608, se dio el primer ordenamiento de Encomiendas, por el Obispo Fray Antonio de Alcega  y el Gobernador Sancho de Alquiza, y en él, aparece como  beneficiario el capitán Juan Álvarez de Daboín, uno de los más grandes genocidas de Venezuela, el exterminador , de Nigale, los indios zapara, alelíes y otras tribus asentadas en el Lago de Maracaibo, en 1607, a quien  se le dio la extensa Encomienda del Valle del Bomboy (hoy, La Puerta), que antes había disfrutado su padre el capitán de origen portugués Tomás de Da Buyn, a finales del siglo XVI. 



En relación al hacendado Hurtado de Mendoza, según los documentos de la pesquisa,  lo ocurrido en 1620, sería una supuesta  ratificación de una encomienda que ya le habían otorgado en 1608, a su pariente el capitán Hernando Hurtado de Mendoza; esto quiere decir, que en una sumatoria simple, La Puerta, según el otorgamiento de esa encomienda, estaría cumpliendo en el presente 2020, 412 años de esa supuesta e inexistente “fundación” y nunca, 400 años.   


9 de agosto 1620, ignominia cuatricentenaria.


Es un oprobio para un valle de nativos Timotes,  que tuvo la dignidad de alzarse en resistencia frente al invasor hispano; que, avanzado el siglo XVII, fue lugar de enfrentamiento a los invasores franceses que comandaba Esteban Granmont de la Mote; que, templó  luchadores para la causa independentista como nuestro constituyente Francisco Antonio Labastida y el patriota y santo, Padre Francisco Antonio Rosario; que fue el primer pueblo trujillano que liberó Bolívar en su Campaña Admirable de 1813; sitio donde en 1892, se dio una de las mas contundentes batallas y derrotas a las fuerzas oligarcas trujillanas;  que es la tierra que parió a los varones nacionalistas de la Cordillera de la Culata: coronel Américo Burelli, el legendario Sandalio Ruz y su lugarteniente Mitrídates Volcanes;  que en 1980, fue escenario de uno de los mas enaltecedores conflictos de carácter ambientalista; un pueblo que como La Puerta, ha sido libertario desde sus  aborígenes  Bomboyes como parte de la nación Timoto, cómo es posible, que se siga perpetuando y celebrando cada año el 9 de agosto de 1620, para  festejar el inicio del colonialismo, del sometimiento de los primeros pobladores en esclavos, y su subsecuente exterminio; lo que por la fuerza de los hechos y de la sensatez elemental no puede ser considerado edificante ni formativo para la conciencia de las nuevas y futuras generaciones, ni enaltece nuestro gentilicio en forma alguna.

Es incomprensible, que algunas autoridades municipales y regionales, los educadores, los dirigentes políticos, nuestros comunicadores sociales y de las redes –salvo algunas excepciones-,  en lugar de reflexionar y revisar esto, al igual que lo de los símbolos de esa ignominia (escudo, himno y bandera),  y continuar con el desarrollo de obras que beneficien a la comunidad, se pongan a  “celebrar” la fecha en que se otorgó la supuesta ratificación de una de las primeras encomiendas para  esclavizar a los originarios pobladores de la raza Bomboy, enalteciendo a los principales y despiadados encomenderos esclavistas de nuestro Pueblo de Doctrina colonialista.

Repito, es el 9 de agosto de 1620, un símbolo del genocidio cometido con los indígenas del Bomboy, de su sometimiento a esclavitud y de más de 300 años que tuvieron que aceptar de dominación europea, en lo cultural, costumbres, lenguaje y en lo religioso, lo que de seguro, es un acontecimiento que no merece ser recordado, salvo por los hacendados y esclavistas que se beneficiaron de ello. Otra cosa seria, si se oficializara y  tomara como día de la ignominia y de resistencia de los Bomboyes.   


Antiguo Templo de San Pablo Apóstol de La Puerta, Trujillo, en Venezuela. Obsérvese la hermosa torre campanario, calle de tierra, escalón alto de la plaza; al frente, paisanos vestidos a la usanza de la época. Cronografía N° 20200323.  





Igualmente es conveniente que se conozca, que el historiador Amílcar Fonseca, en su obra Orígenes Trujillanos, afirma,  señalando la fuente documental que, La Puerta fue Fundada en 1670, por el cura Nicolás de Reyna, y el maestro Mateo de Párraga; una especie de fundación cartular, formal y organizadora de las tierras del pueblo de indios. Según esta fundación cartular, La Puerta, estaría cumpliendo 350 años,  en este 2020. 


Nuestras ocultas y silenciadas fechas patrias

Existen fechas en nuestro calendario patrio-regional, que se deben celebrar y no se hace. El  9 de octubre de 1810,  por ejemplo, es el día de la dignidad  trujillana, considero que es  el día más heroico, glorioso y trascendental, de la transformación política de Trujillo. Fue el 9 de octubre de 1810, hace 200 años, cuando ocurrió la Aclamación de su Independencia del imperio Español, rompiendo a la vez, la subordinación ignominiosa que la sujetaba al gobierno  realista de Maracaibo.

Este hecho y su fecha, es el acto político  primigenio, que marcó el paso significativo que rompe con el dominio  del imperio español sobre los predios y gente trujillanos, y del ascenso digno a la posición de Provincia, rompiendo también, con las amarras y subordinación a otras provincias, es decir, este acto emancipatorio, es a la vez, un acto que inicia el proceso fundacional republicano  de nuestra Provincia, que hasta el momento solo había sido una dependencia de la Provincia realista de Maracaibo. Antes, “mientras este territorio formó parte de la Provincia de Venezuela constituyó un Distrito Municipal, cuya capital era Trujillo…En 1810 (9 de octubre), este Distrito se declaró Provincia Confederada…” (Briceño Valero, Américo. Geografía del Estado Trujillo. Pag.63. Tipografía General Venezolana. Caracas. 1920).  Podemos afirmar que fue ese acto libertario, de Aclamación de Trujillo Independiente,   el primer esfuerzo revolucionario de nuestra región, que quedó inserto en el grupo glorioso de las 7 Provincias que dieron constitución a la nueva nación independiente.


Caratula del disco promocional Abran la Puerta, el canto de Alí Primera (1983), a <<la linda Puerta que ha estado abierta a la vida>>, que se convirtió en himno revolucionario y de esperanza de los pueblos latinoamericanos.   Cronografía N° 2782.





También contamos con, el 2 de septiembre de 1811, fecha en que Trujillo comenzó a ocupar su sitial de Provincia  y las comarcas y aldeas que la componen, comenzaron a ser pueblos republicanos, es decir, su fundación como pueblos Trujillanos Republicanos. El 2 de septiembre de 1811, la Asamblea Constituyente Provincial, dictó la primera Constitución Provincial de Trujillo, lo que le dio su carácter fundacional y jurídico de entidad libertaria, defendida durante casi tres lustros de guerra, pagando un alto costo en sangre y fuego.  En este documento fundacional de nuestra Provincia, reconoce a La Puerta, como Pueblo republicano. 

         Igualmente, este año se están cumpliendo 275 años del nacimiento (1755), del Dr. Francisco Antonio La Bastida Briceño y Fernández, prócer civil y primer Constituyente independentista de La Puerta, en otros artículos he referido que tengo el convencimiento que, la declaración de la  emancipación de Trujillo, como provincia libre y la ruptura y desprendimiento de la subordinación a la provincia goda de Maracaibo, no habría sido posible si en 1810, este La Bastida Briceño y Fernández, conocido en los foros republicanos como <<El Provincialista>>, primo del Dr. y Coronel  Antonio Nicolás Briceño “El Diablo”,  no hubiese participado como  impulsor de esa lucha de liberación. 




Primera procesión de la nueva imagen española de la Virgen de Nuestra Señora de la Paz, en la década de los años 60 del siglo pasado. Obsérvese la nutrida asistencia, signo de la devoción mariana de nuestra parroquia. Cronografía N°3224.

 Por eso, es pertinente, que los pueblos y parroquias trujillanas que no tienen data de fundación, en colectivo, estudien y definan, la adopción del 2 de septiembre de 1811 o el 9 de octubre de 1810, como propia de su fundación republicana, sustituyendo las que han oficializado y nos ha inculcado la historia cartularia, colonizadora y esclavista, que han tomado como fechas de fundación las de las entregas de las primeras encomiendas, es decir, la data en que comenzó el genocidio y la esclavitud de nuestros primeros y originarios pobladores. Aprovechemos el venidero agosto, como apuntaba el maestro Briceño Iragorry y hagamos inventario, junto con un ponderado y colectivo examen de conciencia sobre esto. Es solo un llamado a la reflexión.


Datos tomados de los nuevos aportes paleográficos, publicados recientemente:


          He sostenido que el 9 de agosto de 1620, no ocurrió nada relevante para La Puerta, ni hubo fundación, ni nada que se le parezca (solo existe prueba documental de la fundación cartular y formalista de 1670, por el Maestro Mateo de Párraga y el cura doctrinero Nicolás de Reyna); y por ende, está en el aire ¿qué es lo que se va a celebrar como Cuatricentenario? En los 2 o 3 últimos meses, apareció publicado el resultado de una interesante investigación paleográfica, que reafirma lo que hemos venido sosteniendo.

         - Según lo que se evidencia de documentos originales del Archivo General de Indias, que han sido localizados y objeto de análisis paleográfico, -recientemente publicados por el arquitecto Eduardo Zambrano-,  al Capitán Juan de Umpierres,  los fundadores de la ciudad, le otorgaron la primera “Encomienda de los Timotes” (Zambrano: 3 al 6); sería este Capitán europeo, y su esposa Ana de Xacome, de los primeros encomenderos del Pueblo San Pablo del Bomboy (La Puerta). Intuíamos, deducíamos y calculábamos que era alrededor de ese tiempo, el inicio del periodo de esclavitud indígena, en esta comarca, en virtud de los términos en que se había hecho el ordenamiento y organización estructural de encomiendas de 1608.  



Imagen de uno de los documentos originales de encomiendas del Valle del Bomboy,  que reposan en el Archivo General de Indias, que fue objeto de estudio paleográfico por parte del investigador Eduardo Zambrano, que desmiente la afirmación que La Puerta, fue fundada el 9 de agosto de 1620. 

- Al morir éste Juan de Umpierres en 1592, le fue otorgada esa encomienda –por dejación de su viuda Ana Jácome-, al capitán Hernando Hurtado de Mendoza, el 20 de noviembre de 1594,  casado con María Márquez de Estrada, nieta del capitán Umpierres (Zambrano: págs. 3 al 6); esa  parcialidad indígena asentada en este valle de los Timotes, conformará en 1608, el Pueblo de Doctrina de San Pablo Apóstol del Bomboy, es decir, aquella sería la data documental más antigua,  que se ha encontrado hasta el momento sobre el inicio de la evolución de La Puerta, como pueblo colonial esclavista. En todo caso, una u otra fecha confirman que mucho antes del 9 de agosto de 1620 (día en el que no sucedió nada relacionado con nuestra comarca), hubo actos muy claros, que pudieran considerarse de inicio o intento de formación de pueblo colonial esclavista; inclusive,  esta encomienda, es la misma que otorgan al Cap. Hernando Hurtado de Mendoza, en 1608, Encomienda Timotes, 137 indios, 7ª. Doctrina, <<en su encomienda de los Timotes>> (Briceño Perozo: 57); la misma que relacionan historiadores y cronistas, como causante de la fecha y fundación de La Puerta, por un “fundador anónimo”.

 

Algunas reflexiones colectivas:

 De esto, debemos concluir, por lo menos reflexionar, lo siguiente:

1.- Se debe establecer, de acuedo a las mas recientes investigaciones, que los primeros pobladores de La Puerta, fueron aborígenes de la raza Timoto en su proceso de expansión territorial, que se asentaron en este valle, cerca de 1.000 años AC. 

2.- Que, el inicio de la evolución de La Puerta, como pueblo colonial esclavista, se sitúa entre 1570  y el año 1594, por la data documental antes comentada, obteniendo de esto, que habrían pasado al día de hoy, entre 420 a 450 años aproximadamente, desde aquel punto de partida. Siendo el primer encomendero del valle de Bomboy, el portugués Tomas de Buyn, también llamado Tomé  Buy,  de  Vuyn  o  Avoin (Briceño Iragorry: Fundadores de Trujillo.1930). Asimismo, se debe anotar que los principales caudillos aborígenes en este sitio, a la llegada de Juan Álvarez De Buyn, eran: Bomboy (o Bombas), Jasepe, e Yguara, todos de raza Timoto.    

3.- Que, el 9 de agosto de 1620, no ocurrió nada relevante para La Puerta, y en consecuencia, históricamente,  es una fecha arbitraria y sin sustento, por lo que es pertinente su revisión, a los fines de descartarla como fecha de una ficticia fundación realizada por un “fundador anónimo”, como nos lo ha expuesto hasta el momento,  la historiografía positivista. En su lugar, se debe definir y oficializar, bien sea ese u otro, el Día de La Puerta, como momento propicio para el retorno de los puertenses, para el reencuentro, para la reflexión, introspección, para pensarnos y definir rumbos que mejoren las condiciones socioeconómicas de nuestra población y asimismo, para la preservación de sus recursos naturales,  y por el rescate de sus espacios y de su patrimonio cultural e histórico, que ayude a conocer nuestras raíces y a  enaltecer nuestro gentilicio.  

 

La Puerta, agosto 2020.

Omanrique761@gmail.com


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